Hola, he vuelto :'D

Lo se u.u he tardado mucho, pero estaba en la academia Dx saben como son de tediosos los estudios, ellos te consumen todo el tiempo y no te dan un lugarcito para escribir xD

Espero que este Cap compense mi retraso n.n y los ayude a esperar el próximo que será muy pronto (tengo un mes de vacaciones xD) por consiguiente, estaré tres mese mas interna ._. por lo que no podre escribir ni publicar por ese largo periodo.


Capitulo cinco.

Explosivas sensaciones.

¿El beso su mano? ¡Oh, diablos, beso su mano!

El simple toque de sus dedos con los suyos envío una sensación electrizante por todo su cuerpo hasta ese punto en especifico, ningún hombre tenia la capacidad de provocar esa sensación en ella solo con el roce de sus dedos. Ni siquiera Silver, a quien sabía que amaba y quería convencerse todos los días que se había marchado con él porque le amaba. Sus labios húmedos y cálidos habían rozado tiernamente la piel de sus manos y había despertado nervios que ella no sabía que estaban ahí, fue entonces cuando sonrojo... y se enojo.

¡Nadie tenia el derecho de hacerle sentir esas cosas! ¡Nadie!

Se enojo con él, se enojo con la hija de la ama de llaves, se enojo con ella misma, porque estaban naciendo sentimientos muy fuerte bajo su vientre que empezaban a molestarla. Había hecho un trato, y era no caer en redes peligrosas de unas aguas llamadas amor. Ella no se enamoraba... no volverá a hacerlo.

Aparto su mano con brusquedad rompiendo el contacto.

– Yo iré a ver si Tails ya ha despertado – anuncio la conejita, percibiendo atisbos incómodos y tensión en el ambiente. Como nadie le respondió, se marcho rápidamente cerrando la puerta suavemente que llego a escucharse tan o mas fuerte que el aleteo de una mariposa.

– ¿le he importunado, señorita? – pregunto comportándose como todo un caballero cuando no podía apartar la mirada del abultado pecho de la chica, actos que lo alejaban de su buena educación.

– no debería tratarme de esa manera, señor – dijo la chica con voz venenosa, enfatizando la palabra señor con un poco de sarcasmo – no soy una señorita como a las que esta acostumbrado.

– ¿que? – el erizo azul se encogió de hombros por la explosiva personalidad de la eriza que tanto le gustaba, no sabia que había hecho él para provocar enojo en ella, pero ella si que sabia perfectamente que había hecho... dejo que lo recordara a él – La conejita solo quería presentarme a su nueva amiga... y has hecho que saliera huyendo.

Fue entonces que Amy noto que estaba dejando que sus sentimientos salieran a flote y dañaran su personalidad y con ella cualquier oportunidad de hacer amistad con el señor Speed. La eriza rosa miro desconcertada por un instante el lugar donde minutos atrás la conejita había estado de pie. Amy no sabia que decir, por lo que se formo en el ambiente un largo e incomodo silencio, que Sonic rompió...

– lo siento – dijo sutilmente, confundiendo a la eriza.

– ¿que siente? – pregunto la chica.

– siento haber hecho algo para que usted se enojase.

– ¡no me he enojado! – Dijo, a los gritos, Sonic alzo una ceja y ella se dio cuenta de que había gritado, como si se encontrase enojada – está bien... yo lo siento. Tiendo a ser terca. Tendré que ir a buscar a la niña.

– Puedes ir a buscarle después – dijo él, fue entones cuando la eriza rosa movió su mirada hacia el señor, debía reconocerlo, era guapo, verdaderamente guapo. La eriza sonrió pícaramente al notar que él miraba sus curvas, que eran capaces de subirte al cielo y volverte a bajar, incluso podían hacer que te condenaras en las llamas eternas del infierno.

– ¿acaso solicita mi presencia, señor? – pregunto con una sonrisa ladina que iluminaba su semblante, sus ojos verdes penetraron en los olivos de Sonic, llevándose a cabo una batalla de fuerzas para ver quien era capaz de soportar mas, en esos ojos verdes había una sensación tan poderosa y viva como lo es el deseo.

– Solo no quiero que te vayas – se acerco a ella, quizá mucho, quizá demasiado, sus cuerpos acalorados estaban a solo un centímetro de distancia, podía sentirse el libido y la excitante tensión provocada, Amy podía sentir las caricias que su cuerpo se estaba preparando para recibir al erizar los diminutos vellos de su piel. La eriza rosa se pregunto ¿si había causado esas miles de sensaciones con solo el roce de sus labios sobre la piel suave de sus manos, que no podían hacerla sentir al estar esas labios sobre los suyos? Esas manos llenas de energía que era capaz de hacer reaccionar todo su cuerpo, podían tocar en lugares mas íntimos en donde tenia millares de terminaciones nerviosas que provocarían explosivas sensaciones en todo su ser.

– ¿por que? – Osó en preguntar – ¿por que no quiere que me vaya? – una sonrisa aun más radiante se extendió en su sutil rostro.

– porque quiero hacer esto – se acerco mas a ella, eliminando el espacio existente entre ambos, pegando su cuerpo al suyo, para que juntos sintieran como ambos temblaban con ese roce que parecía tan íntimos entre sus cuerpos, pensando que aun podían acercarse mas y ya se encontraba soltando un gemidos y empezando a hiperventilar, no podía creer todo lo que podía sentir con hechos que eran cotidianos junto a Silver.

No pudiendo seguir negándolo mas, se besaron en la boca arrebatadoramente, quitándose el aliento y devorándose uno a otro, como bestias salvajes que por fin estaban saciando su hambre. Labios suaves delineados por lenguas húmedas, lenguas que bailaban una danza erótica que solo acumulaba un jugo dulce del néctar del placer y la pasión, que se convertía en veneno al saber que solo era pecado.

¡Viva! Ya la tenia, ya era suya, había sido tan terriblemente fácil obtener a la nueva sirvienta, aquella chica rosa de cuerpo deseable, ninguna nunca antes se había resistido a las tentaciones que provocaba Sonic Speed. Todas, sin importar lo dura que sean, terminaban comiendo de la mano del erizo azul. Pero lo que no sabia, era que este juego podía llegar a voltear los papeles.

Querían explorar sus bocas por completo, probando la dulzura de labios y bebiendo de ellos todo ese veneno, que en algún momento los mataría, como amantes malditos destinados a la tragedia, enseguida se volvieron una maraña de manos extraviadas en el cuerpo del otro, por eso, solo por eso Amy recordó quien era y lo que no era...

"Vamos preciosa, ven con papá" esa voz, esa terrible voz era la que escuchaba en su mente cuando el hablaba llamándola preciosa, cuando sus manos exploraban su cuerpo y tocaban atrevidamente esos puntos que la llenaban de sensaciones, en parte le gustaba, pero por otra parte le traían recuerdos, malos recuerdo que nunca en la vida había podido olvidar, que no habría podido siquiera superar de no haber sido por Silver.

– Preciosa… – era un susurro, era un halago de parte del joven azulado, pero a la vez también se convertía en aquella palabra que asquerosamente surgía de los labios de un pervertido.

Se separo de él bruscamente y le dio una cachetada cuando volvió a llamarla preciosa, solo entonces se dio cuenta de que lagrimas traviesas bajaban por sus mejillas por culpa de las malas pesadillas del pasado.

– ¡no vuelvas a tocarme! – le grito a Sonic, pero no lo veía a él – ¡no soy una ramera!

Salió de esa habitación cerrando la puerta de un portazo. Su actitud desconcertó a Sonic, la joven era tan explosiva como una nube, tan igual a un día soleado que de repente se convertía en un día de lluvia. ¿Que la había incomodado? ¿Que la había hecho enojar? Si había estado tan mansa y dócil como una yegua, disfrutando de los placeres de la vida, Sonic llevo su mano a su mejilla ardiente, donde la chica había desatado su cólera, sonrió ladinamente y pensó. Pegaba fuerte y besaba duro, percibió en su gusto un sabor oxidado de una gota de sangre de haber mordido la suave carne interior de la boca, cuando el beso se volvió desesperado y ella mordió fuertemente sus labios. Quería volver a probar sus labios.

Siguió a la chica, tenia que saber que le había pasado, cual había sido el error que cometió, para no hacerlo de nuevo y dejar ser besada de nuevamente con la misma intensidad que ese primer beso.

– ¡Amy! – La llamo – lo siento, ¡por favor dime que he hecho mal!

– ¿quien es Amy? – le preguntaron unos ojos melados llenos de fulgor del sol y la vitalidad de una rosa recién cortada, así como los rayos del alba como primera luz del día, dueña de esos ojos lleno de fuerza, estaba ella... Blaze.

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Blaze se encontraba en su habitación, no la matrimonial que compartía con Sonic en su ahora nueva casa, sino en una que ella había ambientado a su gusto y llenado de estantes cubiertos por miles de libros que llegaban hasta el techo y repletaban las paredes de ese bien tan preciado para la felina. Era una habitación grande y cálida, como el fuego o como estar muy, muy cerca del sol, algo en ella la hacia perderse en un mundo lejano de fantasías. La gata lila estaba sentada de manera relajada sobre un sillón de terciopelo muy caro que le había regalado su padre, con las piernas sobre este de una manera poco propia, dejando que la falda de su vestido se deslizase hasta dejar ver la piel de sus muslos, de haber estado su madre en ese lugar ya la habría abofeteado por optar esa posición que para ella resultaba cómoda, pero que para otra señora de la alta sociedad hubiera sido algo grotesca, vulgar y obscena. Su madre la había llamado cualquiera, como solía decirles a las hijas de Aleena y Sarah, pensaba que esas dos erizas serian un mal ejemplo para su Blaze... negó lentamente con la cabeza, quería eliminar de su mente todo pensamiento acerca de su madre, ella estaba en esa habitación para pasarla bien y descansar, no para atormentarse por lo que pensaría su madre si la viese. Quiso perderse de nuevo en ese mundo al que tanto le encantaba ingresar, era como fundirse con sueños reales y sentir todas las sensaciones en carne propia, entonces se le vino a la mente una idea... ¿por que no escribir ella misma su propio libro? Uno lleno de fantasía, uno lleno de todo aquello que ella pensaba que carecía... al bajar el libro que tenia durante horas al nivel de su cara, se sorprendió tanto de ver a ambas erizas, fucsia y marrón, en su cuarto "privado" y con sus libros en la mano, dio un respingo.

– ¡Hombres! Son tan, pero tan, ¡pero tan! Persuasivos, ¡tan manipuladores! – dijo Sonia con vehemencia al alzar la vista de las innumerables letras de aquel libro prohibido que había tomado al azar de la repleta estantería, sus ojos brillaban con algo parecido al deseo – ¡estas novelas que lee Blaze! – exclamo con éxtasis y estallo en risas junto a su amiga castaña, quien miraba al igual que la fucsia uno de los muchos libros de Blaze y tenia en su rostro igual expresión maravillada, excitada.

Blaze se ruborizo al instante, como si sus dos amigas estuvieran hurgando en sus secretos, en sus mas íntimos secretos, por que eso significaban para ella, era como si la que hubiera vivido todas experiencia hubiese sido ella y esos serian como sus pecados y no los de personajes ficticios nacidos de la imaginando de maravillosos autores.

– Con razones pasa tanto tiempo con estos libros – objeto su amiga castaña, con diversión centellando en sus ojos y surgiendo de sus palabras.

– ¿¡des... desde cuando... están aquí!? – fue lo único que se le ocurrió decir, lo único que se le ocurrió preguntar, tartamudeando y desviando la mirada, su cara se pintaba de miles de colores, porque nadie mas que ella sabe lo que se oculta detrás de las tan adornadas y llamativas portadas de aquellos libros, aunque una portada menos llamativa no significaba que los libros no tenían nada bueno que ofrecer, al contrario, eran estos lo que mas secretos podían revelarte, era como si un vagabundo te susurrara al oído el lugar exacto en donde encontrar miles de monedas de oro, radiantes y costosas.

– El tiempo suficiente, querida – dijo la fucsia, abanicándose su acalorado cuerpo.

Blaze se puso de pie, sus mejillas no podían colorearse mas de lo que ya estaban, le arrebato con fuerzas los libros a las erizas y llevando su frente en alto volvió a colocarlos en sus respectivos lugares en el estante.

– ¿que querían de mí? – pregunto a la defensiva, fulminándolas con la mirada.

La castaña fue la primera en hablar, luego de caminar por la estancia recorriendo con la mirada cada uno de los objetos y sentándose en el mullido sillón de Blaze, dijo:

– Veníamos a invitarte a un fiesta – tomo el libro que segundos antes la felina había estado leyendo, pero la gata se lo arrebato de las manos, temiendo que descubrieran mas de lo que ya sabían.

– ¿una fiesta? – pregunto desconcertada, nunca sus amigas la habían invitado a un fiesta tan informalmente, usualmente era por medio de cartas o tarjetas de invitación para algún cotillón o cocteles.

– A una disco – aclaro la fucsia – nunca has ido a una, Blaze, ya es hora de que te des un poco de libertad y tomes un trago ¡tienes veinte años!

– ¡no me gustan ese tipo de lugares! – Dijo tajante, caminando nerviosa por la habitación gracias al simple hecho de que esas erizas invadieran su santuario – prefiero quedarme aquí leyendo libros.

Sonia la miro alzando una ceja y una sonrisa tunante se extendió en su sutil rostro, por lo que había leído en ese pequeño fragmento de aquel libro, había entendido porque Blaze le gustaba pasar horas con ellos.

– Como quieras – dijo, insinuante – Vámonos, Tarah.

– deja las manos quietas mientras lees – añadió la castaña antes de salir por la gran puerta de abedul… las carcajadas de ambas erizas resonaron en sus oídos mucho después de que se fueron y sonrojo mas de lo que lo había hecho al escuchar ese ultimo comentario e insinuación.

No podía concentrarse en su lectura, estaba pensando en Sonic y en lo ocurrido en la mañana…

Flash Back:

– responde… ¿quien es Amy? – le pregunto, pero el erizo pareció que le habían comido la lengua y se había quedado imposibilitado para hablar, las palabras se le quedaban atoradas en la garganta y todo lo que soltaba no eran mas que balbuceos sin sentido – espera… - Blaze entrecerró los ojos – ¿estas enredado de nuevo con sirvientas? – adivino, suponiendo lo mas obvio puesto que no vivía nadie mas con ellos que Nany, su pequeña hija y las sirvientas.

– No – logro soltar Sonic con algo de esfuerzo. Pero Blaze no era tan fácil de engañar, puesto que era su amiga y la conocía de toda la vida, no había nadie más que ella que supiera lo que pasaba por la cabeza de Sonic.

– A mi no puedes engañarme – le reprocho – te conozco… y puedes confiar en mi.

– ¡es verdad! – Exclamo con nerviosismo – confió en ti, eres mi mejor amiga y si hay otra te lo diría.

Se fue entonces, sin admitir nada, pero ella sabia perfectamente que algo había pasado, aunque el quisiera esconderlo. Dijo que confiaba en ella, pero no era verdad, porque si así fuera, él abría tenido la decencia de admitirlo y contarle sus problemas, aquello que lo atañía, sin embargo no lo hizo, por eso ella decidió no confiar tampoco en él.

Fin del Flash Back.

Ese simple recuerdo también tarjo consigo el de aquel chico con el que había dado el paseo. Había decidió no contarle nada a Sonic de él. Pero ¿Por qué pensaba en él? Quizá ya empezaba a sentir algo más fuerte que una simple atracción y una sensación de amistad y gratitud. No lo sabia, pero había algo que si sabía: tenia que volver a verlo.


Amy y Sonic se han dado un primer beso, pero ¿habría estado bien haberlo hecho? ¿Qué le sucedió a Amy? ¿Quién la había llamado "preciosa" tan pervertidamente y la había dañado en su pasado? ¿Blaze podrá volver a confiar en Sonic? ¿Qué hará para volver a ver a Silver? ¿En que terminara todo este enredo de sentimientos?

Para encontrar respuestas a estas preguntas tienen que seguir sintonizando el mismo canal (xD ok no, ni que fuera televisión). Lo se, casi no hice Silvaze, pero para el próximo espero poder hacer un poco mas de Silvaze y Sonamy.

Respuestas a Reviews que no puedo mandarles PM :/

Melanie Urrea: xD lo siento, estoy ocupada con académicos y mis estudios empezaron, así que voy de lleno con mi carrera, pero seguiré escribiendo cuando tenga tiempo, Tarah siempre termina sus historias OwO

Bcl: no me he inspirado en nada xD no que yo recuerde, nació así como así un día que no pude dormir y pos xD me levante de madrugada a escribir la historia. Creo que fue la desilusión de que nadie leyera otro Silvaze que escribía. Y pues, creo que si hare algo entre Tails y Cream, pero todavía no me decido.

Gigi: respondí anteriormente en un review no se si viste mi respuesta a tu pregunta, pero de todos modos xD aquí va: Leoa está bien, no le ha pasado nada malo, simplemente son problemas de falta de inspiración, cosa que nos pasa a muchos, volverá a publicar cuando le venga la inspiración xDD

Sin nada más que decir, gracias por leer, dejen un review si es que quieren.

Espero les haya gustado estas explosivas sensaciones xD

Att: Tarah.