De nuevo quiero agradecer a mi lectores y seguidores, muchas, muchas gracias. :) Espero que sea de su agrado.

Capítulo 3 Casa de Haruka

Haruka avergonzada trato de levantarse pero parecía que su tobillo estaba muy lastimado, Michiru llego corriendo hacia donde estaba Haruka tirada, Mizuno pidió ayuda.

-¿Haruka te fracturaste? ¿Te torciste? ¿Dónde te duele?-,Michiru preguntaba preocupada y desesperadamente y poniéndose en posición de cuclillas.

-C-creo que solo me torcí el tobillo...-. Decía Haruka ruborizada.

Michiru tomó la mano de Haruka mirándola con tristeza, sabía que lo que más le dolía a Haruka era la decepción que había mostrado ante sus espectadores, -primero nos encargaremos de ver como está tu tobillo y después nos ocuparemos de lo otro-. Dijo Michiru.

-¿Lo otro…?

Algunos profesores ayudaron a levantar a Haruka, los espectadores aun murmuraban, incluso sus admiradores estaban preocupados. Mizuno se acercó a Haruka preguntando como se encontraba, enseguida tomo el micrófono y se disculpó.

-Lamentamos el suceso inesperado que le ocurrió a Tenou san, creemos que solo se ha torcido el tobillo, como conductora del evento, doy fin a la presentación, sin embargo, los invito a formar parte del equipo de atletismo, a pesar de la complicaciones que tuvimos hace unos instantes, solo espero que puedan seguir apoyando a Tenou san para que se mejore. Muchas Gracias por haber venido.-

El evento llegó a su fin y los alumnos comenzaron a salir de la pista.

tttttttttttttttt tttttttttttttttttt

(Enfermería) Mmm…parece que solo esta torcido, joven Tenou.- Decía la enfermera del colegio revisando el tobillo de Haruka. –Dígame, como es que pasó esto, ¿resbalo?

-Creo que esta vez me deje llevar por mi ego pensando que podía hacerlo mejor, solo sé que hice una tontería hasta que sentí cuando mi tobillo se dobló y caí al suelo-. Haruka se rascaba la cabeza en señal de que estaba avergonzada.

-Incluso hasta el más profesional comete errores, Haruka-. Decía Michiru amablemente tratando de convencer a Haruka.

-Te daré algunos analgésicos para el dolor, tendrás que ser paciente y reposar hasta que el dolor se vaya, procura no esforzarte mucho, así que te recomiendo que dejes el club de atletismo por máximo 2 semanas-.

-¿Quééééé? No puede ser, yo soy la capitana del equipo, dos semanas son demasiado, ¡por favor cúreme pronto!- Decía Haruka con desesperación.

La enfermera miró de reojo a Haruka para justificar lo que había dicho (-¿capitana?, a decir verdad su piel demasiada tersa para ser hombre-). –Bueno, yo solo soy enfermera, no Dios, no puedo hacer que el dolor se vaya en una hora o un día, pero puedo enseñarte algunos ejercicios y masajes para que te recuperes más pronto-. Michiru tomaba el hombro de Haruka y la enfermera les dio los analgésicos.

Mizuno deslizó la puerta, -Tenou san, ¿cómo está tu tobillo? ¿Te fracturaste?

-Está bien, solo esta torcido-. Haruka se levantó en un solo pie. Michiru y Mizuno ayudaron a salir de la enfermería a Haruka y caminaron hasta llegar al estacionamiento de bicicletas.

-Aquí está bien Mizuno. Yo me encargare de Haruka de aquí en adelante, muchas gracias por tu ayuda-.

-¿Estas segura? Entonces regresaré para notificar a los demás miembros sobre la condición de Tenou san-. Mizuno hizo una reverencia y se marchó.

-Creo que es mi turno de ser el piloto y tú el copiloto-. Michiru sonrió. Michiru llevo a Haruka a una pared para que se apoyara, sacó la bicicleta de Haruka, la acercó, luego se montó en ella.

-Bien, ¡súbete!

-No, no creo que sea buena idea, no confío en tus habilidades para manejar una bicicleta y…-

-¡Solo súbete!-. Haruka se sentó en el asiento trasero como Michiru lo hacía. Al principio le costó a Michiru mantener el equilibrio mientras trataba de pedalear, hasta que lo logró.

- Que te parece si me quedo esta noche en tu casa, así podre ayudarte en todo lo que necesites, ¿qué dices?-. Decía Michiru mientras maniobraba la bicicleta.

-Para mí sería un honor- Decía Haruka con una sonrisa pícara, -pero me parece injusto que te quedes solo por la condición de mi tobillo-.

-Entonces, si te digo que solo es una excusa para quedarme en tu casa, ¿aceptas?-. Haruka sonrió de nuevo.

Llegaron a la enorme casa de Haruka, Michiru ayudó a Haruka a entrar ayudándola a sentarse en el genkan2, para quitarse los zapatos. Michiru se dirigió a la cocina, Haruka saltaba en un pie para llegar a la sala, y se sentó el kotatsu3 de su enorme sala, Haruka se recostó quedándose dormida. Después de alrededor de 40 minutos, Michiru sirvió los platos sobre el kotatsu, por unos momentos Michiru se detuvo para admirar la cara dormida de Haruka, creía que se veía muy adorable, dormía como un bebé. Sacudió a Haruka para que despertara, quien posiblemente más que físicamente estaba cansada emocionalmente.

-Preparé algo sencillo pero sé que te gusta mucho-. Decía Michiru sonriente.

-Está bien, hace mucho que no como curry, el mío no tiene zanahorias, ¿verdad?-. Decía Haruka revisando su plato con el tenedor.

-No te preocupes, me cerciore perfectamente en quitarle todas las zanahorias a tu plato. Y que tal esta, ¿está bueno?

-Sííí, hmmm, delicioso…-. Haruka lo decía dramáticamente.

-Dime la verdad, sé que estas mintiendo.- Michiru fruncía el ceño.

Haruka respiró profundamente.- Bueno, honestamente…no, pero, creo que has mejorado 3 –

-Si quieres no te lo comas, pediré una pizza o algo-. Decía Michiru riendo y levantándose.

Haruka tomó del brazo a Michiru de manera que no se levantara por completo -No, así está bien, después de todo fue preparado por las delicadas manos de Michiru, así que de todos modos me lo comeré-. Michiru probó su plato haciendo una mueca de desagrado. –Creo, que solo me comeré el arroz.-

Terminando, Michiru preparo el baño. -Ya está el agua caliente, ya puedes entrar, Haruka-.

Haruka leía un manga (portada del manga: Sailor V). -Ah, Gracias, preciosa, pero tú debes estar muy cansada, has hecho mucho por mí el día de hoy, entra tú primero.-

Michiru se acercó a Haruka, se arrodillo haciendo que Haruka bajara el manga, y dijo-¿Acaso quieres que entremos juntas?- Michiru alzó la ceja tratando de insinuar a Haruka. Haruka se ruborizo hasta las orejas

-Este… yo, bueno….- Decía Haruka quien rascaba con dedo una de sus mejillas mirando hacia el suelo.

-Bueno si no quieres, está bien, pero te recuerdo que no es la primera vez que entramos juntas, así que no te hagas la inocente-.Michiru se alejó y entró al baño.

La hora de dormir había llegado y Michiru preparaba la cama, Haruka entraba a la habitación saltando en un pie, quien traía una toalla sobre la cabeza. Haruka se sentó sobre la cama.

-Déjame que te ayude-. Rápidamente Michiru se sentó de rodillas sobre la cama aun lado de Haruka, tomando la toalla de la cabeza de Haruka, secando su cabello, la cara de Haruka, no podía verse debido a que la toalla la tapaba pero, ella de nuevo estaba bastante ruborizada.

–Listo, déjame ver- dijo Michuru. Haruka rápidamente sostuvo con sus manos las orillas de la tolla tratando de que Michiru no la quitara.- ¡NO!- gritó Haruka. Michiru se percató de que Haruka estaba avergonzada. Trato de jalar la toalla con fuerza. – Vamos, ¡Haruka!- Ambas jalaban con fuerza la toalla.

-¡Noooo!- La espalda de Haruka cayó, Michiru se abalanzo contra el cuerpo de Haruka quedando encima de ella. Jaló la toalla cerca de la barbilla de Haruka y se acercó lo más rápido posible para besarla. Haruka por supuesto le correspondió el besó, era un beso tan profundo y largo, Michiru tomo una de las manos de Haruka, entrelazando sus dedos con los de Haruka. Michiru se apartó de Haruka lentamente. Haruka separo su mano de la toalla pareciendo que había perdido todas las fuerzas. -¿Ahora ya puedo ver tu cara…?-. Haruka sin responder, movia la cabeza de un lado a otro señalando que no. Michiru tiró de la toalla quedando en descubierto la cara de Haruka, quien estaba más que avergonzada. -Buenas noches3- Michiru de nuevo la besó, y se recostó, lista para dormir, aun no desaparecía la sonrisa en su rostro, dejando a Haruka pensativa a un lado de cama.

El sol ya había salido, Michiru fue la primera en levantarse, miro el reloj de su celular y se percató que aún había tiempo para hacer algunas cosas, así que aprovechó para entrar a la piscina de Haruka, nadaba de una lado a otro, hundida en sus pensamientos recordaba lo de la noche anterior, provocando una enorme sonrisa, no podía imaginar que existiera alguien más con la misma personalidad de Haruka, y de que sentía orgullosa de haberla conocido. Un sentimiento la invadía de tal manera que la hacía pensar en que nunca jamás se separaría de ella. Ella era su primer amor.

Por otro lado Haruka despertó, sin embargo aun permaneciendo con los ojos cerrados pensaba en las cosas que haría el día de hoy….-preparar el desayuno…ir a la escuela…entregar la tare…! Haruka se levantó exaltada - ¡LA TAREA!-

: escalón divisor de las entradas de las casas japonesas, es utilizado para sentarse y retirarse los zapatos.

: Pequeña mesa de madera, cuadricular, debajo de ella tiene un calentador y arriba un futón, que se enciende para temporadas de frío.