Capítulo 3: Feliz cumpleaños.

Garry's P.O.V

Era hora de re-modelar mi habitación. Si tenía que vivir ahí que fuera con dignidad. Movía cuadros, una que otra escultura y tomé alguna pintura vieja. Era agotador, tenía que estar moviendo todo desde la zona naranja hasta la gris.
-¿Qué está haciendo, joven Garry?-Una cabeza de maniquí me preguntó.
-Moviendo cosas hasta mi habitación.-Le respondí.
-¿No piensa que si pinta la habitación de algún color, cuando despierte se habrá despintado todo?
Me detuve para pensar un momento.
-Nah-Le respondí burlón.


Desperté y era cierto, el cuarto se despintó. El color lila que le había aplicado a mi habitación se había ido al caño.
Suspiré.
-Tanto que había tardado en encontrarlo-Me dije a mi mismo.
-¡BUENOS DÍAS!-Dijo un muñeco azul entrando a mi habitación.
Grité por el susto, su voz era tan horrible.
-DEJA DE LLEGAR DE SORPRESA-Le grité después de calmarme un poco.
El muñeco se rió y se fue corriendo.
Volví a suspirar.
-Otro día más.

Pero bueno, ya me había acostumbrado un poco, ya había pasado tiempo desde el incidente, ver esculturas y cuadros que hablaban era costumbre. Supongo que si algún día salgo de aquí cuando vea un fantasma se me hará normal.

Toda esta experiencia me ha ayudado, antes era un cobardón de primera, ahora no mucho, una que otra sorpresa me asustaba, pero ya había visto todo. A lo único que temía era a la muerte. O bueno... Ya estoy muerto, se podría decir.
Me senté en el sillón y me dí cuenta que me había dormido mientras hacía un dibujo. Lo tomé, era una rosa roja, hecha con lápices de colores y algunas sombras con carboncillo. Me levanté y fui a los libreros, tomé un libro que estaba usando de álbum de dibujos y lo metí dentro. Estaba casi lleno, es lo único que hago la mayoría del tiempo.

Salí de mi habitación y al parecer, todo estaba en orden, como siempre, habían mujeres cuadros que conversaban. No entendía de que podían hablar, digo, el único lugar en el que están es aquí, siempre ven a los mismos seres, siempre hacen lo mismo. ¿De qué rayos podrían hablar?
Me les quise acercar. Oía las voces mas cerca, no entendía mucho de lo que decían. Cuando me llegué a parar a un lado de ellas dejaron de hablar. Yo sonreí nervioso.
-¿De qué hablan?-Dije soltando una risa incómoda.
Me veían, luego una de ellas me rasguñó en la cara. Yo me fui indignado y un poco enojado. Cuando me alejé siguieron hablando.
No podía socializar con alguien aquí. Estaba desesperado por escapar. Pero no era posible...

Me hartaba tanto estar solo, nunca me había sentido tan así, lo único que me acompañaba era mi corazón y mi poca dignidad.
Quería ver a Ib...
¡DEMONIOS! ¡YA ME HABÍA OLVIDADO DE ELLA! ¡¿POR QUÉ TUVE QUE MENCIONARLA?!
Me tiré en el suelo para lamentarme, y ni siquiera me di cuenta que habían lágrimas cayendo en mis mejillas. Enserio la extrañaba demasiado, casi era dependencia, quería verla, quería abrazarla, quería oírla hablar, quería... incluso besarla...
¡¿QUÉ CARAJOS ME PASA?! ¡SOY UN PEDÓFILO!
Suspiré. Me dolía mucho que ya no la podría ver... Creo que ya no volvería a la galería... Jamás...


-¡IB!
No despertaba
-¡IB, DESPIERTA!-Mary le gritaba.
Se cansó, tomó un peluche y se lo aventó
-¡IB!.
Ib se despertó con un salto.
-¿Qué pasa?-Dijo aún un poco dormida.
-¿Qué día es hoy?
Ib procesó un poco en su mente.
-¿Sábado?-Le contestó a Mary.
La rubia asintió
-¿Y...?
-Emm... No sé...-Ib dijo confundida.
-¡TONTA! ¡ES TU CUMPLEAÑOS!-Le dijo golpeándola con un oso.
Ib rió.
-Papá y mamá te tienen una sorpresa, vístete y ve a abajo-Mary le dijo sonriente. Acto seguido salió de la habitación y cerró la puerta.
Ib se quedó sentada en su cama un momento. Tenía la sensación de que algo pasaría, algo que ya había pasado alguna vez...

"VEN IB"

Ib sacudió su cabeza, de repente le empezó a doler, pero se fue muy rápido. Suspiró.
-Mis diez años de vida...-Se dijo a sí misma. Luego se paró y se dirigió a cambiarse de ropa.


Ib bajó a donde estaban sus papás y Mary. Todos estaba sentados en la sala conversando, hasta que llegó Ib.
-Feliz cumpleaños hija-Su madre dijo levantándose y dándole un abrazo a su hija
Su papá le siguió a su mamá diciendo lo mismo.
-Gracias-Ib dijo con una pequeña sonrisa.
-Te tenemos una sorpresa-Su madre dijo.
-¿Qué es?-Le contestó su hija.
Ella no respondió, solo le sonrió a su esposo. Luego se le acercó al oído susurrándole:
-Una sorpresa.
Ib levantó las dos cejas.
-Ya vuelvo-Dijo dirigiéndose a las escaleras que iban hacia su cuarto.
-Está bien-Su padre dijo-Pero ya no te tardes.

Ib llegó a su cuarto y se quiso ver una vez más en el espejo. Como había sentido al inicio del día, creía que pasaría algo, estaba emocionada. Tal vez porque era su cumpleaños, no sabía.
Volteó a ver a su cama y vio un dibujo que había echo antes de dormirse. Era una rosa azul, hecha con bolígrafo y coloreada con crayón. Sintió un escalofrío al verla. Cerró su cuaderno y lo metió en su librero. Sonrió y se fue, hoy era un día especial, era su cumpleaños, aunque sabía que pasaría algo.

Ib bajó emocionada.
-¿A dónde iremos?-Preguntó.
-Adivina-Su padre respondió sonriente.
-No tengo idea.
Sus padres intercambiaron miradas, luego su mamá sacó de su bolsa cuatro papelitos ilustrados. Ib los tomó y sus ojos se llenaron de emoción al verlos.
-¿ES ENSERIO?-Dijo con una enorme sonrisa en su cara.
La pareja asintió.
-Sabemos que él es tu inspiración- Su padre se agachó para decirle.-Así que ¿Qué mejor regalo que éste?
Ib abrazó a sus padres. Mary estaba sentada en el sillón viendo la felicidad de su hermana. Se sentía feliz al verla así.
-¿Qué es el regalo de mi hermana?-Preguntó la rubia.
Ib se acercó a ella con mucha emoción y le dio uno de los papeles.
A ella se le borró la sonrisa al ver el papel, sintió un dolor de cabeza, sintió que su corazón se aceleraba, sintió miedo.
-No debemos ir ahí-Mary dijo.
-¿Por qué?-Ib preguntó.
-No sé... Simplemente siento que no deberíamos ir-Ella respondió.
No sabía porque se sentía así, se sintió mal al tener el papel en su mano.
-Pues no sé, yo quiero ir, si quieres tu quédate-Ib contestó un poco molesta-Él es mi inspiración para hacer mis cuadros.
Después de decir eso, la castaña se fue con sus padres.
Mary se quedó sentada ahí en el sillón de la sala, mirando el papel, con el mismo mal presentimiento.

"Galería de Weiss Guertena, este sábado a partir de las 9:00 A.M.
Sólo fanáticos del arte"


Hasta aquí el capítulo, gracias por leer y por sus reviews n.n
Dios el erizo: Cumple los 10 años en éste capítulo haha ;)
Perdón si me tardé en subirlo, sólo que toda esta semana he estado demasiado ocupada ya que participaré en un musical haha. Tal vez la otra semana sea más activa, así que por favor, sean pacientes conmigo :c
Los amo :3 Bye
PD: Este capítulo no tiene canción, es difícil buscar una canción adecuada u.u