Reto 31 Fanfics de HaruMichi.

3

Un paisaje de playa

Sex on the beach

Haruka

Sol, arena, mar. ¿Quién vacaciona en la playa en noviembre?

—Creo que el mejor momento para visitar México es a finales de octubre —dijo Mina aquel día en la mesa del restaurante.

Debí preguntar por qué en ese momento.

"¡¿Qué?! ¡¿Estás en la playa en México?!" Exclamó Mina al teléfono.

—Sí, dijiste que era buen momento —respondió Haruka en la habitación de hotel donde se registró.

"Sí, es buen momento, pero no para ir a la playa —dijo Mina—, ¿no es temporada de sargazo?"

Haruka apretó los labios.

"Si vas a ir a México en octubre, asegúrate de estar ahí para celebrar Halloween, seguido del día de todos los santos y después el día de muertos, para eso es mejor ir a un pueblo mágico, ¿cómo es que no lo sabes?"

—Supongo…, que no investigué.

El viento se coló en el balcón levantando la cortina.

Por eso estoy aquí ahora, sentada en el bar de Roberto's frente a la piscina escuchando bossa nova en el hotel de un pájaro rosa del que no recuerdo el nombre, bebiendo soda mientras como una rebanada de pizza. Dicen que es diferente por estar hecha en horno de piedra pero, la verdad es que no encuentro diferencia.

—¿Bebiendo soda en un bar? —Preguntó una voz.

Haruka se quitó los audífonos, el sonido del viento y las olas rompiendo la trajeron de vuelta.

—Excuse me?

—Vamos, sé que me entiendes.

La aguamarina frente a ella sonreía apoyando la barbilla en su mano.

¿En qué momento se sentó? ¿Y por qué la gente no respeta los audífonos?

Haruka ya había tenido bastante con la Babel que había encontrado en el aeropuerto, no quería tener que seguir lidiando con la barrera del idioma. Pedir cualquier cosa en el hotel ya era un suplicio.

Espera... la entiendo.

—Eh, sí —respondió la rubia—, bueno, es que, estaba comiendo pizza, no estaba pensando beber alcohol con eso —se excusó.

La verdad es que Haruka no sabía de bebidas, en películas había escuchado palabras como Vodka Tonic, Cosmopolitan y Long Island, pero no sabía si la gente todavía pedía eso o si ya era algo pasado de moda. Y aunque quisiera probarlas, no se atrevería, aunque se estuviera muriendo por decir "¡Mesero! Un Martini". Lo cierto es que ni siquiera se atrevía a ordenar un café, esas eran cosas de su asistente Mina. Gracias a ella al menos sabía lo que era un descafeinado triple, grande, non fat milk, extra caliente, macchiato de caramelo con crema batida y extra caramelo al 70 % del vaso, que por supuesto también había visto en una película.

—No sabes nada de bebidas, ¿cierto? —Preguntó la aguamarina.

—Eh… sólo un poco.

Entre las pocas cosas que había probado estaban las piñas coladas, el daiquirí de fresa, el ron con cola, y por supuesto, conocía el asqueroso sabor de la cerveza.

¿Por qué la gente bebe eso?

—Lo básico —dijo—, ya sabes, no soy muy de esas cosas. ¡Oh! Una vez probé soju, fue horrendo, demasiado alcohol, acabé usándolo para limpiar heridas.

—No debiste.

—No… —Haruka negó.

—No bebas tequila.

—Bueno, probé una margarita, tenía tequila.

—Hmm y… ¿te está gustando tu estancia?

—Ah… no ha sido lo que esperaba.

—¿Por qué?

La verdad es que no esperaba nada.

—Porque se supone que debía haber ido a otro lado, a un pueblo mágico o algo así y… no sé, estaba escuchando bossa nova intentando imaginarme en Brasil.

—¿No te gusta México?

—¡No es eso! —Saltó—. Es que… —Haruka alargó la vista a la playa—. No sé, hay bandera roja, el mar ha estado picado, creo que acaba de pasar la temporada de sargazo y… la verdad no me gusta la arena. Soy más de, ir a pasear, por ejemplo, esta mañana salí a la tienda de enfrente por souvenirs.

—No me digas, ¿muy caro?

—Sí, y llovió… y no compré nada.

—No lo hagas, te llevaré al centro comercial, créelo o no, en los kioscos es más barato.

—Ah…

—Lamento los 5 minutos de lluvia que pasaste.

—Sí, fue justo el tiempo que me tomó atravesar la calle.

La chica rió.

—¿Sabes? Se me antoja algo —dijo la aguamarina estirando los brazos sobre la barra.

Haruka imaginó un gato.

—Y…, ¿qué se te antoja?

—Sex on the beach.

—Ah, cierto, otra bebida que no he probado.

Bebida que no había probado por el simple hecho de contener la palabra "sex".

Sin pensarlo más, sacudiéndose la vergüenza, Haruka se volvió hacia la barra y con determinación ordenó:

—Sex on the beach please —dijo haciendo la señal de victoria solicitando 2.

El barman asintió.

¡Sí! ¡Me atreví! ¿Lo dije bien?

Haruka se volvió a la chica, el banquillo estaba vacío. Temerosa de perderla se giró a la piscina.

—¡¿Vienes?! —Exclamó la aguamarina alzando el brazo en dirección a la playa.

El barman puso el par de cocteles en la barra. Le tomó un segundo a Haruka comprender la indirecta; sujetó las bebidas, y se apresuró a ella.

—¡Voy!

"Quizá no fue mala idea venir…" Sonrió.