N/A: La canción del capítulo es The Final Countdown de Europe porque este capítulo es la "última" cuenta atrás de Klaine. Podeis reproducirlo cuando marca el capítulo o desde el principio.
CAPÍTULO 19: THE FINAL COUNTDOWN
– No quiero que nos separemos. – Susurró Kurt al oído de Blaine. Estaba sentado sobre él, en el salón de la casa del moreno, abrazado a él y todo lo cerca que les permitían sus cuerpos.
– Yo tampoco, pero tenemos que trabajar. Nuestras giras comienzan y no tenemos alternativa. – Lo intentó tranquilizar el ojimiel. – ¿Cuándo sale tu vuelo?
– En tres horas. He dejado a las chicas encargadas de mi equipaje, quiero estar aquí contigo todo el tiempo que pueda.
La pareja se besó, la distancia sería difícil, pero tenían que vencerla si querían estar juntos. Ellos trabajaban en la música y las giras formaban parte de su vida. Esa sería la prueba definitiva para su amor.
Al final, tanto Blaine como Sebastian fueron a despedirlos al aeropuerto. Los paparazzis aprovecharon para sacar fotos de las parejas despidiéndose. Después los dos amigos fueron a buscar a Sam para salir un rato por la noche. A ellos les quedaban dos días antes de salir de Los Angeles y al día siguiente el ojimiel tenía la última visita a su hermano antes de salir de la ciudad. Era lo único que extrañaría de allí, ya que su castaño estaría en otro lugar... Lugar en el que él querría estar.
– Te echo de menos. – Kurt ni siquiera saludó a su pareja. Era la primera llamada que se hacían desde que se separaran el día anterior. Aunque hasta ese momento se habían enviado unos trescientos mensajes y algunas fotos, todo para sentir que esa distancia no era tanta.
– Yo también a ti ¿Qué tal tu día? – Blaine intentó que no se le notara la tristeza para no preocupar a su pareja o sería más difícil aun la distancia.
– Hemos tenido el último ensayo general antes del concierto en Nueva York que abre la gira. Supongo que estamos más que preparados... ¿Qué tal tu hermano?
El moreno se quedó en silencio unos segundos, no sabía como decirle que estaba afectado. Su visita a su hermano no había salido todo lo bien que él hubiera deseado. Había tenido una rabieta porque no quería que se fuera de la ciudad. Entendía al mayor, ya que él era la única visita que tenía, pero no tenía alternativa. No podía viajar todo lo que quisiera a Los Angeles para visitarlo.
– Bien, ya sabes. Triste porque no lo veré en unos meses.
– Y eso te ha dejado triste a ti también. – Añadió el ojiazul al notar la voz de su pareja.
– Sí, me gustaría poder estar siempre con vosotros y no alejarme ni un minuto de vuestro lado.
– ¿Hay algo que pueda hacer para animarte? – El castaño se decidió por poner una voz sensual.
– ¿Qué está insinuando señor Hummel? – El ojimiel decidió seguirle el juego.
– ¿Dónde estás? – Quiso saber el mayor.
– En mi casa, solo... ¿Tú?
– En mi apartamento. También solo y con ganas de compañía. ¿Cómo vas vestido?
– Llevo... ¡Oh! – El más bajo enseguida entendió lo que su novio quería. – Si me das un minuto, no llevaré nada puesto.
El Little Lover comenzó a reír.
– Mi Blaine siempre dispuesto. – Exclamó Kurt.
– ¿Tu Blaine? Ok, vale. Sí, soy tuyo... ¡Claro que estoy dispuesto! Siempre que tú te sientas a gusto y estés cómodo yo...
– ¡Lo sé! – El castaño lo interrumpió. – Blaine, debes dejar de estar nervioso cuando estás conmigo. Soy muy feliz a tu lado y me encanta nuestra intimidad... Y sí, te estaba proponiendo sexo telefónico... Bueno, si tú quieres.
– Ok... Espera que vaya a la habitación, no me fío y no me apetecería que Seb y Sam entren para interrumpirnos. – El moreno fue a su dormitorio, se quitó la ropa y se tumbó en la cama, cubriéndose con la sábana. – Ya me tienes desnudo en la cama... ¿Qué quieres hacer conmigo.
Big Rock estaba invitado en un programa de televisión que se rodaba en Nueva York. Sebastian y Blaine estaban un poco tristes porque hubieran preferido que sus parejas estuvieran en la ciudad para mostrarles sus lugares favoritos. La presentadora anunció a los invitados.
– Con todos ustedes, Big Rock.
Las fans que estaban en el plató comenzaron a gritar mientras los cinco chicos saludaban y se sentaban junto a la mujer.
– Bienvenidos. Acabáis de presentar un nuevo disco. ¿Qué expectativas tenéis?
– Esperamos que les guste a los fans, es todo lo que queremos. – Finn habló con total sinceridad.
– El amor ha llegado al grupo, dos de vosotros estáis muy enamorados. ¿Cómo lleváis la relación y la distancia?
– La distancia mal, la relación bien. – Anderson comentó sin muchas ganas de hablar de eso.
– No le dedicasteis los premios MA a vuestras parejas. Eso fue raro. Ellos ya os habían nombrado en sus discursos.
– Ellos saben que se lo dedicamos sin necesidad de nombrarlos. No queríamos decir todos los nombres porque podríamos haber tardado horas en agradecer a todos. – Smythe intentó aparentar tranquilidad.
– Blaine... Kurt y tú habéis tenido muchos problemas. Los dos habéis sido infieles y se os ha descubierto. No sirve de nada que lo niegues.
– Te equivocas. Desde que comenzamos la relación, no hemos estado con nadie. Si la prensa saca conclusiones precipitadas no es mi culpa. – El moreno empezaba a disgustarse con la entrevista.
– Lo peor es que tengo que aguantar a estos dos enamorados. Dan asco. – Sam intervino porque sabía que su mejor amigo estaba incómodo con las preguntas.
– ¿Son muy empalagosos?
– Ni te lo imaginas. Blaine babeando por el culo de Hummel y Sebby teniendo sueños calientes... ¡Los prefería sufriendo por amor! – El rubio fingió desagrado.
Después de varias preguntas más sobre su disco, llegó el momento de la actuación.
– The Final Countdown –
– Kurt, creo que te interesa esto. – Mercedes le pasó a su mejor amigo su tablet. El grupo estaba desayunando en un hotel en Chicago porque esa noche tenían concierto. El castaño leyó el artículo.
BLAINE ANDERSON INFIEL
Otra vez la pareja de moda es noticia por una infidelidad. Esta vez es Blaine el que ha sido visto en Huston con su ex novio, Nathaniel Woods. Estuvieron en un bar de copas de la ciudad, sin la compañía del resto del grupo y ambos desaparecieron juntos del lugar. Se les vio muy cariñosos durante los minutos que estuvieron allí y se sabe que Anderson no volvió al hotel en toda la noche. Suponemos que estuvo en muy buena compañía. ¿Qué opinará Kurt Hummel de esta nueva infidelidad? La verdad es que la relación de esta pareja es rara y no es la primera vez que se les descubre en una infidelidad. Estaremos atentos para informar sobre las consecuencias de la noche de juerga del líder de Big Rock.
Además del texto, varias fotos de Blaine muy cariñoso con Nate ilustraban la noticia. Parecían una pareja que coqueteaba y se dedicaba caricias íntimas. Y el moreno no había vuelto al hotel...
Kurt terminó de leer el artículo y ver las imágenes entre lágrimas. Elliot y Mercedes intentaron tranquilizarlo, instándole a llamar a su pareja para que lo solucionaran.
– Tenéis razón, pero no le voy a preguntar. Este artículo es claro. Nate estaba allí y se han vuelto a acostar juntos. No es la primera vez que lo hace pero esta vez somos pareja y no se lo voy a perdonar. Me debe respeto. – El castaño estaba enfadado.
– No te precipites. Habla con él. – Propuso la chica.
– Lo voy a llamar.
Encendió su teléfono móvil y vio treinta llamadas perdidas de Blaine, quince de Sebastian y dieciocho de Sam.
Blaine estaba tumbado en una cama sobre su lado derecho, un tubo facilitaba la entrada de un líquido en una de sus venas. Sebastian y Sam estaban sentados a su lado, ambos con ojeras y expresión muy cansada. Lo más preocupante de la imagen eran los ojos del moreno, parecían desenfocados y distantes.
El móvil del ojimiel sonó y el rubio le acercó el aparato al ver el nombre del novio de su amigo en la pantalla.
– ¿Kurt? – La voz del más bajo sonó débil.
– ¿Cómo has podido? – Gritó el castaño.
– ¿Qué? – Quiso saber el menor aunque apenas salió su voz.
– ¡Me has sido infiel y eso no te lo voy a perdonar! – El ojiazul seguía gritando.
– Deja que te explique...
– ¿Explicarme qué? ¿Que te has vuelto a acostar con Nate? ¿Qué tu relación conmigo no significa nada para ti?
– Si me dejas hablar...
– ¡No, no te dejo hablar! Eres un puto y siempre lo serás. No te importan los sentimientos de los demás.
– Kurt, por favor.
– No quiero saber nada más de ti, hemos terminado.
Hummel colgó el teléfono. Blaine rompió a llorar, presionando su cara contra la almohada. Sam y Sebastian no sabían como reaccionar. No podían tocar a su amigo y no sabían como ayudarlo. Querían abrazarlo y consolarlo entre sus brazos, pero eso estaba fuera de su control. En esos momentos, ambos odiaban a Kurt y deseaban que se mantuviera lejos de su amigo, por el bien de todos.
