Capitulo 4: Revelaciones y Complicaciones
Aun se podían apreciar las gotas de lluvia que caían desde el cielo como si pudieran entender su profunda tristeza. Jamás debió de haber ido a buscar a Syaoran, tal vez así el nunca hubiera descubierto su identidad. Se sentía demasiado cansada como para seguir llorando y su memoria no le estaba ayudando mucho ya que solo le mostraba recuerdos en los que Syaoran aparecía…desde el primer momento en que lo vio, sus huidas cada vez que el sol comenzaba a ocultarse, el día de la lluvia y de aquella manzana tan inoportuna, hasta el beso que tan solo unas horas antes había sucedido. ¿Cómo era posible que el destino fuera tan cruel como para dejar que sucediera todo aquello? No encontraba explicación alguna y además, el frio de la noche comenzaba a inundar su cuerpo haciéndola titiritar. Se abrazo a si misma tratando de darse consuelo, estaba recargada contra la corteza del gran árbol del jardín y sus hermosas alas habían perdido ese brillo que las hacia tan características de entre las demás. Ya no había vuelta atrás, el la había descubierto. Poco le importaban las consecuencias hacia su propia persona ya que lo que realmente la tenia angustiada era la decepción el los ojos de Syaoran y además lo que el rey Clow le haría al joven muchacho cuando se enterara de que la había visto en su forma natural. Por primera vez en esa noche deseo estar nuevamente junto a su hermana Tomoyo, no quería estar sola en esto, no sabia como afrontarlo. Recordó con tristeza el momento en que se despidió de ella…pero ahora sabía que tal vez nunca más la volvería a ver.
Flash Back
Sakura entro con los ojos llorosos a la habitación donde Tomoyo ya la esperaba.
-¿¡Pero que fue lo que ocurrió!?
Sakura intento no mirar a su hermana, no tenia fuerzas para contarle lo que había sucedido y lo que estaba por suceder. Cuando Tomoyo se acerco a ella, lo único que pudo hacer fue arrojarse a sus brazos y llorar como una niña desconsolada.
-Tranquilízate Sakura, cuéntame que es lo que sucedió-le dijo con voz dulce después de varios minutos de consolarla.
-Jamás te lo conté. Lo siento tanto, realmente no le tome mucha importancia, además de que creía que…podría causarte problemas. Pero es que, he estado viéndome con…un humano.
Tomoyo no hizo gesto alguno como tampoco emitió ningún sonido de sorpresa, después de todo ella ya lo sabia pero prefirió quedarse callada y dejar a Sakura desahogarse con tranquilidad.
-Todo empezó como una simple curiosidad, es decir, yo creí que todo iba salir bien…-se detuvo por un momento para secarse las lagrimas de los ojos-pero después lo empecé a frecuentar cada vez mas y…el accedió, pero Tomoyo! Yo no creí que esto podría llegar a ser peligroso para todos ustedes…yo tan solo…
-Calma Sakura, no has hecho nada malo. Tal vez has entendido mal al rey Clow, no creo que sea capaz de hacerle algo.
-Hubieras visto su cara Tomoyo, se veía tan decidido y tan decepcionado. Jamás me perdonara el que me haya involucrado tanto con un humano. ¡Tu sabes lo mucho que los odia! Y además para el lo mas importante es mantener su reino a salvo, no por mi dejara que su gente este en peligro de muerte.
-Sakura, insisto en que has entendido mal. Tan solo te has visto un par de veces con ese muchacho, no ha sucedido nada y si el no te ha visto en tu forma natural no hay peligro.
-Pero…yo se que le van a hacer algo. Por favor, tienes que ayudarme. No puedo dejarlo solo, si supieras que…-pero no continuo y rápidamente cambio de tema-es decir, el es un buen hombre, es amable, un poco arrogante debo confesar pero tiene buen corazón.
Tomoyo se quedo mirando a su hermana con profunda ternura, en ese momento se había dado cuenta de que su pequeña hermana estaba enamorada de ese humano.
-¡Pero sígueme contando! Que me has dejado intrigada, después de todo, se que es un hombre muy apuesto-siguió Tomoyo con una sonrisa soñadora en los labios que causo que la pobre chica se sonrojara.
-¡Basta Tomoyo que me estas poniendo nerviosa! No sucedió nada de lo que tu mente pudo haber imaginado. Solo somos amigos…pero el rey Clow cree que es una amenaza, pero yo se que Syaoran no tiene nada que ver con las horrorosas cosas que destruyen los arboles del bosque. Se lo mostré y el quedo tan sorprendido como yo cuando las vi por primera vez-continuo, y después hizo una pausa tratando de poner su mente en orden-Por cierto¿como es que sabes que Syaoran es un hombre apuesto?-pregunto con curiosidad Sakura.
-Pues con nada más verte la cara me lo has dicho todo-respondió ocultando tras una sonrisa los nervios que había sentido al escuchar aquella pregunta, no podía confesarle a su hermana que algunas veces ella la había seguido para cerciorarse de que no le sucediera nada malo.
Sakura camino a la ventana, un poco más tranquila que hacia unos momentos, y miro tras el cristal, en verdad extrañaría todo aquello.
-Tomoyo, hoy mismo me iré del reino.
Su comprensiva hermana se mantuvo callada por unos momentos, de alguna forma había intuido que Sakura haría algo semejante a aquello algún día. Por una parte se sintió verdaderamente triste, la extrañaría demasiado, pero por otro lado estaba segura de que seria feliz donde quiera que fuera.
-Entonces debemos preparar algo para que te lleves, un poco de ropa, fruta, hierbas y todo lo demás. ¡Vamos! No tenemos mucho tiempo.
-Lo siento pero no puedo seguir perdiendo más tiempo, debo irme cuanto antes. En este momento Syaoran esta corriendo un grave peligro, tengo que alertarlo.
-Sakura, debes tener mucho cuidado. Hace varios días que no tenemos manzanas y frutos que nos den energía, podrías caer gravemente enferma-afirmo Tomoyo con preocupación.
-No importa, todo estará bien. Debo irme ya.
Tomoyo la ayudo a colocarse la capa, después de todo la luna no estaba completamente en su fase de luna llena y cualquier rayo podría afectarla estando en su identidad falsa.
-Ten mucho cuidado, por favor-suplico con lágrimas en los ojos.
-Te extrañare. Prometo volver, y…Tomoyo, cuídate mucho.
Ambas hermanas se abrazaron con cariño y después dejaron escapar algunas lágrimas que pronto quitaron de su rostro para no mostrar debilidad ante la otra. Sakura se despidió un tanto triste de su amada amiga y hermana. Ahora, lo único que le quedaba era escapar sin ser vista.
Fin de Flash Back
La lluvia ya había cesado, pero Sakura seguía bajo el árbol intentado sentir esa protección que tanto anhelaba. Miro a la casa que tan solo tenía una de sus luces prendidas, supo entonces que en la sala se encontraba Syaoran. Tal vez el también la estaba pasando muy mal. En realidad se había molestado mucho al descubrir su verdadera identidad, pero lo que no sabía era que lo mejor hubiera sido que ese momento jamás hubiera existido.
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Se encontraba mirando con interés el fuego de la chimenea después de moverse con inquietud en el sofá. No podía evitar pensar en lo recién ocurrido. Todo parecía tan…irreal. ¿Quién era en realidad esa chica que se hacia llamar Sakura? No sabia de donde venia, quienes eran sus familiares, cuales eran sus costumbres…pero aun así se había convertido en una persona muy cercana a el. Se sentía en un terreno desconocido, nunca había dejado que alguien tuviera tan estrecha relación con el, claro con la excepción de Meiling pero ella era un caso aparte, y de repente se había encontrado con esa niña en el mercado y de un momento a otro se frecuentaban. ¿Qué había sucedido? Todo paso tan rápido que ni siquiera había tenido tiempo de analizarlo, de darse cuenta que estaba dejando que Sakura se acercara cada vez mas a el. Y que decir de el mismo, siempre pensaba en ella e incluso había salido a buscarla desesperado por volver a verla.
-¿Que me esta sucediendo?-susurro para si mismo.
-Vaya, vaya…miren nada mas. El pequeño Syaoran tiene problemas. ¿Qué te sucede primito? Siempre creí que eras una persona muy segura de si mismo-dijo irónicamente Hauru, quien hacia unos minutos había entrado a la sala.
En ese momento Syaoran no estaba de muy buen humor para escuchar las estupideces de su primo, así que se limito a pretender que no lo escuchaba.
-¿Pero que sucede Syaoran? No crees que deberías contarme tus problemas, tal vez yo te pueda ayudar-continuo Hauru, causando que la irritación de su primo se elevara peligrosamente-por cierto, se me había olvidado decirte¿Quién es esa bella chica a la que trajiste el día anterior? Digo por que si no te interesa, tal vez yo podría…
Hauru fue interrumpido por la mano de Syaoran apretando su camisa. Con tan solo escuchar el nombre de Sakura, Syaoran había tenido suficientes motivos para darle una buena paliza a su odiado primo. Se quedo mirándolo, disfrutando como Hauru se estremecía de miedo al sentir que muy pronto acabaría con un buen golpe en la cara.
-Eh…claro que si tu tienes algo con esa chica. Di...digo por mi no hay ningún problema. Cálmate Syaoran era una pequeña broma-tartamudeo con nerviosismo.
Para suerte de Hauru, Syaoran se planteo de nuevo darle un buen golpe. Aligero la tensión con la que apretaba su camisa y finalmente se separo varios metros de el.
-Quiero que te quede claro, no te puedes acercar a Sakura-añadió con voz ronca y decidida. Después se dio media vuelta y salió del salón.
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-No puedo permanecer ni un minuto mas aquí-dijo para si misma Sakura mientras corría entre la oscuridad de la noche.
Minutos antes, mientras aun se encontraba recargada en el árbol, había visto como Syaoran salía al jardín pero no para consolarla ni mucho menos. Solo se limito a verla con una mirada reprobatoria y una profunda confusión en sus ojos, como si estuviera decidiendo en aceptar que ella era real o no. Después de esto, no pudo soportar más su mirada y salió corriendo fuera de la casa sin un rumbo definido. Se detuvo a pocos metros de la zona donde los humanos se dedicaban a acabar con los arboles y sintió una mirada clavada en su espalda. Giro sobre sus talones y distinguió a la persona que la había ayudado numerosas veces cada vez que se metía en un problema.
-¿Que es lo que haces aquí?-pregunto Sakura.
-De un modo u otro sabia que regresarías-respondió con una sonrisa enigmática tan característica de el-puedo ver que no has cuidado muy bien tus queridas alas.
-¿Que? Ah, si bueno, prácticamente he estado bajo la lluvia casi toda la noche. Pero no pude soportar mas estar ahí y ya no se a donde mas ir…no puedo regresar al castillo, tu padre se daría cuenta de todo y…
-El ya lo sabe, pero no creo que haga nada al respecto. Después de todo, el mayor peso cae sobre ti.
-Pero¿Qué puedo hacer? No quiero que le suceda nada, por favor Eriol tienes que ayudarme.
-Tranquilízate Sakura, pero yo no estoy hablando del humano. Me refiero a ti.
Sakura bajo la cabeza, sabía a que se refería. Eriol, siendo el hijo del rey Clow, había heredado su gran capacidad de entendimiento y conocía muy bien a Sakura.
-Eso no me importa, el no tiene por que saberlo. No hay forma de evitarlo. Es mi castigo por haber traicionado a mi gente.
-No digas eso, no has traicionado a nadie. Solo tuviste una equivocación, no somos seres perfectos aun cuando se nos haya brindado el don de la magia-dijo con aparente tranquilidad y después continuo-Sakura, si hay una forma de evitarlo, es un hechizo complicado pero tal vez resulte y puedas salvarte.
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Después de largas horas de insomnio se había dado cuenta que todo lo que habían compartido no podía terminar de una manera tan estúpida. Tal vez ese pensamiento fue el que lo empujo a que se levantara, se vistiera y después buscara a Sakura en su habitación. No se sorprendió mucho al ver que no se encontraba ahí, lo poco que la conocía le había ayudado a entender que la chica se había sentido verdaderamente mal después de que la descubriera. Continuo buscándola por toda la casa, pero no la encontró. Recordó haberla visto correr fuera del jardín pero pensó que en unas horas regresaría. Por lo visto, había pensado mal. Se maldijo a si mismo antes de salir por la puerta. Siempre el tenia que ir a buscarla.
Corrió por las estrechas calles, paso por el mercado, busco en el bar que por supuesto estaba cerrado, paso nuevamente por los puestos donde las manzanas eran vendidas todos los días. Pero no había rastro de ella.
-¡Maldita sea¡Donde estas Sakura!-grito y su voz hizo eco entre la oscuridad. Aun faltaban varias horas para que el sol comenzara a salir. Por segunda vez en la noche, las gotas de lluvia hicieron acto de presencia, en esos meses del año eran muy comunes. Syaoran continuo corriendo, no sabia a donde se dirigía, solo apresuro su paso y avanzo.
-Jamás debí de haberla juzgado, no tengo ningún derecho sobre ella como para molestarme por que no me lo haya contado. Después de todo, no somos nada, ella no me debe nada, tan solo somos…-pero antes de finalizar la frase levanto los ojos del suelo y la vio. Estaba como perdida en su propio mundo mirando a ningún lugar. La lluvia la había empapado por completo y el pelo mojado le enmarcaba el rostro resaltando sus bellas facciones.
-¿Cuántas veces mas tendré que encontrarte bajo la lluvia?-pregunto entre agitado y aliviado, con la voz entre cortada por tanto correr.
Sakura sonrió tristemente.
-Tal vez es el cielo quien no quiere que estemos juntos y por eso manda su lluvia para que tardemos en encontrarnos-dijo Sakura en un tono muy bajo en el que apenas logro oírla.
-Pues yo creo que más bien se entristece cada vez que nos separamos
Ambos se quedaron en un silencio sepulcral, apenas y se atrevían a respirar. Pero cuando tanta indiferencia se hizo tan incomoda como para soportar, Sakura decidió hablar.
-Yo…eh…lo que presenciaste fue…
-Shh…no es el momento. Después tendrás tiempo para explicármelo-le dijo y después con un poco de miedo e inseguridad avanzo hacia ella y sin dudarlo un segundo más la rodeo con sus brazos protectoramente.
Por un momento Sakura se mantuvo en silencio, acurrucada entre los brazos de ese humano, aquel que le había robado el alma y el corazón. Después, se dio cuenta de que no podía dejar pasar mas tiempo, lo mejor era que el supiera toda la verdad y ya no hubiera mas secretos entre los dos. Así, tal vez el le perdonaría.
-Syaoran, creo que es ahora cuando debes enterarte de todo-diciendo esto se separo de el y lo miro fijamente tratando de pedirle perdón con una simple mirada.
-No es necesario, yo puedo esperar a que tú estés lista para confiármelo.
-No puedo esperar mas, es lo mejor, por favor escúchame.
Syaoran asintió silenciosamente y se dispuso a escucharla. Por fin todo aquel misterio que envolvía a Sakura seria revelado.
-Yo no soy un ser humano-comenzó con voz insegura-soy un ser que para ustedes no existe.
-¿A que te refieres?-pregunto tratando de comprender.
-Para ustedes los humanos…las hadas son creaturas fantásticas y etéreas. Pero la verdad es que somos protectoras de la naturaleza, y de hecho muy pocas de nosotras tenemos alas. Antes de morir, mi madre me conto que en los relatos medievales las hadas aparecían relacionadas con encantamientos y hechizos, conocedoras del poder y las virtudes de las palabras, las leyendas y las hierbas. También me dijo que en esos tiempos las hadas y los humanos no vivían con indiferencia, sino que se ayudaban mutuamente y se respetaban para que juntos pudieran vivir en armonía. Pero poco a poco fueron olvidándose de los bosques y los lagos y comenzaron a carecer de la razón y el entendimiento por la naturaleza, así que no nos quedo más remedio que escondernos y pronto nos convirtieron en tan solo un mito.
Tanta información dada de un solo golpe era demasiado para la mente de Syaoran. Se quedo unos minutos sin decir nada, asimilando cada una de las palabras dichas por Sakura.
-Pero¿donde viven? Yo conozco este bosque demasiado bien y jamás he visto ninguna aldea ni nada por el estilo-pregunto Syaoran, aun un poco confundido.
-Lo que sucede es que nuestro antepasados lograron crear con su magia y sabiduría un mundo paralelo a este, que a simple vista no se puede apreciar, si no que debes de cruzar un portal que te lleve a el.
-Y… ¿por que siempre tienes que irte antes del atardecer?-pregunto con ansias lo que tanta curiosidad le había dado por saber durante todos esos días.
-Bueno…es un poco complicado de explicar, pero…lo que sucede es que cuando la sombra nos llega a tocar en su mundo volvemos a nuestra verdadera identidad. Justo como pasó el día de hoy mientras tú y yo…-se detuvo apenada al recordar el suceso-bueno, el caso es que si ustedes los humanos nos llegan a ver de esta forma, nosotras podemos…
-¿Qué sucede?
-Podemos… morir.
Aquellas dos palabras se quedaron suspendidas en el aire. Syaoran se había quedado atónito, sin palabras. Poco a poco las palabras comenzaron a surtir efecto en el y sintió un fuerte vacio en el estomago, algo que le quemaba por dentro y que lo hacia sentirse mal, miserablemente mal. Una furia incontenible se apodero del de un momento a otro, una desesperación contra la cual no podía luchar. Tomo a Sakura de los hombros bruscamente y pudo ver como ella comenzaba a llorar de nuevo.
-¡¿Por qué dejaste que te viera¡Por que maldita sea!...Lo pudiste haber evitado… ¡Jamás debiste de haberme ido a buscar!-le grito en plena cara.
Sakura se quebró en sus brazos, no pudo soportarlo más y dejo escapar su llanto. Syaoran la abrazo y la atrajo así si mismo. La castaña lloro amargamente, con impotencia, con tristeza, con demasiados sentimientos mezclados que no supo expresar más que por medio de las lágrimas.
-¿No hay manera de que se pueda impedir?
-No lo se…jamás sentí curiosidad por saber mas acerca de esto. Nunca pensé que me pasaría a mí-admitió con tristeza-pero, no importa ya, no podemos hacer nada. Lo único importante eres tu, si el rey se llega a enterar de que me has visto puede hacerte daño. Además piensa que tú eres uno de los humanos que esta causando todo ese desastre en el bosque.
-Espera¿de que hablas¿Te refieres a lo que me mostraste el otro día?...Pero tu sabes que no es así¿verdad?
-Lo se, pero el no me cree.
-El hombre que dirige todo eso…es mi primo Hauru. Estoy completamente seguro, lo pude reconocer desde los arbustos aquel día-se detuvo por un momento pensando que podía hacer-hablare con el, le exigiré que termine con todo esto. El bosque no puede ser destruido de esa manera, pronto puede haber derrumbes, el terreno no es muy seguro.
-Por favor haz todo lo posible por detenerlo-suplico Sakura.
Ya nadie dijo nada más hasta que el sol asomo sus rayos y las alas de Sakura se escondieran tras su espalda. No se movieron ni un centímetro, así se quedaron durante mucho tiempo, fundidos en ese abrazo que desearían jamás romper.
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El suelo comenzó a temblar peligrosamente y algunas cosas se cayeron del tocador. La pobre Meiling se levanto asustada de su cama y cayo al suelo de golpe. El temblor duro solo unos segundos pero se sintió muy fuerte. Se dirigió a la ventana y pudo ver como todos los sirvientes de la casa salían a las calles para ver que era lo que había sucedido. Se cambio rápidamente de ropa y bajo al recibidor donde vio a un Syaoran bastante enojado.
-¡Donde esta Hauru¿Qué fue lo que sucedió?-gritaba a uno de los sirvientes.
-No…no lo se señor. El joven Hauru salió desde muy temprano y como es su costumbre, no dijo a donde iba.
Syaoran, molesto, salió a zancadas del recibidor y pidió uno de los caballos del establo. Pronto salió de la casa montado en el caballo con increíble rapidez. Cuando apenas Meiling iba a preguntar que le sucedía a Syaoran, escucho un fuerte golpe en el piso de arriba. Poco después, una adolorida Sakura bajaba por las escaleras un tanto distraída.
-¿Estas bien?-pregunto Meiling a la recién llegada.
-Si, lo siento. Es que me enrede con las sabanas de la cama y cuando intente levantarme…yo…me caí- respondió avergonzada.
-¿Quieres decir que no sentiste el temblor?
-¿Qué?... ¡Ah si! No, por supuesto que lo sentí, precisamente por eso fue que tuve el problema con las sabanas. Y a todo esto¿Dónde esta Syaoran?
-Es lo mismo que yo quisiera saber. Salió muy enojado de aquí después de que sucediera el temblor y no encontrara a Hauru.
Después de un breve momento de reflexión, Sakura pudo entrelazar las cosas y sintió como se le helaba la sangre. Instintivamente salió de la casa y corrió por el amplio jardín hasta salir a las calles, se llevo las manos al pecho y silenciosamente rogo por que a Syaoran no le fuera a suceder nada.
----------Fin de capitulo----------
Notas de autora:
Siiiiiiiiiiiiiiiii!!!!!! Lo pude terminar…lo se, no con la puntualidad que había prometido, pero no me pueden negar que cada vez mejoro mas en cuanto al tiempo de actualización, verdad? Jajaja…
Me ha gustado mucho escribir este capitulo, espero que ustedes también lo disfruten
Cada vez se pone mas interesante…y bien…quien ha podido entender la ultima parte? Vamos hagan sus propias conclusiones y veamos quien tuvo la mas acertada en el próximo capitulo,si?
Pfff…bueno ahora, creo que les debo decir que tengo una mala noticia…(…yo se que les habia dicho que seria mas puntual en las actualizaciones y que serian cada 15 dias, pero la verdad es que voy muy atrasada en mi fic de Orgullo y Diferencias, por lo que necesito tiempo para poder terminar el siguiente capitulo y además debo un side story…asi que como podrán ver tengo bastante trabajo. El capitulo 5 no les puedo asegurar cuando lo tendré listo…lo siento mucho…y digo lo mismo para las/los lectores de mi otro fic : Dos maneras de vivir, un sentimiento en común…eso si, como habia dicho para primeros de noviembre estará su capitulo correspondiente pero de ahí al siguiente, no se cuanto pueda tardar. Espero que puedan entender, por que además tengo encima los exámenes de admisión a la prepa y no cuento con mucho tiempo libre S
Cualquier cosa los mantendré informados mediante mi profile, asi que estén pendientes
Un beso y abrazo enorme a todos!
Los quiere,
Christelle
