N/A: La canción de este capítulo es Can't Fight This Feeling de REO Speedwagon

CAPÍTULO 11: CAN'T FIGHT THIS FEELING

Los managers de Big Rock y Little Mix habían convocado una reunión de emergencia. Gossip. com había publicado las fotos de Kurt con el desconocido con el que había estado coqueteando la noche anterior y, en un intento de preservar la imagen del castaño, Blaine había publicado un mensaje en su Twitter que decía: "Hace días cometí una estupidez y lo perdí. No lo juzguéis sin saber. El imbécil soy yo." junto con el enlace de la noticia...

KURT HUMMEL INFIEL

Cuando parecía que la relación entre Kurt Hummel y Blaine Anderson iba bien y que eran felices juntos, nos llegan estas fotos del castaño con otro. Esta vez no pueden poner la excusa de que todavía no son pareja. Algo raro hay en esta relación. Si no fuera porque cuando se les ha visto juntos se ha notado su amor, dudaríamos de que fuera real. Siempre pensamos que el titular sobre la infidelidad sería de Blaine, pero parece que el tierno y dulce Kurt no lo es tanto. No entendemos como teniendo al líder de Big Rock, un joven sexy y del que se dice que es un gran amante, tiene que buscar a otros para satisfacer su morbosas necesidades. El único consuelo que nos queda es que sabemos que Anderson compondrá unas maravillosas canciones de desamor.

Los comentarios de los fans del grupo del ojimiel eran de total desprecio hacia el mayor mientras que los fans de Little Love se sentían decepcionados porque esa no era la imagen que tenían de su ídolo.

La situación era complicada, más si tenemos en cuenta que Kurt y Blaine no se hablaban y que la novia de Sam había roto su relación con él porque ya no aguantaba la situación de que el rubio pasara más tiempo con su mejor amigo que con ella. El pobre Sebastian hacía el mayor esfuerzo por consolar y apoyar a los dos, pero las ojeras eran muy visibles en su rostro. Además de que él también tenía un problema del que no había hablado con ellos para no empeorar las cosas. Después años enamorado de Anderson, empezaba a sentir algo por otro. Elliot había sido quien le había robado el corazón, pero la situación no era sencilla, además de que no sabía que era correspondido.

Los diez músicos estaban esperando las indicaciones de sus managers, que los miraban de manera seria.

– Queremos saber qué solución se os ocurre, nosotros estamos en blanco. – Confesó el jefe del grupo pop.

– Dejar las cosas como están. – Dijo Blaine.

– ¿Para que tú quedes como el malo? – Protestó Kurt.

– ¿Acaso no lo soy? – Preguntó el moreno. Sintió la mano de Sebastian sobre su hombro y supo que, como siempre, contaba con sus amigos para todo.

– No lo habéis entendido. Tenéis que seguir siendo pareja. – El manager de Big Rock intervino.

– ¿Esta vez no hay reprimenda para Kurt? Si hubiera sido yo el que hubiera coqueteado con uno en el bar con más paparazzis de Los Angeles, habría tenido que aguantarte durante horas. – El ojimiel estaba enfadado.

– Tuviste suerte de que no te pillaran con Nate. – Dijo el adulto.

– Me aburro de esto. Klaine ya no es pareja, ni en la prensa ni en la vida real. Kurt encontrará a un caballero que lo trate como se merece y con suerte un día a mí me encontrarán muerto por sobredosis en el baño de un club o en una habitación de hotel en una de mis giras. – El más bajo se levantó, dispuesto a salir.

– Por favor Blaine. Siempre nos hemos llevado bien, ¿verdad? – Preguntó el otro manager y el moreno asintió. – Quiero que hablemos de esto y resolvamos todo como personas civilizadas. Tú no tienes que quedar como el malo de esto.

– Lo soy.

– No, no lo eres. Eres una victima. Nate es el malo en esta historia. – Kurt intervino levantándose y quedando frente al moreno.

– ¿Por qué dices eso? Yo me acosté con él voluntariamente.

– Yo... – El castaño no quería delatarse, pero miró de reojo a Sebastian. El menor se volvió, no sabía a cual de sus mejores amigos iba dirigida esa mirada.

– ¿Qué te han contado? – Preguntó el más bajo.

– Que Nate te maltrató física y piscológicamente. – Explicó el ojiazul mirando el suelo.

– ¿Cual fue? – Quiso saber Anderson muy enfadado.

– No te lo voy a decir. No traicionaré su confianza.

– ¿Chicos? – El ojimiel se volvió hacia ellos.

– He sido yo. – Dijeron Sam y Smythe a la vez. Eso enfureció más al moreno.

– Me voy. Os veo a todos esta noche en la gala benéfica. Me apetece estar solo... Y por cierto, la solución a todo esto es que, si queréis que sigamos fingiendo ser pareja, salgamos diciendo que hemos pasado por una crisis pero que ya está solucionada. Que Kurt no pasó a más con ese tío porque me ama y que mi error no fue grave, ese mensaje sólo era mi intento de proteger al chico que amo de las críticas.

El menor salió del local y se fue a su casa. Cerró por dentro y dejó la llave puesta para que Sam, Sebastian o Kurt no pudieran entrar.

Blaine llegó puntual como siempre a la fiesta. Para él ese tipo de eventos eran muy importante. Ese día estaban recaudando fondos para hacer potabilizadoras en varios lugares para que mucha gente pudiera tener acceso al agua sin riesgo de contraer enfermedades. Como siempre, había realizado ya una gran donación privada. No le gustaba hacerlo de manera pública porque no quería que su popularidad subiera por algo que debería ser normal en todos los que tienen recursos. Aunque siempre apoyaba ese tipo de eventos y como grupo realizaban alguna donación, él personalmente hacía otras cosas.

Sus compañeros no habían llegado así que fue a la barra y pidió un cóctel sin alcohol. En ese tipo de eventos prefería no emborracharse porque lo importante era la causa y no los escándalos. Estaba tranquilo hasta que lo vio. Nate estaba allí y eso era algo que no le gustaba. Cuando vio que él se acercaba, decidió salir al jardín del restaurante. Como era de esperar, el pelirrojo lo siguió. En ese momento entraban el resto de Big Rock y Little Love. Cuando Sam y Sebastian se dieron cuenta de que su mejor amigo huía de su ex, ambos fueron a seguirlos y Kurt fue con ellos.

El moreno fue el primero en salir al jardín y cuando llevaba unos metros avanzados, Nate se puso enfrente de él, impidiendo que siguiera su camino. Los otros tres salieron justo cuando el pelirrojo habló y decidieron quedarse en la puerta, observando la escena y escuchando la conversación.

– ¿Por qué no me saludas?

– Te quiero lejos de mi. – Dijo el ojimiel.

– ¿Cómo dices? ¿De verdad crees que alguien te va a aguantar todo lo que yo te he aguantado? – Preguntó el ojiverde.

– No, pero...

– ¿Quién es?

– ¿Qué? – Se extrañó el cantante.

– ¿De quién te has enamorado?

– ¡De Kurt! Lo amo a él, puede que no me corresponda, puede que no sea suficiente para él pero me he enamorado de él, me encanta verlo sonrojarse, sonreír... No puedo experimentar mayor felicidad que cuando lo beso, lo acaricio o simplemente lo cojo de la mano. – Anderson no lo sabía, pero el aludido estaba escuchando todo detrás de él, quedando totalmente sorprendido mientras Sam y Sebastian se miraron de manera cómplice, ambos se habían dado cuenta de que la línea que unía a la ex pareja había desaparecido y que el menor estaba totalmente enamorado de Hummel.

– Te acostaste conmigo.

– El mayor error de mi vida.

– Sabes que no te vas a poder alejar de mí. Si quiero sexo, tú me lo darás.

– No, nunca más.

Nate estaba tan enfurecido que agarró por el cuello a Blaine. Sam y Sebastian corrieron a separarlos mientras que Kurt esperó para acoger al moreno en sus brazos cuando se vio liberado de su ex. Los dos ojiverdes seguían golpeando al más bajo. Anderson tosió y apenas en un susurro consiguió hablar.

– Haz que paren.

El ojiazul reaccionó y pidió que pararan a gritos, los dos obedecieron y todos fueron al baño para arreglarse un poco. Allí el ojimiel se dio cuenta de que los dedos de su ex estaban marcados en su cuello. Así no podía subir al escenario. Hummel se dio cuenta de lo que miraba y decidió ayudarlo.

– Si quieres, puedo pedirle a Quinn o Rachel su maquillaje.

– No. No me pondré maquillaje. – Dijo el más bajo.

– ¿Quieres que te preste mi pañuelo? – Ofreció el castaño. Smythe y Evans miraban a la "pareja" atentamente. Blaine observó la prenda de color turquesa.

– No llevo ropa que no sea negra.

– Maquillaje, mi pañuelo o nada. – Anunció el castaño. El ojimiel levantó la mano para que el mayor le diera la prenda y se la puso alrededor del cuello. Kurt se acercó y se lo acomodó mejor, los dos se quedaron mirándose.

– Siento interrumpir la escena tan tierna pero tenemos que subirnos al escenario. – Interrumpió Sam. Le dolía hacerlo, pero creía que era mejor que tuvieran una conversación en casa de Anderson tras la gala. El menor asintió pero, antes de salir dio un pico al ojiazul.

Big Rock subió al escenario, todo estaba listo para que comenzaran a tocar cuando Blaine decidió cambiar la canción.

– Hola. Sé que todos esperáis que cante con el grupo pero... Si no les importa, me gustaría cantar sólo con la guitarra. Los demás podéis bajaros y dejarme solo. – Sus compañeros obedecieron. – Esta canción la compuse hace diez días pensando en una persona a la que amo. No puedo luchar más contra ese sentimiento. Necesito decirlo en voz alta, necesito luchar por él.

Can't Fight This Feeling

Kurt no pudo resistir más y comenzó a llorar. Elliot y Mercedes lo abrazaron pero ninguno entendía lo que había pasado. Sam y Sebastian se acercaron a él y también lo abrazaron. Cuando Smythe lo hizo, le susurró algo al oído.

– No le hagas daño. Por favor, cuidalo.

– Jamás le haría daño. Lo amo mucho. – Respondió el Little Lover

– Lo sé. Sólo quiero asegurarme.

Cuando la canción terminó, Kurt subió al escenario todo lo deprisa que pudo, por lo que llegó a Blaine justo cuando este dejó la guitarra con el resto de instrumentos para el siguiente grupo. El castaño lo abrazó y lo besó con intensidad mientras rodeaba el cuello del menor con sus brazos. El moreno sintió como si volviera a la vida. Había extrañado tanto esos labios durante toda la semana. Sujetó dulcemente las caderas del ojiazul y lo aproximó aun más a su cuerpo. Se olvidaron de que había cámaras, de que había mucha gente observándolos, de que había paparazzis a su alrededor. En ese momento, sólo estaban ellos, besándose y demostrándose su amor de una manera que jamás habían hecho. Sabían que tenían que hablar, sabían que tenían que solucionar muchos problemas, pero eso no importaba. Se separaron por la falta de aire y juntaron sus frentes sonriendo sinceramente y perdiéndose en la mirada enamorada del otro. Los aplausos de los presentes los devolvieron a la realidad. Bajaron del escenario y se vieron rodeados por sus amigos, que celebraban con ellos el paso dado. Era el primero, pero seguro que no era el último.