Edward sale corriendo, lo que me deja algo de tiempo para meditar. Edward, el beso, ¿lo habrá dicho en serio? No creo que haya sido una broma, pero tampoco quiero terminar lastimada. Decido darle una oportunidad. Yo lo amo, y él me dijo que me am… no. Él dijo que yo le gustaba, y eso es bueno. Ya va a llegar el momento en el que diga que me ama.
Decido volver al quincho, pero me doy cuenta de que no sé dónde está. Me empiezo a asustar. Me planteo correr por alguna dirección y así lo hago, pero con la adrenalina y la carrera me tropiezo con una raíz y caigo. Me abro la herida que tenía antes en el brazo. Está sangrando más. Me apuro, pero teniendo esta vez un poco de precaución. Tengo una herida en el brazo, en la cabeza y en la pierna. Sigo corriendo tratando de ver algo. Diviso luces. Sigo corriendo. Cuando veo el quincho pongo un poco más de velocidad hasta llegar. Abro la puerta. Todos están sentados, hablando tranquilamente, hasta que se escucha el grito de Alice
-¡Bella que te paso!-grita mi amiga acercándose a mí. Veo que todos se paran, tratando de llegar a mí, pero Sam los frena. El mas desespeado de todos es Edward. Intenta llegar a mi, pero Emmet lo detiene. Sam viene hacia mi y se arrodilla para estar a mi altura. Me levanta la cara por el mentón para ver mi herida. En eso Edward llega a mi lado y me toma de las manos. Y o lo miro. Está preocupado, sus ojos lo delatan. Trato de traquilizarlo con la mirada. Por otro lado, mi amiga está muy alterada
-¿Qué te paso Bella?-pregunta nuevamente Alice acercándose y agarrándome el brazo. Yo siseo levemente ante el toque, pero al parecer Edward lo escucha y me mira preocupado.
-Me caí-digo mirando al suelo
-¿Qué te caíste?-pregunta Sam alterado-¿Pero qué hacías en el bosque?
-Estaba jugando como todos, me escondí y no sabía qué hacer, me entró pánico y salí corriendo. Tropecé con una raíz y caí-dije simplemente. Edward maldice
-Debería haberme quedado con vos-susurra apenado y preocupado. Le acaricio la mano con mi pulgar, y es en ese momento cuando mi mejor amigo Jacob decide aparecer. Edward se desespera cuando Jake me separa de él, pero logro tranquilizarlo con una mirada. Mi amigo me lleva a la mesa y me venda con la ayuda de Sam. Me trata el brazo y el tobillo. Como la cabeza dejó de sangrar me dan hielo para colocarme y que no me salga ningún chichón. Me lo coloco sobre la herida y siseo. Está frío. Voy a sentarme con los chicos, y después de sufrir el interrogatorio, la charla se vuelve tan normal como siempre.
Miro el entorno. Alguien encendió un fuego adentro de la estancia. Jasper había sacado la guitarra y estaba tocando algo de música. Cierro los ojos, pero no me puedo relajar completamente. Tengo que estar sosteniendo constantemente el paquete de hielo para que no se me hinche la herida. Suspiro y coloco el hielo en su sitio pero una mano me lo impide. Volteo la cabeza y veo a Edward. Está sonriendo tristemente.
-Ven-me dice tendiéndome una de sus manos. La agarro, pero la pierna me hace una mala jugada, y si no fuera por Edward, yo estaría en el piso. Edward me sostiene por la cintura. Yo lo agarro por el cuello. Nos encontramos en la misma situación que presencie hoy con Tanya, con la diferencia de que lo nuestro era más íntimo. Ambos estábamos muy cerca. Me inclino y beso su mejilla
-Gracias por atraparme-le digo
-No hay problema-dice y me guía a un banco alejado. Él se sienta y me hace colocarme de espaldas a él. Me agarra por la cintura, y con su mano restante me coloca el hielo en la herida. Volteo para ver a mis amigos. Alice está que salta del asiento igual que Rosalie. Jasper ríe levemente, pero Emmet estalla en carcajadas por algo que yo no escuche. Jacob tiene una gran sonrisa en su cara. Todos los demás están entretenidos en otra cosa, o sonriéndonos y cuchilleando. Pero la mirada que más penetrante y furiosa es la de Tanya. Ella nos mira fijamente, clavando su mirada en nosotros. Sus ojos expresan furia. Me estremezco, y me desconecto de todo el mundo. Jasper está tocando una lenta con la guitarra, nosotros estamos junto al fuego. Me acurruco, apoyando mi cabeza en el pecho de Edward, y él me pega más a sí mismo. Así estamos hasta que nos llaman. Dejo la herida de mi cara al aire y vamos hacia los chicos. Sam se para en el medio de todo el grupo y espera hasta que nosotros hagamos silencio.
-Bien chicos, para la próxima actividad necesito que algunos chicos salgan. A ver… Bella, Tanya, Kate, Jasper y Jacob. Chicos salgan y luego en unos minutos Seth los irá a buscar entendido?
-Si-decimos todos. Vamos afuera y esperamos a que nos llamen.
Yo soy la primera. Entro en la habitación. Todos tienen caras de graciosos, parecen estar ocultando la risa. Seth me guía hacia dos escobas colocadas paralelamente. En un extremo está Emmet y en el otro Edward.
-Bien Bella, vos vas a hacer esto. Te vas a parar acá, apoyando los pies en las escobas. Ósea, quedando parada en las dos escobas, apoyando con un pie el mango de cada una. Muy bien. Los chicos te van a levantar si? La cosa es que para ayudarte vas a tener a dos chicos en los que te podes apoyar al principio. Cuando ya no tengas nada más en lo que apoyarte vamos a empezar a contar. Tienes que mantenerte en las escobas por la mayor cantidad de tiempo posible. Entendido?-dice Sam. Me voy a caer. Lo presiento. Pero al menos está Edward. Él no va a dejar que abrace el piso ¿no?. Asiento temerosa y coloco los pies en las escobas. Me vendan los ojos.
-Bueno Bella, en tres, dos, uno, ya!-noto que empiezo a subir. Me sostengo en los chicos, pero me doy cuenta de que los estoy dejando abajo. Ya no estoy apoyada en nada. Uno, dos, tres, cuatro… Mi equilibrio empieza a flaquear, y me empiezo a tirar para atrás. Siento unos brazos agarrándome y la voz de Emmet retumbar por toda la sala. Me saco la venda. Edward me deja bajar. Al fin, el suelo. Sentí que estaba altísimo.
-Y bien Bella, que te pareció? Hasta donde subiste para vos?-pregunta Sam interesado. Emmet estalla de nuevo pero lo paso por delante
-Creí, que tocaba el techo, pero ¿estaba alta no?-pregunto
-Temo decir que lo único que subiste fue cuarenta centímetros-dice Sam tentándose. ¿Cuarenta centímetros? No lo creo, yo estaba altísimo-Pero no te preocupes, ahora va a pasar otra persona y te lo mostramos
Y así fue. Ellos te levantaban cuarenta centímetros. Los dos chicos se iban yendo para abajo hasta que en un punto se movían para los costados y así parecía que no estaban más. Muy buena broma. Todos caían, o pensaban que estaban en el cielo. Me maravillaba la fuerza de Edward.
Cuando todos terminaron de pasar nos sentamos alrededor del fuego. Edward se va con Emmet, Jasper, Kate y Tanya, y yo me quedé con Alice, Rosalie, Jacob y las chicas. Ed y Jazz empiezan a tocar la guitarra, y todos cantamos. A eso de las doce todos se empiezan a levantar para ir a dormir, y yo los imito, pero en vez de acostarme, voy a dar una vuelta por el bosque. Me siento en un banco que hay por ahí y levanto mi mirada al cielo. Hay muchas estrellas. Reconozco algunas constelaciones como la osa mayor, la cruz del sur el cinturón de Orión entre otras. Me pierdo mirando el firmamento hasta que siento unas manos agarrarme por la cintura.
-Es hermoso ¿no?-pregunta Edward elevando su cabeza
-Si, así es-digo afirmativamente.
-Aunque creo que hay algo más hermoso que las estrellas-dice sin bajar su mirada del cielo
-¿A si?-pregunto interesada -¿Y qué?
Edward baja lentamente la cabeza y me mira.
-Tu-dice y se acerca. Me besa y yo lo sigo. Así pasamos un par de horas. Besándonos, hablando y bromeando. Pasadas las dos decidimos volver a las carpas. Yo me voy hacia la mía y el a la suya. Yo duermo con Alice y Rosalie y Edward solo. Cuando entro a mi carpa veo que las chicas me miran. Suspiro y procedo a contarles todo. Alice chilla y empieza a saltar en su colchón inflable.
-¡Yo sabía yo sabía te lo dije Bella!-dice abrazándome
-Si Al, me lo dijiste- suspiro. Empezamos a hablar, pero Rosalie se aburre y decide salir y hablar con Jacob y los chicos. Salimos. Ellos están despiertos. Empezamos a tontear todos y a reír. Todo está bien hasta que escucho a Tanya gritar.
-Chicos se pueden callar. Todos queremos dormir. Edward hace dos días que no echa una siesta, cállense y dejen dormir a todos-dice enojada.
Me siento mal al instante. ¿Cómo que Edward no duerme hace días? Necesito ir a verlo. Cuando todos nos acostamos hablo con mis amigas y ellas me dan su aprobación. Salgo de mi carpa y voy a la suya. Trato de abrir silenciosamente el cierre y lo hago. Entro haciendo el menor ruido posible. Lo veo. Está acostado, sin remera, con los ojos cerrados. Sonrío. Es muy guapo. Al parecer todavía no se percata de que yo estoy acá con él, por lo que decido agarrar su mano. Él se sienta al instante y me ve. Sonríe y toma mi mano.
-¿Qué haces acá?-pregunta mirándome
-Me dijeron que hace algunos días que no dormís-digo mirándolo. Me doy cuenta de que bajo sus ojos tiene unas grandes ojeras. Tiene una expresión de cansancio en su cara. Él sonríe y niega con la cabeza.
-No pasa nada Bella, no te preocupes-Niego y lo hago acostarse en el colchón. Yo me estiro al pie de su cama, en el piso y tomo su mano. Edward me jala y me hace acostarme junto a él. Me abraza y me besa la frente.
-Buenas noches Bella-dice cerrándolos ojos. Yo beso su pecho desnudo y me acurruco junto a él.
-Buenas noches Edward-dio y me dejo descansar.
Me levanto cuando empieza a amanecer. Calculo que serán las cinco. Me volteo y lo veo. Esta tranquilo. Parece más joven. Decido levantarme. Me coloco mis zapatillas y me dirijo a mi carpa. Las chicas duermen. Agarro mi mochila, ropa, mi neceser y me dirijo a las duchas. Me baño y me cambio. Me coloco un jean, una musculosa negra y mis zapatillas. Hoy hace frío, por lo que me pongo una campera. Intento peinarme pero mi pelo es un desastre. Me hago un moño desordenado y salgo afuera. Veo que Jake está sentado en una mesa un poco alejada, por lo que camino hacia él.
-Hey, buenos días Bella-dice mi amigo sonriendo.
-Hola Jake, ¿cómo dormiste?-pregunto saludándole con un beso en la mejilla
-Todo bien, y vos también ¿no?-me pregunta con una sonrisa pícara. Yo me sonrojo fuertemente.
-Así que, tú y Edward ¿no? ¿Cuándo pensabas decírmelo?-pregunta mirándome. Me pongo más roja todavía y el ríe.
Las dos horas que quedaban para las ocho nos la pasamos bromeando, hablando y jugando entre nosotros. Cuando nos llaman para ir a desayunar, entramos al quincho. En las mesas hay vasos de jugo, leche y chocolatada. Hay galletitas de distintos sabores, tortas, budines, facturas, entre otras delicias. Veo a Alice, a Rosalie y a las chicas. A Tanya, a Kate, a Seth. En mi mesa están también Emily, Kim y Leah. Me siento al lado de Alice. Veo que ella y Rose se están durmiendo, literalmente. Sam nos habla de las actividades que haríamos hoy. Por la puerta entran Emmet, Jasper y Edward. Veo que tiene todo el pelo despeinado, y una gran cara de recién levantado, pero sus ojeras desaparecieron. Intercepta mi mirada y se sienta delante de mí. Me sonríe. Yo le devuelvo la sonrisa y me siento a desayunar. Me sirvo un vaso de jugo, y procedo a agarrar el paquete galletitas Oreo. Pero al parecer Edward tuvo la misma idea porque mi mano choca con la suya. El ríe y me entrega el paquete. Agarro una galletita y se las devuelvo.
Hablamos de todo un poco en la mesa. Molestamos a Emmet, y cuando terminamos de desayunar Sam viene con una cuerda. Empieza a cortarla y nos ata nuestras manos como esposas.
-Bueno chicos, hoy van a tener que llevar esto hasta las dos de la tarde, o sea por seis horas. No se lo pueden quitar. Ahora, vamos a desarmar las carpas.-dice. ¿Desarmar las carpas con estas esposas? Imposible. Todos rezongamos, pero vamos hacia el prado. Con las chicas vamos hacia la nuestra (nuestra carpa) y empezamos a sacar todo lo de adentro. Alice desinfla su colchó, y yo saco mi bolsa de dormir y la de Rosalie. La soga me corta la circulación de las manos. Rosalie saca mi mochila y la de ella. Yo voy a buscar las cosas de Alice. Como puedo saco su mochila, el bolso, el colchón desinflado el inflador y la almohada. Tropiezo en el camino pero Edward me sujeta como puede. Le sonrío agradecida. Las chicas y yo empezamos a sacar las estacas. Emmet nos presta un martillo y desprendemos todas del suelo. Desatamos los nudos de las estacas, y Rosalie y Alice van a doblar la carpa. Yo me encargo de mi bolsa. Es imposible doblarla. Edward ve que tengo problemas y viene a ayudarme.
-¿Todo bien?-pregunta mientras agarra un extremo de mi bolsa.
-Sí, sin contar que esto me corta la circulación-digo sarcásticamente mientras estiro la bolsa y terminamos de doblarla. Entonces Ed se acerca y me pide mi mano
-A ver-me dice. Yo le doy mi mano y el la ve. La soga me dejó una marca roja que rodea mi muñeca. El besa suavemente la marca y me mira.
-Gracias-digo refiriéndome a lo de la bolsa.
-No hay de que-dice y luego se va a terminar su trabajo. Yo ayudo a mis amigas a terminar de doblar la bolsa, y luego voy a revisar mi mochila. Toda la ropa está desparramada y arrugada. Empiezo a doblar todo. Diez minutos después termino el trabajo que en tres hubiese terminado. Cuando terminamos son las once, y Sam nos llama para jugar un partido de vóley. Soy mala sin atarme las manos. No quiero pensar con ésta soga. Decido no jugar y quedarme a ver. Rosalie me hace compañía, nos quedamos y observamos el partido. Veo a Edward juega muy bien, igual que Jasper y Emmet. En eso veo llegar a Emily, a Leah y a Kate.
-Hey chicas, quieren ayudarnos a trasladar todas las cosas del quincho hasta otro salón. Nos pidieron que desalojemos todo.-Rosalie y yo asentimos y nos levantamos. En el quincho hay veintiún bolsos unas diecisiete mochilas, veinte-cuatro bolsas de dormir, once carpas, un montón de frazadas apiladas, y todos los elementos de la cocina. Rosalie y yo suspiramos, pero empezamos a trabajar.
Es difícil cargar toda esa cantidad de cosas. Más con las manos atadas. Yo agarraba la mochila, pero se caía. Tenía que llevar de a pocas cosas. Emmet Jasper, Alice y Edward nos ven, y corren a ayudarnos. Después de unos cuantos viajes trasladamos todo. Nos sentamos en el piso. Jasper trae vasos de agua para todos. Me acuesto en el piso. Todos nos imitan. Emmet cierra la ventana y la puerta de la habitación. Se acuesta y deja acurrucarse a Rosalie junto a él. Jasper lo imita con Alice. Edward me toma por la cintura y me hace apoyar mi cabeza en su pecho. Cierro mis ojos y me relajo en sus brazos.
A la una Sam nos llama para ir a comer. Vamos y nos sirven hamburguesas. Comemos como podemos, y después, a eso de las tres, celebramos una misa. Allí nos cortan las sogas. Cuando finaliza la celebración, Sam nos invita a juntarnos.
-Bueno chicos, esta es la última actividad que vamos a hacer. Vamos a jugar nuevamente a la captura a la bandera, pero de día. Muy bien, los equipos van a estar conformados de la siguiente manera:
EQUIPO A: Bella, Alice, Rosalie, Edward, Jasper y Emmet
EQUIPO B: Jacob, Tanya, Kate, Emily, Leah y Kim
Nos dividimos de a dos. Rose y Emm, Jazz y Al, Ed y yo. Vamos a esconder la bandera. La colocamos arriba de un árbol. Alice y Jasper se quedarían a defender, los demás iríamos a atacar al otro equipo. Salimos corriendo cuando escuchamos el PIIIII, la señal de que el juego empezaba. A pesar de que quería ir con Edward, nos tuvimos que separar rápidamente para que no nos atrapen. Corro tratando de localizar la bandera, pero veo donde ocultan a los prisioneros. Rosalie y Emmet han sido atrapados. Corro y los libero, pero Seth me ve y empieza a perseguirme. Me agarra y tira de mi brazo. Se toma el juego muy enserio, porque su agarre me hace daño.
-Seth, me duele-digo, pero él no afloja el agarre. Me lleva junto a un matorral de yuyos y me tira ahí.
-Sentada, no te muevas-dice serio.
-Pero Seth yo…
-No te muevas-repite enojado
Intento levantarme pero me agarra del brazo y me arroja al suelo. Me rasguño el brazo con una planta. En eso, veo aparecer a Edward.
-¡¿Eres idiota o qué?!-grita y se acerca hacia Seth. Lo agarra del cuello y empieza a golpearlo. Me paro y los separo
-Edward, ya está, no te preocupes-digo. Lo hago mirarme, y ve que yo estoy bien. Lo abrazo y el me aprieta fuertemente. En eso escuchamos un PIIIII. Ambos nos miramos y bajamos corriendo.
Vemos a Rosalie, Alice, Jasper y Emmet festejando.
-Ganamos chicos-grita Jasper. Emmet empieza a gritar ''We are the champion'' un tanto desafinado, pero yo me río.
A eso de las tres, los autos empiezan a llegar. Las chicas y yo vamos a buscar nuestras pertenencias. Veo mi auto a lo lejos. Agarro todo y voy a saludar a los chicos. Me despido de Sam, de Emm y Jasper. Abrazo a Rosalie y a Alice, prometiéndole llamarlas y verlas mañana en la escuela. Voy hacia Edward. Él me sonríe. Me estrecha entre sus brazos. Me besa la cabeza y luego baja a mis labios. Se separa y me mira. Coloca su boca cerca de mi oreja y susurra
-Meet me at midnight…
Hey! Hola, díganme, qué les pareció? Me gustaría leer su opinión, asi que bueno, reviews…
Bueno, les cuento lo que tenía pensado, qué les parece que la historia continúe como un fic? Porque con mi otra historia (que todavía no subí) FOBIA estoy un poco trabada, pero quiero publicar algo. Así que puedo continuar ésta, o armar algo chico e ir subiendo. Cuéntenme que les parece que haga, o díganme ustedes que les gustaría leer…
Gracias a los que me dejaron reviews, los que me marcaron en favorito y a los seguidores de ésta historia, GRACIAS. También a mis lectoras fantasmas que me apoyan desde su lugar.
Espero que me cuenten que les pareció y lo que les gustaría que haga, nos vemos el lunes… BYE!
Nunca confíes en los patos
