Capitulo 5: La vida es en verdad corta

Sakura se encontraba sentada en su cama con las rodillas recogidas hasta el pecho, estaba nerviosa. Desde la mañana Syaoran había salido a quien sabe dónde, ya había pasado la hora de comida y estaba por entrar la noche. La casa estaba sumida en completo silencio, ni siquiera la voz de Meiling podía escucharse. De pronto alguien llamó a la puerta y una sirvienta anunció la llegada de una visita para Sakura.

-¿Sabes de quien se trata?-inquirió la castaña a la criada.

-No señorita, se negó a darme su nombre, pero la espera abajo.

En cuanto llegó al piso de abajo unos brazos se colgaron de su cuello y la estrecharon con cariño.

-¡Sakura¡Estas bien!-gritó eufórica la voz de Tomoyo.

-¿Pero qué estás haciendo aquí?...Espera, vamos a la sala. Shiori déjanos solas-se dirigió a la sirvienta, quien asintió con un gesto y se retiró.

Rápidamente Sakura condujo a su hermana a la sala y ambas se sentaron en un amplio sofá verde.

-¿Me puedes explicar que es lo que estás haciendo aquí?

-¡Pero Sakura, que no ves que he estado muy preocupada por ti! Eriol me ha contado como estuviste la noche pasada y no podía dejar de venir.

Al escuchar aquello, Sakura no pudo evitar dejar salir algunas lágrimas que confirmaron lo dicho por Tomoyo.

-¡Entonces es cierto¡El te ha descubierto!-chilló con angustia-Eso quiere decir que haz perdido tus alas.

La castaña desvió la mirada hacia el suelo intentando tomar aire para hablar, pero las palabras se le quedaron en la garganta.

-¡Oh Sakura, esto nunca debió de haber pasado!-se soltó llorando Tomoyo en el regazo de su querida hermana.

Jamás había visto llorar a su hermana de esa manera y de algún modo Sakura se sintió culpable. No podía hacer nada, su destino estaba marcado ya y pronto ella…

-Sakura…te das cuenta de que tú…

-Si Tomoyo, lo sé. Solo le he dicho a Syaoran que podemos morir, jamás le mencione que sería en…

-¿Quieres decir que aun no le has dicho que-tomó aire antes de continuar-que morirás en veinticinco días?-se le quebró la voz y volvió a llorar.

Sakura mantenía su semblante tranquilo, aunque por dentro podía sentir el miedo acechándola y la muerte muy cerca de ella.

----------

Por fin iba devuelta a casa. Hauru se había quedado en su "trabajo", si es como se le podía llamar a aquello. Estaba completamente cansado y sólo dejaba que el caballo lo guiara. Ya era muy tarde, la oscuridad caía sobre sus hombros y no podía pensar en otra cosa que no fuera en su amada Sakura.

Flash Back

Syaoran paró en seco al caballo causando que relinchara ruidosamente y que todos los trabajadores lo voltearan a ver.

-¿De dónde ha sacado tantos hombres?-se preguntó a sí mismo.

A lo lejos, los ojos de Hauru se dilataron indicando sorpresa. El parecido entre ambos primos era increíble. Lo único que los podía llegar a diferenciar notoriamente era la sinceridad mostrada en los ojos de cada uno.

Hauru alzó las cejas incrédulo y se acercó lentamente a su primo.

-¿Qué haces aquí?-preguntó tratando de sonar inocente.

-Se ha sentido un temblor en todo el pueblo, quiero que termines con esto ya-respondió con todo severo.

Hauru se carcajeó ruidosamente aclarando que no entendía de qué hablaba.

-No es ninguna broma Hauru, estas terminando con todos los arboles que hay. Estas destrozando cada de detalle de la naturaleza que hay aquí.

-Y… ¿me podrías explicar e l por qué ahora te interesas tanto en estos inútiles arboles¿Acaso tu amada niña te ha inculcado tal amor por la naturaleza?

-Y si así lo fuera, no creo que te importe mucho-agregó Syaoran con sus ojos centellantes fijos en él.

-Vaya, así es. Querida primo pierdes tu tiempo aquí, mejor vete-dijo Hauru con un ademan de estar arrojando algo al aire con la mano izquierda y después se giró dispuesto a irse.

-No vas a ir a ningún lado-interfirió el ambarino en su camino-quiero que termines con esto.

Fin de Flash Back

----------

-Ya sólo le quedan veintitrés días.

-¿Cómo lo supiste?-preguntó el único hijo de Clow.

-Para mí ya nada es un secreto Eriol. Tu bien sabes que ya soy viejo pero mi sabiduría no envejece, al contrario, aumenta día con día. Y el que la pequeña Sakura no me haya dicho nada no significa que no me fuera a enterar, debes saber que tengo mis propios medios-respondió el rey Clow.

-¿Entonces no piensas hacer nada al respecto?

-Realmente no puedo hacer nada. Ella fue la que se vio descubierta y según las reglas de nuestro pueblo no debemos ayudar a aquellos que nos han traicionado.

-En ese caso, si yo la ayudo me convertiré en un traidor-razonó Eriol-bueno, en ese caso, como simple instrucción en el tema ¿me puedes decir que se debe seguir para que tenga posibilidades de vivir?-insistió mirando con suspicacia a su padre.

-Esta bien.

----------

Tomoyo se encontraba mas tranquila después de haber hablado con su querida hermana. No por eso se le quitaba la preocupación de lo que había confirmado. Según sabia sólo le quedaban veintitrés días a Sakura. Se seguía negando a creerlo, no quería aceptarlo…en verdad no podía.

Se encontraba descansado en el alfeizar de la ventana cuando escuchó el crujir de la puerta y vio entrar a Eriol.

-Tus alas se ven especialmente bellas esta noche.

-Te lo agradezco. Es una lastima que tu hayas nacido sin ellas-se lamentó la amatista.

-Estoy mucho mejor sin ellas, debo admitir-diciendo esto se acercó a ella y la rodeó por la cintura atrayéndola a su pecho.

-Que... ¿Que es lo que estas haciendo?-se ruborizó.

-Nada que tú no me hayas permitido.

Tomoyo rio por lo bajo y después añadió-Sabes perfectamente como salirte con la tuya ¿no es así?

-Puede ser, pero contigo me ha sido realmente difícil. Apenas el mes pasado me permitiste acercarme más de un metro a ti. ¿No será que te intimido, querida Tomoyo?

-No tengo ninguna razón para temerte-sonrió satisfecha y después se alzó en puntillas para depositar un delicado beso en los labios de su amado.

-Hoy realmente me ha ido bien-dijo después del beso.

-No te confíes, porque esto tardará en repetirse.

Eriol suspiró largamente y después se alejó del delicado cuerpo de la muchacha. Fue a donde antes Tomoyo había estado meditando y se quedó contemplando el paisaje de las afueras del castillo.

-Amo este lugar, a cada persona, cada creatura-murmuró un tanto resignado.

-¿Te sucede algo?-preguntó con voz preocupada la hermana de Sakura.

-No te mentiré. Si me encuentro mal, es la primera vez que tengo que decidir entre dos cosas que a la larga no me convendrán. Quisiera ayudar a tu hermana, Tomoyo, en serio que quisiera ayudarla, pero…

-No puedes defraudar a tu pueblo.-finalizó la frase.

-Es verdad. Pero tampoco quiero defraudarte a ti, además Sakura a sido amiga mía desde la infancia y no la abandonaré por el simple hecho de que ¡mi padre lo hará!-se exaltó.

-Tú sabrás que es lo correcto, pero no quiero que pienses que me decepcionarás si no la ayudas. Te entiendo, y si yo pudiera la ayudaría pero no tengo los conocimientos sufi…

Eriol había avanzado a zancadas hasta darle el alcance a Tomoyo y había puesto uno de sus dedos en sus labios.

-Yo le diré como hacerlo. De eso no te preocupes.

-Pero acabas de decir que-

-Ya lo decidí, mañana por la mañana iré a la casa de los Li. Y Tomoyo¿me harías el favor de poder llevarme hasta allá?

-¡Desde luego que si!

----------

Meiling le había prestado un lindo camisón para que lo usara para dormir. Pero ahora no podía conciliar el sueño, Syaoran aun no llegaba y ya había pasado la hora de la cena. La gran ventana que decoraba su cuarto estaba abierta dejando entrar el más puro aire.

There's a song that's inside of my soulIt's the one that I've tried to write over and over againI'm awake in the infinite coldBut You sing to me over and over and over again

Los rizos del cabello de Sakura se movían conforme la brisa entraba y salía del cuarto, sus brazos cruzados a la altura de su pecho la hacían parecer disgustada. Su cabeza estaba muy lejos de ahí, pensando una vez mas en lo ocurrido hace dos noches, tal vez por eso no se dio cuenta de que alguien había entrado a su cuarto hacia dos escasos segundos y ahora estaba detrás de ella. Syaoran la rodeó lentamente por la cintura recargando su barbilla en uno de sus hombros.

-¿Por qué tardaste tanto en regresar?-preguntó con la voz apagada Sakura.

-¿Por qué si es de noche, no te haz convertido?-respondió con una pregunta.

-Después de que me descubriste…ya no podré convertirme más. He perdido mis alas.

Ambos volvieron a quedar en silencio, cada uno preocupándose por el otro. No querían compartir sus miedos para no herir al otro pero la angustia los consumía por dentro.

So I lay my head back downAnd I lift my handsand pray to be only YoursI pray to be only YoursI know now you're my only hope

-¿Estas segura de que no hay una forma de…?

-No, no la hay. Eriol me había dicho que tal vez podría salvarme, pero desde aquella vez no lo he vuelto a ver, así que debe ser porque su padre se lo ha prohibido-respondió entendiendo la pregunta de Syaoran.

-No quiero perderte…-susurró en su oído.

-Es algo inevitable, por mas que quiera no encuentro salida-se le quebró la voz en la ultima palabra.

-Déjame ayudarte-le dijo estrechándola con fuerza-dime de que manera puedo hacer para que no te vayas de mi.

-Syaoran…-comenzó a llorar-solo me quedan veintitrés días de vida. No hay nada que puedas hacer.

Sing to me the song of the starsOf Your galaxy dancing and laughingand laughing againWhen it feels like my dreams are so farSing to me of the plans that You have for me over again

El corazón le dejó de palpitar, sus ojos color ámbar perdieron por un momento ese brillo que los caracterizaba. Sintió que sus fuerzas se iban apagando conforme los segundos pasaban.

-¿Por qué no me lo dijiste?-preguntó en seco.

-Yo…yo-se le entrecortaba la voz y no podía hablar, el llanto hacia todo mas difícil-yo no quería que te preocuparas-se quedó callada por un momento-Syaoran tengo tanto miedo.

So I lay my head back downAnd I lift my hands and prayTo be only yoursI pray to be only yoursI know now you're my only hope

Syaoran la giró para encontrarse con ella de frente, después solo la apretó contra sí y la beso con furia y dolor. La palabra "veintitrés" retumbaba en su mente como un martillo haciendo su corazón más pequeño y su respirar más irregular. Parecía como si ella fuera lo que lo mantenía de pie y que si no la besaba no podría vivir.

Las lágrimas no paraban de correr por sus mejillas, Syaoran seguía moviendo sus labios contra los suyos y la sujetaba con fuerza. El era su sustento, todo su mundo, su vida. Tenia tanto miedo, no podía negarlo, por eso dejaba que el beso tomara su curso, por eso quería que el la siguiera sosteniendo, porque el era su única esperanza.

I give You my destinyI'm giving You all of meI want Your symphonySinging in all that I amAt the top of my lungs I'm giving it back

Se separaron despacio, volviendo con dolor a la realidad. Se miraron mutuamente a los ojos y esa simple mirada bastó más que mil palabras. La preocupación, el dolor, la angustia, todo desapareció en un instante al verse sumidos en aquel encuentro, diciéndose con la pura mirada cuanto anhelaban que el otro estuviera bien. Sakura abrazó a Syaoran por la cintura dejando que el también la abrazara, volvieron a unir sus cuerpos como aquella noche de lluvia, volvieron a dejar llevarse por el momento y por los sentimientos.

So I lay my head back downAnd I lift my hands and prayTo be only yoursI pray to be only yoursI pray to be only yoursI know now you're my only hope

Canción: Only Hope

Mandy Moore

-No te vayas-dijo él.

-No me dejes-respondió ella.

----------

-¿Si?-preguntó la sirvienta al abrir la puerta.

-Buenos días. Buscamos a la señorita Sakura, por favor.

-Si¿Quién le busca?

-Soy Tomoyo y el es Eriol. ¿Me recuerda?-preguntó la dulce voz de la amatista.

-Si, claro señorita. Pasen por favor.

La criada fue en busca de Sakura, quien aun se encontraba en su cama durmiendo. Tardó unos cuantos minutos en alistarse y después bajo de prisa para encontrarse, por segunda vez, con su hermana.

-¿Eriol?-preguntó la recién llegada.

-¿No te agrada verme?

-¡No! Desde luego que me agrada verte. Solo que no esperaba tu visita. Siéntense por favor-pidió la castaña llevándolos a la sala.

-Sakura, no contamos con mucho tiempo-comenzó descubriéndose el rostro de la capucha que llevaba puesta-he venido para ayudarte.

La hermana de Tomoyo quedó en silencio, bajó la mirada un tanto resignada. No creía que algo se pudiera hacer.

-Sakura, si hay forma de ayudarte. Podrás salvarte, solo debes escuchar a Eriol-rogó Tomoyo.

-Syaoran aun sigue dormido, al igual que Meiling. Así que creo que nadie nos escuchara. ¿Qué es lo que tienes que decirme Eriol?-preguntó en un tono muy bajo.

-Escucha, he estado investigando en la biblioteca del palacio y además-se detuvo por un momento-mi padre me ha ayudado. Lo que he podido descubrir es que nosotros tenemos sólo tres noches en las que los efectos causados por los seres humanos pueden revertirse por medio de un hechizo.

-¿Y cuáles son esas noches?...Porque como entenderás no cuento con mucho tiempo.

-La noche del solsticio de verano, la noche de Beltano y el celebrado Día de todos los Santos.

-La noche que nos queda mas cerca seria…-pensó Tomoyo tratando de acomodar la fecha a los veintidós días de Sakura-¿la noche del solsticio de verano?

-Así es-asintió el hijo de Clow-será el 23 de Julio.

Sakura tragó en seco. El corazón le palpitaba demasiado fuerte, demasiadas cosas rondaban su cabeza. Trató de poner su mente en orden… ¿en que día se encontraban? Justamente acababan de comenzar el mes de Julio, entonces…

-Será mi última noche-razonó con pesadez.

--------------------------------------------------------Fin de Capitulo--------------------------------------------------

Notas de autora:

¡Hola! Aquí vengo con un capitulo mas de este fic tan olvidado que lo tengo. Las cosas ya se están poniendo interesantes, los capítulos son cortos ya que la historia es relativamente corta y quisiera alargarla más.

Espero que les haya gustado .

¡Muchas gracias!

Un beso,

Christelle