Contigo Sí
Capítulo I
Año Sabático
Me cogí un año sabático en el amor
Y, de mis veintitantos, este fue el mejor
No le cambiaría ni tan solo un día
Con los ojos cerrados lo repetiría
El aroma a primavera inundaba todo el lugar, las sábanas blancas la acogían mientras su cuerpo caía pesadamente en aquella suave cama, aquella extraña sensación de tranquilidad que hace tanto tiempo no sentía recorría su cuerpo.
-Pareces una niña chiquita- aquella mujer de largos y lisos cabellos verdes sonreía mientras disfrutaba la escena- En el baño hay toallas limpias y todos los artículos de limpieza personal que pudieras necesitar, ¿Quieres que te ayude a desempacar?
La chica en la cama negó con la cabeza mientras mantenía sus ojos cerrados y la sonrisa en sus labios, se estiraba mientras disfrutaba de aquel momento.
-Michiru me hace muy feliz tenerte aquí de nuevo. Pero eso no garantiza que no exista una autoridad en esta casa. Sigues siendo mi primita bebe- se sentó en la cama por un momento.
- Setsu, llevas diciéndome eso desde que te pedí mudarme aquí, además no soy tan revoltosa como crees, realmente mi plan de vida es Peace and love así que relax. No vas a tener ningún problema. - abrió sus ojos azules y se reincorporo, su cabello desarreglado hacia que algunos rizos se deslizaran por su cara, los aparto con su mano y suspiro.
-No importa que me no me deje ver. Agradezco al cielo que ya este así de largo ¿Puedes creer que pasé más de un año llorando para que creciera? Peor aún lo corté solo porque a él no le gustaba…-Volvió su mirada a su derecha en donde se encontraba una puerta corrediza que daba a hacia un pequeño balcón, su mirada se perdió en los rayos de sol.
-Michiru… siempre me mantuve al margen y no sé si eso te dio a entender que tal vez no me importabas la verdad es que yo no quería lastimarte más, pero me gustaría saber ¿Cómo está tu alma?- Michiru miro a su prima y aquellos ojos color rubí estaban realmente arrepentidos.
-Todos tenían opiniones. Pero nadie pensaba en mí, because i'm here, porque sé que tú eras la única que podría entenderlo, porque contigo llore tantas veces y solo me escuchabas, me reconfortabas como nadie. Sabias exactamente cuándo necesitaba consejos y cuando quería simplemente morir. Pero hace mucho que no estaba como estoy, siendo yo, viviendo el hoy, sin importar lo que pueda opinar el resto. Te seré sincera está difícil que vuelva a ser la misma de antes, si ya no creo que vuelva… que vuelva a enamorarme. Me han lastimado mucho pero eso me enseño a que de amor nadie se muere.- Sonrió a las palabras de la mujer que estaba frente a ella, tomo un mechón del cabello aguamarina y lo puso tras su oreja.
-Estas tan bonita, tu luz regresó y eso me encanta, prométeme que no te vas a dejar pisotear por nada ni nadie, que siempre veré esa sonrisa. -
-Yo sigo sanando y a veces lloro un poquito, pero… nada que no pueda arreglarse con helado de zarzamora ¿ok? -
-Bueno Señorita aun así sigo siendo la mayor en esta casa así que, no me gustaría que llegaras tarde a tu primer día. Ayer quise dejarte descansar, pero me importaba saber cómo estas y decirte que siempre estaré de tu lado.- ambas chicas unieron sus cuerpos en un fraternal abrazo mientras la alarma comenzaba a sonar.
XXX
-Esta Mañana tienes una sonrisa muy idiota en tu cara, podrías por lo menos fingir que me acompañas en mi tragedia. -
-Lo siento, Mako en serio, pero estoy prestando atención a todo lo que me cuentas, pero bueno esa profesora es un desastre, tu eres más que ese pastel quemado. – alta, castaña de piel blanca y ojos verdes, ella era Makoto Kino, su mejor amiga desde preparatoria, una chica con una aparente fortaleza, pero un corazón de azúcar que se desboronaba hasta en la más mínima situación.
-Eres una boba Haru, el pastel fue solo el inicio de la plática, pero a ver dime ¿A qué viene esa ridícula carita con la que cargas hoy? - paso una mano por su corto cabello rubio y desvió la mirada, la causa de su felicidad esta mañana realmente la hacían sentirse un poco tonta.
-Nada, solo que es primavera. Me gusta la primavera. - dijo sonriendo, su mirada se concentró en la chica rubia que caminaba rápidamente hasta ellas.
-¡No lo van a creer!- habló escandalosamente mientras tomaba asiento junto a las dos chicas que platicaban.
-Déjame adivinar… ¿Alguien más cayo en la telaraña de la diosa del amor? –
Negó la recién llegada mientras ponía atención a su teléfono móvil.
-Sí, pero eso no importa hoy. Lo que importa es que a nuestra pequeña Beethoven Chopin la vida le da una nueva oportunidad. -
- ¿Y a esta que bicho le pico? Minako esta vez sí perdiste la cabeza- Haruka se mantenía en silencio mientras sonreía tontamente, el entusiasmo de su rubia amiga era lo único que la mantenía a flote por las mañanas.
-Kaioh Michiru regresó y mejor aún: esta soltera. - Minako les mostro su celular mientras en la pantalla se podía ver una fotografía de un par de maletas, afino su garganta y leyó la descripción que acompañaba aquella imagen- "Me cogí un año sabático en el amor y de mis veintitantos, este fue el mejor no le cambiaría ni tan solo un día, Con los ojos cerrados lo repetiría" Hashtag dayli, hashtag regresando a casa-
-¿Por qué tan segura que regreso?, puede referirse a que siga en estados unidos. Además, eso suena a letra de canción. - hablo la castaña mientras le restaba importancia a la noticia.
-Bueno en su muro en Facebook hay una foto del aeropuerto de Japón, mira. Ahí dice muero por un auténtico matcha, estoy de regreso en casa, mira, mira- volvió a mostrar su móvil para después regresarlo a ella y ver la hora.
-¿Por qué la tienes en Facebook?- Haruka intento tomar el teléfono de Minako quien solo dio un pequeño grito.
-Ustedes siempre me distraen, es tardísimo. - Minako comenzó a tomar sus cosas rápidamente, se despidió de sus amigas y salió corriendo de aquella cafetería.
-Así que tu sonrisita tiene nombre y apellido. ¡Ay Tenoh! Deberías de no ilusionarte tanto además estoy segura que es completamente heterosexual. -
-Makoto. Ella regreso. Sabes que en cualquier momento yo podría coincidir con ella por la calle, es que con tan solo volver a verla y aspirar su perfume. No importa si no somos nada…es algo más platónico, aunque saber que en este momento estamos respirando el mismo oxigeno me llena de vida. -
- ¿Estas escuchando lo que dices? Es digna de una acosadora, además ni siquiera sabe de tu existencia, eres solo un contacto más en su Instagram. Es más no creo que recuerde que fuimos compañeras en la preparatoria, eso fue hace mucho tiempo. - La castaña suspiro mirando a su amiga quien seguía revisando el perfil de la chica que Minako había mencionado, negó con la cabeza mientras veía a la rubia suspirar perdidamente.
-Al menos alégrate, ahora estaré de buenas todas las mañanas porque cada día que pase será una oportunidad para encontrarla. -
-Estas muy loquita Beethoven Chopin, ¿Te veo aquí después de clases? Prometiste ayudarme. - La castaña se levantó tomando su mochila, la rubia asintió mientras imitaba la acción.
XXX
Caminaba lentamente mientras observaba con detenimiento a su alrededor, era emocionante estar de nuevo en un campus universitario, la dicha de por fin recibir clases profesionales de algo que le apasionaba la llenaba de vida.
Entro a la gran cafetería, estaría ahí tal vez una o dos horas, su prima Setsuna aún no terminaba sus clases y aunque había insistido en que podía regresar a casa sola, Setsuna se negó.
Entendía que había estado fuera por mucho tiempo 3 años para ser exacta y obvio la ciudad había cambiado pero hoy en día con la tecnología todo era más fácil y llegar a cualquier lugar se había convertido en una tarea de niños.
Con la mente ocupada llego hasta la barra de comidas donde ordenó y pago, dio media vuelta con su bandeja y meticulosamente miraba las mesas deseando disponibilidad en alguna de ellas.
Debía ser sincera, pasar tanto tiempo en Estados Unidos y su cultura había cambiado un poco su forma de relacionarse. Se sentía extranjera en su propio país natal y no quería ser malinterpretada amaba haber regresado pero se sentía incomoda el tener que compartir la mesa con algún completo extraño.
-Kaioh... Kaioh Mi… chi… ru- escucho su nombre cantado por sílabas, voltio a su lado derecho para encontrarse con esa bonita chica de larga cabellera rubia, recordó haberla visto durante una de sus clases.
-Ahm...hi, disculpa no recuerdo tu nombre. -sus mejillas se ruborizaron signo evidente de la vergüenza que comenzaba a invadirla.
-No te preocupes, soy Aino Minako, pero puedes llamarme Mina...- Michiru sonrió respondiendo a la presentación de la rubia de ojos azules, aun le parecía extraño el por qué mencionaban primero su apellido al presentarse y después brindaban el permiso de llamarlos por su nombre como una invitación a ser amigos.
Realmente le incomodaba ser llamada Kaioh, Señorita Kaioh o de cualquier forma de invisibilizar su nombre, a ella le parecía que su nombre era muy bonito como para esconderlo bajo su apellido además le recordaba a su padre y eso le molestaba.
-¿Buscas una mesa? - hablo de nuevo la rubia mientras irrumpía en su monólogo interno sobre el uso de su nombre, asintió y volvió su mirada a la charola qué tenía en sus manos.
-Ven sígueme, en donde estoy hay un lugar libre, además así podremos platicar un poco. - La energía y amabilidad de esa chica ahuyento el miedo que apenas comenzaba a nacer en Michiru, cuando entro al último año de preparatoria sabía que el plan de sus padres era enviarla a estudiar al extranjero así que no se preocupó en buscar amistades o pertenecer a algún grupo social, no quería sentirse atada a un país que pronto dejaría, así que sabía que en Japón solo la esperaba su prima a quien quería como si fuese una hermana pero vamos ella ya tenía su vida aquí y lo que menos deseaba es convertirse en una carga o limitante para ella.
Camino detrás de la rubia hasta acercarse a una mesa, vio como una chica castaña levanto la mano para llamar la atención de Minako.
-¿No se molestaran tus amigas si me siento ahí?- Minako volteo y de nuevo aquella hermosa sonrisa se dibujó en sus labios.
-Ay, claro que no. Además, fuiste a preparatoria con ellas, todas estábamos en el mismo salón. Tal vez no nos recuerdas pero... No importa, ya te dije será bonito conocernos ¿Acaso te incomoda? - Michiru negó rápidamente, se sentía alagada al saber que alguien la recordaba ahí además agradecía al universo que le facilitará la ardua labor de socializar.
Llegaron hasta el lugar y Michiru se encontró con aquella chica castaña de hermosos ojos verdes, al lado de ella había un chico que parecía verse muy concentrado escribiendo en una libreta.
-Chicas les presento a Kaioh Michiru, ella está conmigo en clase de maquillaje teatral, es mi nueva amiga- el chico rubio dejo de escribir al momento que Minako recitaba aquel nombre, levanto su cara para encontrarse con el rostro de la chica de cabellos turquesa quien sonreía levemente sonrojada.
Sentía que su respiración se detenía, su corazón latía tan rápido que podría jurar se saldría de su pecho, el tiempo parecía detenerse en ese momento ¿Acaso se había quedado dormida y esto era solo parte de un hermoso sueño?
La vio sentarse justo frente a ella, no podía quitar su mirada de aquellos hermosos ojos azules y su cabello, ese bendito cabello de color turquesa con un ondulado perfecto qué parecía incluso olas del mismísimo mar.
-¡Haruka no seas mal educada, la vas asustar! - escucho el regaño de su amiga sentada a su lado y entonces el tiempo volvió a avanzar, el bullicio de los alumnos en la cafetería regreso a sus oídos pero la chica de cabellos turquesa seguía frente a ella.
-Discúlpala, Haru es algo distraída, de seguro está pensando de donde te conoce por eso te ve así- Minako coloco una mano frente a los ojos de Haruka mientras la movía frenéticamente.
-Ah… Yo si Tenoh Haruka, es un gusto Kaioh - dijo tratando de actuar con normalidad.
Michiru asintió y otro leve sonrojo acompañaba a su rostro, había pensado que el chico junto a la castaña realmente era atractivo para después escuchar de Minako decir qué era una ella, entonces pequeños fragmentos de vivencias llegaron a su mente, era gracioso qué estaba sentada con 3 chicas que no parecía conocer pero con alguna había compartido alguna experiencia, eso la hacía sentirse en casa.
- Entonces… ¿Estudian juntas? - hablo Makoto mientras miraba de reojo como la rubia de cabello corto trataba de disimular su sonrojo.
-Solo una clase, es que entre al taller de maquillaje teatral. Es como un extra o algo así, ahora las recuerdo... - concluyó Michiru mientras las tres chicas se miraron entre sí.
-Makoto tú estabas en jardinería y recuerdo que el pastel más delicioso qué eh probado en mi vida fue hecho por ti, jamás volví a comer algo igual. –Señalo a la castaña entusiasmada mientras los pocos recuerdos que tenia de preparatoria iban iluminando su mente- Ah tú estabas en el equipo de voleyball y alguna vez me toco estar en el acompañamiento de unas audiciones y tu casi ganas… - señalo a Minako y después guardo un poco de silencio, miro a la rubia quien en un intento de pasar desapercibida continuo con su escritura. -Tu... Yo sé que te eh visto... Creo que corrías ¿No? Pero... - decía Michiru mientras su mirada estaba sobre la rubia quien no paraba de escribir.
-Chopin... Te están hablando... Que mal educada eres, ya no voy a presentarte a mis nuevas amigas. - Bromeó Minako y Michiru miro el cuaderno en el que Haruka escribía.
-¿Estudias música?- la rubia volvió su mirada para encontrarse de nuevo con aquellos ojos tan cerca de ella que podía aspirar de nuevo aquel perfume que nunca más había encontrado en alguien más.
-Si ¿y tú? - se animó a preguntar, Michiru se recargo en el respaldo de la silla regresando a su postura, ya que se había inclinado lo suficiente para poder notar lo que tan concentrada escribía Haruka.
-Yo estoy estudiando Bellas artes y como extra tomo la clase de maquillaje teatral. Siempre eh creído que nuestro rostro es el lienzo más bonito para plasmar nuestras obras. - Se mantuvo atenta al rostro de todas las chicas y suspiro aliviada al ver como sonreían de manera sincera, tiempo atrás sus antiguas amistades se echarían a reír de manera burlona, criticando su decisión para después concluir que al menos tendría con que entretenerse cuando fuera una acaudalada esposa.
-¿Estudiabas en el extranjero cierto?- Minako sonreía en complicidad cada que su mirada topaba con la de su rubia amiga.
-Sí, en Estados Unidos termine una carrera en contabilidad… si, lo sé, no parezco alguien para ello ¿Verdad? Siendo sincera solo lo estudie para cumplir con los caprichos de mis padres y a veces me arrepiento tanto de haber tomado esa decisión- Michiru bajo un poco su mirada, aun se sentía apenada al recordar que siempre terminaba cediendo a las decisiones de los demás para sentirse aceptada.
-Siempre eh dicho que hacer cosas para complacer a otras personas y no a nosotros mismos son de las equivocaciones que más caro se pagan. -
-Pero también son las más fáciles de cometer Makoto, a veces te dejas llevar por el amor que le tienes a esas personas, ya sabes ese dicho "si tú eres feliz yo también lo soy" el cual claro muchas veces es mentira. - fijo su mirada en la rubia que había parecido exaltarse ante aquel comentario de la castaña, no podía estar más de acuerdo con ella, todo el tiempo que ella intento complacer a los demás creía que su felicidad llegaría en algún momento al ver feliz a sus padres o a su antiguo circulo pero nunca fue así y lo único que llego fue una enorme factura que tuvo que pagar con lágrimas y desdicha.
-Tranquila, Mako no lo decía con afán de ofender… además ¿eso ya es pasado no? Eres la nueva Haruka. - intercedió Minako rápidamente.
Aquellas palabras resonaron en la cabeza de la aguamarina, ahora lo que Haruka había dicho antes comenzaba a tener sentido y a la vez la intrigaba por completo, una nueva Haruka eso dijo Minako y ella que se creía una loca cuando se refería a su cambio como la Nueva Michiru, su móvil comenzó a sonar, contesto excusándose pero sin levantarse de la mesa, termino su llamada y les sonrió a las chicas que habían comenzado a debatir sobre aquel polémico tema.
-Haruka tiene razón, cuando complaces a alguien que amas y sobre pones tu felicidad nunca eres consciente de lo que haces… es como cuando dicen que actúas con el corazón… a mí también me paso y no es de avergonzarse es más… creo que es de valientes aceptar que somos sobrevivientes ¿no, Haruka?- Escuchar su nombre salir de sus labios era un sueño que no sabía que podría hacerse realidad, ¿esta acaso era la recompensa de la vida después de todo lo aprendido? Si esta iba a ser la única interacción que iba a tener con esa musa, Haruka se sentía agradecida y juraba no volvería a reclamarle a la vida por sus desgracias, ahora tendría aquella suave melodía en su cabeza que alegaría todos sus días.
-Yo me tengo que ir, mi prima ya salió de clases e iremos a casa… pero si mañana las vuelvo a ver ¿Puedo sentarme de nuevo con ustedes?-
-Claro, te lo dije eres mi nueva amiga y donde este yo puedes estar tú. -
-Eso no te conviene del todo, Kaioh ten cuidado con la señorita diosa del amor- bromeo Makoto mientras Minako le mostraba su lengua en una mueca de altanería.
-Pueden llamarme Michiru… Mich, Michi, o cualquier diminutivo a mi nombre, pero Kaioh no please.-
-Pensaré un buen apodo para ti, uno tan lindo como el de Chopin- Michiru sonrió al ver el entusiasmo de la chica de ojos azules.
-Bueno, supongo que es Chopin porque toca el piano ¿o algo así? Bueno pues yo soy contadora, me gusta pintar y toco el violín. Solo no me llamen Pagannini además de poco original suena a una persona malvada y no lo soy.-
-Bueno bueno, buscaremos un buen nombre para ti entre todas. Tal vez nos tome más de dos días pero trabajaremos en ello-
-Muchas gracias, me voy… nos vemos mañana entonces- Tomo sus cosas y se despidió mientras caminaba apresurada.
-¡Wow! Esta vez te superaste Minako, yo creo que mereces que escriban una composición con tu nombre…- Makoto Sonreía mientras veía como la aguamarina terminaba de salir de la cafetería.
-¿Verdad? Yo soy la Diosa del Amor, y si en mis manos esta unir parejas yo acepto esta hermosa misión. - Miro como la rubia de cabello corto seguía callada mirando el camino por el cual Michiru se había perdido minutos atrás.
-Pero tu tonta Chopin, no aprovechas las oportunidades, la pobre se ha de haber asustado…-
-Minako… si tu plan realmente es esto por favor aléjate de ella, estaba muy feliz creyendo que realmente te interesa su amistad.- Haruka parecía un poco molesta.
-Sabes que Tenoh, yo solo quise ser buena anfitriona con ella y de paso hacerte un favor a ti, pero si tanto te molesta mi amiga Michiru y yo podemos irnos a otro lugar.-
-A mí me parece una chica muy agradable, yo si la acepto en el grupo…-Hablo la castaña tomando sus cosas.
XXX
-¿Cómo te fue hoy? Disculpa que no haya podido acompañarte a comer…- Setsuna abría la puerta de la casa que compartía ahora con su prima.
-No te preocupes Set, no comí hasta terminar las clases y me encontré a unas chicas muy lindas y amables, eran ex compañeras de preparatoria. La verdad es que me sentí muy cómoda con ellas, ahí pasé el resto de la tarde hasta que me llamaste. -
-Me siento como una madre orgullosa de su pequeña hijita que ya tiene amigas en la escuelita- Michiru rio mientras caminaba hasta la habitación que ocupaba.
-Que boba eres Set. -Miro a su prima antes de entrar y suspiro.- Muchas Gracias Set, por ser una mamá que si me quiere…
-Michiru… mi tía te quiere muy a su modo. Todos tenemos diferentes lenguajes del amor y si al final es cierto lo que tú dices. Yo siempre estaré aquí para darte muchos cariñitos… ¡allá voy!- Setsuna comenzó a caminar rápidamente hasta Michiru quien solo se carcajeo para cerrar la puerta tras ella, escucho como Setsuna reía y le decía que le llamaría cuando la cena estuviera lista.
Comenzó a desempacar, realmente no había cargado mucho con ella, mientras ordenaba sus cosas se topó con aquella fotografía, sus padres, la persona que había jugado a ser su mejor amiga, su ex novio y sus ex suegros, tal vez debió quemar esa fotografía como todo lo demás pero es que pretender que nada de eso había pasado no iba a borrarlo.
Entendía que dentro del proceso de sanar tenía que aceptar sus errores y las cosas buenas que le pasaron durante el proceso traumático.
-Un día como hoy hace un año atrás yo tome la decisión más difícil de mi vida. Creí que me iba a morir y aquí estoy conociendo personas nuevas, conviviendo con Setsu que si me quiere. Dejando que la nueva Michiru desplegué sus alas para vivir nuevas aventuras. Cuando me plantee todo esto estaba asustada y tú te burlaste de mí, mis padres apostaron a que no podría vivir sin ti y durante ese año alardeabas que en cualquier momento regresaría. No sé si te enteraste ya que estoy a muchos kilómetros lejos de ti y de ella. Y ¿Sabes que es lo mejor? Me di cuenta que está difícil que en este momento, vuelva y te conteste que te diga que sí, que sin ti yo no tuve suerte cuando es todo lo contrario, me fui de vacaciones y estoy de aniversario.- saco la fotografía del marco que la resguardaba, la rompió en pequeños pedazos y la tiro en el cubo de basura que se encontraba en el baño.
Ahí iba el ultimo recuerdo de las personas que le habían hecho tanto daño y es que no pretendería que no paso, simplemente eran cicatrices que ya habían sanado.
Ahora esperaría pacientemente a las personas que tendrían el privilegio de aparecer en ese marco de fotografía que tanto adoraba.
Escucho el tintineo de su celular, miro la notificación de un mensaje privado en la red social y sonrió.
-Claro, pueden agregarme a su grupo, te paso mi número. - escribió mientras escuchaba la voz de Setsuna que la llamaba para cenar.
Notas de la Autora:
¡OLITAS DE MAAAAR!
Esta vez vengo con una historia fresca y algo juvenil… de esas lecturas para adolescentes donde hay más miel sobre hojuelas que drama… así es y es que me he preguntado si ¿soy capaz de escribir algo más que desgracias y muertes?
Confieso que este año quiero salir de mi zona de confort en muchos aspectos y que esta historia me ha estado dando vueltas por mucho tiempo, sobre todo cuando escucho las canciones en las que me baso que es siempre.
Realmente esta historia merece que escuchen las canciones en las que se desarrolla cada episodio, el nombre de cada capítulo pertenece a una canción del disco K-23 de Kenia Os, yo disfruto poner la cada canción en loop para escribir así como para leer.
Espero que disfruten esta nueva historia, agradezco desde hoy todas sus lecturas y espero contar con los reviews o comentarios nada más para no desmotivarme Jajaja.
Darth Uranus… espero que te guste jajajaja y que la historia te atrape aunque yo solita te haya espoliado hasta el final, ajajaja.
También debo agradecer a mi Beta Digital Waifu, ella me tiene mucha paciencia me ayuda en mis bloqueos y es una excelente amiga. ¡ O!
¡Los espero en el próximo capítulo!
Con Amor Michiru Asami
