Hola!... En realidad no se que decirles ._. Pero aqui, apareceran los Ocs de Agus Sting y Yamilet001, pero de 12 años. Pero en fin. Nos Leemos Abajo ;3...
Sov había conseguido un refugio en una caverna glacial, le gustaba el frio, y había conseguido una meca, ya era muy conocida, y muchos la retaban a un duelo...
O ella los retaba a ellos, sabía muy bien lo que hacia...
Era de mañana, y la peliverde abria sus ojos con pereza, al levantarse, vio a su arsenal, sus babosas le sonrieron, ella, les devolvio la sonrisa, y fue a verse en un espejo, y en este, su cabello estaba recogido en una trensa, era comoda para dormir (intenten que es cierto), sin flecos, así podía ver su cara completa: Sus ojos, ninguna cicatris, su piel de tono suave, una bella cara, más sin su peinado habitual, su vestimenta, esa solo la usaba para dormir: un short un poco más corto, color blanco, y una camisa de tirantes negra, muchos creerian que solo tenía ropa de esos colores, pero, eso, no era verdad, ella tenía ropa para otros momentos, y tambien para eventos, de otros colores, pero siempre que la veas, usara negro y blanco, ya sea en lo más minimo, collar, aretes, tacones, en casos de elegancia, pero siempre usara blanco y negro, se sentía incompleta sin esos colores.
Pero lo más extraño e inusual de ella, era una marca de un ligero tono moradizo en su hombro derecho, una marca de nacimiento, que ni en sueños se atrevería a mostrar, por eso usaba manga larga, o una blusa que cubriera sus hombros, además de que le gustaban, era mucho mejor que no lo supieran, ni ella sabía por que la tenía, la confundia ese rasgo de ella misma, su propio padre sabía la razón, pero el destino fue cruel con él, pero su padre sabía el proposito de esa marca por una sola razón...
Su padre tambien la poseia...
Aunque de tono negro, el padre de Sov, tambien poseia esa marca, él le había explicado, un año antes del tragico accidente, le había explicado, que era de la familia, la familia Clanderyain, pero tambien le dijo que la razón y el por que estaba en ella, debía descubrirlo ella misma, no era que no quisiera decirselo, si no que le estaba prohibido, quería ser honesto con su hija, el era misterioso, frio, rudo, lo aceptaba, pero cuando se trataba del bello regalo que eran sus hijos, y la bella esposa que tenía, cambiaba, era más calido, directo, dulce, un gran padre, siempre estuvo agradecido de lo buena que había sido la suerte con eso, de formar una familia, pero volviendo con el tema, su hija no podía saber lo del mundo subterraneo hasta los 14.
Le dolía tener que esconderselo...
Salio de sus pensamientos cuando sintio un dolor en su hombro derecho y vio que su marca brillaba, era una luz moradiza, esto siempre le pasaba con ese tipo de pensamientos, y no, no tenía ni idea del por que, cerro los ojos fuertemente, mientras ponía sus manos en su cabeza, y una serie de horrendos recuerdos pasaron por su mente...
Una casa en la superficie, ardía completamente en llamas, ambulancias, camiones de bombero, obvio no hacian falta, varias pereonas se llevaron 3 camillas cubiertas con sabanas para este tipo de cosas, color negro, había una chiquilla de 5 años mirando todo, cabello negro-verdoso, hasta la espalda, sin flecos, ojos color miel puro, vestía, una blusita rosa con un oberol hasta las rodillas de mezclilla, con unos tennis del mismo color que su blusa.
La pequeña callo de rodillas y comenzo a llorar...
La misma niña estaba siendo acorralada en un callejón por un grupo de hombres que trataban de meterla en un saco, la cara de temor de la niña cambio a una de rencor y rabia, y pateo a un hombre, y sorprendio a la todos, incluyendola, al ver que al tipo que había golpeado, le había dejado la nariz sangrando de ambas fosas nasales, le rompio la nariz, y de ahí comenzo una pelea.
Luego de unos momentos, la niña no tenía herida alguna, y solo ella estaba de pie...
La misma pequeña estaba frente a un espejo, tomo un cuchillo con su mano derecha, y con la otra tomo parte de su cabello, y se lo corto, quedo hasta los hombros, y se acomodo 3 flecos, uno, que cubrio su ojo izquierdo, y otros 2 cerca de su ojo derecho, pero se dejaba ver...
Una pre-adolecente de 12 años, con licra negra, con una chamarra estilo motero, obvio que para mujer, color morado oscuro, con capucha, guantes negros que ocultaban sus manos, y botas marrones, la chica traia mascara, y tenía dos dagas en sus manos, peleando contra dos grandulones.
Uno de ellos trato de golpearla, pero ella fue rapida y salto antes de que la golpeara, y termino en sus hombro y le clavo una daga en la cabeza, y le lanzo la otra a su compañero, atinandole en pleno cuello...
Ahora la chica tenía 14 y era cubierta por una capucha que solo mostraba sus labios y una capa que cubria su cuerpo, ambas de color verde, estaba rodeada, por unos sicarios, mientras detras de ella, había una mujer: Era la que esos hombres buscaban, la encapuchada, saco 2 cuchillos pequeños de sus manos, y los lanzo, y así libero un autentico torbellino de acero... Ella lo había liberado... La segunda Vez que lo había hecho...
El dolor de la marca desaparecio, la peliverde, se recosto en la pared, exalando agitadamente, como si eso huviese sido una pesadilla, sintio la cara humeda, y cuando se paso la mano, agradecio que estaba en su hogar y que nadie la podía ver: Estaba llorando, para ella, era estupido llorar en publico, nadie merecia agorbiarse con sus problemas, no le gustaba que hicieran eso, no era que esto pasara siempre, si no que tales recuerdos, para ella, era como sentir un cuchillo atravesandole el corazón, 10 años de puro dolor y sufrimiento.
Trataron de robarle, secuestrarla, violarla, matarla, pero no, ella no se dejo, ella no era una damisela en peligro, ni nadie que necesitara un valiente guerrero que venía a salvarla, como en los cuentos de hadas...
Ella no, ella era diferente, no se dejaba, se defendia como podía, ella no era facil, y con lo de los romances... No era que los odiara, le enternecia, pero no se dejaba caer tan facil en esas, y el que no se detenía, aunque ella dijera un cerrado y firme "No"... Dejaba a muchos con grandes heridas... Pero los que no se detenían ni con eso... Solo digamos que... Pueden perder la capacidad de moverse...
Sacudio la cabeza tratando de despejarse de esos pensamientos, tanto dolor la estaba enfermando, salio de su habitación para prepararse, alguien estaba apunto de ser violado... Y ella lo supo al instate, era cerca de su caverna...
Apenas llego, fruncio el seño, nunca cambiaba, una castaña de ojos verdes, de 15 años, llorando, 4 hombres de 35, tirandola al suelo y levantandole la camisa, "Siempre son tan estupidos" penso la peliverde, pues... Esos fueron los mismo hombres que trataron de violar a esa rubia de ojos marrones.
- ¡Oigan!. Llamo la peliverde, y cuando los 4 voltearon, su piel enseguida se puso palida. - Oh ¿Me recuerdan?, más les vale largarse, antes de que pierda la paciencia, y no los deje escapar para la proxima. Advirtio Sov, y enseguida esos hombres salieron corriendo, la ojimiel se acerco a la castaña y esta estaba sorprendida. - Casi los hice la ultima vez que me vieron, pero no se preocupe, esta a salvo... Este lugar no es seguro, es más, permitame llevarla.
- S-Sov... Apenas pudo decir la castaña.
- En persona... ¿Cuál es tu nombre?...
- Rebecca, es mi nombre.
- Bien, Rebe, ven. Dijo la ojimiel con una sonrisa ayudando a la chica a levantarse, y le guio hasta su meca, una meca-lobo, color negra con detalles de morado oscuro, y sus ojos brillaban de morado, un nombre estaba grabado en blanco, con morado oscuro en los bordes del borde, "Xinet", la chica estaba temblorosa, así que se le dificulto un poco el caminar. - Oye tranquila, ya todo acabo.
- L-Lo siento es que... Antes de que la ojiverde continuara, la peliverde la interrumpio.
- Esta bien, no se preocupe. Dijo la Clanderyain con una sonrisa calida, para consolarla.
- G-Gracias...
- No es nada amiga... Xinet, ¡Andando!. Dicho esto, Sov acelero su meca a fondo...
Mucho despues de ese viaje, Sov, entro en su fresco hogar en su fria caverna, ese diseño la acogia mucho, y se sentía bien al saber que había ayudado a otra persona.
Ella sabía lo que era sentirse desprotegido, nunca la violaron, ella nunca se dejo, pero, había perdido a las personas que más pudo haber amado en este mundo, pero no las unicas que habían podido entenderle.
El primer pensamiento en el que ella sonrie, su marca volvio a brillar, pero esta vez sin ningun dolor, uno de los pocos recuerdos agradables que tenía.
Cuando conocio a dos amigas que si la entendian, que si la comprendian, y apesar de ese "Hecho", la seguian queriendo como una amiga.
Sus primeros amigas verdaderas...
FlashBack...
Iba a iniciar septimo grado, era muy buscada por sicarios, fue un día despues de que esos dos hombres la atacaron y ella termino matandolos, tenía 12 años.
Vestía lo que le gustaba en esa edad, una chamarra de cuero, que terminaba, bueno, terminaba con hasta donde lo hacia una camisa común, manga larga, hasta las muñecas, morada oscura, con licra negra, botas marrones, y guantes que ocultaban sus manos, si tenía la capucha de su chamarra puesta, y tambien su mascara, que era una sin boca, color blanca, con lagrimas negras que terminaban en la mitad de las mejillas, que cubria toda su cara, llevaba una mochila negra, ese color que tanto le gusto.
Entraba al salón de clase, y cuando los niños la vieron, empezaron a murmurar cosas, una mujer pelirroja, de ojos marrones, con falda blanca y cinturon rojo, con blusa de tirantes negra y tacones rojos, su cabello hasta los hombros, y suelto, la vio, y se extraño un poco, cuando le dijeron que su alumna nueva era muy reservada y misteriosa, no penso que lo seria tanto.
- Emm... Señorita Clanderyain... Entiendo que haya pasado por muchas cosas... Pero no es razón para ocultar su rostro... Le pido, por favor, que se quite la capucha y la mascara... Dijo la profesora, bajo la mascara, la peliverde rodo los ojos, y con molestia se quito lo dicho, dejando ver su cabello negro-verdoso, su piel de tono suave y sus ojos color miel puro, muchos quedaron sorprendidos, jamás vieron a una personas de esa apariencia, y lo que estremecia bastante era su mirasa, pero esta, reflejaba frialdad, incomodida y molestia, una mirada profunda en opinion de todos, la mujer se estremecio un poco ante tal mirada. - Soy Hilda Lopez, la directora de grupo, por favor, presentese ante la clase y busque asiento. Pidio la pelirroja.
Luego de un suspiro de molestia, la pre-adolecsente, camino hacia el mismo lugar a donde estaba su profesora, donde podía ser vista por todos.
- Clanderyain, mi nombre es Jessica Clanderyain. Dijo la peliverde para ir a las filas, al final encontro en la segunda fila cerca de la puerta, una silla antes de la ultima, y pudo sentarse.
- Hola. Saludo alguien atras suyo, Jessica volteo y vio a una pre-adolecsente de 12 años, su cabello puramente rubio, su cabello estaba recogido en una cola de caballo para arriba con dos flecos cerca de sus ojos, lo que lo hacia un bello peinado y tez blanca, con ojos azules, vestía una blusa de tirantes blanca, con un short rojo con licra negra abajo, y unos tennis con tacon rosa claro. - Me llamo Agustin, pero dime Carol.
La peliverde le sonrio de forma calida, y si se atrevia a engañarla, que tenga por seguro que su cara se va a deformar.
- Yo no le veo nada de malo al nombre "Agustin", para mi es un lindo nombre, pero si no te gusta te dire Carol, ya debes saber mi nombre. Dijo la ojimiel, lo que hizo sonreir a la ojiazul.
- Si sospechas, no te preocupes, no todas las rubias, son creidas, engreidas y con el cerebro muerto. Dijo la rubia sonriendo.
- Hola. Dijo otra voz, la ojimiel volteo para alante y vio a otra niña de 12 años, de piel morena-clara, con cabello negro, hasta los hombros, con un fleco cerca de su ojo derecho pero no lo tapaba, y ojos color marrón oscuro vestía una blusa de tirantes gruesos que estaban abajo de sus hombros, color beige, con un pantalón de mezclilla y tennis negros. - Me llamo Yamilet, pero puedes decirme Milet.
- Un gusto, conocerlas a ambas, almenos algo bueno tendra este día. Dijo la Clanderyain.
- See... Oye si nos llevamos bien, quiza podamos conocer a los padres de cada una. Dijo Carol con una gran sonrisa, lo que enternecio a Jessica, pero no lo mostro y solo bajo ls cabeza tambien se sentía mal por lo de "padres".
- ¿Qué te pasa?. Pregunto Milet.
- Lo de padres, no creo que se pueda, es... Complicado. Dijo Jessica.
- Lo se, te entiendo, mis padres se divorciaron cuando tenía 10. Dijo la pelinegra.
- Deberias estar agradecida... Almenos tu y Carol tienen... Comento la peliverde.
- ¿Tenemos qué?... Oh... ¿Qué paso con tu padres?. Pregunto la ojiazul.
- Bueno... Ellos... Murieron en un accidente cuando tenía 5 años, todo mi casa estaba... completamente en llamas, mi abuela, mi hermano mayor, y mi hermana pequeña, 2 días de haber nacido... Se fueron, ahora estoy sola. Explico la Clanderyain cabizbaja.
- Perdón, no debi preguntar... Pero... No estas sola... Nos tienes a nosotras. Dijo Carol sonriendole.
- Gracias... Agradecio la ojimiel alzando la cabeza, cuando sono la campana para el cambio de clase, y la mayoría de los estudiantes se pararon.
- Oye. Llamo una molesta voz, Jess, alzo la vista para encontrarse con una rubia de ojos amarillos, con una falda magenta y una blusa de tirantes azul, con tennis con tacon color azul. - Soy Alexandra, la chica más guapa del salón, y te ire advirtiendo, tambien soy la dueña de este curso, y las cosas son como yo digo, cuando lo diga.
- Me vale quien seas, solo pierdete, que ya con solo mirarte y escuchar tu estupido tono de fresa, me asqueas, rubia mal teñida. Respondio la peliverde con el seño fruncido, haciendo que los demás dijeran "Uhhh", y se acercaran al lugar de los hechos.
- A mi no me hablas en ese tono, mirate, con esa ropa, pasada de moda por cierto, pareces una emo y gotica. Dijo la chica de ojos amarillos, otro "Uhhh", pero un poco más fuerte
- Y si paresco, emo, y gotica, ¿Qué te importa?, es mi problema, no el tuyo. Respondio la ojimiel, haciendo que los demas dijeran un "Uhhhhhh" más fuerte.
- Pues... Te andas con estas raritas. Respondio Alexandra.
- Ah mira, no sabes ni que decir, y para tu información, los raros suelen ser más leales, fieles, y verdaderos, y almenos no quede como idiota frente a todo el salón con lo que me acabas de decir. Respondio la peliverde con una mirada que hacia que la rubia se estremeciera, haciendo que todo el salón dijera un "¡Uhhhhh!".
Alexandra antes llamar la atención de las tres, había escuchado lo de los padres de la Clanderyain, sabía que lo que iba a hacer estaba mal, y se veia que no valia la pena, pero nadie la hacia quedar mal.
- Argh, eres un caso perdido, quiza tu familia no murio en accidente, quiza ellos mismos provocaron ese incendio. ¡Para no tener que criar y ver a una sucia rata, estupida, asquerosa, torpe y malnacida como lo eres tu!, ¡Y ponte esa mascara y capucha para que no te vean tu rostro mal hecho!. Respondio la rubia dejando callado a todo el salón completo, sabía que eso fue muy bajo, hasta para ella.
Jess, sintio como un cuchillo le atravesaba su corazón, no soportaba que insultaran así a su familia, esa, fue la gota que colmo el baso, empuño sus puños con fuerza, y fruncio más el seño, su mirada se volvia más penetrante, pero esta vez tenía un odio profundo, esa rubia, se había pasado de limites.
- ¡Yo perdi a toda la familia que tenía, y me duele, agradece que tu tienes a la tuya, agradece que tu tienes padres que te quieren, y un hogar comodo y calido, y recibes comida ya hecha a diario, padres con quien puedes hablar, que te abrazan, que dan su amor, yo no, yo solo vivo en un refugio, donde yo cocino, donde no tengo a nadie, una casa donde estoy sola, y tu vienes y me replicas eso, debería darte vergüenza, tienes más beneficios, tienes tanto que valorar y no te basta, vienes y haces de las tuyas, creeme cariño, si tu supieras por todas las que he pasado, ¡¿Cuál demonios es tu estupido problema?!, así que mejor cierra tu estupida y mal hecha boca de una maldita vez, antes de que pierda lo poco que me queda de paciencia, y te deforme la cara, estreyandoyela contra la mesa y la pared!. Grito la peliverde, dejando cayada a la rubia, igual que todo el salón, para Alexandra, era la primera vez que le decian todo eso en la cara.
- Y-Yo... Fue lo unico que pudo decir la ojiamarillo, se había quedado sin palabras, solo le fruncio el seño y le gruñio el seño y se fue, ya la había humillado bastante esa chica nueva.
La ojimiel, luego de un profundo respiro, quedandose con las ganas de haberle partido la cara a la maldita, y dirigio su mano a su mochila para buscar su mascara, en algo tenía razón, o almenos eso creia, cuando una mano le detuvo la suya.
- No te pongas esa mascara, le dijiste a esa lengua larga lo que se merecia. Dijo un castaño, de ojos grises, con camisa roja, y un pantalón de mezclilla, con zapatos rojos.
- Eso fue increible. Dijo Carol. - Ella por si no la conoces completamente, es una adinerada, rica, niña mimada, hija de fruta, te dije que no todas las rubias son como ella.
- Creo que ya me di cuenta. Comento la peliverde. - Esa profesora si se demora.
- Mucho mejor. Dijo Yamilet, cuando un grupo de hombres con cuchillos entraron por las ventanas, los del salón dieron un grito, Jessica por eso se ponía su mascara, muchos sicarios la buscaban, la peliverde se puso su mascara y su capucha.
- Escuchen con atención, no se acerquen, estos tipos son pesados, son a sangra fria. Advirtio la Clanderyain, mientras sacaba de su mochila dos dagas. - ¡Atrapenme Idiotas, malnacidos!.
Eso aumento la furia de los hombres, atacaron a la encapuchada, pero ella era astuta y salta en el momento exacto, Jess, le clavo una daga a uno de ellos que grito del dolor, la daga aun la sostenía y la saco, luego, saco un cuchillo pequeño y lo lanzo a la cabeza de otro, y le logro atinar, y al momento cayo muerto, otro trato de golpearla pero ella salto y quedo en sus hombro, y le calvo otra daga en la cabeza.
- ¡¿Qué esta sucediendo?!. Pregunto la directora de grupo del salón de al lado alterada por los gritos, y cuando vio a la peliverde peleando con aquellos sicarios. - ¡AHHH!. Grito antes de caer desmayada.
La pelea duro bastante, Jess se harto y empezo a lanzar cuchillas y dagas, hasta liberar un autentico torbellino de acero, y con eso ella, termino siendo la unica de pie.
Todos los niños estaban sorprendidos.
- ¡Asesina!. Grito Alexandra, y todos la miraron con el seño fruncido.
- ¡Estupida de no haber sido por ella, todo estariamos muertos!. Le respondio Milet, callandola de una vez.
- Por eso uso mascara, yo la verdad soy buscada por muchos sicarios, desde los 6 años, y cada sicario que me atacaba... Este es el resultado. Explico la ojimiel.
- Gracias. Dijo Carol.
- ¡Pero tu eres una...!.
- ¡CIERRA LA BOCA!. Gritaron todos callando por fin a Alexandra.
- Uhhh... Jess, ¡Estan vivos!. Grito la profesora al despertarse, pero se acordo de un detalle. - Oh y me vas a explicar, Jessica.
- De acuerdo, desde los 6 años, muchos sicarios me buscaban, y bueno, este ha sido otro intento para matarme. Explico la ojimiel.
- Y sabes que no se traen, ni cuchillos, ni nabajas, ni dagas, ni ningun tipo de arma al colegio, señorita Clanderyain. Dijo la profesora enojada.
- Pero de no haber sido por eso, hubiese habido una catastrofe. Dijo el director detras de ella.
- Pero, director Thomnson, ella...
- Lo que importa ahora, es que ella salvo a un salón entero. Interumpionel director a la mujer. - Señorita Clanderyain, temo que es cierto, aunque haya logrado... esto... Temo que las reglas se aplican, podría servir mucho para combate, creame, le veo talento, tome sus cosas, por favor.
La peliverde así lo hizo, pero antes de irse ante la sonrisa de " Te lo mereses" de Alexandra y la profesora, una mano en su hombro la detuvo.
La peliverde volteo y vio a Milet con una sonrisa al lado de Carol.
- Oye, podemos encontrarnos en tiempo libre. Dijo la rubia.
- Pero...
- No nos importa lo de los sicarios, considerate nuestra amiga. Interrumpio Milet a Jessica, haciendola por lo menos sonreir timidamente.
- Gracias... Agradecio la peliverde, cuando... - Ow...
- Ohh... Al parecer te hirieron, descuida tengo experiencias con estos cortes. Dijo al pelinegra revisando el brazo izquierdo de la jovén asesina (de tipo protector), saco un poco de alcohl e isodine con algodón, y le trato la herida.
- ¡Ow!. Grito la peliverde al sentir el alcohl en su herida.
- Lo siento. Se disculpo Milet, luego de unos momentos le había vendado el corte. - Listo.
- Gracias, de verdad, a todos, no a esa rubia pero, de resto... Gracias por ser tan buenos conmigo, nunca pense que mi primer día aqui sería el ultimo. Comento Jessica. - Milet, tiene talento para estas cosas, para curar.
- Tu para matar. Respondio la pelinegra sacando risas del salón. - Peor gracias, si a ti te gusta proteger, pues a mi me gusta hacer sentir mejor a la gente.
- Pues si que me has hecho sentir mejor a mi. Comento la ojimiel. - Y tu Carol, eres muy dulce, gracias, me alegraron el día.
- Señorita Clanderyain, la estoy esperando. Llamo el director.
- Nos vemos luego. Se despidio la Clanderyain para irse...
Desde ese día, las 3 fueron muy amigas, aunque Jess fue muy buena para el gobierno, atrapando y matando sicarios, Jess nunca imagino conocer a tsn buenas personas, personas verdaderas, Caro Y Milet, sus primeras y mejores amigas de la vida...
Fin del FlashBack...
Suspiro ante tal recuerdo, tal vez no era muy bello, si lo recordabas completamente, pero para ella era perfecto, por encontro a personas que la queria como era ella, su personalidad.
Enserio quería rencontrarse con esas dos...
- Les agradecere de toda la vida que me hayan dado tal amistad, quisiera que supieran del descenso y lo usaran para venir. Se dijo la ojimiel para si misma para salir en su myeca...
Bueno espero que les haya gustado, aunque fue muy largo ._.
Cuidense mucho y porsupoyo dejen sus reviews y que les vaya bien.
UN ABRAZO DE MI BABOSA ZIPPER, CELESTIAL Y NOS VEMOS LUEGO.
Su muy buena amiga.
-LaUltimaYenapa...
