7.- Novio

Mycroft apago el monitor de la computadora que le permitía controlar las cámaras del CCTV. Desde hace algunos días había estado notando algunas anormalidades en el comportamiento de su hija, por lo que decidió vigilarla (ignorando la mirada de desaprobación de Anthea) para averiguar qué era lo que ocurría.

Y lo descubrió.

Después de unos minutos de búsqueda pudo localizar a Johanna con las cámaras del centro.

Pero no iba sola.

Iba con un chico.

Tomados de la mano.

-Anthea- llamo Mycroft después de unos minutos.

-¿Si señor?- pregunto la asistente del político mientras entraba a la oficina.

-Necesito que averigües todo lo que puedas de el- respondió Mycroft mientras volvía a encender el monitor y capturaba una imagen del adolescente que acompañaba a Johanna.

Anthea, quien al ver la imagen proporcionada entendió al instante lo que su jefe pretendía hacer, decidió arriesgarse e intervenir a favor de Johanna.

-La verdad señor, no creo que sea una buena idea- contesto ante la mirada sorprendida de Mycroft.

-¿Qué quieres decir?

-¿Cómo cree que Johanna reaccionaria si al llegar a casa se encuentra con que usted tiene un expediente completo de su posible novio?- explico calmadamente, suprimiendo una sonrisa al ver la mueca hecha por el político ante la palabra novio- además de darse cuenta de que la estaba espiando, asumirá que usted no confía en ella lo suficiente como para darle su privacidad.

-¿De verdad?- pregunto Mycroft incrédulo. La verdad, el no pretendía hacer sentir a su hija de esa manera, pero no sabía de qué otra manera afrontar la situación.

-Simplemente debe esperar- respondió su asistente, casi leyendo sus pensamientos.- Si ella no le ha dicho nada tal vez es porque aun no encuentra el momento adecuado. Estoy segura de que cuando se sienta lista, hablara con usted. Solo es cuestión de tiempo.

-¿Entonces como voy a averiguar cosas sobre él si no me dejas investigarlo?- cuestiono el político aun algo confundido.

- No tiene que investigar nada, ella se lo deberá presentar en algún momento.- volvió a contestar Anthea con paciencia, sabiendo que a su jefe le costaba entender el funcionamiento del las relaciones… y de los adolescentes.

-¿Cómo puedes estar tan segura?- volvió a preguntar Mycroft.

- Llamémoslo intuición femenina señor - dijo la morena con una sonrisa.

Al oír su respuesta, Mycroft se rio entre dientes. Tal vez su asistente tenía razón, solo debía confiar en Johanna y esperar a que ella diera el primer paso.

-De acuerdo, gracias Anthea.

-No hay de que señor.

"Tal vez Anthea no me permita investigarlo, pero no dijo nada sobre las cámaras." Eran los pensamientos de Mycroft, mientras veía a su asistente salir de la oficina.