10.- Con las manos en la masa

Greg y Mycroft estaban recostados en el sofá, el DI se encontraba sobre el político besándolo apasionadamente a la vez que trataba de quitarle la camisa. Mycroft por su parte se retorcía desesperadamente tratando de presionarse contra su pareja y devolviéndole el beso con entusiasmo.

Greg traslado sus labios hasta el cuello de Mycroft y comenzó a chupar y morder toda la piel que encontraba, a la vez que mecía sus caderas contra las del pelirrojo, haciéndolo soltar un fuerte gemido que lo hizo sonreír y lo excito aun más. Mycroft respiraba agitadamente, mientras envolvía las piernas alrededor de Lestrade y lo besaba. Justo iba a empezar a trabajar un los pantalones de ambos cuando escucho un grito.

-¡PERO QUE DIABLOS ESTAN HACIENDO!

La pareja se separo rápidamente para encontrar a Johanna congelada en la puerta de la sala, observándolos con los ojos como platos y algo sonrojada.

-Pues…nosotros…eeh- Greg fue el primero que trato de hablar, sin poder soportar el silencio incomodo que se había extendido en la habitación, pero las palabras simplemente no le salían.

-Oh Dios mío, ¡ESTABAN A PUNTO DE TENER SEXO EN EL SOFA!- volvió a gritar la adolescente, ya mas enojada que otra cosa- ¡en qué estaban pensando! Se supone que son adultos, no quinceañeros hormonales.

Mycroft no se había atrevido a hablar, solo se limitaba a escuchar el regaño de su hija totalmente avergonzado, casi sentía que estaba siendo regañado por su madre.

-Esa no era nuestra in- intento protestar débilmente, pero de inmediato fue interrumpido.

- Oh por favor ¡Le estabas desabrochando los pantalones!- exclamo Johanna señalando a Lestrade, quien de inmediato se ruborizo y se los volvió a abrochar.- Si quieren tener sexo, ¡váyanse a una habitación!, no estoy en contra de que lo hagan, pero no quiero encontrarme con esa escena cada vez que llegue a casa.

Johanna había anunciado el día anterior que pasaría la tarde fuera con James, irían al cine y después a comer algo, por lo que Mycroft y Greg aprovecharon para pasar un tiempo a solas en la casa del primero. Aunque no esperaban que las cosas se pusieran tan…candentes. Tal vez el vino que habían bebido tuviera algo que ver.

-Mejor me voy a mi habitación- anuncio la adolescente después de unos momentos de silencio, dando media vuelta y subiendo las escaleras.

Lestrade y Mycroft se quedaron sentados en el sofá por varios minutos, asimilando el regaño que les habían dado. Después se miraron y se largaron a reír a carcajadas.


Ojala que les haya gustado, y perdooooon si me tarde demasiado! pero no se me ocurria nada que escribir :/

Como siempre, si les gusta comenten (eso me haria muuuuuuy feliz) y si se les ocurre algun tema para los proximos capitulos que les gustaria que escribiera no duden en decirmelo!