Holi xd Lamento en serio no haber actualizado en tanto tiempo. Pero esta historia es algo compleja por tener 4 sucrette´s, y también tengo una vida fuera de esto :T
Pero JURO por mi Sucrette (?) Que actualizaré cada semana, máximo 15 días.
En este capítulo no aparece Katherine porque no me he podido comunicar mucho con su usser. Kathe es un personaje independiente con una personalidad muy interesante. Todas las partes en las que ella aparece las escribe su usser, sin ella no puedo meterla.
Gracias a Isabella Valencia por prestarme a su Sucrette. Yuki y Penny Lane son mías.
DISCLAIMER: Corazón de melón no me pertenece. Es propiedad de ChiNoMiKo y Beemov.
Capítulo 4.
¡Comenzamos el trabajo!
Penny casi no pudo dormir toda la noche. Se revolvía en su cama, nerviosa. Lysandro…Estoy segura que es el chico de cabello blanco. Qué vergüenza, ser su sirvienta… Aunque también tiene su lado bueno, podré acercarme a él…
Eran algunos de los pensamientos idiotas que rondaban por su cabeza. Mientras tanto, Bella se encontraba jugando tranquilamente sobre su cama con la PSP nueva.
A la mañana siguiente, 5:00 am.
El teléfono brindado a las sirvientas por Marianne empezaba a emitir un molesto sonido por el despertador programado. Las chicas comenzaban a levantarse, bañarse y ponerse sus trajes para dirigirse a hacer sus tareas del día. Penny Lane y Bella dormían plácidamente. Yuki ya estaba cambiada y sacudió levemente a Katherine, para levantarla con cuidado. Sin hacer contacto visual, salió del cuarto para darle privacidad.
6:00 am.
Marianne entró furiosa al cuarto de las dos chicas, gritando como un muestro. Ambas cayeron de sus camas.
-¡Maldita sea! Todas las chicas están esperando en la sala de estar las indicaciones del día. ¡TODAS! ¿Y ustedes? Aquí, descansando. Isabella, lo esperaba de usted, no me sorprende. Pero usted, Penny Lane, apenas ha ingresado ayer y me causa una muy mala impresión. Esto podría costarle SU TRABAJO. ¿Entiende?
Mientras Bella se levantaba tranquilamente del suelo, Penny Lane se arrastró hacia la jefa y la tomó de la falda, con lágrimas amenazando en salir de sus ojos. –Señorita Marianne, por favor, no me despida… Es lo único que tengo.- Marianne no lo decía en serio, solo quería asustarla. Pero le conmovió la expresión de la chica, por lo que esbozó una pequeña sonrisa. –Está bien, pero que no se vuelva a repetir, ¿Vale?
Emocionada, saltó y se metió al baño. La azabache ya se había duchado, y se encontraba haciéndole los rizos a su corto cabello.
6:30 am.
-Bien, chicas, todo en orden. Las encargadas del desayuno, pueden retirarse.- Varias chicas salieron de la habitación.- Las sirvientas que ya tienen a sus alumnos asignados anteriormente, también.-Otro grupo de chicas salió, entre ellas estaba Bella, que ya era una empleada nueva.-Solo quedan ustedes, nuevas. Síganme.
Salieron de la residencia de trabajadores y entraron en la de estudiantes, aún desierta pues todos seguían dormidos.
-Lo primero que deben hacer es presentarse. Con respeto y delicadeza, siempre. Una reverencia. No pueden meterse en las conversaciones entre los alumnos. Deben acompañar siempre a su estudiante. Hacer sin reclamar todo lo que se le pida. Por si se preguntan, las relaciones sirvienta-estudiante están permitidas. Pero es algo que pasa muy raramente, pues los estudiantes no suelen fijarse en personas de bajo nivel económico. Katherine sonrió.
Marianne se retiró y las chicas se dirigieron a las respectivas habitaciones de sus estudiantes.
Penny Lane tocó despacio la puerta de la habitación 405. Unos segundos después, la puerta se abrió, revelando a un guapo chico albino que era casi dos cabezas más alto que ella.
-Buenos días. Tú debes ser…-Dejó de hablar al bajar la mirada y encontrar el par de ojos heterocromos con los que había soñado la noche anterior.-Ah.
La sangre se acumulaba en las mejillas de la muchacha mientras hacía una torpe reverencia, presa de los nervios.-M-me llamo Penny Lane…A-a partir de ahora seré su s-sirvienta personal…Cuidaré bien de u-usted.-No levantó la mirada en ningún momento.
Él la observo fijamente mientras la dejaba pasar a su "habitación", que en realidad era técnicamente una casa, tenía todo incluido y perfectamente ordenado. Le gustaba todo de ella; tenía un cuerpo menudo y una figura prácticamente perfecta; su largo y peculiar cabello violeta, amarrado en una coleta, le llegaba hasta la cintura; sus extraños ojos lo atraían y su melodiosa voz era como un cantar de ruiseñores.
-Supongo que ya lo debes saber, pero yo soy Lysandro Ainswhort. Es un placer conocerte.-Tomó una de sus manos y se agachó para dar un pequeño beso sobre su tersa piel, lo que hizo estremecerse a la peli violeta.
-P-párese, por favor…-Susurró completamente avergonzada. El albino se puso de pie.-Puedes tutearme, ¿sabes?-Le dijo sonriente.-No es correcto…-Negó con la cabeza.
-Ni que fuera de la realeza. Pero si no quieres, no te obligaré. Esperaré a que me tengas mayor confianza. Escúchame, necesito darte algunas aclaraciones. Primero, tú no eres mi sirvienta. Eres mi acompañante. –y espero que en el futuro, mi novia.- Tú eres una dama que merece respeto y no debe servir a los demás. Soy un adolescente que puede responsabilizarse de sí mismo. No necesito que me limpies, ni laves mi ropa, ni me cocines ni nada. Solo quiero estar a tu lado.-Penny lo miraba sorprendida. ¿Qué demonios estaba diciendo?- Segundo, me acompañarás a los eventos y fiestas. Eso sí, no quiero que te separes de mí nunca.-Le sonrió ligeramente sonrojado. Ella estaba en shock; pero no tardó en sonreír ligeramente.
-Ahora, cuéntame sobre tu vida. Todo.- Se sentó sobre la cama e hizo un espacio sobre ella.
-¿Qué es lo que quisiera que le cuente?
-Sobre tu familia. Cómo terminaste aquí.
Ella suspiró. Le incomodaba, pero debía obedecer.
-Soy Penny Lane Tyler Fujioka. Tengo 16 años. Mi padre es Matthew Tyler y mi madre era Mei Fujioka. Vivía en Japón con ambos, hasta que ella falleció. Mi madre dejó muchas deudas sin pagar y mi padre me abandonó con todas esas deudas. Me retiraron de mi colegio por no pagar y quedé sola. Contacté a una tía mía de por aquí, que me trajo a vivir con ella pero el dinero pronto empezó a escasear. Así que tuve que buscar un empleo, y así acabé aquí.-Dijo todo eso sin emoción alguna.-Mi padre nunca me demostró cariño…Mi madre era la única que me quería y murió hace poco. La extraño tanto…-Su mirada se nubló mientras unas pequeñas lágrimas caían por sus mejillas. Se sorprendió al sentir unos cálidos y grandes brazos rodeando su cuerpo.-Lo siento, Penny…No tenía idea.-La abrazó con más fuerza, haciendo que la chica solloce más. –Tú no volverás a estar sola…Siempre me tendrás a mí. Nunca me separaré de ti.
Bella ya conocía las indicaciones, ya había tenido un estudiante a su cargo. Abrió la puerta de la habitación con la copia que Marianne le dio, y entró, encontrando aquel cuarto de lujo completamente desordenado, con comida desparramada por doquier. La televisión aún estaba prendida, con un juego pausado. El chico estaba profundamente dormido en el sofá frente a la TV con el mando entre las manos. Suspiró y entró. Se puso sus audífonos a todo volumen y comenzó a limpiar el desastre de la habitación. Al terminar, guardó sus audífonos y le quitó despacio el mando al chico. Comenzó a jugar, durante bastante rato.
-¡Toma eso, zombie bastardo!-Gritó por la emoción. Se tapó la boca, había hecho demasiado ruido. Observó al muchacho, que abrió poco a poco los ojos y pestañeó varias veces. Luego, se puso de pie rápidamente.
-¡Oh, vaya! ¡Es la eroge-maid del día del ayer!-Sonrió abiertamente mientras ella hacía una pequeña reverencia.
-Me llamo Isabella y seré su sirvienta personal a partir de ahora. Gracias por la PSP de ayer.
-¡Ah, no hay ningún problema! Me llamo Armin, aunque creo que ya lo sabes. Por lo visto, ya limpiaste mi habitación. ¡Buena chica!-Le sacudió el cabello cariñosamente con una gran sonrisa.
-No soy un perro, ¿Sabe?-Dijo retirando delicadamente la mano del chico de su cabeza.- ¿Desea desayunar aquí o en el comedor?
-Aquí, necesito acabar la partida de ayer.-Se lanzó sobre el sofá dispuesto a seguir el juego, pero se percató de que su personaje ya había ganado.- ¿Tú jugaste?
-Sí, lo siento por mi atrevimiento.-Lo miró inexpresivamente y se dirigió a la cocina para prepararle algo.
-No, no hay nada de malo. ¡Superaste la partida! ¡Pensé que era imposible!-Corrió hacia ella y la cargó. Ella gritó, sonrojada. Estaba muy cerca para su gusto.
Yuki abrió despacio la puerta de la habitación y pasó. Se sorprendió por lo grande que era y ordenada que estaba la habitación. Pero lo que más le sorprendió fue encontrar en la cama dos personas en lugar de una. Una chica de largo cabello plateado y un muchacho de cabello negro. Desnudos. Gritó y salió corriendo de la habitación, despertando a los adolescentes.
-¿Qué…fue eso, Rosa?
-Mmm…Creo que era tu sirvienta…-La chica se puso una camisa y salió de la habitación. Parada junto a la puerta, estaba Yuki.-Hola, soy Rosalya. Soy la novia de tu estudiante. –La observó de arriba abajo.-Eres linda, así que ten cuidado con él.-Le sonrió y se fue.
Yuki volvió a pasar. El muchacho ya se había puesto ropa.
-Discúlpeme por la interrupción…
-No te preocupes.-Sonrió al ver el sonrojo de la chica, su cara estaba casi tan roja como sus ojos-Me llamo Leigh Ainswhort. Es un placer conocerte.
-Me llamo Yuki, seré su sirvienta a partir de ahora.-Sonrió ligeramente.-¿Quiere desayunar aquí o en el comedor?
-En el comedor, pero se me ha antojado un jugo de naranja.
-Ah, no se preocupe. Voy por él.
Salió de la habitación y bajó las escaleras, hasta llegar al primer piso donde había una máquina expendedora. Ahí había un chico peli rojo golpeando furioso la máquina.
-¿Sucede algo?
-¡Esta maldita cosa se tragó mi moneda!- Siguió golpeándola sin siquiera mirar a la chica.
-Es porque lo está pateando mal…Retroceda por favor.
El peli rojo retrocedió extrañado, y ella en un ágil movimiento dio una patada completamente fuerte, que hizo temblar toda la máquina. Volvió a funcionar y soltó la bebida que el muchacho había pedido.
-Que poco femenina eres.-Sonrió con sarcasmo, sin agradecer.
Ella lo ignoró y puso la moneda en la máquina. Recibió el jugo y se comenzó a ir.
-Me llamo Castiel.
Yuki volteó y lo observó con una sonrisa ladina.
-Nadie se lo preguntó.
Y se alejó caminando dejando a un sorprendido peli rojo.
Muy corto, lo sé xd Pero es lo que me salió xd ¿Dudas, insultos, sugerencias, tomatazos? Deja tu review.
Una chica me propuso un reto: cada review es una página en Word para el siguiente capítulo. ¡Anímense!
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Las quiere, Penny~
