Hola, les traigo el siguiente episodio de Antes de ser un Dios, que al principio era one-shot, pero se me ocurrió continuarlo... ham... ham... Gracias por leerlo... :)
Nota: Pronto, habrá una sorpresa... ;)
Espero que lo disfruten:
Capítulo tres: Reencuentro con Chris
Han pasado algunos meses desde que supuestamente morí. La verdad mentir sobre mi muerte fue la mejor idea, aunque pensándolo bien; me habría gustado que Jill me hubiera acompañado; pero la muy zorra prefirió al inepto de Chris. ¡Oh ese imbécil me la va a pagar! ¡¿Por qué no moriste?!
Aún recuerdo cuando me rechazaste por el beso que te di además no te quisiste ir conmigo, aunque ahora es la hora de mi venganza, la disfrutaré tanto cuando vea a Chris, me encantaría que estuvieras ahí para presenciar su muerte lograré que te arrepientas de lo que me hiciste.
Los recuerdos venían a mi mente cada momento que pasé contigo y claro en horas de trabajo, bueno, algunas excepciones como el día de mi cumpleaños organizaste una reunión en tu casa…
‹‹Me encontraba en la casa de Jill, era las ocho de la noche, ella me iba a festejar mi cumpleaños. Invitó a todo mundo especialmente a Chris, la verdad ¡Para qué lo queremos! Redfield había llegado con un regalo con un moño azul, como nuestro uniforme. Se me acerco para decirme:
― ¡Feliz cumpleaños Capitán!―me dijo Chris con una gran sonrisa.
—Gracias Redfield—le dije sin expresión alguna, él me desagrada mucho, no sé qué voy hacer con él.
— ¡Sí, capitán feliz cumpleaños!—exclamó Jill, me sentí bien con su feliz cumpleaños que del inepto de Chris. Volteó a verlo con una sonrisa, ¡No puede ser le sonríe más que a mí!―Me puedes ayudar, a traer ya sabes…
― ¿Qué? Oh sí…
Ellos se fueron a la concina, me sentí rabioso, porque ella tiene que estar con él siempre; acaso no se puede quedar conmigo. En la sala se encontraban varios miembros del equipo. Yo me encontraba platicando con Barry. Él me comentaba que Jill y Chris harían una bonita pareja. Me molesté con él, le iba a contestar, cuando ellos dos regresaron y me entregaron un pastel de cumpleaños con el logo de los S.T.A.R.S ¿Es una broma? Pero estoy seguro que lo hizo Jill porque ella pensaba que me gustaba por ser "policía" aunque la verdad no me gusta tanto. Me gustaría volver a Umbrella y no soportar a esta bola de estúpidos. Ella se sentó a mi lado para entregarme el cuchillo es cuando nuestras manos chocaron, me sentí en la gloria, desde que ese momento decidí que ibas a ser mía igual que cuando la vi.
Después me tuve que ir, pero después que Chris se fuera, claro no iba a dejar mi propiedad con él. Nos fuimos juntos por la calle hasta que tomamos caminos separados. Sería mejor que él nunca hubiera entrado en nuestras vidas…››
Volví a la realidad ahora me encuentro escondido en la obscuridad mirándome en un espejo, llevaba mucho tiempo observando mis ojos, que ahora son rojos como la lava, bueno cuando recordaba esas cosas y cuando me enojaba se me ponían de ese color. Me encontraba preparando mis cosas para mi misión nueva. Ya que tenía todo en orden miré mí Samurái Edge, con la que le apunte para amenazarlo y a Jill también, aunque no lo hice nada con mi pistola, no la agredí solo le apunte con ella, en lugar de eso la agredí mordiéndole el labio, me encantó el sabor de su sangre en mi boca, se me vino un recuerdo en el cementerio…
‹‹Después que "morí" fui a ver mi funeral, es cuando la vi parada en mi tumba mirándola fijamente, ella se encontraba pensativa y triste. A ella le comenzaron a salir lágrimas de los ojos, me sorprendí aunque no manifesté ninguna expresión en mi cara. Lloraba por mí o ¿Será que lamenta mi muerte? ¿Realmente ella me quiere a mí y no a Redfield? O ¿solo se arrepentía por rechazarme? Me pregunté. Cuando ella se fue dejando sola la tumba me acerque y en ella decía mi nombre:
Albert Wesker
(1960-1998)
Estuve observando mi lapida por unos instantes estaba vacía no había ninguna corona, nada, solo había algo era lo que Jill traía en sus manos, era una Rosa blanca. La tomé en mis manos y la guarde en mi bolsa izquierda del pantalón y sonreí ¿Estos estúpidos creen que morí? Sí supieran que estoy más vivo que muerto. Le di la espalda a la lápida, como observé Redfield no vino a mí funeral, sin embargo perfecto que no viniera si con Jill es suficiente… Salí corriendo del cementerio en esos instantes con la rosa que me dejo ella en mi tumba "Jill, te extraño tanto" ››.
Regrese a la realidad otra vez, no sé por qué recordaba esas cosas. Después de ese último recuerdo me retiré del espejo para irme a la habitación continua era demasiado grande, había una cama matrimonial donde a su lado había un diván, en la cama tenía mi ropa preparada me acerque para ponerme mi traje de combate que era parecido a los de los S.T.A.R.S, pero la única diferencia es que era completamente negro.
Tenía que viajar a la isla donde se encontraba la prisión Rockford a buscar a Alexia, sin embargo no sabía dónde estaba exactamente así tenía que liberar los monstruos contagiados con el T-Virus, por el lugar para que nadie se diera cuenta que yo era quien buscaba, y encontrar pistas sobre Alexia, ella era la rival número uno de Birkin en el laboratorio de Umbrella de Arklay, además ella hacia cosas mejores que él. Salí de mi cuarto para empezar la misión que me asignaron los de la HFC.
Ya estoy en la isla, como lo había planeado esparcí el T-Virus en las instalaciones de Umbrella, ahora seguía ir a la mansión a encontrar una pista sobre mi ex colega cuando iba subiendo por la lúgubres escaleras a lo lejos vi a una mujer joven pelirroja que estaba en la puerta de la réplica de la mansión de los Ashford, para mi sorpresa la reconocí eera Claire Redfield la hermana de mi enemigo Chris Redfield esa muchacha insolente y nada coherente que conocí una vez que fue a la RPD a visitar su hermano. Sonreí al verla me acerque y llamé su atención.
La agredí tomándola del cuello, después la lancé hacia otro lado, me le acerqué para decirle que me vengaré de su hermano, terminé pisándole el brazo. Ella gemía de dolor, entonces algo me interrumpió una llamada a mi teléfono, era uno de mis soldados que me informaban cosas sobre Alexia, por lo tanto, me tenía que ir. Antes de retirarme hacia el centro de formación paramilitar de Umbrella de la isla, golpee a Claire con una patada voladora, además le dije:
—Nos vemos después, corazón. Solo por esta vez, te dejaré vivir―al decir eso me fui del lugar dejándola ahí tirada. Admito que disfrute lastimarla. La hermana de Chris me servirá para atraerlo, no sabía que su presencia me será útil.
Estaba buscando más pistas cuando vi que entro mi más odiado enemigo al laboratorio de donde yo me encontraba, estaba igual, un pequeño susto no le vendría mal, entonces salí de la obscuridad y le dije:
—Largo tiempo sin verte Chris―Arrastrando las palabras. Él lentamente se volteó para exclamar:
— ¡Wesker! ¿¡Estas vivo!?―me contestó Chris mirándome con odio. Aunque yo lo miré con más odio. Me reí por su comentario ‹‹claro que estoy vivo, acaso no me ves››, pensé y después me pregunta: ― ¿Qué haces aquí?
―Vengo a buscar a Alexia, para eso tuve que atacar a todos los de este lugar…
― ¡Espera!―Exclamó Chris. Me miró con más odio y dijo—Tu atacaste la isla y a mi hermana…
Trato de levantar su arma cuando le doy una embestida que lo arroje hasta la otra parte de la habitación lo disfrute tanto que no evité sonreír, a toda velocidad me le acerque, me reí de él; lo tomé del cuello y se lo empecé apretar, le estaba cortando la respiración. Procedí por decirle:
―Te metiste en donde no te llamaban, destruiste mis planes, ahora no sé qué voy hacer contigo, pero hay algo que si te puedo decir. Debes morir—le expliqué a Redfield, pero de repente me suelta un puñetazo que hace que mis lentes de sol salgan volando. Lo miré con odio, ‹‹ ¿¡Cómo se atreve a tirarme mis gafas!?›› Cuando me vio los ojos se asustó mucho y trato de soltarse, pero le apreté más el cuello. Se estaba poniendo de un color morado por no poder respirar. Lo estaba disfrutando, se lo merecía por meterse entre Jill y yo bueno también en mi plan de conquista mundial. Se movía mucho así que le dije:
―Te diré un secreto, tu hermanita esta con Alexia en la Antártida, lo malo que no la volverás a ver―Me comencé a reír porque al fin me iba a deshacer de Redfield cuando se oye una risa, era Alexia. Entonces exclamé― ¡Alexia!
Lance a Chris con todas mis fuerzas hacia un contenedor y me salí corriendo por los pasillos, primero busco a Alexia y después te eliminó.
Al fin la encontré era tan rubia así como la doctora Ellen Smith, que también me rechazo, pero ella si lo pago caro, fue convertida en zombi cuando se contagió la mansión Spencer. Yo le dije a Alexia que quería su virus, pero me dijo que yo era indigno así que se trasformó en una especie de hormiga humana, me atacó. Me lanzó fuego y salté para un lado cuando me doy cuenta que Chris estaba ahí. Él se levanta para decirme por mi apellido así que decidí decirle que se quedará a pelear con Alexia. Huí de ahí, y cuando me paré en un lugar seguro comencé de nuevo a recordar a Jill…
‹‹Estábamos en la oficina de los S.T.A.R.S, solo quedábamos ella y yo, le pedí que se quedará ayudarme con él papeleo, eso sí, mantuve mi distancia porque si me le acercaba sentía que iba a perder el control. Redfield estaba a su lado como siempre oí lo que le dijo antes de irse:
― ¿Segura que no quieres que me quede contigo?―le preguntó Chris a Jill, sentado a su lado. Yo estaba enfrente de ellos observando la escena.
―Estoy segura Chris, además tienes que hacer los informes―le respondió Jill con una gran sonrisa. Porque siempre le sonríe más que a mí ¿por qué?
―Bueno…―Chris se da la vuelta para salir. Cuando se detiene en la puerta y mira mi propiedad con una sonrisa pícara. Como odio esa sonrisa―. Recuerda nuestra cita el viernes a las ocho de la noche después de la oficina.
Vi cuando Jill asiente con la cabeza. Me hizo rabiar ese inútil, porque él anda invitando a ella si yo fui quien la vio primero. Salió de la puerta con su chaqueta. Ella miró a los papeles que traía a sus manos y las empezó a hojear, pero había algo curioso le temblaban las manos, y todo el cuerpo además tenía roja la cara tendrá algo que ver lo que dijo Redfield. Caí en la cuenta ella lo amaba a él.
No me había dado cuenta que me observaba, cuando nuestras miradas chocaron, me sonrió no de la misma manera que Redfield, era cálida la sonrisa. No se la voy a contestar de todas maneras no me apetece en este momento claro. Baje la mirada para continuar con mi papeleo.
Pasaron las horas, cuando sentí la presencia de alguien a mi lado, era Jill con una taza de café, me la ofreció diciéndome:
―Capitán, le va ayudar para la noche—me la entregó en mis manos la taza. Ella traía también una―. Seguiré…
—Gracias, Valentine―le dije cuando se iba caminando a su escritorio. Ella se detiene a medio camino, me miró con extrañeza—. Será mejor que te vayas… es muy tarde… y…―No sabía que más decirle, entonces me levanté y le dije—: Vete a dormir es una orden…
Ella regresa a su escritorio, recogió sus cosas y salió sin antes de decirme, buenas noches. Desapareció por la puerta. Ella dejó su taza en su escritorio me acerqué y la tomé; la miré por unos segundos, después fruncí el entrecejo y recordé que Chris la había invitado a salir, sería una lástima que él tenga que trabajar el viernes en la noche. Entonces sonreí…››
Cuando regrese a la realidad sonreí porque fue un hecho, lo puse a trabajar el día que la había invitado a salir, ahora él estaba ayudándome con el papeleo en esos momentos.
Voltee para un pasillo porque escuche alguien correr entonces vi que Claire venía corriendo, entonces se me ocurrió esconderme la agarré del brazo y la acorralé después la le tomé del pelo. Es hora de pagar Redfield y con lo más preciado: tú hermana.
Chris venía corriendo por el pasillo cuando nos ve a mí y a su hermanita linda, nah, no se compara con mi Jill ella era más madura y su caderas… ¡Rayos Wesker concéntrate! La empuje hacia otro lado para que camine. Ella se estaba quejando que la lastimaba, pero yo disfrutaba su dolor.
Nos encontró en una explanada que había en las instalaciones, él me pidió que le entregue a su hermana y eso hice, después me contó que ya no podía recolectar el T-Verónica porque ella ya no existía, pero le contesté que tengo ahora Steve. Su hermana me quiso golpear, pero lo detuvo Chris, le dijo que quería estar a solas conmigo para pagar cuentas pendientes. Ella se fue, me quite los lentes para poder pelear con Chris, pero yo le estaba ganando, le dio un puñetazo que lo dejo tirado, sin embargo cuando le iba a dar el golpe final se lanzó hacia una ruleta; la movió y me cayeron encima unas tablas de hierro. Quede sepultado. Con las fuerzas sobre humanas salí de ahí, no me lastimo mucho, lo único es que me dejo aturdido me balanceé; sin embargo hubo una explosión y me quemó el rostro, entonces le dije que la pelea quedaba pendiente y él se fue para escapar me quede riendo porque sabía que disfrutaré matarlo la próxima vez.
Continuará….
