Autor: Hota-chan

Fandom: Naruto.

Disclaimer: Naruto no me pertenece, es propiedad de Masahi Kishimoto.

N/A: este está un poco flojo. Lo rehice muchas veces pero al final no logré que quedara como quería. Lo siento.


Naruto llegó de la nada un día cualquiera. Por esos días el bar apenas llevaba dos meses y la clientela era poca. Entonces era más joven, y Naruto era apenas un niño.

El reloj marcaba la una de la madrugada cuando hablaron por primera vez.

—¿Qué hace un mocoso como tú en mi barra, bebiendo jugo? Por si no lo has notado, esto es un bar. No deberías estar preocupando a tus padres de esta manera.

El rubio apenas le miró apretando los labios, que temblaban, en un intento por calmarse.

—No podría aunque quisiera.

Kakashi no lo entendió al instante. Su desagrado hacia los jóvenes le impidió detenerse a considerar el sentido de sus palabras, y terminó atribuyéndolo a un simple problema hormonal adolescente. En todo caso, esperó hasta que se fue y, como de costumbre, cerró a las seis de la mañana, cuando los primeros trenes ya estaban en marcha.

Naruto volvió al bar después de eso. Siempre iba solo y se sentaba en una esquina, con los ojos apagados. Y entonces, para cuando el mayor quiso darse cuenta, estaba tan acostumbrado a tenerlo ahí, como si fuera tan natural, que cuando faltaba alguna noche, el lugar se sentía vacío.

Hacia el sexto mes, cuando el reloj marcaba las cinco de la madrugada, solo Naruto permanecía ahí. Kakashi le llamó con voz fuerte desde atrás de la barra y el niño alzó la cabeza, mirándole fijamente.

—¿Cómo te llamas?

—Uzumaki Naruto.

—¿Tienes a alguien que te espere en casa? —el menor negó con lentitud—. Igual que yo —suspiró, antes de sacar del bolsillo trasero de su pantalón una caja de cigarrillos. La abrió, fijándose en la cantidad que le quedaba y luego volvió a guardarla—. Ayúdame con las sillas.

—¿Ah?

—Que me ayudes a subirlas sobre las mesas.

Naruto esperó un par de segundos, como para cerciorarse de haber escuchado bien, y obedeció no muy seguro del por qué.

Esa fue la primera vez que el bar cerró temprano.