El olor a mar aumentó dentro de la tienda y las tablas de madera rechinaron ante los pesados pasos de la chica pelirroja haciendo notar su presencia, que por supuesto una muy aburrida Isuke notó al instante. Levantando la cabeza para ver a quien había entrado, la chica de pelo rosa se paralizó. Sus ojos se posaron sobre la joven que permanecía de pie frente al mesón. El alborotado cabello pelirrojo, esa amplia sonrisa despreocupada que tenía en su rostro fueron suficientes para llamar la atención de la otra. Nunca antes había visto a alguien así. El aura que desprendía era especial, esta chica era especial. Desde hace mucho tiempo que nada le había llamado la atención a Isuke, pero esta vez era diferente, algo había en esa chica, algo que no podía descifrar.
– Este… –Dijo la pelirroja algo sonrojada y confundida.
Isuke, sumida en sus pensamientos, la había estado observando por minutos sin darse cuenta.
Tan concentrada estaba, que al oír la voz de la otra, se sobresaltó de golpe y se acomodó en la silla con un leve sonrojo en sus mejillas provocando una risilla por parte de la otra chica. Esto hizo que su sonrojo aumentara y que frunciera el ceño. "Nadie se burla de Isuke" se dijo a si misma.
Se aclaró la garganta y habló.
– ¿Se te ofrece algo? –Dijo con un tono serio y una mirada intimidante hacia la pelirroja.
– Traje la mercadería… ¿Esta es la Pescadería Inukai cierto? –Dijo con un tono nervioso, estaba segura de que era el lugar correcto pero la actitud de la chica la hizo dudar.
– ¿No sabes leer o que? –Dijo algo fastidiada. Odiaba las preguntas estúpidas, la hacían sentir como si estuviera hablando con un idiota o algo parecido.
– L-Lo siento... –Dijo rascándose la nuca sonriendo con algo de nerviosismo. Isuke no hizo más que desviar la mirada para ocultar su leve sonrojo, esa chica y su actitud despreocupada la hacían sentir extraña, sobre todo esa sonrisa.
– Deja las cajas allá, sobre la mesa. –Le dijo secamente, indicando hacia atrás con el pulgar sobre su hombro.
Sin tiempo que perder, la chica pelirroja se dirigió a paso firme al lugar indicado dejando un rastro de gotas de agua proveniente de las cajas húmedas que había cargado desde el muelle. Ya el encargo sobre la mesa, se secó las manos en su ropa y volvió a donde estaba hace unos segundos, estirando sus brazos adormecidos. Frente al mesón, observó a la chica que bostezaba.
– Ya está… –Le dijo a la de pelo rosa, esperando alguna respuesta. Pero la otra no hizo más que mirarla de manera neutra.
– Entonces ya te puedes ir. –Dijo con un tono aburrido y una mirada de: "Que esperas, vete…"
– No hago esto gratis ¿Sabes? –Dijo tratando de no sonar insolente. Isuke se sorprendió un poco ante la respuesta de la chica, pero luego suspiró y abrió uno de los cajones del mesón. Saco unas cuantas monedas y cerró el cajón nuevamente.
– Ten. –Le dijo secamente a la pelirroja que estaba de pie observando detalladamente cada uno de sus movimientos. Se acercó al mesón, lo suficiente como para poder recibir su paga.
Ya con el dinero, Isuke notó la cara de asombro de la otra.
– ¿Qué pasa? Ahí tienes tu dinero… –Dijo tratando de no sonar preocupada.
– E-Es mucho… N-No puedo aceptar tanto… –Su mirada se notaba preocupada y su voz con cierto tono de nerviosismo.
Isuke no sabía realmente cuanto pagarle, así que le dio diez monedas de oro, lo que ella exigiría si la hicieran cargar con tantas cajas.
– Querías tu dinero y ahí lo tienes, ya te puedes ir… –Le respondió.
– Pero… es más de lo qu-... –No pudo continuar de hablar ya que Isuke le interrumpió.
– Nada de peros, ya hiciste tu trabajo. Ahora vete. –Le dijo algo irritada, quería estar sola, se sentía extraña con la pelirroja presente.
– Bien, bien… Ya me voy… –Dijo tratando de calmar a la desesperada Isuke.
– Pero antes… ¿Cuál es tu nombre?
– Isuke, Inukai Isuke. ¿Ahora te iras? –Dijo ya al borde de perder la paciencia.
– Tranquila, ya me voy… –Le dijo con una sonrisa antes de darse media vuelta y caminar en dirección a la puerta.
Isuke se perdió en aquella sonrisa.
Segundos después, cuando reaccionó, notó que la pelirroja ya no estaba. Algo indecisa, se puso de pie rápidamente y corrió hasta la puerta, asomándose por el marco.
Ahí estaba, a unos cuantos metros, caminando despreocupadamente, la chica que hace poco había echado casi a patadas.
Dudando, dio unos pasos fuera de la tienda y se detuvo. No sabía cuando volvería a ver a esa extraña chica, así que era ahora o nunca.
Haruki se encontraba ya a unos considerables metros de la tienda en la que hace poco estuvo. Realmente no se arrepentía de haber aceptado aquel trabajo, conoció a una interesante chica y gano más dinero de lo que le deberían haber pagado, este realmente era un buen día para ella. Antes de volver a casa, pasaría a comprar dulces para sus hermanos, ya se imagina las caras de felicidad que pondrán por aquella sorpresa. Pero algo la distrajo de sus pensamientos.
Unos pasos se escuchaban detrás de ella, eran rápidos, podía tratarse de algún ladrón o algo parecido, así que con precaución, miró hacia atrás y se paralizó ante lo que sus ojos veían. Vio a la persona que menos esperaba ver (y menos corriendo), Isuke.
Sorprendida, se dio la vuelta y camino un poco para acercarse a ella para acortar distancia. La pobre chica venía a penas, al parecer no acostumbraba a la actividad física.
Ya lo suficientemente cerca, la pelirroja, con una mirada divertida, observaba a Isuke quien jadeaba. Hace tiempo que no corría de esa manera.
Cuando ya pudo normalizar un poco más su respiración, mira a la pelirroja y le dice:
– No te despediste… –Le dijo casi en un suspiro. Haruki estaba sorprendida, no se esperaba que Isuke notara esos detalles.
– ¿Corriste hasta acá solo para decirme eso? –Le dijo con un tono divertido.
– No exactamente… sabes mi nombre pero… yo no se el tuyo. ¿Cuál es tu nombre? –Le dijo finalmente la más alta.
– Pensé que no te interesaría… Me llamo Haruki Sagae. –Le dijo estrechándole la mano en forma de saludo. Isuke dudó unos segundos pero luego le correspondió el saludo.
– Un placer conocerte. –Dijeron al mismo tiempo con una sonrisa mirándose a los ojos.
Se despidieron y se fueron cada una por su camino.
Podrían tener caminos diferentes pero en ese momento tenían la misma pregunta:
"¿Volveremos a vernos?"
A/N: ¡Hola queridos lectores!
He aquí la segunda parte del capitulo, ya en el próximo volveremos con nuestra protagonista.
Espero que les este gustando por que aun tengo planeado muchas cosas para este fic.
Cualquier idea, critica, corrección o lo que sea, dejen un review o PM, se los agradecería mucho n_n
