La canción es Lean On Me de Bill Withers. Reproducirla al principio del capítulo.
CAPÍTULO 13: LEAN ON ME
– Creo que será mejor que les contemos todo... Desde el principio... – Evans sonrió ante la idea de que alguien nuevo estuviera dispuesto a escuchar sus travesuras.
Flashback
Blaine salía de su habitación de Dalton tras instalarse. Había conocido a Jeff y Nick pero la pareja se había ido a "pasar tiempo a solas". La academia se situaba en Los Angeles y era un lugar en el que las familias más ricas se "deshacían" de sus hijos. Los motivos eran variados, según la familia. Después de un rato paseando, encontró a un chico castaño que intentaba subir su gran maleta por las escaleras.
– ¿Te ayudo? – Preguntó amablemente el ojimiel.
– ¿Por qué? – Quiso saber el ojiverde.
– ¿Necesito un motivo? – Se extrañó el más bajo.
– Nadie hace nada sin esperar algo a cambio. – Comentó el más alto.
– Vale... Quiero que seas mi amigo... Ahora... ¿Te puedo ayudar?
– Soy Sebastian Smythe.
– Blaine Anderson
Ambos se dieron la mano a modo de saludo sin saber que ese era el comienzo de algo más que una amistad. Se convertirían en familia, en inseparables, en todo para el otro.
Fin del Flashback
– Vaya, nunca imaginé a Seb tan desconfiado. – Dijo Elliot.
– Creo que era un mal momento para los tres. – Comentó el castaño.
– ¿Y Blaine tan simpático y adorable? – Preguntó Kurt mirando a su novio.
– Mal momento para los tres. – Respondió muy serio el moreno.
– No les hagáis caso a ninguno de los dos. A Seb le gustó Blaine desde el momento en el que lo vio y quería distancia con él y B-Days... Él simplemente tenía miedo a estar solo. – Sam comentó divertido.
– Eso nos lleva a como conocimos a ese impresentable. – Bromeó Anderson señalando al rubio.
Flashback
Sebastian y Blaine habían dejado la maleta en la habitación del castaño y comenzaron a dar un paseo por los jardines de Dalton. Pronto se encontraron con un chico rubio que parecía perdido. Caminaba arrastrando la maleta en sentido contrario a los dormitorios. Los dos se miraron antes de acercarse a él.
– Si buscas las habitaciones, están allá. – Dijo el castaño señalando el edificio.
– Vaya... ¡Gracias! Estoy algo perdido... Soy Sam, por cierto. – Comentó el otro.
– Yo soy Blaine y él es Sebastian.
Se dieron la mano y acompañaron al recién llegado a su cuarto. Cuando salieron de allí, ninguno era consciente de que no se separarían en los cuatro años que residirían en Dalton.
Fin del Flashback
– Siempre he sido un poco despistado. – Susurró Evans. Todos rieron.
– Sabemos como os conocisteis, pero... ¿Como pasasteis de ahí a los besos en la boca y que Sam tenga que recordar que es heterosexual? – Preguntó Kurt.
– Todo empezó con un rumor...
Flashback
– Están murmurando a nuestras espaldas. – Dijo Sebastian mirando a su alrededor con la ceja levantada mientras daba vueltas a su ensalada.
– Es por mí. Les ha dado por decir que soy gay porque soy vuestro amigo. – Comentó Sam sin darle importancia mientras comía un poco de su plato de arroz.
– ¡¿Qué?! – Sus dos amigos se extrañaron.
– Dicen que tengo algo con uno de vosotros pero que no quiero salir del armario. – El rubio se encogió de hombros.
– Pero eso no es cierto. – Protestó Anderson. – Tenemos que hacer algo.
– Tienes razón. – Evans se subió a la silla y llamó la atención de todos los alumnos que estaban en el comedor. – Quiero que todos sepáis que soy gay y estoy enamorado de Blaine.
El joven se bajó y besó a su mejor amigo como si realmente fueran pareja. Ese fue el primero de muchos besos de complicidad que ambos se habían dado en los últimos cinco años.
Fin del Flashback
– No lo entiendo. ¿Por qué hiciste eso? – Preguntó Elliot.
– No me importaba lo que pensaran los demás. Para mí que dijeran que soy gay no era problema. A veces creo que mi vida hubiera sido mejor si lo fuera. – Aclaró Evans.
– La de Kurt no. – Comentó Sebastian.
– ¿Y eso? – Quiso saber el ojiazul.
– Sam fue mi primer crush. Fue algo pasajero, aunque hubiera sido gay no habría pasado nada. Poco después conocí a Nate y ya sabes la historia. – Blaine informó mirando a su novio. – No querrás que cambie mi relación con Sam después de esto. ¿verdad?
– No, sé que sois amigos y nada más. – El ojiazul besó a su pareja. – Ahora... ¿Nos explicáis eso que queríais hacerle a Sam?
Flashback
Los tres amigos estaban en compañía de Nick, Jeff, Wes, David, Thad y Trent en la habitación de los tres Big Rockers. Habían conseguido alcohol y ya habían bebido algo. No estaban borrachos pero sí desinhibidos. Estaban jugando a verdad, beso o atrevimiento y era el turno de Evans.
– Atrevimiento. – Eligió.
– Tienes que dejarte besar el cuello por dos de nosotros a la vez durante tres minutos. – Propuso Sterling con mirada pícara.
– ¿Ya quieres comerle el cuello a Sam? – Preguntó Duval.
– Sí. – Dijo él sin ningún tipo de reparo.
– Elijo a Seb y Blaine. – Aclaró el rubio.
– ¿Qué? ¡No! No puedes elegir. – Protestó Jeff.
– Si puede, no has especificado quienes podían besarlo. – Montgomery sentenció.
Los tres amigos realizaron la prueba sin problemas. Aunque eso provocó que los tres se sintieran excitados. No llegaron a más, pero Evans tuvo que soportar las burlas sobre su sexualidad porque acabó sonrojado y con un gran bulto en sus pantalones.
Fin del flashback
– Por eso "dudamos" de su sexualidad. – Dijo Sebastian.
– Sois muy divertidos. Ojalá os hubiéramos conocido antes. – Comentó Elliot.
El momento fue interrumpido por el sonido del teléfono de Kurt.
– Es mi padre. Tengo que contestar.
El castaño salió de la habitación para tener algo de privacidad. Blaine lo siguió con la mirada hasta que ya no pudo verlo.
– Estás realmente enamorado. – Sam afirmó.
– Demasiado.
Minutos después, Hummel volvía a tumbarse en la cama junto a su novio.
– Quiere conocerte. – Dijo en un susurro mientras acariciaba el pecho desnudo del moreno.
– ¿A mí? ¿Por qué? – Se extrañó el ojimiel.
– Blaine, lo normal en una relación es conocer a los padres de tu novio. – Aclaró Smythe.
– Claro. Yo quiero conocer a los tuyos también. – El ojiazul pidió.
– ¿A mis padres? No te voy a presentar a mis padres. – El menor fue tajante. El castaño se sintió dolido.
– Nate. – Dijo Sam. Su mejor amigo lo miró y tardó poco en entender lo que el rubio quería decir.
– Hace cuatro años que no los veo. No tengo relación con ellos y no la quiero tener. – Aclaró Anderson.
– ¿Por eso ibas a Dalton? – Gilbert preguntó. Todos lo miraron. – Leí que Dalton era para chicos cuyos padres los querían lejos. Sé que no son necesariamente problemáticos.
– Mis padres jamás aceptaron que fuera gay. – Explicó el cantante. Recibió un abrazo de su novio. – No necesito consuelo. No me duele... Ya no.
Kurt le dedicó una sonrisa cálida.
– ¿Puedo preguntar por los demás? – Cuestionó Elliot.
– Yo fui un "error" como siempre dijeron mis padres. Tuvieron una noche de pasión y mi madre se quedó embarazada de mí. Mis abuelos los obligaron a casarse y, según sus palabras, les arruiné la vida. Jamás me quisieron. – Aclaró Sebastian. Blaine pasó el brazo por encima de Sam para acariciar el hombro del castaño. El rubio tiró de su brazo hacia atrás para tocarle la cadera.
– Yo soy de una familia de genios. Todos mis familiares se han dedicado a la medicina. Grandes cirujanos e investigadores. Yo soy disléxico y nunca me he llegado a sacar un notable... Salvo cuando hacía los trabajos con alguno de estos dos. – El ojiverde señaló a sus amigos, que sonrieron. – Ellos sentían que yo era una vergüenza, alguien a quien ocultar de sus amistades.
– Por eso estamos tan unidos. Tres chicos sin familia que se conocieron cuando más necesitaban a alguien a su lado. ¿Querías conocer a mi familia? Aquí los tienes. – Explicó Anderson. – Bueno, prometo que pronto te llevaré a que conozcas a Cooper.
– ¿Cooper? – Preguntó el líder de Little Love.
– Mi hermano.
El resto del día fue muy tranquilo. Los cinco estuvieron juntos hasta que, por la tarde, Kurt pidió que Blaine lo acompañara a un lugar. Todos estaban extrañados, pero dejaron que la pareja se marchara.
Llegaron a un edificio y subieron al ascensor. Pararon en la octava planta y entraron a un despacho. Allí había varias sillas en círculo ocupadas casi todas por mujeres adultas. Había dos libres y el castaño se sentó. El menor decidió imitarlo.
– Hola a todos. Hoy tenemos dos invitados. Kurt ha traído a su novio Blaine para que escuche vuestras historias y así se anime a reconocer que su ex pareja lo maltrató y que necesita ayuda. – Dijo una mujer que estaba sentada frente a los dos jóvenes.
– ¿Qué? No, de verdad. No creo que esto sea necesario. – El moreno se levantó pero el ojiazul lo empujó de vuelta a la silla.
– Escuchalas. Si no reconoces algo de lo que te pasó a ti en sus historias, nos iremos y no volveremos a hablar del tema. Pero si lo haces, pueden ayudarte. – Suplicó el más alto.
Anderson accedió y no tardó en darse cuenta de que todos tenían razón. Nate lo había maltratado física y psicológicamente. Había estado atrapado en una relación enfermiza que lo había dañado demasiado. Accedió a ir a las reuniones siempre que su trabajo se lo permitiera, haciendo muy feliz a Hummel.
Cuando salieron, Blaine paró a su novio y lo acercó a su cuerpo.
– Gracias.
– ¿Por qué? – Preguntó el castaño.
– Por amarme, por luchar por nosotros, por no darte por vencido, por no aceptar mis negativas, por estar conmigo, por darme una oportunidad, por abrirme los ojos... Por todo.
El ojiazul sonrió y recibió con gusto el beso que el moreno le dio. Ese día sabían que las cosas cambiaban definitivamente. Ya no tenían que fingir que eran pareja porque lo eran realmente. Se podían amar sin miedos porque ambos habían hablado sobre sus problemas e intentaban solucionarlos. Porque su futuro era de ellos y de nadie más.
