Capítulo 1: Una invitación al cambio


Sueño

Ella estaba parada frente al Palacio de la Luna, con la ciudad central del Milenio de Plata en todo su esplendor.

Sin embargo, en lugar de estar todo cubierto en Cristal Plateado, todo era tapado en un cristal oscuro como la obsidiana, aunque de vez en cuando lideraba destellos plateados como el Cristal que ella tanto conocía.

Aun así, en lugar de expresar temor, ella avanzó por los pasillos de obsidiana con un aura de poder y orgullo, poco habitual para ella, de acuerdo a los que la conocían. En esos momentos no era la torpe y atolondrada humana que aparentaba ser para satisfacer a sus amigas, sino que era la princesa heredera del Imperio Lunar…

… Y en aquel momento, estaba más enfadada que nunca. Y, quizás por eso, la manifestación del Imperio era de color obsidiana y no del plateado característico que había resplandecido en su tiempo.

— ¿Mal día, Serenity? — se escuchó una voz varonil

Ella, luego de soltar un bufido, se volteó hacia el origen de la voz.

— Que te haya dado una segunda oportunidad de vivir, no significa que tengas la libertad de entrar en mi mundo personal, Diamante — contestó la rubia, enfadada.

— Pero es tan divertido ver de qué manera la siempre brillante Princesa de la Luna tiene en su corazón un mundo tan oscuro — declaró el peliblanco, con una gran sonrisa: — De cualquier manera, no creo que tú me hayas revivido simplemente por esa oportunidad.

Serena suspiró: él tenía razón. De hecho, él era fundamental en sus planes.

— Diamante. Ya llegará el momento en que tú intervengas. Recuerda que, de todos los integrantes de la familia Black Moon, eras el líder, y sólo con tu ayuda podré traer los otros para cumplir así nuestro trato — y con un gesto de su mano le indicó que la siguiera. — De cualquier manera, ¿se ha adaptado bien Zafiro a esta nueva vida?

— Está perfectamente bien. De hecho, lo único que quiere es volver a ver a Petzite y tener finalmente un nuevo futuro con ella — y se rio con suavidad: — ¿Estás segura de querer cambiar el futuro, Serenity? ¿Crees que Endymion va a aceptar esto?

— De querer cambiar el futuro, ya ha sido inevitable el cambio desde que vencimos a Wiseman y que enfrentamos a nuevos enemigos. La Neo-Reina Serena no había tenido esas batallas antes… Sin embargo, yo me he enfrentado a eso y más, y aunque Endymion no apoye mi decisión, todo me ha llevado a aceptar el camino que se me presenta — y su rostro se entristeció.

Diamante se acercó a ella y, aunque con algo de protesta, le dio un gentil abrazo.

— Sé que lo amas, y sé que además tengo que lidiar con una extraterrestre que también querría estar en su lugar, y con el amor incondicional de una de tus propias Senshis, pero déjame mantener el lugar en tu corazón que sé que he ganado… No le quitaré el lugar a Endymion, pero si él se rehúsa a asumir su lugar, recuerda que tienes al futuro Rey de la Luna Oscura incondicionalmente a tu lado — le susurró, haciendo que luego de un momento de tensión, ella comenzara a relajarse en su abrigo.

Pasaron unos momentos así, abrazados, mientras la tenue luz de las estrellas hacía que cambiaran los colores del palacio de Cristal. Él sentía cómo ella al fin comenzaba a aceptar su cercanía, y ella sentía que, sin lugar a dudas, era inevitable sentir aunque fuera algo de atracción por el príncipe oscuro, gentil como su Endymion, pero con una devoción y un fuego que ciertamente quisiera que su prometido tuviera por y para ella.

Cuando al fin se separaron, ella se veía considerablemente más relajada y él se sentía más aliviado al verla así. No obstante, su semblante seguía siendo serio y preocupado.

— Ahora sí, ¿qué pasó? — preguntó.

Serena cerró sus ojos intentando no emocionarse ante los hechos ocurridos durante el día anterior.

— Me encontré con las chicas en el Crown's Arcade… Juntas como lo hacíamos nosotras cuando estábamos en la secundaria y en la preparatoria… Sin embargo, ellas estaban hablando de que las dejara ir, que querían que las dejara cumplir sus sueños… Lita y Rei parecían querer hablar conmigo… Amy… No lo sé; no parecía estar a favor o en contra mía. Pero Mina… Ella era la más decidida a apartarse de mí — respondió, con aire triste.

— ¿Y no son ellas parte de tu corte real? ¿No deberían estar a tu lado hasta que la muerte las separe, tal como lo debería estar Endymion? — preguntó el príncipe, de forma alterada.

Ella miró al cielo y soltó un suspiro, exasperada.

— Tú lo sabes, yo lo sé… pero, por lo que vemos, ellas no lo recuerdan, Diamante… Y dudo que Endymion lo recuerde, ya que nunca lo ha mencionado, a diferencia tuya — respondió, con algo de ira en su voz.

— Entonces… Con mayor razón: Alguna vez ya me has mencionado de tu deseo de ir a vivir a la Luna y vigilar desde ahí a la Tierra. ¿Por qué no lo haces? Sabes que has tenido que renunciar a tus amigos humanos y que tu familia, gracias a tu máscara, te desprecia. Nada te apega a la humanidad, ¿qué te impide partir de allí, ya que se nota que pese a todo sigues dispuesta a protegerla?

La Princesa se quedó por unos momentos en silencio pensando en las palabras de su acompañante. En más de una ocasión, desde el momento en que revivió a Diamante se refugió en él para desahogarse y contar sus problemas. Él, a cambio, le dedicó tiempo y paciencia, además que, gracias al diálogo, ambos llegaban a un acuerdo y ella podía entender de qué manera podría enfrentar los retos que venían por delante. Gracias a eso, ella pudo, desde cierto momento, considerarlo como un amigo cercano, como alguien con el cual podía contar. No obstante, la propuesta que él había comentado no era de aquellas que pensaba concretar…

Al menos, no era la idea.

— Si lo hago, sabes qué tendría que hacer eso. Sin embargo, las consecuencias de mis decisiones me llevarán a convertirme definitivamente en el Mesías… O en Chaos.

— ¿Y acaso no te gusta la idea? ¿No sería buena forma de probar a tus Senshis? ¡Ya has sido la chica buena de la historia por mucho tiempo! ¿Podrían juzgarte por volverte esta vez la villana?

Serena cerró sus ojos por un momento y dejó por una vez que la energía oscura que estaba acumulada en su corazón la recorriera por completo. Al contrario de lo que pensaba, no sentía miedo, sino que, de cierta manera, la excitaba.

— ¿Cómo podría resistir el llamado de Chaos? Si es algo como lo que estoy sintiendo, no podría resistirme tan fácil — habló repentinamente, en un susurro.

— Simple… Tú has podido resistir todas las tentaciones y has vencido. Si te dejas envolver por Chaos, sé que tu voluntad podrá controlar el dominio de la entidad suprema y podrás manipularla a tu albedrío antes que ella te manipule a ti y, bueno… Si puedes controlar bien el poder del Mesías y el poder de Chaos… ¿Quién sabe? Puede ser que te conviertas en una mejor soberana de lo que ya podías ser.

La rubia meditaba las palabras de su compañero, pensando en todo lo que ha vivido. Ya había visto en primera persona las consecuencias de las manipulaciones de Chaos y, sin embargo, consideraba sentirse capaz de poder controlar su poder, tal como lo decía Diamante.

No obstante, tenía algo que hacer antes.

— Tengo bastante por decidir, Diamante, pero antes tengo que hacer algo — y abrió los ojos, decidida: — Hablaré primero con Darien y luego con las chicas. Si siguen en su postura de querer hacer lo que deseen, los libraré de sus obligaciones. Si están con dudas…

Diamante se asustó un poco al ver la sonrisa siniestra de su acompañante.

— ¿Qué harás? — preguntó.

— Supongo que será hora de hacer cambios… Cambios que no importará si afectan al mundo entero — y se soltó sus moños, dejando que su cabellera fluyera libremente: — Con una u otra decisión, nos veremos mañana en el Parque nº10, Diamante, porque de una u otra manera, todo cambiará.

Y, sin decir más, desapareció.

El príncipe se quedó unos instantes apreciando el ambiente interno de la Princesa de la Luna, sabiendo que quedaba poco tiempo antes que ella despertara.

— Ciertamente… ¿Quién fuera capaz de decir que el Mesías tendría todo lo necesario para convertirse en la nueva Señora Oscura? — y, con una sonrisa siniestra, desapareció.


Fin de capítulo 1

Esperen un segundo... ¿Ese era Diamante?

Ahm... ¿Sorpresa?

Holis

Ahm... No sé qué comentarles. Cuando comencé este proyecto, no esperaba que se desarrollara tan rápido, ni mucho menos que fuera a aparecer Diamante en esto. Sin embargo, las consecuencias de eso sólo se van a ver en los capítulos que vienen, ¿les parece?

Gracias por darse el tiempo de leer... Y a quien me agregó como favorito, muchas gracias.

Saludos y nos vemos en el próximo capítulo