Fue un salto de fe el cual te guió de este hombre a este trabajo y a esta maravillosa vida que ahora tienes. La fe era lo que te mantenía ahí también. Jamás podrías dejarlo, incluso aunque quisieras.

Y eso era algo que jamás querrías hacer. Tú tenías que creer en unas cuantas cosas ahora que vivías con él y una de ellas era que él también tenía fe en ti.