Contigo Sí

Capítulo II

Good Boy

Papi yo andaba culpándome

Por algo que hiciste tú

to lo que a mí me dijeron de ti

Siempre fue verdad

-¡Ya me voy Setsuna!- Michiru toco la puerta de la habitación de su prima mientras miraba su celular, vio como la chica abrió la puerta sonriendo, examino la vestimenta casual y cómoda que llevaba quien había llamado a la puerta y su sonrisa se desvaneció.

-¿Qué me veo muy mal?- exclamo mientras veía como la sonrisa de Setsuna se desvanecía al verla- Vamos a un mm picnic en el parque y supuse que ir así se ve bien… ¿me cambio?- Setsuna negó con la cabeza y volvió a sonreír.

-Es solo que es sábado, creí que irían a un antro a bailar y emborracharse…- Michiru llevo sus manos a la boca fingiendo sorpresa.

-Señorita Meioh ¿Acaso usted cree que una chica de sociedad como yo iría a un lugar como esos a exponerse?... Minako quería ir a un nuevo antro pero Makoto tiene trabajo hoy por la noche y ellas tienen esta tradición de salir a pasear juntas el último fin de semana del mes.-

-Tranquila, solo bromeaba ya sabes yo no quiero que pierdas lo poco que te queda de tu juventud sin divertirte en excesos-

-¿Cómo que poca? Tengo 25 años Setsuna… además hablas como si tú estuvieras muy vieja-

Setsuna levanto una ceja mientras una expresión de molestia se iba formando en su rostro.

-¿Muy? Ósea que consideras que ¿Estoy vieja?-

-¡Oh my god! es tardísimo, yo tengo que irme ya, pero Set no te preocupes llegare a tiempo para ayudarte con tu Skincare, porque si lo necesitas…mucho-

-¡Eres una mocosa insolente Kaioh!- grito Setsuna para después cerrar de nuevo la puerta de su habitación, era sábado y no permitiría que aquel pensamiento sobre su edad le robara la paz de su merecido fin de semana de descanso.

XXX

Caminaba apurada mientras llevaba la ridícula cesta que Makoto había preparado, ¿Por qué no usar una mochila o algo más practico? Pero bueno tal vez eso le quitaba lo estético a esta salida, a decir verdad esta era la finalidad de reunirse y hacer algo nuevo juntas mientras tenían conversaciones profundas como ¿Por qué el Vino y el queso se llevaban tan bien? O se consolaban entre sí cuando alguna comenzaba a recordar las horribles experiencias del amor.

Estas reuniones habían comenzado desde que salieron de preparatoria, cada una se encontraba tan ocupada en su vida que se alejaron por algunos meses, fue entonces que Minako sugirió juntarse una vez al mes, para así poder contarse los detalles de sus vidas; Aunque ahora estudiaban en el mismos campus universitario, Makoto y Haruka compartían departamento ninguna quería deshacerse de aquella tradición.

Esta no sería la primera vez que alguien se integraba pues en algún momento Motoki un ex novio de Makoto las acompañaba de vez en cuando tratando de encajar en el grupo de amigas de su novia las cuales no lo aceptaban del todo, después se integró Ami su novia por dos años y las reuniones solían tensionarse de vez en cuando por que Minako o Makoto tampoco se encontraban completamente convencidas de esa relación.

Acordaron no integrar a nadie más pero es que Michiru llevaba ya 2 meses trabajando arduamente para pertenecer al trio y como por obra de magia coincidieron en invitarla en la próxima ocasión.

Aún no había llegado nadie así que decidió sentarse a esperarlas, eran finales de Mayo, un día tan hermoso y ella estaba en Japón como lo planeado tiempo atrás, solo que no muerta de nervios, no vestida de blanco y no con la compañía del hombre que a los ojos de sus padres era perfecto.

-Aquí estoy pensando en por que no funciono si todo se fue a la mierda o tal vez fui yo la que no fue suficiente, me creíste una demente, hasta que me di cuenta fuiste el error- susurraba mientras veía a las parejas pasear por las veredas del parque y aunque una leve melancolía apachurraba su corazón no podía evitar sentirse feliz.

Pudo ver a la chica de cabellos turquesa sentada en la banca donde sería el punto de reunión, había llegado 10 minutos antes, una sonrisa se dibujó en sus labios cuando recordó su expresión al verse invitada un día anterior.

-¡Haruka!- Grito la chica levantándose rápidamente y llegando hasta la rubia quien la esperaba con una sonrisa, aun su corazón se aceleraba cuando se acercaba tanto a ella, sentía su presión arterial ascender cuando escuchaba su nombre desde su voz.

-Llegaste temprano Michiru-

-Sí… ¿y las demás? Minako, Makoto ¿no vendrán?- aquella pregunta la hizo cuestionarse si Michiru se sentía incomoda con su presencia, a decir verdad no empezaron con el pie derecho y Haruka procuraba pasar desapercibida en las pláticas después de clases, Makoto siempre le recordaba poner los pies en la tierra, no conocía nada sobre Michiru salvo a sus redes sociales y se encontraba locamente atraída a ella. Su corazón no estaba listo para sufrir una vez más y mucho menos pensaba arriesgarse a un amor platónico por que le quedaba claro que eso siempre salía mal, le había pasado a Minako, le había pasado a Makoto y ella no sería la tercera que no escarmienta en cabeza ajena, así que prefería mantenerse al margen.

-Minako como sabrás además de autoproclamarse Diosa del amor también es la de la tardanza me dijo que ya estaba por llegar y Makoto no calculo bien el tiempo y el pastel aún no está listo, así que me adelante para que no estuvieras sola esperando- Michiru sonrió ante aquel acto tan amable, que se preocuparan por dejarla esperando la hacía sentir tomada en cuenta, vaya que había estado tan equivocada en llamar amigos a algunas personas que solo fingían preocuparse por ella.

-Thanks Haru, entonces ¿esperamos aquí o buscamos algún lugar lindo para acomodar todo?- sonrió, a un le parecía graciosa la forma en que Michiru hablaba mezclando idiomas y que algunas veces molesta maldijera en inglés creyendo que nadie podía entenderla.

-Podemos buscar un lugar, voy a enviarle nuestra ubicación al grupo para que puedan encontrarnos cuando lleguen, pero si no llegan en media hora nosotras devoraremos todo lo que hay aquí adentro-

Caminaron algunos metros dentro de aquel parque, los shibazakura estaban en su apogeo, las flores rosas, blancas y purpuras creaban tapetes dentro de las áreas verdes que parecían adentrarte a un mundo de hadas.

-Bueno esto está alejado y tranquilo- Haruka coloco la cesta en el piso y la abrió, sonrió al ver aquella tela a cuadros blanco y rojo que se encontraba cubriendo los alimentos.

Michiru contemplaba el lugar, perdiéndose entre el mágico paisaje, no recordaba haber visto algo así aun cuando solo había pasado 3 años en USA.

Ayudo a Haruka acomodando el mantel y se sentó encima, mientras la rubia hacia lo mismo a su lado.

-Todo esto es muy bonito, creí que nunca podría verlo con mis ojos…- Haruka rio por lo bajo mientras sentía como Michiru había volteado a verla inmediatamente.

-Lo siento, lo siento es que ¿Cómo puede sorprenderte? Viviste aquí mucho tiempo, solo te fuiste por algunos años…- la mirada de Michiru se ensombreció bajo su vista mientras suspiraba. La rubia no pudo negar sentirse culpable de apagar la felicidad en aquella chica.

-Cuando nos conocimos Makoto dijo que lo peor es hacer cosas para complacer a otros y no a nosotros eran errores que se pagaban caro y tu hiciste notar que es lo más fácil porque no tenemos conciencia de lo que hacemos… tal vez yo ya había visto este paisaje pero estaba tan ocupada cuidando de no hacer algo que pudiera avergonzar a mis padres. Esta es la primera vez que yo estoy eligiendo estar aquí sin ser manipulada por alguien más… ¿Estoy explicándome correctamente?, a veces siento que yo no puedo explicarlo- Haruka perdió su mirada en el horizonte frente a ellas, un paisaje hermoso que aunque era algo tan habitual en esas fechas ahora con las palabras que Michiru había expresado, podía ver una belleza inusual en las flores.

-Dime… ¿Por qué regresaste a estudiar aquí? ¿No era más fácil y barato seguir estudiando en el extranjero? –Michiru suspiro, sabía que tarde o temprano tenía que contestar esa pregunta, aunque desde que conoció al trio de chicas había compartido un poco sobre ella o la historia que dejo atrás nunca era clara en sus experiencias o evitaba contar detalles.

-No vine a estudiar, esa no es la razón fue solo un golpe de suerte, realmente escape de las personas a las que por amor complacía…-fijo su mirada en Haruka y recordó aquella vez cuando la rubia pareció molestarse por los comentarios de su amiga sobre cambiar solo para agradar.

-Tu si sabes de lo que hablo ¿verdad?, hay algo en ti que me dice que tomaste decisiones muy parecidas a las mías… de esas que dejan cicatrices- Haruka cerró los ojos y se recostó, el viento mecía sus cabellos mientras perfumaba todo el espacio con el singular aroma a flores, aquella fragancia las envolvía mientras sentían que volvían a florecer.

Vio cómo se quedó en silencio, algunos pétalos pasaban danzando con el aire, se dejó caer aun lado de la rubia.

-A veces te cansas de pretender que eres perfecta. Desde que tenía 10 años mis papás planificaron mi vida, donde estudiaría, que estudiaría y hasta con quien me casaría. No había casualidades en mi vida solo reglas que seguir, eso era lo mejor para mi vida y yo acepte sin poner resistencia. Es por eso que nunca intente hacer amigos, yo no tenía un futuro en Japón, ¿Por qué socializar? Solo dejaría corazones rotos…- Haruka sonrió, agradecía no haber intentado nada en ese tiempo, habría salido lastimada y las heridas en los adolescentes duelen mucho más.

-Llegue a Estados Unidos, mis papás también se instalaron ahí con ayuda de unos amigos de la familia, mis futuros suegros- los ojos verdes de la rubia se abrieron de golpe, vio como Michiru seguía sumergida en sus memorias mientras mantenía una pequeña sonrisa en sus labios.

-Entre a la universidad, ya estaba matriculada cuando llegue, al principio pensé que todo eso era fácil, tenía mi vida asegurada así que lo tome de la buena manera, conocí a esa persona que sería mi fabuloso esposo era 5 años mayor que yo y creí que no importaba, se dice que cuando tienes un noviazgo con alguien mayor toda la relación suele ser más madura, porque ya saben lo que quieren y yo creí que era una persona que sabía lo que quería, pero estaba tan equivocada… porque él era mi primer novio y a él si le habían permitido vivir su libertad antes de encadenarlo a el destino perfecto, a la unión de las familia Chiba Kaioh… en fin Mamoru me presento a sus amigos de la universidad a él no le faltaba mucho por salir así que me ayudaba a no quedarme sola cuando el no estuviera para acompañarme y así viví más de un año sin poner resistencia en nada. Hasta que un día fuimos a mmm como un festival en donde probé sentarme frente a un bastidor y garabatear algunas cosas ya sabes una actividad nueva y entonces me enamore, me enamore de la sensación de mis manos al contacto con el pincel, me enamore de la pasión que mi cuerpo sentía cuando trazaba las líneas. Entonces entendí que me había equivocado de carrera pero a un estaba a tiempo de cambiar… no me dejaron y Mamoru prometió que cuando nos casáramos yo podría estudiar lo que quisiera que él me apoyaría y yo feliz acepte, pero después analizando la situación… ¿Por qué tenía que casarme para estudiar lo que yo quisiera? ¿No éramos libres acaso? y fue ahí cuando se cayeron las mascarás de todos… fue cuando pude ver las intenciones de todos y el cómo me había dejado manipular por tanto tiempo.

XXX

-¡¿Por qué sigues aquí?!- pregunto alarmada Minako mientras entraba al departamento de Makoto, la chica que se encontraba en sala viendo televisión la miro sin preocupación y después regreso su vista al televisor.

-Aún no está el pastel, pero ya en 10 minutos nos vamos, no hagas drama que tú también llegaras tarde-

-Pero ¿Por qué no avisaste? Dios Michiru debe estar sola va a creer que la plantamos o algo ¿Dónde está Chopin?- Makoto vio a la rubia y sonrió, Minako llevo las manos a su boca al entender aquella expresión en su amiga.

-Pero eres tú la razón de esto Makoto, tu eres la que le dice es solo tu crush y no más, no está interesada en ti y ahora vas y le das alas…-

-Pues… el pastel se está tardando de más- Vio la cara incrédula de Minako y volvió a sonreír.

-Haruka nos ha dejado en claro que ya no se engancha con facilidad así que dije… porque no que se conozcan un poquito más y se ven muy bonitas juntas…- Minako se sentó a un lado de Makoto y suspiro.

-Hice el pastel favorito de Michiru claro que nos van a perdonar…-

XXX

Seguían recostadas, Michiru se había quedado callada por algunos minutos, tal vez arrepintiéndose de todo lo que le había contado a quien prácticamente era una desconocida.

-¿Después de todo el caos lograste hablar con él?-

-Si- rio burlonamente y abrió los ojos, se reincorporo y sacudió su cabello rizado

:::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::FLASH BACK::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::

-¿Qué quieres? Suficiente es tener que ver tu carota en la cena como para que no me dejes tomar un respiro a solas- giro violentamente para encontrarse con aquel rostro masculino, ojos azul zafiro y cabello tan negro como la noche el solo saco un cigarrillo y lo encendió.

-¿Quieres uno?- Michiru arqueo una ceja molesta, él sabía perfectamente que no fumaba ¿Por qué estaba ofreciéndole algo así?

-¿Tan rápido me olvidaste?- sonrió irónicamente mientras abanico el humo que salió del cigarro

-Es que te has empeñado a hacer todo lo contrario de lo que es bueno para ti que creí que ya fumabas…-

- ¿Bueno para mí? claro ustedes son los únicos que saben lo que es bueno para mí, enserio es horrible que ni en la casa de mis padres pueda sentirme en paz.- camino para alejarse pero pudo escuchar aquella risa burlona que tanto odiaba.

-Aunque juegues ese papel de rebeldía sigues siendo muy ingenua; Todas las relaciones exitosas son así, ¿Cómo crees que pueden soportar tanto tiempo juntos? Incluso tus papás alguna vez tuvieron este tipo de problemas… y míralos siguen felices, juntos y exitosos… si sigues buscando fidelidad te vas a quedar sola…-

-Me da tristeza y coraje, que te hayan tratado salvaje, si ella te rompió el corazón ¿Qué culpa tengo yo? tan 2010 que vintage ser de los que no quieren bien a una mujer… ¿Pero que puedo esperar de ti? Eres un modelo antiguo… supongo que aún no te llega a esa cabecita una actualización- vio como la frente del hombre se arrugo, conocía bien sus expresiones, estaba a punto de molestarse.

-Tal vez no puedes con alguien de tu edad y por eso te buscas a niñas ingenuas como yo ¿No es así? Porque la primera vez que estuviste con alguien de "tu nivel" se dio cuenta que no valías la pena y que hizo… corrió como un pequeño como se dice Usagi… ahh conejo… si eso, ¡Ay Mamoru! Pero debo agradecerte… por salvarme de un infierno junto a tu lado… sayonara- exclamo la de cabellos turquesa mientras sonreía burlonamente.

:::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::FLASH END::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::

-Michiru enojada puede darme un poco de miedo, usa tus puntos débiles para infringirte dolor…- Haruka sonrió al ver como la chica se refería a ella en tercera persona.

-Bueno estaba a punto de contarte algo, ya sabes emocional… por que no eres la única que ha hecho cosas estúpidas por amor…pero ¿Y si algún día lo usas contra mí?-

-Yo te acabo de contar algo con lo que podrías herirme…pero el truco está en que no pueden herirte con algo que ya no duele y ese patán… ni cosquillas me hace- sus miradas se juntaron, ambas sonrieron; Michiru no podía negar que Haruka sonriendo era atractiva, alguien así no le podía ir tan mal en el amor y es que las constantes bromas que hacían sus amigas sobre los noviazgos fallidos de la rubia o a quien llamaban innombrable le hacían pensar que una historia muy interesante se escondía tras aquellos hermosos ojos verdes.

Sintió como su rostro se calentaba un poco, de nuevo aquel pensamiento de cuando la vio escribiendo, aquel perfil digno de enmarcar, por su cabeza paso que tal vez podría divertirse y luego la desilusión de que tal vez la persona más bonita que había conocido además de ella era una chica.

-¿Por qué sonreímos?- dijo Minako irrumpiendo, maldijo en su mente mientras bajaba su mirada y tocaba su corto cabello, agradeció una vez más al cielo por aquella imagen, verla frente a frente sonrojada y sonriendo.

-Le contaba a Haruka porque ya nunca en la vida voy a volver a enamorarme- las recién llegadas se miraron entre si un poco asustadas.

-¡Pero el amor es muy bonito!- se alarmo Minako mientras se sentaba junto a ellas.- todos decimos eso cuando tenemos una decepción amorosa pero solo es cuestión de ser sincera y buscar quien complemente lo que ya eres, porque lo que eh aprendido es que no se trata de buscar a alguien igual a ti o con tus mismos gustos si no alguien que pueda complementar el hermoso ser que ya eres.

-Lo dice quién no ha tenido una pareja estable desde hace más de 2 años- no es que Haruka estuviera peleada con el amor pero el optimismo de Minako a veces la abrumaba, la rubia debía comprender que dentro del amor existía lo imposible, lo platónico y que no siempre lograría un final feliz.

-Y por eso lo sé, nadie me ha complementado y que no encuentre a mi persona especial no es una excusa para seguir probando…-

-Michiru ¿Tuviste una decepción amorosa?- Hablo Makoto mientras acomodaba la comida que hasta ese momento seguía intacta dentro de la canasta.

- Me topé con un caballero, hechicero el man se las da de good boy, traicionero, ego en el cielo no es nada más que un fuckboy-

-Hombres… siempre te decepcionan por eso mi mamá siempre me decía que hay que comer de todo, sobre todo para no tener que depender de un solo guiso… ya sabes.-

-¡Minako!- gritaron al unísono Haruka y Makoto, Minako guiñaba un ojo y aventaba un beso al aire para hacerle creer a Michiru que salía victoriosa mientras la aguamarina se carcajeaba sin discreción por primera vez frente a ellas.

XXX

-Gracias por acompañarme ¿Pero segura que no te queda muy lejos irte de aquí?- Haruka sonrió y miro a su alrededor discretamente, parecía un barrio tranquilo.

-No te preocupes, está cerca la estación del tren ¿ves? De hecho por la universidad también hay una, cuando gustes puedo mostrarte el camino-

-Así ya no seré presa de Setsuna y podré no esperarla toda una eternidad en la cafetería…-

-Si…- ambas se quedaron en silencio, ahora Haruka sabía algo más sobre Michiru y Michiru se moría por preguntarle a Haruka sobre aquella persona que sus amigas no deseaban nombrar.

-Ah...por cierto perdona a Minako ella es muy…-

-Muy divertida, no te preocupes una vez nos quedamos solas platicando y me conto todas sus aventuras como la diosa del amor y créeme que estoy muriendo por salir de fiesta con ella. Además hay muchos consejos en los que tiene razón…-

-Si…esta loquita, bueno espero que te hayas divertido-

-Haruka… gracias por escucharme sin juzgarme, hasta ahora solo mi prima Setsuna sabía todo eso y a mí a veces a un me da pena, se aprovecharon de mi sabes…-

-Tranquila… yo no lo usare en tu contra ni para herirte-

-¡Oye!- exclamo Michiru mientras Haruka sonreía burlonamente

-Tal vez para estar a mano pueda contarte una historia similar de una niña rubia con un cabello horrible hasta los hombros, que lo dio todo por amor hasta perderse ella misma…-

-Yo sabía que la que vi en el Facebook de Minako eras tú…- Haruka froto su cara con ambas manos

-Le pedí que borrara esas fotos y se empeñó en decir "yo salgo bonita…"-

-Borrar fotos y pretender que no paso no sirve de nada… acuérdate no puede lastimarte si ya no duele- miro a Michiru y suspiro después se distrajo con la ventana frente a ella, la cortina se balanceo rápidamente y pudo ver una sombra tras ella.

-Ya es tarde deben estarte esperando- Michiru giro para ver la casa tras ella y suspiro.

-Prométeme que vas a contarme- Michiru tomo las manos de la rubia y esta sintió como una corriente eléctrica recorría su cuerpo.

-Si...- se limitó a decir mientras miraba sus manos unidas, después solo pudo observar como el agarre se rompía, la aguamarina se despedía y se introducía por la puerta de la casa.

-¡Ya llegue!- grito mientras se dejaba caer en la sala, Setsuna llego hasta ella con un bowl de comida chatarra.

-¿Cómo se llama? ¿Dónde vive? ¿Cuántos años tiene? ¿Estudia o trabaja? ¿No tiene novia verdad?, se ven súper bonitos juntos- Michiru llevo sus dedos a la frente mientras masajeaba lentamente.

-Set… se llama Haruka-

-Tiene un nombre hermoso, mucho como el mismo- se dejó caer en el sofá poniendo atención a su prima menor esperando por las respuestas que había pedido.

-Comparte depa con Makoto, tiene 26 años, estudia música y ¡ella! No tiene novia, creo no sé- Setsuna pareció desilusionarse, suspiro y llevo un chocolate a su boca.

-Es muy guapa y se ven tan bien juntas… es una lástima-

-¿Qué sea chica?-

-Que seas heterosexual…-

-¡Ay Setsuna! Tú sabes que yo no vine a buscar el amor, vengo a divertirme, estudiar lo que me gusta y ser libre y feliz…-

-Bueno al menos no le pones un pero así que aún hay esperanza-

-Calla y give me chocolate-

-Hoy por primera vez entendí que yo no tuve la culpa de nada de lo que pasó, que simplemente fui una víctima y ya no me siento culpable de nada… - Setsuna atrajo a Michiru hasta ella y la recostó en su pecho mientras la abrazaba por el hombro.

-Me alegra que hayas llegado a esa conclusión y que te hayas divertido ¿Paso algo importante hoy?-

-No sé… no lo creo-

XXX

Los nervios recorrían su cuerpo, respiraba pausada mente para mantener una presión tranquila, escucho como la azafata les indicaba que era momento de bajar del vehículo aéreo.

Camino por el túnel y se encontró con aquel letrero que le daba la bienvenida al país del sol naciente, sonrió al sentirse de nuevo en casa, cambio el chip de su celular y encendió su dispositivo móvil, la señal llegaba y mientras esperaba su equipaje decidió perder su tiempo en internet.

Se había alejado por completo de las redes sociales, alguna que otra vez revisaba los perfiles asegurándose que las personas que amaba estuvieran con bien, miro las actualizaciones de Facebook, una fotografía llamo su atención.

"Hay una nueva tripulante en el barco de los lamentos, oh parece ser una Sirena"- leyó el pie de la foto mientras en su pantalla se encontraban esas 2 chicas inseparables de la rubia que ahora llevaba el cabello corto y junto a ella recargando su cabeza en el hombro de la antes mencionada estaba esa chica de largos cabellos turquesa.

Tal vez debió investigar más antes de regresar pero no podía dar marcha tras, estaba ahí después de tanto tiempo no iba a rendirse sin antes luchar.

Notas del autor:

Olitas de mar sé que les prometí que no habría tanto drama y no lo habrá o al menos no como en mis otras historias, ¡esto es más relax!

Esta vez estoy desafiando leyes e idioma, espero se entienda en donde lo que leemos está en la lengua materna de cada personaje, las palabras en su pronunciación o idioma original son los extranjerismos que de vez en cuando los personajes usan.

Yo estoy muy feliz de cómo está quedando, estoy emocionada de seguir escribiendo y porque por primera vez las ideas fluyen rápidamente mientras escribo…

¡Los espero en el próximo capítulo!

Con Amor Michiru Asami