You are my fairytale...

Capitulo 2: …La manzana inoportuna …

----------------------------------------------------------------------------------------------------------

Syaoran se quedo mirándola y después pregunto.

- ¿Que has dicho?

- Mi nombre...es...Sakura – dijo pausadamente.

Aun se encontraban demasiado cerca y sus labios casi rozaban los de ella y al percatarse de ello se aparto un poco para poder verla bien. La luz de la luna llena hacia que los ojos esmeralda de la muchacha brillaran con una intensidad incomparable, y sus mejillas se encontraban verdaderamente sonrojadas. Extrañado por sentir una sensación inexplicable al verla, distrajo su mirada al cielo.

Pronto todo comenzó a volverse oscuro, al parecer se acercaba una tormenta, ya que las nubes grises amenazaban con cubrir todo rayo de luz de luna.

Sakura salio rápidamente de la vista del muchacho y comenzó a correr a toda velocidad preocupada por que aquella oscuridad no la cubriera.

Entro al bosque agitadamente, dando gracias porque aun las nubes no cubrieran en su totalidad a la luna y como la vez anterior, justo en el quinto roble se detuvo y recargo su espalda a él desapareciendo al instante.

Syaoran apenas y había podido reaccionar, en cuanto había quitado la mirada de aquella muchacha ella había escapado, no se lograba explicar por que aquella niña tenía la mala costumbre de huir.

Regreso a casa un poco fatigado y cansado de caminar bajo la lluvia que hacia unos minutos había comenzado, al parecer su primo aun no regresaba de aquel bar, así que se alivio de no tener que soportarlo durante la cena.

Terminando su plato, subió a su habitación y en cuanto toco la cama se quedo profundamente dormido.

---------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------

Se coloco la ultima bota y salio de su habitación, bajo al comedor y se dispuso a tomar el desayuno. Poco después pregunto por su primo Hauru y los sirvientes respondieron que el joven había regresado bastante tomado la noche anterior por lo que ahora su dolor de cabeza le era insoportable.

Syaoran rió por lo bajo, se alegraba de no haber estado en ese lugar la noche anterior.

Terminando su desayuno, salio con paso decidido al bosque con la esperanza de ver a la que se hacia llamar "Sakura ", era extraño comprender que una muchacha se llamara igual que una flor, nunca había oído que alguien se llamara de esa forma.

Se dirigió al lago en el que la había ayudado a levantarse (para que después saliera corriendo como de costumbre) pero no la encontró. Aun así se acerco al lago y comenzó a jugar con el agua entre los dedos.

- Usted no me dijo su nombre…- susurro una voz detrás de Syaoran. Y al darse la vuelta se encontró con los ojos que tanto ansiaba volver a ver, sonrió para sus adentros y se coloco en frente de Sakura. La muchacha no se encontraba encapuchada como las últimas veces, sino que se podía apreciar su sedoso cabello rizado color miel y su vestimenta era del mismo color de sus ojos con diminutos cristales incrustados en cada hebra, parecía una túnica, mas no tan enigmática como la de las otras veces, ya que solo cubría del cuello a las rodillas.

- Creo que ayer no me diste tiempo de nada, porque de nuevo saliste corriendo de ahí.

- Lo siento mucho, pero es que recordé que tenia algo muy importante que atender – respondió con una hermosa sonrisa en sus labios.

- Supongo que podré perdonarte por esta vez y bueno ahora que si podemos hablar tranquilamente me presento, mi nombre es Syaoran Li, por cierto, no creo que debas preocuparte por que yo no saldré huyendo después de decir mi nombre.

- Oh por favor no me juzgue mal, ya que debe saber que yo he venido aquí para poder aclararle el incidente de aquel día, pero me temo que mi gran timidez me ha impedido decírselo en otras ocasiones- finalizo dulcemente.

- ¿Te refieres al incidente de las manzanas?, bueno debo decir que si te he juzgado mal, mas aun así creo que te daré la oportunidad de que me expliques por que lo hiciste.

- Primero que nada debo decirle que yo no acostumbro tomar lo que no es mío, pero cuando ya no hay comida, usted debe entender que la única solución es esa. Mi pueblo se muere de hambre, ya que esas enormes cosas lo destruyen todo y poco a poco nuestros árboles han ido desapareciendo y nos hemos que tenido que arriesgar de esta manera.

- Disculpa, ¿pero de que estas hablando?- preguntó desconcertado Syaoran.

- ¿Que acaso usted no esta enterado de lo que esta sucediendo?

- Lamento decirte que no tengo ni la menor idea de lo que estas diciendo.

- Pero, si su propia raza es la que esta ocasionando todo esto! – exclamo Sakura.

- ¿Mi propia raza?, que acaso no somos…-

Syaoran fue interrumpido por un extraño sonido proveniente del lago. Justo en el centro del lago habían comenzado a surgir burbujas, como si algo en el fondo quisiera salir a la superficie.

Sakura miro horrorizada lo que estaba sucediendo.

- Por favor ¡no lo hagas, ya es suficiente, Lo entiendo, pero por favor no!..., lo siento debo irme – finalizo dirigiéndose a Syaoran.

Después de finalizar esa frase desapareció de la vista de Syaoran corriendo desesperadamente al bosque.

Syaoran miro confundido al agua que ya se había calmado, su cabeza aun le daba vueltas al asunto tratando de asimilar lo que acaba de suceder, después se sentó en la fresca hierba mientras su mirada se perdía en el extraño bosque que lo rodeaba.

---------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------

Syaoran caminaba de regreso por el extenso bosque con la mirada perdida en el suelo, sin darse cuenta de que cada vez se adentraba más en el bosque. De pronto unos silenciosos sollozos se escucharon a lo lejos. Syaoran salio de sus pensamientos y miro a su alrededor dándose cuenta de que no tenia la menor idea de donde estaba.

De nuevo seguido por sus impulsos corrió hacia donde se escuchaban esos sollozos y justo detrás de un enorme roble se encontraba ella, aquella muchacha que ponía su mundo de cabeza e incluso hacia que perdiera el sentido de la orientación causando que ahora mismo se encontrara ahí.

Al voltear a ver a Sakura quien sollozaba en el suelo recargada en el árbol se dio cuenta de que aun traía esa extraña vestimenta que la hacia parecer que venia de un lugar totalmente extraño, pero lo que mas le extraño fue ver que Sakura no huía al verlo. Sus ojos se encontraron mas aun así Sakura no paro su llanto, sino que dirigió una mirada de suplica a Syaoran mientras negaba con la cabeza.

- Por favor vete…- dijo tratando de calmarse.

- ¿Que fue lo que sucedió? ¿Te encuentras bien?- pregunto el muchacho preocupado por el rostro lleno de lagrimas que presentaba Sakura.

Syaoran trato de acercarse a ella pero solo causo que la muchacha se alejara y después tropezara con una de las gruesas raíces del roble.

Como siempre sucede, el tiempo no parecía estar de su lado y solo atino a empeorarlo todo comenzando a dejar caer las gotas de lluvia.

- Vamos levántate- dijo Syaoran ofreciéndole una mano a la chica.

Sakura trato de levantarse ayudada por la mano de Syaoran pero le fue imposible, sus piernas no le respondían.

- No puede ser…- dijo silenciosamente preocupada por la situación, olvidando que hacia unos momentos se encontraba llorando- debes irte...

- Vaya, hasta que por fin te olvidaste de toda la formalidad con la que me hablabas, vamos levántate.

.- ¡No puedo hacerlo! – por fin dijo Sakura.

Syaoran se le quedo mirando unos momentos y después se puso de rodillas junto a ella y la levanto en brazos.

- ¡Que estas haciendo!, no por favor, ¡Bájame!

- Si tú no te levantas, yo lo haré, lo siento mucho pero te di muchas oportunidades y no quisiste acceder a ninguna, por lo que me vi obligado a tomar una decisión en tu lugar.

Sakura lo miro con enojo y después estornudo tiernamente.

- ¡Lo ves, Por ser tan terca ahora te has enfermado!, iremos a mi casa y ahí podrás calentarte, le diré a las sirvientas que te presten ropa seca y –

- Por favor, que no se te ocurra sacarme de este bosque, no ahora que esta lloviendo – suplico Sakura interrumpiéndolo antes de que pudiera terminar.

Syaoran la miro con profunda confusión mas aun así accedió.

- En ese caso…- volvió a poner a Sakura en el suelo y la recargo en el tronco del roble – me quedare aquí hasta que termine la lluvia por que al parecer tu no piensas hacer nada mejor , no es así?

- Tienes mucha razón, pero no es necesario que este aquí conmigo, usted puede irse por que le puede dar un grave resfriado.

- ¡Oh no me digas que comenzaras de nuevo con las formalidades!, además no me iré, creo que aquí estoy mejor que en mi casa.

- Bueno como lo desees…- después de lo dicho Sakura recordó sus piernas y miro a Syaoran con preocupación.

- Y dime, ¿cual fue esta vez la causa de que huyeras?, ¿te asustaron las burbujas en el agua?- comento con sarcasmo Syaoran.

- Pues no, no me asustan las burbujas, y no le puedo decir por que fue que tuve que salir rápidamente.

- Oh ya veo, bueno esta bien, te perdono.

- ¿Disculpa?

- Si, que te perdono – pero Sakura seguía mirándolo- te perdono por abandonarme

- ¡Que!, pero…ah! Que frustración, de veras que eres un tanto insoportable – comento Sakura.

- No lo creo, pero no importa, dime podrás explicarme ahora ¿de que hablabas en el lago?

- ¿Acerca de las enormes cosas?, bueno como ya le dije se me hace completamente extraño que usted no este enterado ya que es su raza la que ocasiona todo esto.

- Pero que es ¿"todo esto"?

- ¡La destrucción de los árboles!, que no se dan cuenta que ¡están acabando con todo!

- Sigo sin entender nada.

Sakura miro al cielo y vio que la lluvia había parado, intento levantarse pero nuevamente fue en vano, tenia que mostrárselo para que el lograra comprender de lo que hablaba, pero sin poder levantarse no lo podría llevar a ese lugar.

Lo intento nuevamente….de nuevo…pero no podía.

- ¿Que sucede?

- Debo levantarme para poder mostrártelo.

Syaoran se paro y le extendió una mano a Sakura, ella la tomo pero dudo ya que no creía poder hacerlo mas aun así intento levantarse…y… ¡lo consiguió!, no supo como pero ya estaba de pie.

-¡Vamos! Ahora sígueme.

Sakura se movía con asombrosa agilidad pero Syaoran no se quedaba tan atrás, pasaron varios árboles hasta que Sakura comenzó a disminuir la velocidad y sus pasos se hicieron muy cautelosos.

Justo en frente de ellos había una larga hilera de arbustos que se extendían horizontalmente a los extremos del bosque. Sakura se puso de rodillas y avanzo hacia ellos, después giro e incito a Syaoran para que hiciera lo mismo.

- Esto es a lo que me refiero- dijo Sakura mientras con sus manos abría un hueco entre los arbustos para que pudieran ver que era lo que sucedía del otro lado.

Prácticamente no parecía que fuera otra parte del bosque, ya que todos los árboles se encontraban cortados y enorme maquinas "trabajaban "la tierra destruyendo todo a su paso. A lo lejos un hombre comandaba todo desde lo que se le podría llamar un centro de control.

- Es Hauru…- dijo Syaoran identificando a la persona.

- ¿Que has dicho?

- No…nada, ¿esto es lo que me querías mostrar?, a esto te referías ¿no es así?

- Así es, esas enormes cosas están acabando con el bosque – dijo Sakura.

- Pero…pueden encontrar frutos en otro lugar ¿no?, o bien ay muchos animales que se pueden cazar y pueden servir de fuente de alimento.

- ¡Pero que dices!, ¡matar animales!, ¡eso esta prohibido!, además los árboles que están talando son los que dan manzanas, y es un fruto muy importante en nuestra alimentación, sin el no tenemos energías para- pero decidió guardar silencio

- ¿Para que?... ¿por que te detienes?

- Lo que sucede es que…- Sakura trato de esquivar la mirada de Syaoran, pero para su sorpresa justo atrás de Syaoran había…una manzana.

Syaoran siguió la mirada de la chica y también vio a la manzana que se encontraba a lado de el.

Segundos después la dulce manzana fue tocada por dos manos, que por ser tan pequeña tuvieron que rozarse y después de sentir una mano sobre la otra se separaron de la manzana rápidamente.

Después de aquel roce de manos, ambos se miraron y se dieron cuenta de que una vez mas se encontraban demasiado cerca….casi sus labios se tocaban…

Syaoran se aparto bruscamente de aquella posición y tomo la manzana y se la dio a Sakura.

- ¿Por que es tan importante la manzana para tu pueblo? – pregunto ignorando lo que acababa de suceder.

- No lo se – tambien tratando de ignorar lo sucedido- supongo por que creen que tienen un poder especial escondido, la verdad es que no lo se, pero siempre me han dicho que son de suma importancia.

- Pero, es decir, es solo una simple manzana…- dijo Syaoran desconcertado por las palabras de la chica que afirmaban que la manzana era muy importante para su pueblo, se le hacia una completa tontería.

- No es solo "una simple manzana ", mi madre siempre me lo ha dicho que "desde la mas diminuta flor hasta el árbol mas frondoso puede esconder un poder peculiar que lo hace mágico y diferente"…

--------------------------------------------- Fin de capitulo-----------------------------------------------

Notas de la autora: Hola a todos!, si así es aun sigo aquí, aunque no lo crean…..disculpen la tardanza….pero aquí por fin pude terminar el segundo capitulo que espero hayan disfrutado leerlo tanto como yo disfrute escribirlo…

Recuerdan que les debía la pagina de la que saco algunos datos que pongo…..bueno aquí esta es : una maravillosa pagina que me ayudo en la inspiración de este fic.

Bueno y ahora hablando del capitulo:

"Mi nombre…es Sakura…"…jaja me sonó a Pocahontas…a ustedes no? Jaja hasta después de que acabe el capitulo y lo leí me di cuenta.

Vaya que ahora si le cambien la personalidad a Syaoran a comparación de mis demas fics, bueno de todos modos no creo que sea asi en los siguientes capitulo…ya veremos…

Espero sus comentarios…

Hasta pronto!