Michiru es un ser tan impresionante que a veces se me olvida lo terrenal que puede ser.
Desde la ventana de la habitación, veo como admira y se maravilla con unos grillos que están en el jardín del hotel rústico en el que nos estamos hospedando, en este pueblito alejando del mundo.
Recuerdo su cara de emoción (como de niña chiquita) y lo que ha contado antes de salir a verlos:
"los grillos son seres místicos que no son valorados por muchas personas ni en muchos lugares del mundo. Sabías que en Japón y China se les ha considerado como símbolo de buena fortuna, suerte, riqueza y abundancia. También, su 'canto' que realmente son sus alitas frotándose, emite una frecuencia que equilibra la vibra y ahuyenta las malas energías, de hecho, se piensa que cuando dejan de 'cantar' es cuando perciben una energía de baja vibración. También son como termómetros, su sonido será más rápido e intenso a medida que aumenta la temperatura, aunque… ¿realmente alguien necesita un grillo para que le diga se elevó la temperatura de un lugar? ¿te imaginas a la velocidad que cantarían si estuvieran en nuestra habitación en las noches? – le guiñó el ojo de forma coqueta, haciendo sonrojar a su novia – en fin… me gusta escucharlos en las noches después de haber tenido una noche pasional, realmente su sonido me arrulla."
Sonrío al verla tan linda, verla "perder" un poco de esa "perfección" y ecuanimidad es completamente extraño, muy pocas veces la he visto así, no me parece propio de su carácter pero supongo que se emociona así cuando se trata de música, arte y todo lo relacionado a ello, nunca hubiera imaginado que un animalito tan pequeño y a mi gusto un tan "x" le despertara eso, supongo que nunca terminaré de conocerla y de sorprenderme.
Hola... me da mucho gusto andar de regreso aquí, por favor, denle amor a mis escrito para poder ganar el desafío jejeje
todos los días publicaré uno distinto para que estén pendientes y si así lo desean, dejar sus comentarios de lo que les va pareciendo, siempre es un gusto leerlos y saber que opinan.
gracias por leer
