"A través de lo Abstracto"
7. El Partido de Quidditch I
AVISO: Como el capítulo completo era muy largo, decidí dividirlo en 2 partes
OoOo
Lily se mordió el labio inferior. ¿Qué decirle? Le encantaría ir con él. Pero, por otro lado, tenía deseos de vengarse, ligeramente, de su rechazo.
Jo, que de lejos había observado la escena, se acercó a ellos.
- Hola. – Saludó, mientras le pasaba su postre a Lily. – Ahora no tienes que hacer la fila. – Le dijo, para después mirar a James. - ¿Te sientas con nosotras?
La pregunta tomó por sorpresa al chico, quien titubeó, nervioso.
- Yo... Mmm... Y-yo...
- Bien, no quieres. – Le cortó Josephine, dando el tema por zanjado. – Solo tienes que decir eso¿sabes? – Acto seguido, se marchó a la mesa que había ocupado Lily anteriormente.
James estaba pasmado, incapaz de reaccionar. Lily le miró, disculpándose.
- Es un poco impulsiva. – Comentó, aunque sabía que él ya lo había notado.
- No le caigo muy bien parece. – Contestó el chico, con cierta tristeza. No tartamudeó aquella vez, pero no pareció notarlo. Sin embargo, Lily si lo hizo.
Esbozó una sonrisa, más animada.
- Toma. – Sacó una entrada, con forma de snitch, y de un dorado resplandeciente. Rió. – La gente es cada día más ingeniosa. – Le alargó la entrada a James. – El sábado, no faltes.
El chico todavía asentía tímidamente con la cabeza, cuando la chica se marchó en dirección a su asiento.
OoOo
Los siguientes días transcurrieron con más rapidez de la deseada.
Lily, cada vez que llegaba a su departamento, abría su guardarropa, se sentaba frente a él, y observaba, observaba, observaba. Pero nunca decidía. No sabía que ponerse.
Tomaba una mini-falda: muy sexy. Una camisa: muy formal. Y así iba rechazando, prenda por prenda, sin decidirse por ninguna.
"¡Por Merlín, Lily!", pensaba con desesperación, "¡Es sólo un partido de quidditch!"
Y así fue arrancando las hojas del calendario, observando como cierto sábado se acercaba con una velocidad abismante.
Pero a James tampoco le iba del todo bien. Aún no entraba en el dilema de la ropa, pero de vez en cuando, se arrepentía de haber aceptado la invitación. No sabía si estaba preparado para pisar un estadio de quidditch. Además, el partido era de los "veteranos" de cada equipo, calificado en calidad de amistoso.
Estuvo tentado, muchas veces, de devolverle la entrada a Lily y olvidarse del tema. Cosa que, claramente, nunca hizo.
OoOo
La mañana del sábado parecía prometedora. Un día cálido, soleado, donde todos y todo parecían estar de buen humor.
El reloj marcaba las 10.00 a.m., alterando los nervios de Lily. Tenía una hora para arreglarse.
Abrió su guardarropa, como lo había hecho miles de veces, y procuró tranquilizarse.
No creía que James fuera de esos que se fijaban en la ropa, así que ese ya no sería un problema. Tendría que ir cómoda, simplemente.
Después de quince minutos de indecisión, terminó optando por un jeans (1), no muy ajustados, y una simple polera (2), de un color verde manzana.
Luego, se dirigió al baño.
OoOo
James se miraba al espejo, no del todo convencido. Nunca tuvo ropa muy elegante ni hermosa, ni nunca le había importado. Sin embargo, no sabía de qué manera se tomaría Lily el hecho de que estuviera vestido así de simple. Con pantalones y polera.
Su pelo no tenía remedio, lo sabía. Y, aunque lo tuviera, sería bastante poco "él" si se lo intentaba peinar.
Observó su reloj y tragó saliva. 10.30 a.m. Tendría que marcharse.
"Sea lo que Merlín quiera", pensó, mientras tomaba algo de dinero y salía de su casa.
OoOo
El plan era el siguiente: James, que no tenía auto, pasaría a buscar a Lily, cuya casa quedaba cerca del estadio. Ambos caminarían hasta el lugar del partido.
OoOo
James se encontraba parado frente a la puerta del departamento de Lily, y sin saber que hacer. Tenía que tocar el timbre, pero... ¿Y si se había ido? Y si era otra broma como las de Miella? De seguro era eso... ¿quién malgastaría su dinero invitándolo a él? Sólo su abuelo hubiera hecho algo así, y dudaba que Lily fuera la reencarnación de éste.
Se hallaba pensando esto, cuando la puerta se abrió, sin necesidad de llamar a ella. Lily salió con una sonrisa resplandeciente.
- Hola. – Saludó, al tiempo que se inclinaba para plantarle un beso en la mejilla. –Me pareció escuchar que llegabas. – Su sonrisa se ensanchó. – ¿Vamos?
James asintió con la cabeza, con timidez, y luchando por no sonrojarse ante aquel beso. Cosa que no logró.
- Va-vamos. – Le concedió a la chica.
OoOo
El camino rumbo al estadio fue, en su comienzo, silencioso.
Lily caminaba a la par con James, quien tenía la vista fija en el piso y las mejillas teñidas de rubor. La pelirroja no pudo evitar mirarlo de reojo.
- Eres bastante callado¿sabes? – Le comentó, sonriéndole. Observó como el chico le miró, mientras su sonrojo aumentaba. - ¿Qué equipo te gusta más, las Avispas o Falmouth Falcons?
- Las Avispas. – Susurró el chico, con cierta timidez. Dudó. - ¿Y a ti?
- También. – Sonrió. - ¿Sabías que juegan los veteranos?
James asintió con la cabeza.
- Un amistoso. – Volvió a susurrar. – Hace años que no veo quidditch.
- Así me pareció cuando te invité. – De pronto, a Lily se le ocurrió una idea. Se colocó delante de James, cruzándose de brazos y mostrando una expresión ofendida. El chico alzó la vista. – Me rechazaste, James Potter. ¿No te sentiste mal por ello? – Preguntó, divertida.
James intentó por todos los medios dar una respuesta.
- Y-yo... Yo no qui-quise – Tartamudeó, nervioso ante la mirada de Lily. – En serio, es- es que...
Una sonrisa dulce apareció en los labios de la chica ante la escena. Potter intentaba disculparse, demostrando una vulnerabilidad a flor de piel.
Lily hizo un gesto con la mano.
- Olvídalo. Total, ya llegamos al estadio.
Y así era.
OoOo
El estadio de quiddicth de la ciudad de Londres era grande, majestuoso, y antiguo. Era una representación de Colosseo, en Roma, solo que poseía magia.
Todo hecho de mármol, sus colores variaban en todo tipos de tonalidades de blanco, pero nunca escapando de este color.
Hacía mucho tiempo que James había olvidado la sensación que causaba ver aquel estadio.
- ¿Qué te parecen esas gorras? – Le preguntó Lily, apuntando un puesto que se hallaba no muy lejos de allí. – Compremos unas. – Acto seguido, la chica cogió a James de la mano y lo trasladó hasta aquel puesto.
Una anciana se hallaba sentada, con la vista fija en el piso. Al escuchar a Lily hablar, la mujer levantó la mirada, dando a conocer unos ojos oscuros. James pudo jurar que los había visto antes.
- ¿Nos vende dos gorras? – Preguntó la pelirroja, mientras observaba las gorras, escogiendo.
La anciana asintió con la cabeza, y clavó sus macabros ojos en James. Sonrió con lujuria.
El chico estaba pasmado.
"¿Está loca también vende gorras?", pensó horrorizado. No podía ser cierto. ¿Por qué, entre tantos vendedores de gorras, tenía que aparecer justo ella¿Por qué?
Cuando Lily levantó la cabeza, dispuesta a entregarle las monedas a la mujer, se encontró con una escena bastante curiosa. James tenía la mirada gacha, evadiendo la lascivia que resplandecía en los ojos de la mujer. Sus mejillas estaban sonrojadas, y parecía, claramente, que no sabía que hacer.
La mujer, claramente, tenía intenciones nada inocentes con James, ante lo cual, Lily frunció el ceño.
- Oiga, - comenzó, tratando de controlar su rabia. – Que yo sepa, y si no me falla la memoria, "yo" estoy comprando. No "él". Así que quite sus ojos de encima. – Luego, sacó un par de monedas y las dejó sobre el mesón.
Aquellas palabras devolvieron a la realidad a la mujer, quien no parecía muy contenta de bajar de su ensueño. Sin expresión alguna, agarró dos gorras, sin importarle la opinión de Lily, y se las lanzó.
James levantó la mirada, y miró la cara de la mujer. Si anteriormente había tenido una expresión neutra, ahora esa expresión reflejaba el más profundo de los odios.
Lily tampoco se quedaba atrás. Fulminó a la mujer con la mirada, tomó las gorras y se marchó. El chico se apresuró en seguirla.
- ¡EGOÍSTA! – Se escuchó como gritaba la mujer, emputecida.
En aquel momento, no se podría decir cual de los dos chicos estaba más avergonzado, si James o Lily.
OoOo
Mientras se hallaban en la fila, y por un buen tiempo, ninguno de los dos pronunció palabra.
Pasaron unos diez minutos, antes de que Lily se decidiera.
- ¿La conocías? – Preguntó, aún furiosa con aquella anciana. Observó como James asentía con la cabeza, ruborizado.
- Vende flores en el cementerio.
La pelirroja se mordió el labio inferior, para luego suspirar.
- Era un poco... obsesa sexual. O algo por el estilo. – Dudó. – No sé si lo notaste, pero te comía con los ojos.
Las mejillas se James se ruborizaron más de lo que estaban.
- Es extraño. – Murmuró.
Evans alzó una ceja.
- ¿Extraño? No lo creo. – Comentó. - Deberías ser más observador, James.
- ¿Tú-tú crees? – Le preguntó el chico. Lily notó cierto brillo en sus ojos.
- Por supuesto – Afirmó la pelirroja, con determinación. – A puesto que, en menos de una semana, tienes miles de propuestas indecorosas.
James rió, agradecido. Era la primera vez que Lily le veía reír. Su risa era tímida, contagiosa y el chico se esforzaba por ocultarla. Pero, al igual que con su sonrojo, no lograba controlarlo.
Ambos rieron de buena gana durante unos segundos. Finalmente, se calmaron.
- Ya nos toca. – Anunció Lily, observando como las personas que, anteriormente, estaban delante de ellos, comenzaban a entrar.
OoOo
El estadio se hallaba claramente poseído por la euforia del encuentro. Miles de hombres, mujeres y niños se hallaban de pie, gritando, gesticulando e incluso peleando con los del bando contrario, en aquello previa del partido.
James y Lily se abrían paso a tropezones, sin encontrar un lugar cómodo donde ver el partido.
- ¡Oye, idiota! – Rugió un hombre cuando James se cruzó delante de él. - ¡Que no ves que ya están por salir!
- Per-perdón – Se disculpó el chico, acelerando el paso con nerviosismo. Lily le siguió a duras penas, preocupada.
OoOo
Finalmente, optaron por una ubicación detrás de los aros donde anotaban las Avispas.
- Ni que fuera un mundial de quidditch, - refunfuño Lily, molesta. Observó las continuas peleas que se formaban entre ambas barras. – Nunca me había costado tanto encontrar asiento.
- Es por el clásico, - comentó James. Abrió la boca para añadir algo más, pero una oleada de chillidos le impidió decir palabra. El partido estaba por comenzar.
En la gradería, un hombre alto, de facciones angulosas y expresión maníaca, se apuntó la garganta con la varita, y se preparó para comentar.
- ¡Buenos días, queridos espectadores! – Exclamó eufórico, acallando levemente los gritos de la gente. - ¡¿Cómo están los ánimos!? – Un rugido general le dio una respuesta. El hombre parecía estar pasándosela en grande. - ¡MÁS FUERTE! – Chilló.
De pronto, el estadio parecía un manicomio. Tanto público como el comentarista parecían poseídos por los demonios. El hombre se puso a bailar una canción pegajosa, cuyo ritmo era entre merengue y salsa, y toda la audiencia pareció seguirlo.
Lily observó a James de reojo. Tenía la cabeza gacha, y miraba el piso como si fuera lo más interesante que había conocido en su vida.
Tomó una de las gorras, que tanto disgusto le habían hecho pasar, y se la acomodó en la cabeza al chico. Potter alzó la mirada y Lily le sonrió. Las mejillas de James se tiñeron de rojo, y sus labios esbozaron una tímida sonrisa.
Contenta por el resultado, la chica tomó la otra gorra y se la acomodó a sí misma.
- ¿Está bien puesta? – Le preguntó a James, quien asintió con la cabeza. – Veamos como gan... – Pero un grito histérico la interrumpió.
- ¡LAS AVISPAS DE WIMBOURNE! – Siete jugadores, ya entrados en años, aparecieron en la cancha. Todos vestían túnicas de rayas horizontales, negras y amarillas. La imagen de una avispa resplandecía en el pecho de cada uno. - ¡BLANCHFLOWER, CLARKE, DOUGAN, HEALY, HUGHES, JENNINGS¡Y MIREN QUIEN VIENE AHÍ¡EL QUE EN SUS TIEMPOS ERA INSUPERABLE...¡RONALD MCROY! – Se produjo una ovación tremenda.
La pelirroja observó como James se levantaba de su asiento y se acercaba a la barandilla, queriendo divisar mejor a McRoy.
La chica se le acercó.
- ¿Te gustaba?
----- FLASHBACK -----
- ¡Abuelo¡McRoy acaba de coger la snitch! – James se acercó, dando saltitos de la emoción, hasta Adam Potter, quien se encontraba dormido. - ¡Abuelo! – Reclamó su atención el pequeño.
El hombre comenzó a abrir lentamente los ojos.
- ¿Qué me decías, pequeño Potter?
- ¡McRoy acaba de coger la snitch! – Exclamó James, radiante.
Adam se paró de un salto, emocionado.
- ¿De veras¡Genial! - Levantó a su nieto del piso. - ¡Tres hurras por McRoy¡Hip hip...!
- ¡Hurra! – Le concedió el chico, riendo de buena gana. - ¡Hip hip, hurra¡Hip hip, hurra!
El anciano bajó a James, y le miró con ternura.
- ¿Sabes? Tanto celebrarle a McRoy me ha dado hambre¿quieres un helado?
Aquella propuesta sorprendió gratamente al pequeño. ¡Le encantaban los helados!
----- FIN FLASHBACK -----
(1): En mi país, a esta prenda se le llama jeans, pero, en otros lugares, suelen ser llamados vaqueros.
(2): Lo mismo, también suele ser llamada remera. Pero, en todo caso, traduzcan T-Shirt a su español, y sabrán de que hablo xD.
xD! Y aquí concluye un séptimo capítulo! Qué tal?
Bueno, como decía antes de empezar, es la primera parte. Podría considerarse un capítulo especial, que sé yo. La cosa es que disfruté mucho escribiéndolo.
Mm, con respecto a los reviews, he comenzado a contestarlos por Private Message o como se llame, la cosa es que les contesté a todos, así que pueden revisar sus e-mails
Eso sí, a los rrs anónimos, tendré que contestarles aquí:
RouxhiMoony: xD, podrías empezar a logearte, para poder responderte por PM... Aunque, si es más cómodo para ti hacerlo así, no hay problema. Bueno, con respecto a tu rr... ¡me alegro que este super super super! xD. James, a ratos, va tomando más confianza consigo mismo, aunque es bastante inestable en esa parte... Aquí tienes un nuevo cap., parte I... ¡Prometo subir luego la II! Gracias por leer!
MoonyLover!: ¡Hola! xD. ¿De veras te emocionaste? Genial xD, aunque espero que sea de esas emociones alegres xP. Si... en realidad, James necesitaba un poco de energía positiva, y Drew necesitaba un escarmiento. O.o... Lamento que no te hayas podido imaginar el cuadro, pero... Mm... veamos. Simplemente imaginalo a tu gusto, si es que alguna vez has visto un cuadro abstracto. Lo dejo a gusto del lector xD. Bueno, me avisas cuando tengas el fanart, y si necesitas algo, también dimelo... Ah, y por cierto... ¿que escena tienes en mente? Por mera curiosidad xD. ¡Gracias por leer el fic!
Mm... bueno, creo que es hora de retirarme.
¡Adiós!
PD: Puede que me demore un poco más en subir la segunda parte, porque tengo otro proyecto en mente... xD.
