Hola, les traigo el siguiente episodio de Antes de ser un Dios, perdón por la tardanza. Yo tenía muchas que hacer por ejemplo: hacer mi tarea, además mi vida escolar me consume igual que la social.
Una cosa, si tardo en actualizar es que es culpa de lo mencionado arriba y además estoy haciendo el Remake de otros fics; también por que escribo otros fic y un original, disculpen por favor.
Espero que lo disfruten:
Capítulo cuatro: Sorpresas
Ya han pasado cinco años desde que pasó el incidente de la mansión Spencer, sin embargo mi pesadilla no terminó ahí después hubo un brote de T-Virus en Racoon City que convirtió a toda la ciudad en zombis, luego tuve un encuentro con Némesis, esa BOW que mató a mi amigo Brad otro sobreviviente del equipo S.T.A.R.S. este fue enviado por Umbrella por haber descubierto sus planes, aun así logre vencerlo eliminándolo de la faz de la tierra. Escape con Carlos un mercenario de Umbrella, antes de que explotara la ciudad en donde un helicóptero que era piloteado por Barry, nos rescatará.
Después que Chris regreso de Paris con Claire me explicó lo que pasó en ese lugar y me sorprendí tanto cuando me dijo que Wesker estaba vivo y que tenía súper poderes, una luz de esperanza me iluminó, entonces caí en la cuenta, que él era quien corría a toda velocidad no lo podía creer que haya fingido su muerte. Comencé a cerrar mi puño con furia, ese maldito jugo con todos nosotros mandándonos a esa horrible mansión y todavía lo que faltaba fingir su muerte.
― ¿Qué pasa?—me preguntó Chris con una ceja levantada, el me miraba con extrañeza.
―Na-nada…—dije tartamudeando, la verdad la situación me ponía los pelos de punta. Yo sabía que Wesker vendrá a vengarse de mí por no haber aceptado sus peticiones. Miré a Chris para comentarle―. Amor, no quiero que te pasé nada… Yo…
―Jill…—empezó a decirme abrazándome. Me sentía protegida en sus brazos, pero la culpa me carcomía por no decirle lo que realmente pasó con Wesker hace unos meses―Yo te protegeré, de ese traidor, además tengo ganas de golpearlo y vengarme por haberte lastimado a ti y a mí hermana.
―Chris, tengo algo que decirte…
Cuando le iba decir lo que pasó hace meses. Claire interrumpió en la habitación mirándonos a los dos con una sonrisa. Chris me platicó que ella estaba triste porque un amigo suyo, que quiso demasiado murió por culpa del T-Verónica, se había encerrado desde que llego a nuestra casa. Ahora que salió me siento mejor, además tuvo un desagradable encuentro con el capitán. Al recordar a Albert, me sentía rara, no sé, había algo que me hacía sentir segura con él, igual que con Chris ¿Qué dilema?
‹‹Corría por los pasillos de la mansión, me sentía asustada cuando escuche unos disparos era el capitán Wesker, que le disparaba a un zombi, lo veía tan enérgico como siempre, sonreí al verlo, me miró con una sonrisa maliciosa. Me acorralo hacia a la pared y me empezó a besar con lujuria, comenzó acariciarme por todo el cuerpo hasta que empezó a tocar mi entrepierna, le detuve la mano, pero me tomó de las muñecas con una mano y siguió tocando. Cuando se quitó los anteojos y tenía ojos en forma de gato; en un instante se volvieron rojos y me arrojo hacia una cama, empecé forcejear… y gritaba:
― ¡Suéltame!—le grité asustada, me estaba lastimando con sus fuertes manos sobre humanas―por favor Wesker…
—Recuerda, eres mía, nada más mía y no te soltaré―me dijo Wesker besándome el cuello.
Comencé a llorar de desesperación, seguía gritando…››
— ¡Jill, despierta!—me gritó Chris, a mi lado. Desperté sudando. Él me miraba desconcertado― ¿Por qué mencionabas a Wesker?
Chris y yo desde que nos hicimos novios, ahora los vivíamos juntos desde entonces, sin embargo compartíamos la cama, la cocina, todas las cosas de su casa que ahora es mi casa, en la ciudad de Nueva York.
—Este…―No sabía que decirle, he tenido esos sueños desde que Chris se fue a Paris buscando la sede de Umbrella. Improvisé un poco—. Estaba soñando que… que… Wesker me estaba estrangulando, por eso gritaba…
Esperaba que Chris me dijera algo, el sólo me abrazó con una sonrisa de compasión, se lo creyó, no sabía cuándo iba a callar esta mentirá, me sentía la peor persona del mundo.
Los recuerdos venían y se iban como llegaban, la verdad no podía dormir aunque la culpa llegaba cada noche, un mal presentimiento me hacía estar en vela; pero no sé, será la culpa. Me levanté de la cama, caminé a la cocina por un vaso de agua. Me quede viendo a la puerta por unos instantes, entonces recordé cuando en mi departamento, estoy en el de Chris, lo invitamos a que festejará su cumpleaños número treinta y ocho. Fruncí el entrecejo porque no sabía si era realmente su cumpleaños o que va si era su verdadero nombre o su edad. Suspiré un momento y me seguía haciendo la misma pregunta siempre: "¿Por qué nos traicionó? Ahora que recuerdo…
‹‹Unos días antes de irnos a la búsqueda del equipo bravo. Yo iba caminando por los pasillos de la RPD, pero vi que el capitán iba hacia la parte del techo, en donde estaba las conexiones eléctricas, sin embargo, me dio un mal presentimiento. Me fui detrás de él, para preguntar qué es lo que tenía. Cuando subí lo vi mirando hacia el horizonte. El sintió mi presencia, ya que, giró su cabeza a un lado, y es cuando le pregunté:
― ¿Qué hace usted aquí? ¿Sucede algo malo capitán?
―Te quiero decir algo…―me contestó el capitán. Se veía un poco raro, eso que ya es muy raro.
― ¿Qué pasa, capitán?―inquirí, el seguía mirando hacia el horizonte, no me quería dar la cara, eso me asustaba, algo ocultaba.
―Olvida lo que te dije, Jill―me dijo calmado, me voltea a ver, para añadir―y es una orden, entendido.
El empezó a caminar hacia la puerta que llevaban hacia el piso inferior. El me volteo a ver de nuevo y me invito a regresar a la oficina para seguir trabajando, ya iba a su lado y luego pensé "¿Qué es lo que me iba a decir cuando se detuvo?" ››
Volví a la realidad, ahora comprendí que lo que me iba a decir en la comisaría, fue lo mismo que me dijo en la mansión hace cinco años, suspiré, luego comencé a caminar al lavadero para dejar mi vaso, ya que lo posé en su lugar correspondiente, sentí una presencia en la habitación. Miré a los alrededores para ver quién era el intruso. Recorrí con la vista cuando vi algo parado en la ventana del fondo que tenía vista hacia el parque Central Park. No podía divisar quien era así que caminé hacia donde estaba mi arma. Esta se encontraba el comedor junto a la de Chris. Ya que la había tomado le apunté con ella y pregunté:
― ¿Quién eres?
Él no respondió porque seguía mirando la ventana, entonces volteó a verme con los ojos rojos como la lava llena de odio, se empezó acercar a mí con una sonrisa maliciosa. Yo conocía esa sonrisa, esa misma de hace cinco años, el que estaba enfrente de mí era el mismísimo Albert Wesker que venía por mí. Yo le apuntaba y lo amenacé de que le iba a disparar, pero siguió con su camino cuando apreté el gatillo, no le di al contrario se había hecho un lado. Me quitó el arma y me acorraló y me dijo:
―Así que vives con Redfield…—me susurró en el oído, sentía su aliento cálido―. Ya te le entregaste…
―Suéltame, Chris puede venir…―le advertí no sé porque lo hacía, será que temía que lo lastimarán a quién a Chris o a Wesker—. No quiero… que te last… lo lastimes, pero él te pateará el…
Oí un portazo en el cuarto. No, Chris escuchó el disparó el mencionado llegó corriendo con su pistola en la mano, volteé y él ya no estaba. ¿Habré soñado? O me estoy volviendo loca. Chris se me acercó a mí y me preguntó:
― ¿Qué pasó?―me preguntó Chris mirándome.
―Chris… Wesker…―las lágrimas me comenzaron a salir, mi corazón latía con fuerza sentía que se iba salir de mi pecho. ―Él estuvo aquí… eso creo… o me estoy volviendo loca por el miedo.
―Tranquila, Jill—me dijo bajando su arma, la verdad no sabía si era él o sólo una ilusión―. Vamos a dormir, querida…
Chris y yo nos tomamos de la mano para regresar a la habitación es cuando vi algo en la mesa, también Chris, lo vio; nos acercamos para ver y era una tarjeta con un lente en medio, eso me recordó a una película, que cuyo nombre no recordaba. Redfield lo tomó en su mano y me dijo:
― ¿Qué es esto?—Se preguntó tomando el aparato.
―Chris, actívalo. A lo mejor tú lo trajiste, porqué eres medio atarantado―le dije bromeando, el frunció el entrecejo y lo único que pronunció es: "A que graciosa, corazón" yo me reí más.
Chris toco el botón y la sorpresa que nos dimos lo que salió de esa tarjeta electrónica era un mini Albert Wesker todo vestido de negro, traía una gabardina de cuero; además con sus lentes característicos de toda la vida. "Cómo siempre", pensé y sonreí por mis adentros, él nos miró con una media sonrisa, nos comentó:
―"Hola, Chris y Jill. Les quiero decir que ustedes dos, están condenados a morir por haber interferido en mis planes. Ahora estoy por encontrar a Spencer para interrogarlo por algunas cosas, pero ¿Qué creen? Lo encontré e iré por él. Así que por favor ahora no se metan en mis planes, ¡ok! Gracias a ustedes tengo estos maravillosos poderes con los cuales podre conquistar el mundo. —hizo una pausa, me asusté cuando me dirigió esa mirada seria de siempre―. Hasta pronto, mi querida Jill…."
Entonces después de ese discurso se auto-destruyó la tarjeta. Chris y yo nos quedamos con la boca abierta, aunque Redfield me miró con desdén, porque no comprendía él porque Wesker se despidió de mí nada más.
Al día siguiente nos fuimos a la BSAA, para informar lo que nos dijo Wesker, y se confirmó lo que él había dicho Spencer se encontraba en Londres, Inglaterra, gracias a un informante anónimo se supo de la localización del anciano, ex dueño de la Corporación Umbrella, ya desaparecida. Entonces nos dieron la orden de ir, para poder atraparlo y también a Spencer, porque pagará sus crímenes por lo de Racoon City.
La verdad sentía un mal presentimiento de esta situación y me pregunté "¿Por qué fue a mi departamento y nos informó que encontró a Spencer? ¿Por qué le disparé? ¿Él será el informante anónimo? Enserio, ¿yo, quería matarlo? ¿Oh, lo quería salvar?" Todas esas preguntas en mi cabeza, me hicieron dudar de mí misma, por lo tanto, cuando estemos enfrente de él, sacaré mis conclusiones.
Continuará…
