"A través de lo Abstracto"

3. "Yo controlo mis sentimientos"

OoOo

James suspiró, cansado ya de arrugar papeles. Dejaría el dibujo tal como estaba. Total, ya lo intentaría más tarde. Tomó sus cosas, dispuesto a marcharse. Se paró, cuando de pronto, sintió como alguien le tomaba por la camisa.

- Escucha, Potter – Era uno de los amigos de Miella. – Está chica, - atrajo a la italiana hacia sí, - Es mía¿entiendes? Mía.

El pelinegro tragó saliva, nervioso. ¿Qué le pasaba a ese idiota?

- S-si... – balbuceó.

- ¿S-si? – El chico soltó una carcajada. – De todas maneras, Miella nunca estaría con un estúpido como tú, por si tenías alguna duda.

El chico frunció el ceño. "Valentía, James. Valentía".

- Y y-yo... – Respiró hondo. – Yo tampoco estaría con una chica como ella.

La bofetada no tardó en llegar.

- ¡¿Cómo te atreves?!

Aquel grito alertó a Lily, quien estaba recién entrando al jardín.

Se acercó rápidamente al lugar de la riña.

La escena que se encontró no le gustó para nada. James se encontraba en el piso, con una mano en la boca, intentando parar la sangre. Al mismo tiempo en que Lily divisó la pelea, el amigo de Miella sacó su varita y pronunció un hechizo. Acto seguido, todas las pinturas de James se encontraban rotas, y esparcidas en todos sus apuntes y pergaminos sin usar.

James, preocupado en curarse la herida, no reparó en el desastre que había causado su oponente. Al levantarse, él ya se había ido.

Lily seguía al margen de la situación, sorprendida.

Potter se levantó torpemente, aún limpiándose la sangre de la boca. Al ver lo ocurrido con sus cosas, soltó un gemido y se desplomó en la silla.

"Soy un estúpido, soy un estúpido. Y... ¡Adivinen qué! Soy un estúpido."

La chica se le acercó, silenciosamente.

¿Lo saludaba?

¿Le ayudaba a arreglar sus cosas?

¿Fingía no haber visto la pelea?

Vio como James se disponía a ordenar y tratar de reparar el desastre, sin mucho éxito.

- Hola. – La pelirroja se decidió. - ¿Te ayudo?

James, sin ánimos, negó con la cabeza. Ni siquiera se molestó en ver quien le hablaba.

Tomó la primera hoja, llena de pintura y suspiró frustrado.

- Me había quedado lindo... – susurró.

A pesar de haber tenido cuatro líneas hechas en el papel, le había gustado. Hacía tiempo que una de sus obras no le gustaba. Y ahora, aquellas bellas líneas se veían manchadas por la pintura.

- ¿Disculpa? – Lily tomó los otros papeles, dispuesta a ayudar.

James alzó la mirada. Sus ojos se encontraron con los verdes de ella. Apartó la mirada, con nerviosismo.

- Lily Evans. – la chica le ofreció su mano.

El chico le estrechó la mano, tímidamente, susurrando algo indescifrable.

- ¿Perdón?

- Q-que me-me llamo J-James Po-Potter...

La pelirroja esbozó una sonrisa.

- Claro.

James agachó la cabeza, volviendo a la tarea de ordenar sus cosas.

-¿Quién hizo eso? – Lily apuntó los papeles, fingiendo no saber nada.

- Eh... Este... Fue... – El chico pensaba rápidamente una buena historia. – Fue... Fui yo. Tiré mis pinturas con demasiada fuerza y... bueno, se derramaron.

La pelirroja le observó detenidamente.

- Entiendo.

- En-entonces, - el chico volvía al tartamudeo inicial, - n-no me fi-fije y paso es-esto.

Acto seguido, James se sonrojó violentamente, avergonzado de su manera de hablar.

Lily abrió la boca para contestarle, cuando un chico la llamó.

- ¡Lily! – Se acercó – ¿Quieres ir a tomar un helado conmigo?

La pelirroja miró a James.

- Disculpa, estoy ocupada.

El chico observó a Potter también, analizándolo. Cuando terminó su análisis, sonrió divertido.

- ¿Bromeas, verdad? Venga, vamos. – El chico tomó a Lily del brazo, dispuesto a sacarla de allí.

Pero Evans se resistió.

- No, gracias, hablaba con él...

- N-no t-te preo-preocupes, - James reaccionó con rapidez. – Yo y-ya me i-iba...

- Oh, ahora entiendo, - comenzó el que había invitado a la pelirroja, después de escuchar a James. – ¿Quieres curarlo de su tartamudeo... o de su estupidez? – Miró a Lily. – Sinceramente, no creo que consigas mucho...

Evans frunció el ceño.

- Mira...

Pero Potter le interrumpió.

- Adiós – murmuró rápidamente.

Y, en un par de segundos, el pelinegro había desaparecido.

- Y... ¿Nos vamos?

Lily le miró con desagrado y rabia.

- Ni loca.

OoOo

"Ay, James. El día en que hables sin sonrojarte, te mandaré a construir un monumento."

----- FLASHBACK -----

Un niño se columpiaba, animadamente, en los jardines de su mansión.

Su casa. Su hogar. Su lugar favorito.

La alegría que lo embargaba era incomparable. Hace tiempo que no se sentía así.

¡Le habían regalado una escoba nueva!

Nada lo hacia más feliz. Ni siquiera almorzar su comida preferida. Él y su escoba, nada más. Y sus dibujos, claro. Aunque a nadie le gustaran.

Aunque sus padres siempre tomaran sus pergaminos y le dijeran: Lo tuyo no es la pintura. Aunque siempre se armara una discusión Padres vs. Abuelos, por la culpa de sus dibujos.

"Son unos amargados", se dijo el niño para sí, sin entristecerse. Total, le habían regalado una escoba nueva.

¡No había razón para estar triste!

----- FIN FLASHBACK -----

(Quizás, en estos momentos, se dirán; ¡¿Qué demonios?! Pero les aseguro, que si siguen leyendo, comprenderán. xD)

OoOo

Lily regresó hecha una furia a la Biblioteca de Agua. Al divisar a Jo, se sentó con gran estruendo a su lado, cruzándose de brazos y frunciendo el ceño.

- ¡Hay gente tan estúpida en el mundo!

Josephine alzó la vista, sorprendida.

- ¿Es una indirecta?

- No. – El tono de voz de la pelirroja no era nada convincente.

Esta vez le tocaba a la chica Strachan fruncir el ceño.

- No me trates así, que yo no te he hecho nada.

Lily suspiró, aligerando su expresión.

- Lo siento, Jo. Es que... – La chica enterró la cabeza entre sus brazos, derrotada.

- ¿Es que...?

- Existe gente tan estúpida...

- ¿Cómo Potter?

- ¡NO! – La chica levantó su cabeza con rabia. - ¿¡Por qué todos se meten con él?!

- Yo pensé...

- ¡Cómo si él no tuviera sentimientos¡Cómo si no fuera un ser humano! – Lily gritaba y gritaba, sin reparar en las respuestas de su amiga. Cuando se cansó de gritar, volvió a enterrar la cabeza entre sus brazos.

- Vaya... – Observó su amiga, con ironía. – Menos mal que tú controlabas tus sentimientos.

- Jo...

- ¿Si?

- Cállate.

OoOo

La campana sonó, indicando el regreso a clases. James había estado esperando media hora que esto ocurriera.

Entró a la sala, impaciente. Estaba vacía. Se sentó en el último banco, y esperó.

En cinco minutos más, todos habían llegado. Un hombre, alto, rubio y de aspecto severo, fue el último en entrar.

- Buenos días, alumnos. – Su voz era de autómata, sin demostrar expresión alguna. – Yo soy Enzo Keane, y estoy aquí para enseñarles la historia de la pintura. Si bien, esto no los hará mejores ni peores pintores, les ayudará a conocer más en mundo en el que se desenvuelven. ¿Alguna duda?

Nadie habló.

- Pues, como no hay ninguna duda, procederé. – Tomó la lista, y buscó a su primera víctima. - ¡Potter! - Observó a sus alumnos. - ¿Quién es Potter?

- Y-yo, señor... – James sintió como su estomago se estrujaba, victima de los nervios.

- ¿Cómo se llama el pintor autor de la obra "Una belleza interminable"?

James abrió la boca, para responder. Al descubrir que no lo sabía, la cerró.

"¡Mierda!"

- Ehh... Es-este...

Enzo alzó una ceja.

- Mejor no me respondas. Dirígete a mí cuando aprendas a no tartamudear.

Había dado en el clavo. Toda la clase soltó una carcajada, incrementando la vergüenza de James. Se sentía fatal. Primero, porque había sido humillado. Segundo, porque no había sido capaz de salir de esa humillación.

- ¡Marley!

La rubia se paró de su asiento, con una sonrisa de suficiencia en los labios.

- La misma pregunta.

Aquella sonrisa se ensanchó.

- Gonnall, señor.

OoOo

- ¡¿Viste como lo humilló?! Fue genial!!

Drew informaba a Monica a viva voz del suceso. Jo y Lily, que se encontraban cerca, se unieron a la conversación.

- ¿Quién humilló a quién? – Inquirió Jo, con curiosidad.

Marley, al ver que captaba espectadores, gritó con diversión.

- ¡A POTTER!

- ¿Potter? – Lily frunció el ceño.

- Si, a Potter. – Esta vez, era el turno de Monica para hablar. – Tengo entendido que un profesor hizo referencia a su tartamudeo.

El ceño de Lily se acentuó.

- ¿Y eso te parece gracioso? – Le espetó Jo, interviniendo por su amiga, que, seguramente, no habría sido tan sutil.

- No soy yo la que lo está gritando. – Fue la escueta respuesta.

Se escucharon unas risas, atrayendo la atención de Lily. No tenía para que preguntar de quien se estaban burlando.

James trataba de escabullirse. Intentó salir de entre la multitud lo más rápido posible. No se atrevía a mirar a nadie a la cara.

Decidida, Lily lo siguió.

OoOo

:O Que les pareció? Quizás estén un poco colgados por el flashback xD, pero les aseguro que es necesario para el desarrollo del fic.

Ahora, las respuestas:

H-carol-P: :O ¿Estudias algo relacionado con arte? Genial! Haber si me puedes dar algunas ideas por ahi.. xD. Me alegra mucho que este fic te emocione, eso me demuestra que las horas frente al computador no son en vano... . ¡Gracias por tu rr!

xaica: Si... supongo que todos esperamos a que James cambie ese problema que tiene de sonjorarse a cada rato... Pero, te aseguro, que hay una razón por la cual él es así... ¡Gracias por tu rr!

Rai-Potter: Tus deseos son ordenes, he actualizado xD. ¿Verdad que James es encantador? xD ¡Te agradezco tu review!

Ceci87: Y me alegra a mi también haberla aclarado... A mi tampoco me gusta que James sufra, pero bueno, así es la vida... Quizás más adelante llegue la felicidad. ¡Gracias por tu rr!

pichurrita743: :O... Tú eres la que me dejo un rr en otro fic. Aún no te lo agradezco, así que ahora es el momento. Mm.. podría considerarse al revés, pero depende de la manera en que tú veas a Lily. Hay fics en que Lily es tímida, otros en que no. No sé... lo dejo a tu imaginación. ¡Gracias (doblemente) por tus reviews!

No me falta nadie, supongo.

Ahora, antes de irme, la pregunta del día:

¿Prefieren que les responda sus reviews en el fic, o en un rr para sus fics? Obviamente, a la que no tiene fic, se los respondo aquí, claro.

¡Espero sus respuestas!

¡Nos vemos!

PD; ¿Quién odia a Enzo Keane?

¡Que diga YO!

¡YO!