Nota del auto: No tengo escusa, tantos años que no continuaba este fic, pero prometo no abandonarlo! Espero les guste este nuevo cap.
CAPITULO 6
Imágenes fugaces inundaban la mente de Ichinose, recuerdos de otra persona y de otro mundo, parecía estar surcando un espacio vacío hasta que quedo frente a una gran puerta, se quedó contemplándola un instante ,y al darse vuelta vio a un niño, de unos doce años con ojos color avellana y una pequeña coleta.
Del otro lado de la puerta.
- ¡Alphonse! ¡Alphonse! – le llamaba su maestra.
Alphonse despertó de pronto, aún seguía en la casa de su maestra Izumi, momentos atrás mientras leía libros de alquimia después de su práctica de artes marciales sintió un fuerte dolor de cabeza e imágenes de otro mundo y recuerdos de estar con su hermanos aunque no eran sus recuerdos, cruzaron por su mente y de pronto apareció en la puerta de la verdad, y pudo ver frente a él a un chico muy parecido a si mismo pero de más edad.
- Alphonse ¿Qué ocurrió? ¿Estás bien? – preguntó Izumi preocupada mientras ayudaba a Al a levantarse.
- No te esfuerces Izumi, yo lo ayudare – le dijo su esposo y ayudo al chico.
- Estoy bien – afirmó Al y luego de sus ojos comenzaron a brotar lagrimas – Maestra… - dijo con una sonrisa y aun llorando – Estoy cerca… ¡encontraré a mi hermano!
Mientras tanto en Tokio, en el club de Magia Negra.
En el momento en que cayeron las gotas de sangre, un gran brillo apareció en el círculo de transmutación, los chicos se asustaron pero Edward estaba seguro que podría realizar alquimia, que tal vez podría activar la puerta pero…
- Ahhhh- gritaron los chicos en la habitación.
Al percatarse de que los chicos podrían estar en peligro, Edward desistió de la idea y el círculo se inactivó.
- ¿Qué era esa luz? – se preguntaron los chicos.
- ¡Woooo sii! ¡Esta vez el poder del círculo fue más fuerte! – exclamó Nekosawa mientras se acercaba a Ed- Edward algo debes tener que…
-¡Basta! no sé qué ocurrió pero creo que cumplimos con la apuesta ¿verdad?
- ¡Ciierto! – afirmaban con voz temblorosa el Host Club.
- Muchachos ¡mejor vayámonos de aquí!– expresó Haruhi aun asustada.
- ¡Si, vámonos!
Los chicos se dirigieron rápidamente a la salida y abrieron la puerta dejando entrar la luz a aquella habitación.
- ¡Edward espera!- los seguía Nekosawa.
- ¡SEMPAI! – gritó un chico por el pasillo dirigiéndose donde ellos – ¡sempai! – y se encontró con los chicos.
- ¿Qué ocurre?- preguntó el presidente del club de Magia.
- Ichinose se desmayó, ahora lo llevan a la enfermería.
- ¿Qué? – exclamó Edward y rápidamente se quitó la capa, se la lanzo al chico y comenzó a correr.
- ¡Edward espera! – le gritó Haruhi , se sacó la capa al igual que los chicos y comenzaron a seguir a Edward.
- ¡Oye Edward! – le gritó Hikaru.
- ¡Edo-chan! – le gritó Honey.
Edward no prestaba atención a las voces creía ya que existía la posibilidad de que a Ichinose le afectara el activar el circulo de transmutación.
- ¡Edward! – gritó Tamaki al ver que Ed y los demás se acercaban.
- ¿Que sucedió? – preguntó Ed rápidamente.
- Un chico del club de magia de pronto comenzó a gritar y se desmayó, pero ya se lo llevaron a enfermería allí los doctores del instituto lo atenderán enseguida.
Edward se disponía en ir a la enfermería pero una voz lo detuvo.
- ¡Elric! espere por favor – le dijo seriamente Misaki.
Edward se detuvo y miró su semblante serio.
- Ven conmigo por favor debo hablar con usted.
- Bien – asintió.
Mientras Edward y Misaki se alejaban un poco por el pasillo, Tamaki abrazó a Haruhi de lo preocupado que estaba.
-¡Haruhi! ¿Hijita estas bien?
-La verdad tuve un poco de miedo… – le respondió, esto hizo que a Tamaki se le pusieran los ojos llorosos, y exclamara:
- ¡Lo siento! debí estar contigo ¡ahora si no te alejaras de mí! – y volvió a intentar abrazarla aunque esta vez Haruhi no se dejaba.
- Gracias sempai pero no tienes que abrazarme…
Y los chicos junto con Nekosawa y el resto de los miembros comentaron lo ocurrido en los respectivos clubes.
Edward y la chica ya se habían alejado bastante por el pasillo.
- Dime – comenzó Edward hablando en voz baja - ¿Sabes que le ocurrió a Alphonse?
- Tengo una idea – le respondió también susurrando - pero no es seguro hablar aquí, podrías acompañarme a mi casa, allí podremos hablar mejor además hay algo que me gustaría mostrarle.
- ¿Algo? – se sorprendió por eso – ¿pero Alphonse…?
- No te preocupes, estará bien, acompáñeme por favor.
- Bien.
Luego regresaron donde sus compañeros, y pudieron ver a Kyoya acercarse.
- Bien – comentó el chico de los anteojos - vengo de la enfermería.
- ¿Cómo esta Ishinose? – preguntó Nekosawa.
- Esta bien, los doctores dicen que solo le bajo la presión, ya lo han trasladado a su hogar aunque al parecer le harán otro chequeo médico.
Esto hizo que los chicos se aliviaran aunque Edward no creía que aquello haya sido la razón de su desmayo.
- Nekosawa – continuó – creo que debemos hablar de la apuesta.
- Sii de eso estábamos hablando – agregó Tamaki.
- Disculpen – interrumpió Edward- ya debo irme.
- Ehh ¿ya te vas? – exclamó Tamaki.
Nekosawa sospechaba que la psiquica su club hablaría con el por lo que no dijo nada.
- Yo también quiero irme, aún tengo miedo – comentó Honey con ojos llorosos.
Y Mori asintió.
Entonces los miembros de los clubes comenzaron a despedirse y dejarían a sus presidentes hablar del tema de la apuesta.
Al salir del instituto ya había atardecido y Edward pudo ver a Misaki junto a una gran limosina de color negro esperándole.
- Elric te llevare a mi casa, adelante – dijo amablemente, y el chico entro al vehículo.
Una vez adentro de la limosina.
- ¿Está bien que vaya a su casa así nada más? – preguntó Edward.
- Claro, además mis padres están de viaje estoy al cuidado de mis sirvientes – le contestó sonriendo.
- De acuerdo – y Ed comenzó a contemplar el paisaje de la ventana, pronto llegaron frente unas grandes rejas y una vez adentro un paisaje de árboles surcaba hasta llegar a una gran mansión.
- Ya llegamos – comentó la chica.
Fueron recibidos por una gran cantidad de sirvientes, una vez adentro Misaki llevo a Edward a la sala de estar, después de que las sirvientas le sirvieran té y bocadillos, la chica ordenó a todos los sirvientes que se retiraran de la sala.
- Bien – dijo Ed dejando su taza de té en la mesa de estar- ¿qué fue lo que ocurrió con Alphonse?
La chica también dejo su taza de té en la mesa y se levantó, se dirigió al estante de libros, saco dos libros antiguos y los dejó en la mesa frente a Edward.
- Estos dos libros han estado en mi familia por mucho tiempo – comenzó a decir –hablan de la alquimia, sobre transmutar metales en oro, sobre la creación de la piedra filosofal – esto hizo que Ed se sorprendiera – pero solo son solo teorías, hipótesis, pero también hablan del tema de mundos paralelos – y miró fijamente a Edward.
- ¿Por qué me muestras estos libros?
- Esto es una suposición, pero creo que… - se detuvo un momento y luego exclamó con determinación – eres de un mundo paralelo ¿verdad?
- ¿Qué? ¿Por qué crees algo como eso? – expreso Ed sorprendido ya que no se explicaba como llego a esa conclusión.
- No sé si sea psíquica realmente, pero es cierto que la primera vez que pusimos unas gotas de sangre en el círculo pude ver imágenes de usted, fueron muy fugaces creo que fueron imágenes de su pasado y pocas del futuro ya que le vi usando una capa del club… esas imágenes en las que tenías un resplandor en tus manos ¿estabas en otro mundo verdad?
Edward estaba sorprendido que alguien conociera la existencia de un mundo paralelo, pero sabía que debía ser cuidadoso, aun no sabía las intenciones de la chica o si tiene algún conocimiento sobre la puerta de la verdad por lo que dijo:
- Un momento, puede haber muchas explicaciones respecto a sus visiones, además…
- También – interrumpió Misaki – en las visiones que tuve le vi de niño junto a un niño parecido a Ichinose.
- ¿Qué? – exclamó sorprendido.
- Si viene de otro mundo, tengo una teoría respecto que fue lo que le ocurrió a Ichinose.
Edward guardó silencio unos momentos
- Dime, que teoría tiene – dijo seriamente.
- Al parecer a él le dolía la cabeza antes de desmayarse, cuando tuve las visiones también sentí un leve dolor de cabeza, ¿y si es así? ¿Si Ichinose tuvo visiones? ¿Por qué a él ahora? la única variable aquí es usted Elric, Si viene de otro mundo, de un mundo paralelo a este, y el niño que vi en mis visiones no era Ichinose, debió ser el Ichinose de su mundo… entonces su sangre fue lo que de alguna manera formo una conexión entre el Ichinose de este mundo y el de otro mundo.
- ¿Ichinose puede tener una conexión con Al…? entonces – Edward se detuvo, esto en verdad significaba que su hermano se encontraba a salvo en su mundo y que tal vez podría regresar a su hogar.
Edward se quedó parado unos momento pensando, entonces miró seriamente a la chica.
-Señorita Irie, antes que todo dígame como es que consiguió el círculo de trans…, digo, el oráculo como es que su familia tiene estos libros.
- Por lo que se cuenta en mi familia de parte de mi padre, uno de nuestros antepasados fue un investigador y alquimista que decían los rumores, pero eso no es seguro, lo que sí es seguro que el círculo y estos libros han permanecido en mi familia por mucho tiempo.
- Ya veo… no tengo más opción que creer que en verdad vio esas imágenes pero no le aseguro nada acerca de sus suposiciones.
- No se preocupe –dijo sonriendo- no pienso decir nada de esto al club de magia.
- Ehh ¿por qué? – preguntó extrañado.
- Creo que esto es un asunto serio, preferiría no estando contándolo.
- Gracias, también le pido que no lo cuente por favor.
- Pero, no sé qué piensa Ichinose.
- Yo hablare con él cuando lo vea, también quiero saber si en verdad tuvo visiones.
Misaki sonrió, supuso que no estaba tan equivocada en sus hipótesis, pero debía ganarse la confianza del chico de otro mundo por lo que no insistió más.
Edward terminó de echarle un vistazo a los libros, y luego de despedirse el chofer de la familia de Misaki lo llevó a su departamento.
Era de noche, la luna brillaba con fuerza, Ed la contemplo y entonces decidió no entrar a su departamento, debía hablar con Alphonse lo antes posible por lo que dio media vuelta, y llamo a Kyoya para preguntarle la dirección del alterno de su hermano.
