Día 2, Una flor
Hace varios años sentí celos al ver que le habían regalado unas rosas rojas a Michiru, las vi a un lado de su caballete obstruyéndome la vista de la obra de arte que ella estaba realizando. Sentí hervir mi sangre al pensar que alguien se había atrevido a llamar su atención y tener la osadía de declarársele en ese lenguaje, simplemente no puede evitar hacer un comentario al respecto, cosa que no fue desapercibida por ella ganándome una ligera burla de su parte.
Recuerdo que, en la siguiente salida, la esperé a un costado de mi carro con un gran ramo de rosas rojas, yo, la gran Haruka Tenoh, dejaría en ridículo a esas cuantas rositas solitaria que algún mequetrefe le regaló. Ella sonrió tan espectacularmente que no me di cuenta de que su risa era por comprender el mensaje que estaba queriendo darle, pero aun así, agradeció el regalo y lo presumió por todos lados, sentí que había logrado mi objetivo y a partir de ahí, regularmente le regalo rosas rojas como muestra de amor, aunque acostumbramos comprar distintas flores para adornar nuestro hogar.
Ella suele llevar a casa las flores que sus admiradores le envían, siempre tenemos flores hasta para repartir, pero en ocasiones especiales ella compra a su gusto dependiendo lo que quería festejar. Una de las más significativas, fueron unas rosas blancas que quiso llevó a casa al cumplir seis meses de una nueva vida junto con Hotaru y Setsuna; ella siempre tiene una forma tan particular de expresarse, que yo, solo puedo admirarla.
Hoy, que voy a pedirle que se case conmigo, quiero darle algo especial, algo como ella, por eso he adornado toda la estancia con Lisianthius como símbolo de compromiso y amor profundo, cuando llegue el momento de pedírselo, le daré el anillo de compromiso junto con un lirio acuático, esta flor que es como ella: una belleza flotando sobre el agua, adornando cualquier lugar donde esté, sobreviviendo aún sustraída de su hábitat original, que su crecimiento no se ve limitado por nada ni por nadie, ella es una nadadora que se mantiene siempre a flote, pero que también es capaz de enraizarse, como lo ha hecho conmigo. Las personas solo pueden admirar su talento y belleza, pero nadie sabe todas las dificultades y sacrificios que ha tenido que realizar para llegar a donde está ahora, ni que con era carita de ángel, puede ser el peor enemigo cuando se lo propone.
Salgo de mis pensamientos al escuchar unas llaves introducirse y girar la chapa de la puerta, empiezo a ponerme nerviosa al escuchar que cierra la puerta y oír cómo sus tacones se van acercando lentamente a mí. Giro para mirarla y sonreírle, y al ver esos ojos azul profundo, me quedo congelada sin nada que decir, no hay duda que deseo ver esa mirada el resto de mi vida, sólo exhalo un tímido – te extrañé – para después besarla.
Todo lo que había pensado de cómo pedírselo se ha esfumado, por ahora… sólo disfrutaré de sus dulces besos y más tarde ya veré.
Gracias por leer.
