EL REINO DEL PRINCIPE PERDIDO

Descargo de responsabilidad: Merlín no es de mi propiedad.

UNA ALIANZA CON EMALIA.

Arturo y Merlín iban caminando por un pasillo del castillo cuando un guardia se le presento delante muy nervioso preguntando por el príncipe Arturo.

"Sire, vuestro padre desea veros" dijo haciendo una reverencia.

"Te dijo para que" él asintió "habla pues."

"Se trata de un reino que desea firmar un tratado de paz."

"¿Sabéis del reino del que se trata?"

"Si, se trata del reino de Emalia" Merlín casi se ahogó dela sorpresa y de la confusión y Arturo miró al guardia extrañado.

"Si es ese ¿Por qué ahora? No lo entiendo. Quiero decir, tienen un gran ejército y buenas cosechas, ¿de qué les serviría?

"No lo sé sire, solo sé que vuestro padre desea vuestra presencia en la sala del trono" el príncipe comenzó a andar hacia la sala del trono donde se encontraba, puesto que no debía hacer esperar masa su padre. Merlín le siguió rápidamente no queriendo perderse ni un minuto más de lo que estaba sucediendo en esa reunión en la que estaba comprometido su reino.

Cuando llegaron a la sala del trono todo el consejo estaba reunido, Merlín seguía pensando en que era su reino y que tenía que ayudarles. Arturo fue a su sitio de siempre frente a su padre y Merlín fue al lado de Gaius que le dio una mirada reconfortante.

"Una vez que mi hijo está presente puedes continuar con tu mensaje." Dijo Uther en su tono severo de siempre.

"Como iba diciendo mi rey desea hacer una alianza con Camelot, lo considera la mejor alianza que puede tener actualmente no ha hecho esto antes esperando que los dos reinos que se han encontrado en situaciones difíciles estuvieran más estables y una vez que los dos se encuentran así le gustaría unirse a vos." Dijo el mensajero.

Uther se lo pensó. Emalia sería un buen aliado y podría llevar a cabo las luchas contra lo que se le pusiera por delante.

"Entiendo su posición y estoy de acuerdo con ella. Mi hijo y un grupo de caballeros asistirán a ello." El mensajero asintió" partiréis esta misma tarde." Arturo se sorprendió por la velocidad con la que se lo estaba tomando su padre pero se mantuvo callado.

"Si padre" fue lo único que dijo. Merlín estaba cada vez más nervioso. Tendría que volverá su reino y no sabía qué hacer. El solo quería liberara su pueblo. Emalia había sido prospero una vez y quería que lo fuese una más.

Todos vaciaron la sala del trono tras la orden de Uther, Arturo fue a seleccionar a los caballeros que le acompañarían, estos fueron: León, Gwaine, Percival y Eylan. Era en los que más confiaba y Merlín que siempre le acompañaba y además Arturo pondría su vida en las manos de Merlín. Aunque no pudiera mostrarlo públicamente.

Arturo se acercó a Merlín "Recoge tus cosas y prepara los caballos."

Merlín estaba preparando los caballos, le encantaban todos y le gustaba mucho pasar tiempo allí si no fuera porque el motivo de su estancia era limpiar los establos, pero aunque le gustaran todos, echaba de menos a su caballo de cuando era el príncipe heredero de Emalia. Era precioso negro y con una mancha negra en la frente que siempre le recordó a un rayo, se llamaba Rock. Lo había tenido desde que era un potro hasta que lo tuvo que abandonar, le hubiera encantado poder llevárselo pero el hecho de que estaba sin sentido no ayudo demasiado.

Estaba tan ensimismado en sus pensamientos y recuerdos que no oyó los pasos que se le aproximaban por la espalda. Gwaine que había estado acechándolo, se abalanzo sobre él y lo tiro al suelo sujetándole piernas y brazos.

"Bueno Merlín mirando los caballos." dijo sonriéndole, mientras Merlín hacia que se trataba de zafar.

"No si te parece miraba las paredes que están muy bonitas en esta época del año." Contestó sarcásticamente.

"Tienes razón." Dijo siguiéndole la broma.

"Gwaine si no le sueltas, no podrá preparar los caballos, si no preparar los caballos no podremos salir, con lo cual no firmaremos el tratado, lo que llevara a que mi padre se enfade, y eso hará que-" dijo Arturo delirando.

"De acuerdo princesa, no te pongas melodramático" dijo Gwaine levantándose y ayudando a Merlín.

"Cuando se trata de estas cosas empieza a balbucear e imagina a lo que llevara una serie de hechos que podrían suceder" dijo Merlín terminando de preparar los caballos.

"Lo siento por querer que las cosas salgan bien" dijo Arturo un poco irritado a lo que los otros dos se echaron a reír. "Oh vale reíros pero algo sale mal y no dudare en echaros la culpa a vosotros dos." Dijo señalándolos.

Ya estaban en el bosque, solo iban los caballeros, Arturo y Merlín, puesto que el mensajero había pedido salir antes.

Merlín seguía pensando en su reino y sus amigos cuando Gwaine se le acerco.

"Cuando acabe esto podemos ir a la taberna" en cierto modo él le recordaba a Charles, siempre queriendo llevarle a la taberna. Le echaba de menos y eso le hizo suspirar tristemente. "Te pasa algo, ¿Por qué no se lo dices a nadie?, confía en mi"

"No pasa nada solo estoy cansado" miro hacia el interior del bosque. "Ahora vuelvo"

Gwaine se bajó del caballo y lo siguió muy sigilosamente. Cuando llegó a un claro se sorprendió de lo que veía. Merlín tenía una espada en la mano y la movía en el aire luchando contra un combatiente imaginario. Al moverse generó un pequeño ruido, insignificante y Gwaine pensó que pasaría desapercibido por Merlín, pero no fue así, cesó de luchar y buscó la fuente del ruido.

"Muéstrate." Gwaine se sorprendió del poderío de su voz, en cierto modo le recordaba a Aturo. ¿Dónde estaba el chico con el que había estado?

"tranquilo Merlín soy yo, Gwaine" dijo saliendo dela oscuridad con las manos en alto." No recuerdo que salieras tan bien esta mañana"

"Lucho como puedo mostrar a Arturo, si luchara así no crees que Arturo se extrañaría de que un campesino luchara así"

"Si pero eso no quita que yo me extrañe. ¿Cómo luchas así?"

"Me enseño mi padre, además luchar solo con espadas era muy aburrido. Así que empezamos a practicar con las manos a todas y desarmando al otro. Aunque no luchaban completamente contra mi" dijo volviendo a mejores tiempos.

"¿Por qué? ¿Tenían miedo?"

"En realidad no, únicamente no querían herirme al fin al cabo necesitaban un heredero."

"¿Heredero? ¿A qué? " Pregunto cada vez más confuso "Espera ¿has dicho con las manos atadas?"

"Si he dicho eso" dijo sonriendo de la cara que ponía "te lo voy a contar pero que te quede claro que no se lo puedes contar a nadie y que te lo cuento porque me has pillado." El asintió. "soy el legítimo heredero al trono de Emalia."

Gwaine se quedó sin palabras. "Tú eres el príncipe perdido" Merlín asintió a la vez que guardaba en un lugar secreto la espada para que no se viera.

"Una cosa más" tragó saliva "tengo magia, pero no la estudie. Nací con ella."

"Amigo mío, estas lleno de sorpresas." Merlín sonrió agarrando el caballo. "he descubierto más de ti en cinco minutos que en todo el tiempo que nos conocemos."

Juntos caminaron al resto y vieron que habían acampado, Arturo seles acerco muy enfadado.

"¿Dónde estabais? Me estaba empezando preocupar."

"nos separamos un momento"

"Que no vuelva suceder no nos podemos perder esto ya no es Camelot" dijo alejándose.

"Te perderás tu yo conozco esto como la palma de mi mano" susurro Merlín, cosa que solo oyó Gwaine.

"Bueno no todos podemos ser el príncipe de aquí sabes." dijo Gwaine cuando tuvo una revelación. "¿Qué vas a hacer?"

"no lo sé pero una cosa tengo clara no voy a dejar que mi pueblo siga sufriendo en las manos de un desgraciado que solo se atreve a atacar por la noche y amenazar vidas para poder hacerse con el poder que no es suyo." Dijo Merlín muy enfadado y Gwaine perdió de vista al torpe y gracioso sirviente Merlín para encontrarse con el fuerte, hábil y sabio príncipe que acababa de conocer.

"Lo entiendo Merlín, y cualquier cosa que yo pueda hacer ten por seguro que me la puedes pedir sin dudar."

"lo hare. Vamos a dormir ha sido un día largo"

"De acuerdo."