Hola queridos lectores que aún siguen este viejo fic, y bienvenido si eres nuevo. No me extenderé tanto, asi que les diré que después de tanto tiempo, he regresado y estaré muy activo, tratando de terminar este fic que originalmente seria sobre Zatr y DibxOc pero ¿qué tal si modificamos algo de eso?, en fin, doy inicio a este capítulo (que de seguro será algo que no esperaban). Que lo disfruten.

Dib y Tak habían subido a la colina y allí, la joven extraterrestre saco de su pak una pequeña bandeja metálica, la cual tenía debajo paneles que reflejaban una luz de color violeta.

Esta pequeña bandeja flotaba en el aire de una manera estable y la Irken la utilizo para poner allí los químicos, mientras Dib observaba intrigado, pero sin decir una sola palabra.

-¿Que te sucede Dib? Haz estado muy callado desde que llegamos aquí, y eso que hace un momento no parabas de hablar.-

A Dib aún le resultaba increíble ver a Tak en la tierra de nuevo. Hubo un momento en el que llego a pensar que estaba muerta y eso le había afectado. Además volver a verla en su casa, golpeada, furiosa y con todo lo demas resultaba un poco shockeante Le daba un poco de miedo, debido que es mucho más competente que Zim, y si su plan era acabar solo con ese tonto, pues el muchacho no tendría mucho problema, pero si era como la primera vez y quería acabar con la tierra también…sería difícil para Dib interponerse en el camino de la extraterrestre.

Tak coloca la mezcla con los nanobots, del cual empieza a emanar una gran nube de gas. Exhala profundamente y exclama con cansancio:
-Bien, será mejor alejarnos un poco y esperar, ya que los gases se disiparan en unos treinta minutos-.

-¿Pero porque?, ¿acaso esa nube de gas es toxica?- Chilla Dib poniéndose algo nervioso

La muchacha esboza una pequeña sonrisa viendo fijamente al chico cabezón, mientras escucha pasar un par de aves que de seguro atravesarían la nube de gas. Aprovecha esto y dice:

-Compruébalo tú mismo Dib - responde mientras apunta a las aves, quienes apenas entran en la nube se desintegran y solo quedan sus huesos, los cuales caen muy cerca de Dib. Este, impresionado y con una sonrisa nerviosa, dice:

-Mejor sería alejarnos un poco y esperar jaja-

-Eso pensé-

Ambos se marchan a un lugar alejado de la colina, caminan unos cuantos metros cerca de un árbol. Tak se arrecuesta sobre él y Dib se sienta en el suelo.
Ya un poco más calmado, el chico observa detenidamente a la Irken, la cual se frota sus heridas, notando que sus muñecas estaban casi limpias, sin rasto de cortes o magulladuras.

-¡¿Y los cortes de tus muñecas?! ¡Ya no están!- Exclama muy impactado señalando con su dedo

-Pff… me sorprende que no lo hayas descubierto ya con Zim. Nuestros paks tiene la capacidad de regenerar nuestros daños a largo plazo. Es algo sumamente útil para nuestra especie ya que continuamente estamos en batallas.

-¡Wow! Eso es algo nuevo, pero…y si… ¿sufren un daño sumamente grave?-

-Si, podemos morir si es lo que querías preguntar. El pak no hace milagros- Responde con una pequeña risa, recordando su estadía en el planeta Ignnis junto con algunos Irkens desertores.

-Vaya, eso es algo que no esperaba, ni si quiera de ustedes-

-No somos tan primitivos como los humanos. La tecnología que poseemos está a miles de años luz que cualquier otra raza del universo- Exclama la Irken con orgullo.

Dib quería responder, eso le molesto un poco pero no tuvo mejor opción que quedar callado, no sabía que contestarle a la joven extraterrestre, así que cambio de tema diciendo:

-Amm…Tak, sabes que siempre tuve la curiosidad de saber porque odias tanto a Zim… ¿podrías decirme…el por qué?-Exclama tímidamente Dib.

Tak, que estaba cansada y un poco distraída, se despertó rápidamente al escuchar esa pregunta.
Como un rayo en una noche de tormenta, los recuerdos se presentan en la mente de la muchacha de piel verde: El incidente del planeta Devastis, su estadía en el planeta mugre, todo el tiempo que paso acumulando el rencor contra ese Irken torpe y orgulloso, su llegada a la tierra, su fallido plan por destruir a Zim y cuando gracias a él fue a terminar en el planeta Ignnis…hicieron que se llenara de una mezcla de odio, tristeza e ira. Se contenía mientras ponía sus manos en su cara, soltando frente a Dib un sonoro:

-¡ARRUINO MI VIDA!

El de cabellos negros se lanzó hacia atrás, ese grito lo sorprendió. Solo quedo en el suelo, atónito, escuchando a esa chica Irken refunfuñando con los ojos cerrados y con mucha ira:

-¡MALDITO, MALDITO Y ESTUPIDO ZIM!-

De su pak salen sus extremidades mecánicas, las cuales agarran a Dib y comienzan a apretarlo fuertemente de su gran cabeza y piernas mientras lo ponen frente a una Tak furiosa, quien ahora tenía sus ojos violetas pálidos. Ella, apretando fuertemente los dientes da un "pequeño" puñetazo al humano, escuchando un ¡crack! en varias de sus costillas.
El muchacho estaba totalmente confundido, asustado y largando un grito que retumbo por todo el lugar y más allá; no entendía absolutamente nada hasta que escucha a la extraterrestre gritar:

-¡TE VOY A DESTRUIR ZIM!

-¡No soy… Zim, Tak!-exclama un adolorido Dib

La muchacha no responde, solo hace que una de las patas mecánicas que sostenía los pies del terrícola lo dejara libre. Dib da un respiro de alivio…pero luego ve que la pata que lo sostenía se va formando como lanza detrás de Tak, la cual tiene una sonrisa que representan malas noticias para el joven.

-¡Prepárate para morir Zim!- Exclama la Irken de ojos pálidos con la extremidad echa lanza, lista para terminar en el corazón de Dib, el cual vio que ya no tenía oportunidad de nada, solo de una ultimas y dolorosas palabras

-Por…Saturno!-

La "lanza" se detiene antes de arremeter contra el pecho del joven terrícola, los ojos pálidos de la de piel verde vuelven a su color fuerte original, y la sonrisa lunática de su rostro se va transformando en un gesto de confusión; observa a Dib sorprendida dejándolo caer.

-¡Auchhh! ¡Mis… costillas!-Dice a duras penas

-¡Oh no, no de nuevo!... Déjame ayudarte-

Tak se apresura a ayudar a un semi-inconsciente Dib, arrecostándolo sobre el árbol y arrodillándose frente a el.
El chico Membrana estaba a punto de desmayarse hasta que la extraterrestre levanto su camiseta y recorrió su torso buscando lastimaduras con su mano, sintiendo efectivamente que tenía varias costillas quebradas, una inclusive casi sale de la piel.
Dib sentía estar entre el cielo y el infierno en ese momento: el dolor inmenso que sentía cuando Tak iba recorriendo sus lastimaduras, venía acompañado de un cosquilleo y una sensación que hacía que el de cabellos negros se ruborizara, y viera a los ojos a quien era la responsable de todo esto de una forma extraña.
Luego de comprobar todos los daños que había sufrido Dib, Tak está segura de lo que debe hacer, y, sacando nuevamente una extremidad mecánica de su pak que en su punta gotea un líquido blanco y viscoso, le dice:

-No te muevas Dib, solo cierra los ojos y trata de soportar el dolor…o al menos trata de no gritar-

-Espera ¡¿Qué vas a…?!-

Ni si quiera dejar terminar a Dib que la extremidad entra por el pecho de este hasta tocar una costilla, inyectando ese líquido extraño dentro del cuerpo del chico, quien se muerde los labios cerrando fuertemente los ojos aunque suelta algunas lágrimas hasta que el dolor se detiene, y no siente nada de nada, es más, abre los ojos y se pone de pie, impresionado, ve a Tak arrodillada y exclama:

-¡¿QUE DEMONIOS FUE TODO ESO?!-

-¿A qué te refieres exactamente?- responde largando un bufido de molestia

-¡¿A qué me refiero?! ¡CASI ME MATAS! ¡Me rompiste las costillas, lastimaste mi cabeza y mis pies, clavaste tu pata de metal en mi pecho y no siento nada!... empieza por donde tú quieras- Le responde Dib poniendo los brazos en la cintura.

-Veras Dib… Primero: odio que me griten ¿sabes? –responde parándose y poniéndose frente a el- Segundo: en lugar de estar haciendo estas preguntas, deberías agradecerme el no haberte asesinado y el haberte curado. No debería ayudar a ningún nativo de cualquier planeta.

-¡Pero…! Buf… está bien Tak, lo que ha sucedido fue algo muy raro y doloroso… al menos para mí- dice esto último en voz baja- ¿Pero no quisieras contarme nada de nada? ¿Ni si quiera por qué tus ojos se pusieron pálidos?- Pregunta ya sin presionar a la muchacha extraterrestre

Ante esta última pregunta, la muchacha de ojos violetas accede a responderle mientras se sienta en el suelo y el chico de la gran cabeza hace lo mismo:

-Está bien Dib, te lo diré… aunque solo tengo recuerdos vagos cuando estoy en el estado de los ojos pálidos, sé muy bien que te abre llamado Zim, ¿no es así?

-¡Si, es verdad!- afirma el

-Pues, mis ojos pálidos se deben a que… cuando estoy… fuera de mi… humor habitual-

-¿Se debe a cuando estas con el humor de matar a Zim?- dice Dib bajando un ceja viendo a Tak

- Pues…si, aunque no me agrada decir eso, porque también podría deberse a un exceso de ira.-

-Ahhh, entonces…- Dice Din haciendo un gesto con la mano de que prosiguiera.

-En ese exceso de ira, solo tengo la idea de matar a Zim, y mi mente no racionaliza demasiado bien, es por eso que te he confundido.

-¡Oh…OHHH!… ¡Ahora entiendo porque Mimí fue tan agresiva contigo!-

-Así es…absorbió mayoritariamente la parte de mi ira… la parte de mi estado Thirio, y eso es un gran problema-Exclama desviando la mirada

-¿Estado Thirio?- Pregunta Dib sobresaltado, observando extrañado y atento a Tak.

-Sabes Dib, No debería hablarte sobre esto, es información secreta- Le responde poniéndose de pie, sintiéndose un poco irritada.

-¡Oh vamos! No se lo diré a nadie- Suplica

La Irken lo pensó, en silencio y moviendo sus ojos de un lado al otro hasta que convencida suelta un:

-Nop… además la nube de humo se está disipando, por lo que la mezcla ya debe estar lista, vamos Dib- Le dice mientras va hacia donde había hecho la mezcla con los nanobots.

-Oh genial… ¡no me dejes con la intriga Tak!- habla mientras seguía a la muchacha de piel verde.

-¡Ja! ¿Que no te deje con la intriga? Repasemos algo: Tú ayudaste a Zim a detener mi plan de destruir este inmundo planeta, alteraste mi nave y es por tu culpa que Mimi esté hecha todo un clon de mí con ganas de destruirlo todo… tienes suerte de que no estés muerto.

El chico Membrana quedo un poco frustrado al escuchar eso, pero ya tenía en mente lo que debía hacer. Tak despertó su curiosidad, y apenas todo esto terminara, pondrá manos a la obra con algo nuevo: Espiar a la extraterrestre y sacarle toda la información posible, que, desde luego, no sería tarea fácil, pero valdría la pena, o al menos es lo que él pensaba. Esto hizo que pasara de estar frustrado a impaciente por planear la forma de sacarle información a la chica alienígena, así que le responde:

-Cierto, tienes razón…pero, ¿Qué harás ahora que ya está la "mezcla"?- pregunta haciendo comillas con los dedos, viendo a Tak sujetar el tubo de ensayo, tapándolo y viendo a través de él diciendo:

-Solo hay que lanzar los nanobots sobre la cabeza de Mimi, lo que he hecho antes solo fue encenderlos y llenarlos de energía. Lo que harán con mi defectuosa y desquiciada unidad robot será buscar su fuente de energía y…

- Alimentarse de ella, haciendo que se quede sin energía, apagándola, ¿no es así?- Exclama Dib rápidamente, haciendo que Tak realice una leve sonrisa y le diga:

-Muy listo… ahora meteré esto en mi pak-

-Parecen pulgas- Comenta el joven echándole una última ojeada al tubo de ensayo.

-Ya está todo listo, es hora de partir a la base de Zim-

Tak y Dib salieron caminando, ella con su "disfraz" y el con heridas en su gran cabeza y la ropa un poco rasgada, serios y concentrados, luego de pasar por extrañas situaciones en esa colina, bajaron hacia el pavimento y sobre la acera, Dib se da cuenta de algo, se detiene y la muchacha de piel verde continua caminando hasta que el chico hace que pare diciendo:

-Espera Tak… ¿Cómo entraremos a la base de Zim?

Ante esta pregunta, la Irken primero abre sus ojos, un poco impactada, y luego lanza un bufido.

-Por Irk… ¿Cómo pude olvidar algo así?-

-Deberíamos pensarlo bien, no quiero que tu robot me destruya… como casi lo hiciste tu hace un rato-

Tak, para sus adentros, trata de pensar el mejor plan para un ataque sorpresa:

-Veamos, Mimi debe saber que tratare de detenerla, y como tiene parte de mi personalidad, debe saber que estoy con Dib… necesitamos algo más para el factor sorpresa, algo que ella no conozca… algo que… ¡Ah! ¡Lo tengo!

Tak se da media vuelta rápidamente y sujetando a Dib de los hombros, le pregunta, casi gritando:

-¡Dib, necesitamos a la humana de cabellos rojos!-

-¡¿XIA, ELLA?!- Responde alarmado

-¡Si, ella!-

-¡¿Estas segura Tak?!

-Si, muy segura; Mimi debe saber que nosotros dos iremos directamente hacia ella y no tendríamos oportunidad de nada, pero…

-¿Pero…?

- La chica de cabellos rojos puede hacer una diferencia…

Fin 6to capitulo, perdón si no es lo que esperaban, pronto vendrán los capítulos 7 y 8, nos veremos hasta entonces