Capitulo tres.
Se encontraba en una lujosa casa parecida mucho a la suya, con un jardín enorme y bien cuidado, pues a su amiga le encantaba la naturaleza, razón por lo cual tenia muchos arboles tanto frutales como no, y plantas ornamentales y florares, era una verdadera belleza esa creación por las mismas manos jardineras de la eriza castaña.
Tenia un precioso recibidor donde tomaban el té, una decoración exclusiva donde incluía principalmente cuadros de diversas figuras artísticas reconocidas, las paredes eran pintadas de un celeste suave y los muebles tenia un tapizado hermoso y costoso, lo que indicaba la fina crianza de la chica castaña.
Esa casa, era de su amiga Tarah y su esposo Manic. La mansión Speed Zeng. Así que tendría a su mejor amiga y a su cuñado de vecinos.
– ¿estas desvelada? – le pregunto con una sonrisa picara en todo su rostro, esa mañana, previa a la celebración.
La pregunta la tomo en curva, jamás pensó que ella se interesaría por cosas así, aunque conociéndola debió de habérselo imaginado, nunca sabias con que cosas iba a salir esa chica. Cuando la protagonista de la conversación había sido otra pervertida y malpensada, había contado todo el suceso con lujo de detalles, sin omitir nada, ¡y solo tenían dieciséis! Pero Blaze jamás pregunto de eso, simplemente se dedico a escuchar con los ojos muy abiertos y las mejillas rojas por todo eso que entraba por sus oídos, juro, que parte de su inocencia la había abandonado ese día.
– ¡Oh, por Chaos! ¡Tarah! No quiero oír ni una palabra más de eso – cuando su cuñada, la señorita Sonia hablo, supo entonces que la había sacado de un lio bueno. Blaze resoplo aliviada, no quería tener que contar lo que había pasado la noche previa. Sonia continuo – no me gusta escuchar de como son mis hermanos en la cama. No quiero imaginarlo tan temprano.
– ¿no me digas que te esta dando un ataque de pureza? – Pregunto con sorna – pero si has escuchado la historia de principio a fin. No veo de qué te quejas.
La eriza fucsia sonrojo.
– Pensé que tenias que ir hoy a la constructora – le recordó fulminándola con la mirada. La eriza castaña se levanto de un salto, dejando caer su taza de té que le mancho el vestido.
Tomo toallas de papel y servilletas para tratar de quitarlo, pero se rindió, de todos modos tenia que ponerse un traje formal para ir a la empresa. Decidió tomarse un poco más de tiempo, pues sabía que su jefe no la despediría por llegar tarde. De eso estaba completamente segura, se podía decir que... tenía buena relación con él.
– Lo bueno de acostarme con mi jefe – les comento, pues con sus amigas o tenia secretos – es que no se atrevería a correrme – Sonia empezó a reírse con sonoras carcajadas y Blaze no pudo evitar soltar un risa, pues esa era la estupidez mas grande que había dicho – ¡pero es verdad! Tengo una aventura con mi jefe.
Se encogió de hombros. No tenia pelos en la lengua, decía las cosas con tal fluidez que a veces su sarcasmo no era notable.
– pero... pero – trato de decir Sonia, en un intento de hacer un comentario, pero cada vez se salía una nueva carcajada para evitar que las palabras abandonaran su garganta.
– ¡pero si tu jefe es Manic! – termino Blaze con algo de seriedad que logro al carraspear su garganta.
La eriza se encogió de hombros y sonrió divertida.
– De hecho – comenzó Sonia, se sentó firme y con las piernas cruzadas. Respiro hondo para no seguir riendo – desde que trabajas con Manic en la constructora las estadísticas se han venido al suelo. Quizás porque ahora usan el escritorio para otros propósitos
La eriza marrón de estatura reducida se sonrojo notablemente, Blaze fue la primera en notar eso.
– ¡Oh, Chaos! ¡La gran Tarah se ha sonrojado!
Sonia volvió a estallar en carcajadas, pero se encontraba tomando un sorbo mas de su taza de te frío, por lo que al reír, este busco salida por sus fosas nasales, dándole dolor de cabeza y... mas ganas de seguir burlándose.
– nunca creí que llegaría el día en que te viera así.
La eriza marrón oculto su rostro entre sus manos, apenada.
– ¡oh por favor! dime que no todos en la constructora lo saben ¡dímelo! – pero entonces notaron, que ella se encontraba burlándose, siempre le encontraba el lado divertido a las situaciones. Sonia chasqueo la lengua, ya no se reía.
– Lo siento – comenzó, negando con la cabeza y preparándose para otra tanda más de carcajadas – pero todos se dieron cuenta. Incluso, Marly la del café…
– Ya no da gracia, Sonia – le dijo, pero no le presto atención – para. Ya para ¡Sonia!
– el problema es, que no te es tan gracioso cuando se burlan de ti.
– exacto.
– Estábamos hablando de Blaze – la señalo, la gata había vuelto con su usual seriedad, mientras que la eriza fucsia seguía carcajeándose "es como una niña" pensó mientras negaba – de esta no te me salvas, gatita.
¿En verdad tenia que contarles? Porque no quería, no. Hablar con sus cuñadas de eso seria un poco vergonzoso, a diferencia de las otras ella tenía pudor. ¿Y que les diría si era inexperta? Porque si, ella aun, seguir virgen.
Manic, Sonia y Tarah, incluso Sonic, habían sido sus amigos de la infancia, los conocía de toda la vida, y no quería cambiar las cosas con él por ese matrimonio arreglado. Sonic le caía bien, al igual que todos sus otros amigos, pero nunca sintió por él más que un cariño de hermanos.
Flash back:
Era la noche después de la boda, y todos sabemos lo que eso significa.
La habitación era un lugar esplendido, en la que de ahora en adelante seria llamada la mansión Speed Malcom... era enorme y grandes ventanales de vidrio semitransparente dejaba ver una luna y puntos desdibujados brillantes de lo que deberían ser las estrellas, cortinas hasta el suelo hechas todas de seda en color champan era un hermoso adorno llamativo y complementario en las ventanas; hermosos muebles de caoba con perfectos tallados sincronizados en la madera formando un celestial dibujo; cojines de seda rojiza en los amplios sofás costosos. Las paredes eran pintadas de un perfecto y pacifico color melón, que a la luz del candelabro resplandecía tenuemente; había un enorme espejo con marco de cristal del que podías verte dese la cama; mesas de noche con lámparas individuales; un par de cuadros poco llamativos decoraban la estancia; y la alfombra roja como la sangre se extendía en el piso como un mar de carmín y escarlata. Era una sublime combinación de melón y fresa que llevaba un sello conocido por la gata lila, pero ignorado en ese entonces... detrás de todos los lujos, de todas las cortinas de seda y los muebles de caoba, detrás de las cosas irrelevantes, se encontraba el mayor miedo de Blaze por esa noche: la cama.
La miro desde la puerta, con temor desde su lugar. Se acerco dando pasos pesados. Entonces se pregunto ¿que significa Luna de miel? ¿El significado más allá de tener sexo? ¿Significaba entonces que era una manera de amarse mutuamente sin necesidad de placer carnal? Podría hacer que la luna alumbre con su luz blanca y fantasmal una escena de amor mutuo lleno de caricias y palabras susurradas al oído, amor puro... ¿¡pero que cosas pensaba!?
El lecho estaba vestido con sabanas blancas que significaban pureza, decorado con innumerables cojines de diferentes tamaños. Aun desde una distancia prudente, pudo saber que las sabanas que la vestían y hacían gala eran de la seda más pura encontrada. Ella había crecido rodeaba de lujos, había nacido en cuna de oro usando pañales de seda, conocía esas cosas, ese material que ahora cubría una cama que debía compartir con su mejor amigo de la infancia... con su esposo.
El sonido de la puerta abriéndose la obligo a dar un respingo y a voltear a la defensiva sobre sus talones para mirar con recelo a la persona que acaba de entrar por una puerta que ella sabía cerrada. Cuando se dio cuenta de quien era la persona que había entrado, en vez de relajarse se puso más nerviosa y su corazón latió aun más rápido y fuerte.
– Se han ido – dijo suavemente el erizo azul de sonrisa ladina, aunque siempre su sonrisa era picaresca, cuando veía a Blaze esta cambiaba a una mas tierna, porque la apreciaba y la quería, sabia lo buena y especial que es. Blaze había sido su mejor amiga desde siempre, la quería y la amaba, pero no la amaba como mujer, no sentía ese deseo por Blaze como cuando veía a otra mujer, que se le encendía la lujuria y la pasión. Con la gata lila todo era más tierno y tranquilo.
– ¿quienes? – pregunto la felina inconscientemente y con nerviosismo.
– ¿quienes? – repitió frunciendo un poco el ceño y sonriendo tiernamente que casi parecía desaparecer ese chico que seducía a las mujeres con solo la mirada – pues, los amigos. Mis hermanos Sonia y Manic, Tarah, Miles... ellos.
Blaze asintió simplemente y recorrió la estancia con su mirada ambarina. Hasta que sus ojos se detuvieron frente al espejo, mirando su reflejo que le devolvió la mirada. Un silencio incomodo se hizo predominante, hasta que fue roto por una voz masculina...
– Es impresionante – el erizo azul miro a su alrededor – muy lujosa. El fino gusto de Sonia en todo esto. Son sus colores favoritos.
– Lo supuse... – susurro casi inaudible – Sonia es muy buena decorando espacios...
Su voz fue tragada por la lejanía.
– si – asintió Sonic, el también se encontraba un poco cohibido, lo que era raro, pero se acaba de casar con una amiga de infancia con la que nunca pensó que llegaría a estar en esas situaciones, Blaze era buena escuchando y dando consejos, pero nunca se la imagino como amante. Camino adentrándose en su propia habitación, y se sentó plácidamente en la cama, acariciando la seda en sus manos. Le gustaría hablar con alguien, pero su confidente estaba en ese momento frente a él siendo mas parte del problema que de la solución – ¿recuerdas cuando éramos niños y Manic te hacia comer cochinillas?
– Sonia las freía con una lupa. Tarah se reía. Y tú... tú me defendías – respondió con una tenue sonrisa. Sonic palmeo a su lado, inventándola silenciosamente a que le hiciera compañía. Ella se sentó en la suave seda, el espejo al frente les devolvía la mirada.
– nada tiene por que cambiar.
– Todo ha cambiado – dijo Blaze. ¿Acaso ella era la única que se había dado cuenta? Ellos ya no eran esos niños que jugaban en el patio sin complicaciones, ellos ahora eran adultos con responsabilidades de hacer honrar a sus familias y hacer florecer ambas empresas.
Una vez mas el ambiente se lleno de tensión, pero esta vez fue rota por la voz femenina y felina de Blaze que se encontraba un poco tímida...
– esto es incomodo ¿no lo crees? – No lo miro a los ojos, porque supo que no soportaría su mirada – es nuestra noche de bodas y... y... - no sabia que mas decir. No sabía nada.
– ¿tienes miedo? – le pregunto con un tono parecido a la dulzura.
No es que Sonic no hubiera pasado por eso antes, pero sabia que su joven esposa aun seguía sin conocer el placer carnal, habiendo conocido varias jóvenes con ese mismo "problema", sabia que las mujeres se sentían cohibidas y apenadas por su inexperiencia. No le gustaba presionar a Blaze, siendo ella su mejor amiga. Pero ahora tendría que ser su mujer y amante, como su esposa que era. Para la felina no era tan fácil sucumbir a la tentación y los deseos, ella era más de las que se dejaban llevar por amor.
– Si – fue todo lo que dijo antes de que el calor subiera a sus mejillas pintándolas de un reluciente y pulcro escarlata.
– No tenemos que hacerlo esta noche si no quieres – le respondió con seguridad, a veces a la felina le daba curiosidad como hacia el erizo azul para ser tan seguro de si mismo, quería saber su secreto. Pero siempre que ella le preguntaba, el respondía "soy solo yo, no trato de impresionar a nadie" eso nunca la ayudaba a entenderlo.
Ella lo miro a los ojos, probablemente era la primera vez que miraba esos orbes olivo desde que se había convertido en su esposa. Estos demostraban seguridad en solo un par de iris. Sonic era su amigo, era su compañero, era su confidente... ahora ella no quería que pasara mas de ahí. Por un instante le levo un destello de recuerdo de ojos dorados como un atardecer en los llanos. La chica gata asintió levemente agradeciéndole su compresión y prometiéndole que tendría mas seguridad la próxima vez... la próxima vez. Ni siquiera quería que hubiera próxima vez, quería meterse en sus libros y no regresar de un mundo de ensueños, quería que sus realidades desaparecieran y que sus problemas se esfumaran, pero nada de eso sucedería.
Se prepararon para dormir, ambos se encontraban tanto físicos como mental y psicológicamente agotados. Durmieron dándose la espalda, cuerpos que no se tocan, almas que no aman...
Fin del Flash Back.
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La nueva mansión de los Speed Malcom estaba en esos momentos eligiendo su servidumbre... no se tenia mucha suerte, de hecho, Speed había dado una de sus sirvientas para que trabajara en la casa, esa era Vainilla de The Rabbit quien iba acompañada de su hija pequeña de diez años, Cream y su inseparable amigo chao, Cheese
Vainilla era una preciosa y tierna coneja que había sido la nana de los hermanos Speed desde que estos eran muy pequeños, era muy querida por la familia y considerada la segunda madre de los hermanos, y también de sus amigos: Tarah, esposa de Manic; Blaze, esposa de Sonic; y el joven Miles Prower de doce años. Por consecuente todos, le decían "Nany".
Al ser de la familia, Vainilla se encargaría de recibir las nuevas empleadas para la mansión Speed Malcom. Los días pasaban y a penas conseguía a chicas "aptas" y estaban en etapa de prueba. Pues trabajar para la gente rica no es tan fácil como se supone, ellos son muy desconfiados.
Una de las chicas era una eriza rosa, con púas cortas y lazos rojos en la orejas que le daban un toque inocente y confiable, usaba un vestido suelto primaveral en estampados de flores, pero el color predominante era el rojo. Era una prenda modesta, bonita y adecuada.
– Tendrás que quedarte una semana – dijo la amable Vainilla – esa es la etapa de prueba, si te elegimos, te quedas.
– gracias, Vainilla – dijo con una amena sonrisa. Su baja estatura y sus ojos verdes brillantes inspiraban confianza, ya no era la chica que vive al máximo con una pandilla, por un gran milagro, Amy Rose ahora era una niña tierna que trabajaría en la casa de Los Speed Malcom decentemente... o eso era lo que quería pretender parecer.
La coneja le enseño la casa, era un lugar magnifico con ricas decoraciones, como se esperaría para alguien con tanto dinero. Las paredes eran de colores cálidos. Había una gran variedad de floreros, muebles y cuadros de autores que desconocía y que obviamente no le importaban. Un gran piano en la sala de estar le recordó las fervorosas ganas de aprender a tocar preciosas melodías que la atañían desde pequeña, sueños frustrados que no se volvieron realidad, por alguna razón se sintió nostálgica y a la vez furiosa.
Camino detrás de la amable Vainilla mirando todo a su alrededor e ignorando sus palabras... habían decoraciones de plata ¡Plata! ¡Marfil! Y ¡caoba! Tanta gente muriéndose de hambre y necesitada en el mundo y la gente con dinero dándose tremendos lujos, a los ricos no les importa el mundo mas allá de ellos.
"es mas fácil pasar un camello por el ojo de una aguja, que hacer que un rico entre en el reino de los cielos"
Si ella tuviera todo ese dinero como para comprar adornos de plata... seguro fuera como esa gente.
Paseo acompañada de la coneja por cada una de las habitaciones. La sala, el estudio, la cocina, el comedor, los baños (tenían mas de diez baños en esa casa, no sabia que hacían dos personas viviendo en algo tan grande), incluso las habitaciones de los señores... la alcoba matrimonial tenia una gran cama en el centro, que parecía hecha de nubes e invitaba a subir al tren de los sueños a un mundo fantástico en donde todo lo que deseas se hará realidad.
Incluso pensamientos pecaminosos invadieron su rosada cabeza, traduciéndose en una sonrisa picara y ladina en su rostro.
La coneja la llevo rumbo a la habitación que compartiría con tres chicas mas en el periodo de prueba. Se cambio de ropa a un uniforme que no le quedaba nada mal, pero tampoco de infarto. Las personas "cultas" (como ellas misma se llamaban) les encantaban la modestia femenina, por lo que si quería lograr algo con el señor, tendría que hacer unas ligeras modificaciones.
Ya lista fue hacia la cocina, donde la ama de llaves la esperaba para darle las primeras indicaciones. Cuando ingreso se encuentra por la sorpresa de suaves notas de voz infantil cantar una canción alegremente a su madre. La voz aterciopelada y de seda era tan hermosa como coros de ángeles con gargantas de oro.
– ¿te ha gustado, mami? – pregunto la voz. Amy se dio cuenta de que era una pequeña conejita muy parecida a la señora Vainilla.
– ¿quien es? – osó en preguntar la eriza rosa, su cara estaba decorada por una enorme sonrisa. La niña conejita la miro con ojos brillantes que eran del mismo color de un precioso atardecer.
– oh, Amy, ella es mi hija, Cream – le presento la coneja – anda, Cream, saluda.
La niña se puso de pie e hizo una reverencia.
– es un placer conocerla, señorita Amy.
– el placer es mío – contesto, pues ella había escuchado algo como eso en una de las infinidades de películas que había visto junto a Silver – me parece que cantas hermoso.
La niña sonrió y sus ojos se veían más brillantes y acuosos. En ese entonces, Amy supo que se había ganado una nueva amiga. No pudo hablar lo suficiente con ella, pero quedaron en la promesa de que conversarían. Amy se puso a hacer quehaceres, algo que pensó nunca volver a hacer desde que llevaba esa vida.
Mientras picaba verduras para el estofado, se empezó a preguntar cuando vería a los señores, a lo que le pregunto a Vainilla y ella contesto:
– la señora Blaze trabaja de maestra en una escuela a unas calles de aquí. Y el señor Sonic – la eriza la miro con sumo interés – trabaja en las constructoras Speed junto a sus hermanos y demás miembros de la familia... ambos estarán aquí para la cena.
Con cada cortar de las verduras, con cada hervir y sazonar, se acercaba la hora de la cena y por ende el momento en que vería al señor Sonic de cerca.
Cuatro erizos se acercaban por la carretera en un auto deportivo rojo, el conductor era Sonic Speed The Hedgehog, principal heredero de las empresas Speed. A Sonic le encartaba lucirse, llamar la atención y conducir su deportivo a altas velocidades, todo lo contrario a su esposa.
Dejo a sus hermanos en sus respectivas casas y se fue a la suya, a la que por una razón incomoda no quería llegar, pero tenia que hacerlo. Al ingresar fue recibido por Vainilla a quien le dijo que no quería cenar, pero ella le insistió y termino sentado a la mesa junto a la gata lila.
Amy casi le suplico de rodillas que la dejara servir la cena, al final Vainilla la dejo llevar el postre con la condición de no mencionar absolutamente nada cuando estuviera sirviendo. Así que, Amy salió con la tarta de frutas para servirles.
Sonic no tenia mucha emoción cuando estaba en casa, a pesar de sus malos hábitos y su increíble gusto por las mujeres, estaba tratando de serle fiel a Blaze, la quería mucho, y no quería hacerla sufrir, aunque él sabia que ella no lo amaba nada mas que como un hermano y que de seguro no le importaría que tuviera una amante.
El postre llego, a los ojos de Blaze era la tarta de frutas de Nany, a los ojos de Sonic era una belleza exótica de cabello rosa chicle y ojos tan verdes como esmeraldas mismas.
Era delgada, con un cuerpo delineado y perfectamente proporcionado, que era aun notable bajo la ropa holgada de servidumbre, su cara era acorazonada, con la ternura de un bebé, sus ojos grandes y relucientes cuyos iris podían pasar por estrellas lustrosas, sus labios carnosos eran tocados por un color ligeramente rosado, sus mejillas levemente ruborizadas le daban un aspecto de inocencia, inocencia que no poseía, porque la chica en si, estaba divina, tenia un cuerpo de diosa esperando ser explorado como selva virginal, pechos redondos y erguidos que invitaban a ser devorados. La falda, a pesar de ser larga se veía provocativa en su cuerpo y hacía que cualquier hombre sintiera un irremediable deseo de descubrir lo que se encontraba debajo, lo que ocultaba entre ellas.
Mientras la chica sirvió las rebanadas de tarda de fruta, él la siguió con la mirada analizando sus pequeños y finos movimientos. Sin quitar su mirada olivo de ella, casi pudo jurar que la chica se ruborizo y que le dio una tierna y temblorosa sonrisa. Blaze noto eso, pero no le dio ni la mitad de importancia y se dedico a seguir con su lectura, su madre siempre le había dicho que leer en la mesa era una falta de educación, pero su madre no se encontraba ahí y esa era su casa, podía hacer lo que quisiera ahora, sin esperarse ser reprendida en cualquier momento.
La chica al terminar de servir se marcha, pero antes de desaparecer detrás de la puerta que conecta la cocina con el comedor, miro hacia atas y su mirada esmeralda se cruzo con una olivo. Sintió irremediables ganas de saber su sombre.
Mientras tomo el postre, lo devoro y lo saboreo, se imagino que era ella la que devoraba lentamente, saboreaba su cuerpo y tomaba toda la dulzura que emanaba... despertando de su trance por las palabras de su esposa, Sonic sonrió picarescamente y un pensamiento se apodero de sus noches: esa chica caería en sus encantos.
DX si tardo y a veces las escenas me quedan medio locas, ¡Lo siento! A veces el cerebro se me seca
¡Lo se! El primer encuentro debe ser épico como lo fue el silvaze, pero no estoy para cosas épicas en estos momentos, estoy ocupada con bocetos artísticos y aprendo a usar DeviantArt, y estoy estresada por lo de la academia... y Blah, Blah, Blah.
En el próximo cap les prometo un poco mas de Sivaze y Sonamy... aunque tengo la cabeza vacía.
Vuelvan pronto :*
DEJEN REVIEWS.
Att: Tarah (*w*)/
