Hola, la verdad no pensaba continuar el fic, lo iba a dejar como One-shot; pero de repente se me ocurrió este otro fic, pero trata de lo mismo, así que preferí unirlo a este: Que se iba a titular Sometida por un dios, pero descarte la idea... jajaa!
Espero que lo disfruten:
Capítulo dos: Sentimientos
Hola, mi nombre es Jill Valentine trabajo en la RPD como agente del escuadrón especial S.T.A.R.S, donde mi jefe es el capitán Wesker, él es muy duro con nosotros, más con Chris Redfield. Oh, Chris me gustas tanto, no sabía que al entrar por primera vez, me enamoraría de ti, lo sé soy tonta por no haberme dado cuenta.
Chris cada vez que contradecía al capitán yo siempre lo apoyaba eso hacia molestará más a Wesker, no sé porque tienen esa rivalidad y espero que no sea de mujeres porque… ¡Rayos, ni te atrevas Redfield! Que estoy pensando, él es mi amigo a pesar que me guste él me mira como su amiga mejor dicho su mejor amiga.
El capitán cada vez estaba más histérico, él siempre se quedaba más tiempo en la R.P.D, yo también lo admito, no es porque quiero estar con él, claro, siempre me pedía que me quedará en la comisaría para que le ayudará con el papeleo, sin embargo, no es tan malo estar con él, además son muchos documentos que revisar y él solo no iba a poder.
La verdad me encantaría que Chris estuviera conmigo. Al pensar eso sentí una mirada pesada atrás de mí. Miré hacia atrás y era el capitán que me observaba. Le sonreía, pero nunca me la devolvía. ¿Por qué siempre es tan inexpresivo? Cuando nuestras miradas se cruzaron él volteó hacia los papeles que traía en sus manos. Comenzó a hojearlos en silencio. Siempre eh pensado: ¿Qué hay detrás de esas gafas obscuras? Nunca lo sabremos porque jamás se las quita, yo pienso que ni para bañarse. Sonreí con ese pensamiento chistoso que tuve y continué con el papeleo.
Los asesinatos en el bosque de Racoon City estaba empeorando cada vez más, el capitán no quería que nos involucráramos en el caso, pero por la desesperación de los ciudadanos tuvimos que intervenir, aunque pienso, que será lo que provoca todo ese desastre.
El capitán mando primero al equipo bravo para que comprobara la zona, pero una falla ocasiono que se estrellará su helicóptero, eso provocó que ya no regresaran más, esperé a recibir órdenes del capitán, pero él no se encontraba en la oficina ¿A dónde habrá ido? Miré a Chris entrar a la oficina con una taza de café; que lindo vino a traerme café, me entregó mi bebida y se sentó a un lado mío, le comenté que tengo un mal presentimiento de algo malo iba a pasar. Él me tomó de la mano y me dijo:
―Tranquila, Jill—me dijo Chris con una sonrisa―Todo va estar bien.
Estábamos tomados de la mano cuando se oye un portazo. Volteamos a ver a la puerta y se encontraba Wesker, con su cara inexpresiva miró a todos, quité mi mano y me separé pronto de Chris, no supe por qué; pero lo hice ya después él nos ordenó que subiéramos a el helicóptero.
Ya arriba del mismo partimos hacia la búsqueda del equipo bravo. Cuando llegamos no había nadie nos pusimos a investigar. Yo iba con Joseph mi gran amigo, mejor dicho compañero, nos separamos un momento mientras que yo buscaba pistas y de repente escuche gritos por parte de él, corrí a su lado y lo vi siendo devorado por perros putrefactos.
Uno de ellos me vio y salto sobre mí, pero Chris disparó contra el animal y me salvó, me tomó de la cintura y me dijo que nos fuéramos entonces comenzamos a correr; vimos a Brad huir con el helicóptero. Chris le gritó a Brad que no, nos dejarán. Él se detiene porque ya no pudo correr más es cuando salta sobre él uno de ellos y se oye un disparó; el perro cayó muerto y volteamos era Wesker el que le había disparado. El capitán le dice a Chris: "¡Por aquí, Chris!"
Salimos corriendo a toda velocidad hasta que Chris gritó: "¡Entremos a esa mansión! La vi era enorme me dio un gran escalofrió porque se veía tenebrosa, además casi no me daba miedo porque estaba con Chris.
Entonces entramos después a la mansión Wesker ordenó a Chris a que investigará los disparos que se habían escuchado anteriormente. Vi cómo se iba de mi lado, pero le dije antes que se fuera "Cuidado, Chris" él me dijo con la cabeza que lo tendré y se fue a investigar. El capitán gruño un poco. No puede ser, le molestó que me despidiera de Chris, que se cree mi jefe, Oh si es mi jefe, pero la verdad no sé porque se enoja.
Él sacó su arma y me apuntó él me contó sus intenciones del porque los había traído aquí a las montañas Arklay y que también trabajaba para Umbrela encubierto, donde quería traicionarla porque estaba harto que lo mandarán, a parte quería trabajar en otra corporación donde le pagarán mejor y me dijo que también que él fue quién descompuso el helicóptero de los Bravo.
Después de la larga charla me condujo hasta unas mazmorras que se encontraban en el piso inferior de la mansión. Nos detuvimos enfrente de una celda es cuando de repente me abraza y me acorrala en la pared, se me quedo viendo por unos momentos y me besa con pasión, pero no era un beso normal como los que yo pensaba este era un beso brusco. Él me mordió el labio y me lo hizo sangrar me lo quite de encima empujándolo, estaba asustada; nunca pensé que él me haría eso lo miré con odio. Wesker me empujó hacia adentro de la celda entonces me dijo algo que me dejo atónita:
―Regresaré por ti para fugarnos—dijo sin expresión. Yo lo miré con reojo, me quede sin habla no sabía que decir, el noto mi expresión y añadió―Eres mía y nada más…
― ¡Chris vendrá por mí y te pateará el trasero y nunca seré tuya Wesker, ni que fueras el último hombre de la tierra!―. Le grité con odio, me sentía furiosa con él. Todavía que nos traiciona me está diciendo eso sí el capitán se ha vuelto loco. Wesker estaba furioso conmigo creo que me quería golpear, pero me sorprendí cuando me dice:
—Lo siento, pero creo que no será así―me dijo conteniéndose las ganas de agredirme lo miré desconcertada todavía, él será capaz de matar a Chris porque lo rechacé, pero no me había equivocado porque me dio la espalda—: Lo mataré antes que venga por ti y te pudrirás aquí.
Salió de la celda encerrándome, se me bajó la sangre a los pies. Yo necesitaba decirle a Chris lo que pasó, pero no podía salir. Me hinque en el piso llorando, me sentía impotente. La verdad si le hubiera dicho que sí, Chris no estuviera en peligro por mi culpa.
Pasaron las horas entonces oí que alguien abría la puerta de mi celda era Chris con un golpe en la cara, lo miré con alegría y me le abrace con ganas de llorar, él lentamente se estaba separando de mí cuando recordé lo que pasó y le dije:
—Oh, Chris… Wesker…
―Ya lo sé Jill—me dijo Chris con seriedad, se oía la alarma de autodestrucción―. Será mejor que nos vayamos la mansión va explotar.
Salimos de la celda corriendo, me puse aliviada porque Wesker no le hizo nada a Chris y aparte no le dijo lo que pasó aquí, suspiré con alivio. Nos separamos para liberar el camino, yo me fui pensando en Wesker. Me pregunté ¿Por qué aprovechó hasta ahora?
Nos reunimos de nuevo en helipuerto para mandar una señal a Brad para que nos recogiera, sin embargo ya que Chris lo había mandado, salió el Tyrant. Le empecé a disparar para llamar su atención para que no le pasara nada a Chris. El monstruo se fijó en mí y me quiso atacar, Brad lanzo un lanzacohetes que Redfield tomó para destruir al monstruo.
Ya que fue destruido nos subimos en el helicóptero y nos alejamos de ahí, por lo tanto, escapamos antes que la mansión se destruyera por completo vi por la ventana algo correr a toda velocidad, pero por la altura no pude distinguir quien era, aunque tenía la esperanza que sea el capitán u otro miembro de los S.T.A.R.S. descarté lo último. Me sentía cansada entonces me recargué en el hombro de Chris y el me susurró:
—Ya pasó, compañera―me dijo con una sonrisa, me levante para observarlo y el frunció el entrecejo para decirme— ¿Qué te pasó en el labio?
¡Rayos! No recordaba lo que me hizo mi ex capitán, no sabía que responder. Entonces me llene de valor para decirle lo que realmente pasó, pero no me atreví. Dije una mentira que parecía verdad, esperó que me crea:
—Wesker antes de encerrarme me… me… golpeo―mentí con nerviosismo. Suspiré porque sí me creyó. Chris apretó mi mano y me sonrió como diciéndome que si no quería contarlo, no lo contará. Pregunté qué pasó con Wesker y él me contó:
―El Tyrant lo asesinó—me dijo Chris con resentimiento. No sabía cómo sentirme si mal o bien, pero me sentía peor porque le estaba mintiendo a Chris, me vio pensativa y me dijo: ― No te sientas mal, ahora el bastardo lo está pagando muy caro en el infierno—. Me voltea a ver con esa sonrisa que me volvía loca y añadió―me muero si te hace algo, porque cuando lo vi solo sin ti, pensé lo peor aun así temía que murieras.
Se me acerca y me besa, ese era un beso pausado, pero con sentimientos; diferente al que me dio Wesker que era brusco y lleno de lujuria aunque el capitán no besaba nada mal. ¡Jill que rayos te pasa! ¿Por qué piensas eso? Yo quiero a Chris y nada más; ahora soy feliz porque al fin somos dos en uno.
Continuará…
