N/A: Este capítulo tiene dos canciones, I Love Rock & Roll de Joan Jett & The Blackhearts e It's My Life de Bon Jovi.
CAPÍTULO 2: I LOVE ROCK & ROLL
Blaine estaba durmiendo cuando Sebastian y Sam entraron. Levantaron la persiana que impedía que la luz entrara en la habitación y apartaron las sábanas que cubrían a su amigo y al amante de éste, descubriendo los dos cuerpos desnudos que estaban allí. El moreno emitió un gemido en protesta mientras se daba la vuelta y se cubría la cara con la almohada. Su acompañante abrió los ojos y se sorprendió al ver como un rubio le tiraba encima su ropa.
– Largo. – Dijo el castaño señalando la puerta.
– ¿Cómo sabéis cuál es mi ropa y cuál es la suya? ¿Alguno de vosotros es su novio? – Preguntó aturdido el desconocido mientras era arrastrado fuera de allí por los dos ojiverdes.
– Cada día te los tiras más idiotas. – Comentó Evans.
– Y cada día tú eres más imbécil. – Respondió el moreno desde debajo de la almohada.
– Tenemos que estar en la sala de ensayos en menos de cuarenta minutos. Hay que preparar el directo de nuestro nuevo disco antes de sacarlo a la venta. – Informó Smythe.
– ¿Cuarenta? Aún me queda media hora para dormir. – El ojimiel estaba un poco furioso.
– Tienes resaca. Necesitas una ducha porque hueles de pena y tal vez deberías pensar en tomar un café para despertarte, quiero que consigamos algo en el ensayo.
– Lo dicho, puedo dormir media hora más. – El más bajo seguía sin mover un músculo, lo que enfadó a sus amigos que lo sacaron de la cama y lo llevaron a la ducha. Como "venganza" le pusieron el agua fría.
– ***** ** **** ¡Está helada! – Gritó el menor, aunque acto seguido se arrepintió porque la cabeza le iba a estallar.
– Así te lo pensarás mejor antes de no hacernos caso. – Sam sugirió.
– Si os hiciera caso sería una monja de la caridad. – El moreno protestó.
– Bueno, no es mala opción. – Se burló el rubio.
Después de ducharse, se vistió con una de sus típicas camisetas negras con dibujos relacionados con el rock, sus vaqueros sencillos y sus zapatillas deportivas oscuras. Se tomó el café que le había preparado el castaño, acompañado por una pastilla para el dolor de cabeza y salieron de allí a toda prisa para coger un taxi que los llevara a trabajar.
Blaine Anderson era el vocalista de Big Rock, un grupo que en menos de un año había conquistado el corazón de miles de fans por todo el mundo. Sus canciones se contaban por números uno, las entradas para sus conciertos se acababan en cuestión de horas, sus seguidores les imitan en la forma de vestir, en la forma de actuar. Todo había pasado tan rápido que ni él ni sus compañeros lo habían asimilado del todo y seguían comportándose como si fueran unos completos desconocidos, lo que conseguía que sus admiradores los vieran más cercanos.
Para el moreno, sus dos mejores amigos lo eran todo en su vida. Los otros dos miembros del grupo eran Puck y Finn, pero ninguno de ellos era realmente tan cercano a él como los dos ojiverdes. Sobraba decir que los quería y que si en algún momento lo necesitaban, él haría cualquier cosa por ellos, pero no eran los otros dos. Con Noah tenía algo en común que no tenía con los demás y era ese deseo de ligar constante. Si un tío intentaba ligar con el judío era el ojimiel el encargado de "consolarlo". Amaban hacer apuestas sobre quién conseguía más números de teléfono o se acostaba con más personas.
Sam Evans era su otra mitad. Si el rubio hubiera sido homosexual seguramente habrían sido pareja porque se entienden de todas las maneras posibles. Les encantaba darse besos en la boca durante los conciertos, algo que volvía locos a los fans. El nivel de confianza entre ellos era tal que anteponían la opinión del otro frente a cualquier otra que pudieran escuchar. Es más, Anderson era el único que podía tocar, besar o acariciar al ojiverde, ya que era extremadamente fiel a su novia. Eso era algo que tenía justificación, Kate, la joven, era muy celosa. Odiaba que las fans del rubio lo acosaran para pedirle fotos o autógrafos. Pero había algo que odiaba más y eso era la cercanía de Blaine a su novio. La guerra entre los dos era constante. Tanto así que alguna vez había hecho tambalear la relación de Sam con alguno de los dos. Muchas veces se sentía en medio de una guerra, sin saber que partido tomar.
Sebastian Smythe era alguien en quien confiaba su "lado gay". Evans era un gran amigo, pero era inútil a la hora de hablar de chicos, sexo gay u homofobia. Al moreno le gustaba alardear de sus conquistas frente al otro, que realmente era más tranquilo. A parte de una relación en sus años de instituto, no había conocido a nadie que hubiera tenido algo con el castaño, aunque fuera de una sola noche. El ojimiel no lo sabía, pero el motivo de eso era que su amigo estaba locamente enamorado de él. Sabía que nunca tendrían una relación seria y no quería ser algo de una noche. Sin embargo, amaba a Anderson tanto que quería que encontrara a su media naranja, aunque no fuera él. Sabía que en algún sitio había alguien perfecto para Blaine.
Los cinco componentes del grupo se reunieron en la sala de ensayos. Finn, Puck y el moreno llevaban gafas de sol para ocultar sus ojeras. La noche anterior habían salido hasta tarde y sólo Hudson fue a casa sin compañía.
– ¿Otra vez? – El manager preguntó al ver las pintas que llevaban. – Sois unos irresponsables. Siempre de juerga, borrachos o con resaca. ¿No podéis tomaros algo en serio por una vez?
– Dime un sólo concierto al que hayamos salido borrachos. Lo que hacemos en nuestro tiempo libre es asunto nuestro. Si no te gusta, estoy seguro de que hay muchos dispuestos a llevar nuestra carrera. – El ojimiel lo desafió.
– No eres ningún Dios, Blaine Anderson.
– Ni tú eres el único que puedes darnos una carrera musical.
Los chicos se levantaron, se colocaron en sus puestos y comenzaron a tocar.
- I Love Rock & Roll -
Lo hicieron bastante bien, a pesar de todo. Se habían comportado exactamente igual que lo hubieran hecho si sus fans hubiesen visto el ensayo. Hubo beso Blam, miradas seductoras entre Seblaine, complicidad entre Puck y el vocalista... Todo lo que pasaba en uno de sus conciertos había sido representado en el ensayo.
Se fueron a una hamburguesería y devoraron la comida que pidieron mientras Blaine y Noah contaban sus aventuras amorosas de la noche anterior, narrando cada detalle mientras los otros los miraban incómodos porque no deseaban tener tanta información. Después de eso tuvieron una sesión de fotos para la portada del disco que ya estaba grabado. Los chicos estuvieron tranquilos y se comportaron de una manera natural y espontánea, pero siempre como profesionales. Puede que estuvieran algo locos, pero se tomaban su trabajo muy en serio. Otra cosa era cuando salían y eran libres de obligaciones.
Una vez terminaron de todo, se dirigieron a la casa de Anderson como hacían siempre. Se pusieron a jugar a los videojuegos como si fueran unos niños. Sabían que esa noche se daban los nominados a los MA, pero no les importaba nada en absoluto. Ellos no hacían música para vender discos o hacerse famosos. Ellos la hacían para ellos y para sus fans. Disfrutaban de lo que habían conseguido, pero si su música simplemente les diera lo suficiente para vivir, ellos serían más que felices. Se sentían privilegiados por dedicarse a lo que aman, sin importarles nada más.
Su manager entró y se disgustó al verlos allí, desperdiciando su tiempo frente al televisor mientras golpeaban los botones de los mandos de la consola.
– Ya se saben las nominaciones. – Dijo el recién llegado.
– Aja... – Exclamó Puckerman mientras intentaba matar a un bicho en el juego.
– No me estáis escuchando. – Protestó el mayor.
– Aja... – Esta vez fue Finn.
El hombre se cansó de la indiferencia de los menores, por lo que desenchufó la consola y todos protestaron.
– Mejor grupo revelación, mejor canción, mejor disco, mejor gira y mejor video.
– Vale, pero eso no merece que apagues la consola. – Sam se quejó.
– Tendréis que preparar algo grande para la entrega de premios.
– Ya lo tenemos.
Los chicos se dirigieron a la sala insonorizada de Blaine, donde el joven componía, Puck y Sam cogieron las guitarras, Finn las baquetas, Sebas se puso frente al piano y comenzaron a tocar.
- It's My Life -
El manager de los chicos se quedó alucinado. Puede que a veces se pusiera de los nervios porque los chicos eran desesperantes, pero debía reconocer que tenían mucho talento y sabían sacarle partido. Sabía que nunca le fallarían a sus fans y que no debía preocuparse, pero no podía dejarlos hacer todo lo que quisieran, porque en ese caso podría ser negativo para todos.
Cuando la canción terminó, el hombre les exigió que la siguiente tarde fueran al estudio a grabar la canción y por lo tanto, tendrían la mañana libre. Eso hizo que Sam y Sebastian se unieran a la juerga nocturna de sus tres amigos. No iban a celebrar nada, porque no pensaban que necesitaran celebrarlo. Ellos simplemente querían disfrutar de su juventud y lo que la noche les deparara, sin saber en ese momento que esa noche cambiaría todo.
Porque esa noche, Big Rock y Little Love estarán más lejos y más cerca que nunca, porque esa noche alguien vivirá una experiencia desagradable, porque esa noche era LA noche...
N/A: ¿Sois Little Lovers o Big Rockers? Me gustaría saber si os apetece que aparezca alguna canción, ahora que sabeis como son los dos grupos...
