Los personajes no son de mi invención, pertenecen a Masashi Kishimoto.
Capítulo 9. Campanas de boda.
Solamente se escuchaba el sumiso canto de los grillos que venían desde el jardín del palacio, algún que otro respirar ruidoso y el remover inquieto de algunos invitados en la sala.
- ¿Shikamaru? – Dijo Shikaku Nara mientras se levantaba para ponerle una mano a su hijo en la espalda, mirándole con severidad. – Que bromas te gusta gastar, eh, hijo mío.
- No es una broma padre. – Dijo Shikamaru en el tono más serio que podía emplear, acallando las risillas nerviosas que habían surgido con la frase de su padre.
- ¡Shikamaru Nara no te permito que te cases con una prostituta! – Gritó enfurecida su madre, Yoshino, mientras también se levantaba del tatami, armando una especie de revuelo entre los invitados.
Varios minutos pasaron sin que nadie se moviese de su sitio, parecía que el tiempo se hubiese parado, hasta que Shikaku dio específicas instrucciones a los sirvientes para que sacaran a todo el mundo del castillo, disculpándose ante todos. Vio como Temari e Ino seguían quietas en el centro de la sala con la cabeza baja y se acercó a ellas.
- ¿Habláis Japonés? Levantaos.
- No mucho, señor. – Dijo Ino, quien se había puesto por delante de Temari con un ademán de protegerla.
- ¿Habéis entendido lo que ha pasado? ¿Dónde está vuestra protectora?
- Hemos entendido perfectamente lo que ha pasado. – Dijo Temari mientras apartaba a Ino hacia un lado. – Y no pienso casarme con vuestro estúpido hijo.
- ¡Temari! Por favor guarda silencio, es el señor feudal de la…
- Me da igual lo que sea Ino. No pienso quedarme callada en esta situación.
Mientras tanto, Shikamaru se las estaba viendo con su madre que le soltaba toda sarta de ridiculeces sobre perpetuar la estirpe pura japonesa como era de esperarse de un noble y joven señor feudal de una de las regiones más potentes del país, seguido por una serie de sucesos embarazosos desde su infancia hasta la reciente adolescencia recalcándole lo vago e inútil que era. Sai estaba a su lado observando la situación sin saber exactamente lo que debía hacer, ya que sabía que seguramente le cargarían algo de culpa a él también. Aún así no podía plantearse el huir porque su amigo Shikamaru lo necesitaba.
- Mamá, ¿has terminado ya? – Dijo Shikamaru, harto ya de las habladurías de Yoshino.
- No te atrevas a hablarme con ese tono.
- Mamá por favor, soy un adulto ya. Puedo tomar mis propias decisiones. Me habéis dicho que elija a una esposa. Y bien, la he elegido. Es esa mujer rubia y preciosa de ahí. – Dijo mientras señalaba a Temari, quien estaba con los brazos cruzados delante de un desesperado Shikaku.
- ¡Shikamaru por favor! – Suspiró Yoshino.
De repente entró en la estancia una mujer bajita, de pechos enormes y con el pelo rubio de gesto severo, Tsunade. Shikaku se acercó a ella y hablaron durante un par de minutos mientras que Temari, Ino, Shikamaru y demás miraban de lejos la escena y la cara estupefacta de Tsunade. Ino podía jurar que a Tsunade le brillaban los ojos de excitación. Poco después Shikaku se acercó a todos los demás.
- Muy bien, he decidido hablar esto en privado con Shikamaru, la señora Tsunade y la chica rubia cuyo nombre aún no conozco.
- No hay nada de lo que hablar. – Dijo Temari mientras miraba directamente a Shikaku a los ojos y Tsunade le daba una coz en la nuca.
- Hablaremos de lo que el señor quiera. Ino, espera aquí hasta que hayamos terminado.
Se dirigieron los cuatro a una pequeña estancia situada al final de unos interminables pasillos. Temari iba la última de la fila y fulminaba a Shikamaru (concretamente a la nuca de Shikamaru) con la mirada, esperando que se diera cuenta de la estupidez que había cometido, ¿quién se creía el señorito como para exigirle a ella el casarse con él? Estaba más que furiosa, nadie le decía a Temari lo que debía hacer, y menos un señoritingo estirado que parecía varios años más pequeño que ella. Mientras tanto Tsunade pensaba en todo el dinero que conseguiría en el caso de vender a Temari o en su defecto, el pago que aceptaría por negar ese matrimonio. Shikamaru se encontraba en segundo lugar de la fila y no podía estar más seguro de algo en su vida, la chica rubia extranjera se convertiría en suya costaste lo que le costase, como si debía renunciar a sus riquezas por ella, cosa que no le importaba en absoluto. Se encontraba tan abrumado por su belleza que de vez en cuando miraba furtivamente hacia atrás pero no conseguía mirarle a los ojos, por miedo de que estos se encontraran. Entraron a la estancia, era una sala rectangular, con una pequeña mesa en el centro. Todos se sentaron. Shikaku y Shikamaru en un lado, Tsunade frente a Shikaku y Temari frente a Shikamaru.
- Bien, ahora que estamos solos, por favor, Shikamaru, expón ante nosotros el porqué quieres casarte con una desconocida que encima ejerce el trabajo de la prostitución. – Dijo Shikaku mientras miraba compasivo a Temari.
- ¡No soy una prostituta! ¡Soy una noble que ha sido raptada de su país y traída a este lugar lleno de personas estúpidas! – Gritó Temari, manteniéndose erguida y severa como ella sola podía serlo.
- ¡Cállate niña estúpida! Perdonadla por favor, me cuesta un poco controlarla, es muy temperamental… recibirá un escarmiento más tarde. – Dijo Tsunade, más severa que Temari, lo cual hizo que esta se callara de golpe y bajara el semblante. – Y por favor, yo no mantengo una casa de prostitutas, mantengo una casa de bailes, no vendemos nuestro cuerpo. Puedo garantizar que las mujeres bajo mi tutela son completamente vírgenes.
- Oh, vaya. Eso sinceramente es algo que me alivia muchísimo. Pero aún así quiero escuchar la razón por la que mi hijo ha elegido a una muchacha plebeya en lugar de las miles de jóvenes nobles que le han sido presentadas.
- Si se me permite, señor, tengo entendido que Temari no es una plebeya. Es una noble de alto rango que procede de mi país natal, Alemania, en Europa. Fue raptada mientras se encontraba fuera de casa y traída hasta mi de alguna manera que desconozco, para su gran suerte decidí quedarme con ella y con la otra muchacha, Ino. Por lo que técnicamente es una muchacha noble y vírgen. – Anunció Tsunade, dejando a Shikaku con una clara incomodidad ante lo que podría salir de todo esto.
Estaba claro que Shikaku quería lo mejor para su hijo, y de verdad que quería escuchar sus razones ahora que sabía que la única pega que tenía Temari era el hecho de que fuese extranjera. Pero esto podía abrir las posibilidades de amistad con otro país más allá de China y era una gran oportunidad.
- Muy bien. Hijo, responde a mi pregunta.
Shikamaru estaba sentado mirando a Temari, quien tenía la cabeza gacha con los ojos apretados y en una posición bastante tensa. Pensaba en todo lo que tendría que haber sufrido, ser apartada de su familia y llevada a un lugar tan lejano y diferente. Se dijo a sí mismo que la sacaría del pueblo y le daría una vida digna en palacio.
- Papá, ¿Recuerdas cuando me dijiste que cuando viste a mamá por primera vez lo supiste? Yo la vi una tarde de verano en una de mis escapadas al pueblo con Sai. Estaba comiendo castañas y la vi a lo lejos mientras me sonreía. Ahí supe que ella debía de ser mi esposa.
Temari levantó la vista con los ojos muy abiertos, mirando directamente a los ojos de Shikamaru. Así que él era el chico de las castañas, aquel que le había recordado lo mucho que le gustaban y le había hecho sentir por un momento como si se encontrase en casa. Tsunade y Shikaku sonreían, una por todo el dinero que iba a sacar de ello y otro por que de verdad podía ver lo enamorado que estaba su hijo, que por fin había demostrado interés en otra cosa que no era estar tumbado en la hierba mirando las nubes.
- Está bien. Apruebo este matrimonio.
- ¿De verdad? – Preguntaron Shikamaru y Tsunade al unísono.
- Si, claro. Ahora debo hablarlo con tu madre. Señora Tsunade, por favor, a partir de hoy Temari se quedará a vivir en palacio. Nos volveremos a ver mañana para concretar los detalles del pago.
- ¡Un momento! – Gritó Temari, levantándose de su asiento. - ¡YO NO QUIERO CASARME CON ÉL Y NO PIENSO HACERLO!
¡Hola a todos! Antes que nada, SIENTO MUCHÍSIMO EL NO HABER PUBLICADO EN MESES! TT_TT Os pido mil perdones! He estado bastante ocupada con todos los exámenes y con varios papeleos. Por eso os he recompensado con un capítulo bastaaaaante largo, me ha costado mucho volver al hilo de la historia después de 3 meses. Espero que os guste y que aún la sigáis con mucho amor!
Espero reviews, y que os guste!
