Esa fue una sensación que nunca habías sentido; y nunca quisiste sentir nuevamente. La humillación de ser rechazado era algo demasiado grande para que cualquiera pudiera realmente sentir lástima por ti. Por lo menos alguien a quien le importara. Estúpida entrevista de trabajo, si no hubiera estado ese idiota probablemente habrías obtenido ese trabajo.
Sin embargo, si no lo hubieras arruinado nunca habrías ido a la entrevista de Millefiore, nunca hubieras conocido a Byakuran y por lo tanto, nunca hubieras tenido una buena vida. Tal vez fue bueno que sintieras un poco humillación ese día.
