Mentiras Dolorosas
Capítulo 2 '' El comienzo de una farsa ''
No podía siquiera pensar con claridad, todo su cuerpo parecía querer flaquear en cualquier momento, sus manos se sentían tan heladas y temblaban, estaba demasiado nerviosa por lo que había ocurrido, muchas emociones la inundaban pero ahora que recobraba la razón, no quería pensar nada más.
Si estaba dispuesta a saber por que él la había besado, tal vez se llevaría una sorpresa si indagaba las razones de sus acciones, lo cual le aterraba descaradamente. Así que, prefería mantenerse serena y no crear ilusiones falsas.
Por otro lado, Naruto y Sasuke iban a la cabeza mientras seguían caminando, el Uzumaki estaba tratando de ingeniárselas para desesperar a su amigo y así obtener alguna respuesta sobre lo que sucedió hace algunos minutos.
Naruto sonreía ampliamente, observando por el rabillo del ojo al Uchiha y éste conservaba su vista fija al frente.
– ¿Qué tanto miras imbécil? –cuestionó mientras seguía caminando.
– Sabes lo que esta pasando por mi mente ahora mismo –respondió con astucia–. No lo puedes negar ahora que lo sabes.
Sasuke sabía de antemano que las intenciones de aquella platica estaban directamente involucradas con Sakura.
– No tengo nada que decirte –dijo con frialdad, recordando que Sakura podía escucharlos.
– ¿Te gustó el beso? –indagó vagamente, en un susurro que iba dirigido al Uchiha.
Por supuesto. No había duda de ello. Sakura tenía labios suaves y dulces que nunca se había atrevido a probar hasta ahora, incluso se había entretenido con ellos más de la cuenta sin llegar a percatarse de que era el primer beso que le habían dado a esa mujer.
No había estado nada mal, pensó. Ahora que la había probado singularmente iba a querer más.
Aquella salida que habían planeado anticipadamente terminó de lo más normal, ninguno de ellos se dirigió la palabra en todo ese tiempo, aunque Naruto se esperaba un ambiente mucho más animado, el acontecimiento anterior fue suficiente para callar a Sakura.
El Uzumaki se percató de que ella estaba tan nerviosa y quizá demasiado pensativa. Cuando se dio cuenta que Sasuke estaba a punto de ir al baño en el restaurante él pronto siguió sus pasos. Necesitaba saber lo que Sasuke pensaba.
– ¿Por qué evitas el tema? –preguntó directamente mientras su amigo se lavaba las manos y se miraba al espejo.
– Ya lo he dicho antes, no hay nada que decir de esto –respondió con seriedad.
– No es suficiente, lo que he visto no lo deja claro –suspiró y trató de calmarse, Sasuke siempre era desesperante–. ¿Así que ya son novios?
Sasuke sonrió con altanería, iba a fastidiarlo un poco.
– Así es, supongo que, al final necesito algo con que distraerme –siseó encogiéndose de hombros, Naruto rápidamente enfureció.
– No digas tonterías –alzó la voz–. No sabes lo que estas diciendo.
– Es muy tarde para hacerse hacía atrás… –finalizó y salió del baño regresando a su labor dejando a Naruto impactado.
Iba caminando tranquilamente hasta quedar a solas con Sakura, él se encontraba impávido y supo que ella volvió a tensarse cuando lo vio nuevamente. La observó mientras que ella huía de su mirada.
¿Acaso no le había gustado? Arrugó la frente. Se estaba imaginando cosas, ella había correspondido el beso definitivamente, a pesar de que al principio ella intentase apartarlo debido a la sorpresa, unos instantes después ella se encontraba probando el primer beso del amor de su vida.
Sonrió de lado, él tenía toda la ventaja en ese campo.
– ¿Sigues nerviosa por lo que paso? –preguntó repentinamente, mostrándose desinteresado.
Sakura finalmente miró a Sasuke, sus orbes oscuros parecían querer penetrarla por tal intensidad, ella inevitablemente se sonrojó al no dejar ni mirarlos, eran muy atrayentes sin lugar a dudas. Abrió la boca levemente pero no podía hablar, estaba alarmándose.
– Fue mi primer beso –respondió con dificultad y tratando de ocultar su vergüenza, nuevamente huyendo de la mirada despiadada del Uchiha.
No era una sorpresa para Sasuke, aunque por dentro lo supiese. Sakura era lo suficientemente atractiva como para llamar la atención de más de un hombre y por consiguiente quizá hubiese dado su primer beso con anterioridad, pero como ella siempre declaró amor y lealtad difícil de creer, fue extraordinario averiguar que efectivamente había sido su primer beso.
¿Acaso podía sentirse más privilegiado? Tal vez.
– Adivinen quién tiene una buena noticia, y sorprendente de su parte si mi opinión buscan –habló Naruto recién llegando y mirando a ambos con notoria seriedad–. Sasuke, ¿tienes algo que decirme ahora que he llegado?
El suficiente fastidio arribaba, el Uzumaki buscaba escuchar que Sasuke admitiera su nueva relación con Sakura, era indiscutible.
No daría su brazo a torcer ante tal reto.
– Ella es mía ahora –dijo impresionando a la Haruno y al Uzumaki.
– ¡No es la manera de decirlo, idiota! –advirtió el joven rubio.
Sasuke se encogió de hombros, todos estaban sorprendidos, se levantó de la silla y empezó a andar sin decir siquiera alguna palabra sobre lo que estaba sucediendo.
Cuando todos regresaron, cabe decir que se había formado un gran silencio entre los tres, Naruto prefirió no decir nada más y se dirigió a su habitación, estaba cansado y necesitaba dormir.
El Uchiha estuvo a punto de largarse a hacer lo mismo, pero algo lo detuvo precipitadamente. Se atrevió a ir a la sala de estar, en donde estaba Sakura, terminando algunas labores de la escuela.
Ella lo miró consternada y se mantuvo ocupada regresando a sus tareas, Sasuke hizo una mueca extraña a pesar de que ella no lo mirara.
– Ten una linda noche Sasuke-kun –habló ella mientras seguía escribiendo en su libreta, él tenía las manos en sus bolsillos, como si nada le importase.
– Hmph –respondió–. Igual.
Sentía que era necesario hacerlo, tenía la vibrante necesidad de acercarse a ella y hacerlo, no importaba nada. Una vez lo había hecho y nada podía impedir que lo siguiese haciendo.
Caminó algunos pasos para apartar con brusquedad las cosas que estaban en la pequeña mesa donde ella trabajaba, todo eso la distraía. La tomó de las mejillas y la obligó a que lo mirase.
Sakura estaba muy roja.
– No huyas.
Ella se levantó a causa del movimiento y en un abrir y cerrar de ojos nuevamente se encontraba siendo presa de los labios de Sasuke, no había tenido tiempo suficiente para reaccionar.
Esas avivadas sensaciones fueron suficientes para llenarla completamente, aunque una parte de su cabeza le decía que se separará, otra más hacía que ella siguiera ahí embelesada. Le gustaban los labios de Sasuke, siempre los había deseado hasta en sus más extraños sueños, probarlos era mucho mejor que la fantasía. La humedad de sus labios la sumergían en un mar de sensaciones, la lengua del Uchiha lamía los labios de la Haruno provocando cosquilleos que la fascinaban intensamente.
Comprendía que Sasuke podía ser tan intrínseco para ella, que le costaba dejarlo.
Sasuke trató de profundizar el beso, llevando sus manos a la cintura de ella, pero sabía que ya era suficiente, si no quería…
Resultaba increíble hacerlo, aquella necesidad iba más allá de ello. Algo frustrante a decir verdad. Descubrir que era un gusto era estresante.
Frunció el ceño cuando se separó de ella, preguntándose y maldiciéndose a sí mismo por sentir esas sensaciones, culpando a ciertas necesidades fisiológicas de todo.
Se fue a dormir molesto y ni siquiera se despidió de ella.
Despertó con dificultad, todos los recuerdos le llegaron inmediatamente, su corazón se aceleró y sus mejillas recobraron el color rojizo. Se levantó rápidamente para ir a la escuela aunque tuvo que darse un baño, deseando no encontrarse a nadie por ahí.
Se vio apresurada por salir del baño ya que se le estaba haciendo tarde, que no se percató de que en su camino se estrelló con alguien.
Ella cayó al suelo de espaldas mientras que sentía unas manos caer a sus costados, al abrir los ojos casi se infarta al ver al Uchiha sobre ella, enfurecido o más que eso.
– ¿Qué mierda ocurre contigo? –inquirió molesto, la toalla de Sakura estaba por debajo del límite y cualquiera hubiese pensado mal.
Estaba tan enrojecida que no respondía, estaba tan expuesta que era como si la estuviesen tocando.
– ¡Responde! –ordenó.
– ¡Lo lamento! –respondió repentinamente–. Se me estaba haciendo tarde para ir a la escuela que no supe que…
Sasuke no se atrevía a mirar a Sakura, se reincorporó con los ojos cerrados y el ceño fruncido, estaba seguro que no iba a ser bueno si la miraba en esas condiciones.
– Como sea –decía él–. No lo repitas.
La manera en que lo había dicho fue cortante y fría que incluso ella se sintió mal, se dirigió a su habitación y al salir con el uniforme ya puesto, se encontró con Naruto y Sasuke desayunando.
– Lo único que me gusta de ti es cuando cocinas –decía Naruto engullendo toda la comida que tenía servida–. Quién lo diría, tal vez ese horrible carácter no te ayude pero cuando preparas algo… te ganas mi corazón.
– Buenos días –saludó ella a ambos.
– Sakura-chan ¿estas lista para irnos a la escuela? –preguntaba Naruto terminando de desayunar, ella asintió–. Diviértete haciendo nada, Sasuke, nos veremos después.
Sakura y Naruto se fueron juntos dejando a solas al Uchiha. Él resopló fastidiado esperando que pasaran las horas para volver a verlos, no había nada más que hacer, él ya había terminado la escuela y faltaban ellos.
La primera en regresar fue ella, apareciendo silenciosamente en el departamento.
Para Sakura había sido un día muy agotador y lo que deseaba en esos momentos era descansar y no saber nada de las personas, el estrés que llevaba se debía a los constantes proyectos escolares, nadie la apoyaba y ella era una persona completamente responsable, eso se ganaba por trabajar en equipo con los holgazanes de Kiba y Suigetsu.
Sasuke estaba sentado en el sofá, con la mirada serena y los brazos cruzados, se veía de mal humor. Sakura decidió no decirle nada, continuando el camino hasta su habitación, por lo que veía Sasuke seguía sintiendo cierto desprecio hacía ella.
¿Sería cierto que ahora tenían algún tipo de relación? No tenía ánimo para pensarlo.
Pero se detuvo, quería averiguarlo.
– Entonces… –comenzó a decir con la voz temblorosa–. ¿Lo que has dicho de nosotros es cierto Sasuke-kun?
Ella se dirigió a él con completa naturalidad, él la miró con seriedad pero después esbozo una sonrisa de lado.
– ¿Pensabas que no? –inquirió, más parecido a burla que a una cuestión.
– Pensé que era una farsa –no estaba segura de así decirlo, pero ya había sacado sus conclusiones así–. ¿Sasuke-kun? ¿Qué sientes por mi?
– Tsk, no empieces con esto Sakura –estaba comenzando a irritarse, no quería decir nada al respecto, por que no había nada que sentir por ella, tal vez deseo.
Pero Sakura estaba decidida a saber más de ello.
– Yo quiero saberlo –pidió agachando su mirada.
Sasuke suspiró.
– …Te quiero –dijo, pero no fue precisamente por sentirlo, si no por hacer que la Haruno lo dejase de molestar, ella no estaba muy convencida de lo que él le estaba diciendo y pudo darse cuenta.
– Ya veo –comentó irónicamente, comenzó a caminar a punto de abrir la puerta.
Sasuke se enfureció instantáneamente y logró alcanzarla hasta sujetarla de la muñeca,
Pegó sus labios a los de ella de forma brusca sin soltarla, si no entendía con palabras iba a hacer que lo entendiera de esa manera. Ella no se apartó pero no correspondía el beso, estaba sorprendida.
Sabía que con eso bastaba para creerle, pero…
Aunque fuese así, le dolía.
Sasuke intentó hacer que ella se dejase llevar, le causaba rabia que ella fuese insistente al obtener una absurda respuesta, cuando lo mejor era disfrutar de todo y sin embargo ella era demasiado terca. La apretó más contra sí, le molestaba todo de ella, ¿por qué había decidido decir tantas estupideces como lo era volverá suya?
Maldecía que ella lo hiciese perder los estribos tan fácilmente.
Cuando la separó, la miró a los ojos.
– ¿No piensas entender lo que digo verdad?
– Yo…
– Eres mía, ahora lo eres –sentenció dando un fuerte portazo desapareciendo de ahí.
Ella sonrió, casi imperceptiblemente pero lo hizo. Estaba cayendo justo donde no quería hacerlo pero, al imaginarse que podría tener una oportunidad con la persona que más quería le orillaba a crearse alguna esperanza.
Tenía que seguir averiguándolo, tal vez… tal vez él, si pudiese sentir algo por ella, aunque no lo admitiera.
Muchas gracias a todos por los reviews.
