Disclaimer: Fairy Tail es del sexy Mashima-kun!
~ Capitulo Dos ~ Nuevas Sensaciones ~
~ Natsumi POV ~
Esta era, de entre todas las situaciones, la peor. El estúpido de Lucius estaba sexy. Muy sexy.
Ser mujer era mucho más sencillo, y de alguna extraña manera también era al menos mil veces más complicado.
Cuando era hombre, levantarme era muy sencillo: Despertar y ponerse pantalón. Pero ahora era distinto: Despiertas, sientes la pesada sensación de ducharte, te duchas, te depilas cada lugar del cuerpo sobre todo las piernas, te pones ropa interior, te pones un vestido, te lo quitas y te pones pantalón, te amarras el pelo, luego lo sueltas y por lo menos en mi caso terminas haciéndote una trenza.
Y lo peor de todo, es cuando ves al estúpido de Lucius en traje de baño.
Esa maldita tela que cubría su cuerpo estaba bastante apegada a su cuerpo, de forma muy sexy.
Idiota.
Mirajane y el Maestro habían decidido hacer un viaje a la playa, como para celebrar nada. Si, un buen panorama.
Lissana, con la que me he juntado bastante en estos últimos tres días, me acompañó a comprar un traje de baño. Nos decidimos finalmente por un bikini de color rojo con llamas. Era bastante de mi estilo, y era cómodo. Mi bufanda, como siempre estaba conmigo, pero esta vez la llevaba amarrada en mi cadera.
El único y más grande problema que había estado teniendo continuamente, eran los pechos. No fui tan afortunada como Gaby, los míos eran gigantes y pesaban al menos una tonelada. No entiendo como era que Erick y Lucius los aguantaban
—Natsumi— la voz del idiota de Lucius llegó a mis sensibles oídos como el sonido de una bomba: fuerte e indeseable
— ¿Qué quieres? — mi voz sonó más arisca de lo que hubiera deseado, pero no me molestó que él se percatara.
—Ven a nadar con nosotros— me invitó, tomando mi mano mientras me jalaba hacia adelante, poniéndome de pie.
Estaba muriendo de calor, así que no me vendría mal un chapuzón.
~ General POV ~
Levy buscaba con la mirada a Mirajane, pero no la encontraba por ningún lado. Fried hacía lo mismo.
Habían cometido el que probablemente era el peor error de sus vidas, y ahora iban a recurrir al gran cerebro detrás de todo para que los ayudara o perderían a Natsu y Lucy para siempre.
— ¿La haz visto? — preguntó Levy en cuanto se encontró con el chico de las runas
—Para nada— contestó Fried, haciendo que Levy se preocupara
— ¿A quién buscan, muchachos? — allí estaba Mirajane, con su dulce sonrisa adornando su lindo rostro.
— ¡Mira! — exclamaron ambos mientras tomaban entre ambos a la albina y se la llevaban a un lugar más apartado.
Después de conversar un rato, la albina dejó de estar tranquila, y de hecho estaba amenazando a Levy y Fried con una bomba de magia.
—Encuentren una cura pronto o les sacaré los ojos para que no lean algo nunca más en sus miserables vidas— murmuró, haciendo que los magos de escritura casi se pusieran a llorar.
~ Y a altas horas de la noche ~
Natsumi se removía en su cama sin poder dormir desde hacía horas. Se sentía extraña.
Sentía la estúpida necesidad de tocarse.
Pero no quería hacerlo.
Definitivamente no iba a hacerlo.
Todas esas sensaciones extrañas que había estado teniendo su cuerpo habían comenzado desde que se había convertido en mujer. Sí, ser una mujer era definitivamente muy complicado.
Decidió dejar de pensar estupideces y fue al baño. Se encontró con una sorpresa no muy grata, se estaba desangrando.
Tomó los primeros pantalones no blancos que encontró, y fueron unos jeans negros ajustados a su figura. Se puso un polerón que solía usar cuando era Natsu y se calzó unas zapatillas. No olvidó ponerse la bufanda.
Corrió a la casa de Lucius.
—Entraré por la ventana— se dijo, mientras saltaba como siempre hacia el segundo piso.
No se encontró con algo muy grato de ver.
Lucius estaba... masturbándose.
—No preguntaré nada— dijo Natsumi, sin sentirse incómoda. No era como si estuviera mal, ni que Natsu no lo hubiera hecho. Quizás a Lucius solo le dio curiosidad que ahora tenía un pene.
Lucius se sentía avergonzado, pero al ver la cara pálida de Natsumi dejó de sentirse así.
— ¿Qué te pasa? — le preguntó mientras la sentaba en la cama
—Me desangro— contestó Natsumi un tanto desorientada.
Lucius corrió a uno de sus cajones, y sacó un paquete de toallas higiénicas. Guió a la desorientada de Natsumi al baño, le pasó unas bragas que siendo Lucy no alcanzó a usar y le enseñó como colocar las que serían sus mejores amigas por los próximos días.
—Quédate a dormir aquí— ordenó el rubio mientras le cedía la cama a la pelirrosa.
— ¿Por qué? — preguntó Natsumi con el ceño fruncido; no se iba a arriesgar a ser violada en su primer periodo menstrual.
—Mañana sabrás por qué— dijo Lucius, arropando a Natsumi. Él durmió en el sofá.
En efecto, al otro día, Natsumi gritaba de dolor. Se agarraba la zona baja del estómago mientras se retorcía en la cama. Lloraba, el dolor era mil veces peor que el de cualquier herida que hubiese sufrido nunca. Definitivamente no había nada peor que ser mujer.
—Ten— dijo Lucius mientras ubicaba una bolsa de agua caliente en el estómago bajo de la chica. Ella sintió un alivio casi instantáneo.
También le dio una pastilla llamada "Ácido Mefenámico", con la cual en un rato, alivió bastante el dolor de la pobre y moribunda Dragneel.
— ¿Por qué ser mujer es tan difícil? — preguntó la pelirrosa mientras miraba a su rubio acompañante.
—No lo es tanto— contestó Lucius, mirando a Natsumi con mucha ternura
—Si lo es. Te pesan los pechos, no te decides nunca por algo, te dan ganas de tocarte y te llega el periodo— dijo la muchacha inflando los mofletes, mientras miraba hacia otro lado.
—Pues ser hombre tambien es difícil. Es inevitable mirar a las mujeres que pasan frente a ti, pero no lo haces con querer, es casi mecánico y ni siquiera son lindas; también sientes la estúpida necesidad de golpear cualquier cosa golpeable sin ningún motivo. Y ni hablar de cuando reacciona el "amigo" de la nada, y caminar así— Lucius cruzó los brazos en su pecho, causando risas por parte de su acompañante.
—Al parecer he subestimado a las mujeres toda mi vida— comentó la pelirrosa con una sonrisa radiante, aunque aún llena de dolor. Natsumi tenía un útero muy salvaje que se movía dentro de ella como un pitufo con hiperactividad.
—Y yo a los hombres— comentó el rubio con una sonrisa.
~ Y en la biblioteca de Fairy Tail ~
Levy y Fried buscaban a todo dar un antídoto para la poción que le habían dado a Natsu y Lucy. No se habían fijado que la receta que habían sacado era del libro de Zeref que se habían encargado de proteger luego del incidente de Tártaros, y que ahora podían dejar que Natsumi y Lucius se quedaran así para siempre.
—Fuimos tan estúpidos, Fried— comentó Levy mientras cambiaba de libro
—Lo sé— Fried estuvo completamente de acuerdo.
—Dejar a mi mejor amiga siendo hombre no sería nada bueno, y más si pasa mucho tiempo— comentó la pequeña mientras ojeaba en un libro escrito a mano, muy antiguo.
— ¿En qué diablos estaba pensando Zeref al crear una cosa así? — dijo el peliverde a la vez que fruncía el entrecejo
—Si tan sólo supieramos— dijo Levy tras un suspiro
—Levy mira esto— llamó Fried mientras le indicaba unas cosas en el libro de Zeref, el cual había decidido volver a ojear por si encontraba alguna pista
—No puede ser— dijo la chica con los ojos muy abiertos y sus mejillas coloradas.
—Los afectados perderán la capacidad de juicio mientras sea de noche. Atacaran a cualquier cosa que le parezca atractiva y no se detendrá hasta que se sea de día...— leyó Fried, haciendo cara de asco.
— ¿Cuánto tiempo les queda para que comience a pasarles eso? — preguntó Levy, sonrojada
—El tiempo varía de tres meses a cinco, pero hay casos en los que se adelanta a dos horas, así que es incierto— dijo el mago de las runas mientras bajaba la cabeza y se revolvía el cabello muy cabreado.
~ Y entre las mesas del gremio ~
—... Y les dimos a ellos una poción más poderosa que la nuestra.— Terminó de relatar Gaby a Juvia, quién se había perdido del show de las apuestas y casi se muere cuando vio que su Gray-sama era una linda muchachita.
— ¿Juvia puede hacer algo por Gaby-sama? — preguntó la misma mientras tomaba las manos de Gaby entre las suyas
—De hecho, sí— dijo Gaby mientras se acercaba lentamente a Juvia y le robaba un beso.
Fue algo corto, así como un roce de sus labios, pero fue suficiente para que una columna de luz se apoderara de Gaby. Era algo tan brillante y hermoso que nadie podía dejar de verlo. Poco a poco la luz se fue extinguiendo, y cuando desapareció del todo, estaba Gray, desnudo como siempre.
— ¡Gray-sama! — Juvia se lanzó a los brazos de su amado y comenzó a besuquearlo.
Natsumi y Lucius entraron por la puerta del gremio. La chica tenía cara de poco amigos debido al dolor, y Lucius sólo podía darle apoyo moral. Aunque, a ambos se les desfiguró el rostro al ver a Gray de vuelta.
— ¡Hielito! — gritó Natsumi mientras corría adolorida hacia su mejor amigo. Juvia la miró con cara de odio, pero al percatarse de que era Natsu, quedó estupefacta. Luego recordó que le habían dado una poción así que se calmó.
— ¡Natsumi! — gritó de vuelta el Fullbuster mientras saludaba con su mano
—Tienes lápiz labial en el cuello— hizo saber la pelirrosa mientras le entregaba una servilleta que estaba sobre la mesa. Juvia se sonrojó.
—Gracias— dijo Gray recibiendo el trozo de papel
— ¿Cómo volviste a la normalidad? — preguntó Lucius cuando llegó junto a ellos.
—Sólo pasó y ya, al parecer es temporal— Gray recibió una mirada de complicidad por parte de Juvia y todo el gremio.
—Oh, bueno— murmuró Natsumi mientras se ponía de pie e iba hacia la enfermería
—Oye Lucius, ¿qué le pasa a llamita? — preguntó el Fullbuster mientras que el Heartphilia se sentaba frente a él.
—Le llegó el periodo— respondió el rubio, restándole importancia.
Porlyusica llegó rápidamente al gremio y corrió a la enfermería a ver a la idiota de Natsumi. Los gritos desgarradores de la chica no tardaron en hacerse presentes, pero todas las mujeres le restaron importancia. Y los hombres, al ver que las mujeres le restaban importancia, no se atrevían a preguntar.
Pobre, pobre Natsumi.
~ Capitulo Dos ~ Nuevas Sensaciones ~ Fin ~
~ Continuará ~
Hola Piñas con Suerte! Estoy castigada :D Soy tan ruda que tengo un promedio rojo, deficiente o como le quieran llamar, así que ahora no puedo hacer nada al respecto, de hecho estoy haciendo esto mientras se supone que estoy leyendo el libro xD
Bien, sé que quedó corto, pero como estoy haciéndolo de forma furtiva, no puedo hacer mucho xD se los compensaré más adelante, lo prometo :)
Bueno, no tengo nada más que decirles xD solo espero que no quieran matarme, que lo hayan disfrutado y que beban su lechita con chocolate! :D Nos leemos más adelante! :D
Bye Bye!
Pulgaah-Chan Fuera~! ¡Aye Sir!
