WE CAN'T STOP
(U.A)
Disclaimer: Sakura Card Captor no me pertenece, este escrito no es con fines de lucro, solo es un medio de entretenimiento. La historia si me pertenece y agradecería que no la publicaran en otro lugar (entiéndase blog) sin mi autorización. En caso de quererla traducir consúltenme antes.
Oooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooo
Capítulo dedicado a Lunabc ¡OTRA VEZ! (niña deja algo para los demás XD)
Sakura
Son curiosas las formas de tortura de Fujitaka, mediante voy creciendo se van modificando. Antes solo me torturaba físicamente; cargar cosas muy pesadas, golpes con varas, golpes con cables, largas horas en el sol y después un chorro de agua congelada, o cosas por el estilo. Después fue agresión física y psicológica, como colgar las cabezas de la gente que me ayudaba y después tirarme en la carretera, o mandar a Syaoran a un lugar muy lejano por mucho tiempo, aunque Fujitaka ni siquiera sabía que ese era un castigo. Pero ahora es un tanto diferente, ahora solo es psicológico, ya que dudo que a mis 18 años pueda alguien ganarme en un combate cuerpo a cuerpo, espadas o armas de fuego, el ya no me puede lastimar físicamente pero sabe que existen otras formas de tortura, como lo que está haciendo ahora.
Me envió a exterminar al Presidente de una gran corporación Francesa que vino de visita a Tokio unos días para asuntos de estado que perjudican a un "Socio" de Fujitaka. Quiere que parezca un accidente o una muerte natural, así que tengo que vigilarlo y es ahí donde empieza la tortura.
Estoy sentada en un lujoso restaurante cenando, rodeada de familias y parejas felices preguntándome que fue lo que hice para merecer la vida que tengo, y es que estar aquí solo me recuerda lo miserable que soy. Las parejas se besan sin temor a ser asesinadas, las madres abrazan a sus hijas sabiendo que nunca nadie las separará, y los padres, ni siquiera puedo hablar de ellos sin querer cortarme la yugular y terminar con esto a lo que yo no le puedo llamar vida.
Solo pienso en que daría lo que fuera porque mi padre me mirara como ellos miran a sus hijas, pero nunca lo hará, porque él es un bastardo sin corazón que solo puede pensar en sí mismo. Tengo que recordarme eso para tomar mi bolso y levantarme de mi lugar caminando provocativamente hacia la mesa del presidente. Sé que todos me miran, sé que me veo sensual en mi vestido rojo con más escote del que quisiera, zapatillas altas, cabello largo suelto, y sé que escogí este vestido para que la sangre se confunda con la tela.
Estas personas no valen nada, solo son la verdadera basura de la sociedad tratando de llenar un vacío existencial con dinero. Son ratas despreciables que limpian sus eses con el dinero del pueblo, se aprovechan de los más necesitados y se burlan de mi miseria, todos ellos. No son personas felices, son personas infelices queriendo aparentar algo que no son, simplemente me dan asco.
-Señorita ¿Tiene permiso para estar aquí?- Un gorila de 1.90 de alto me detiene tomándome con un poco de fuerza el hombro, yo simplemente le sonrío dulcemente.
-Lamento si fui inoportuna, solo quería salir al balcón. Me siento un poco mareada y quería tomar aire fresco.- el afloja el agarre y lleva una mano a su oído. A lo lejos puedo ver al Presidente mirándome con una sonrisa y después levanta una copa. Cerdo. Le sonrío coquetamente y trato de seguir con la farsa.
El gorila me deja pasar, era de esperarse, el presidente ama acostarse o violar jovencitas estúpidas que tratan de enamorarlo en una noche y terminan muertas en un callejón o no se vuelve a saber de ellas. Saber eso solo me facilita mi trabajo, planeo hacer que me lleve a donde sea que lleva a las jovencitas que aceptan acostarse con el de buena manera, apuñalarlo, sacarle cualquier tipo de información que tenga sobre el socio de Fujitaka y luego incendiar todo el edificio, así sea un hotel de 5 estrellas o una choza.
Camino directamente hacia el balcón no sin antes tocar delicadamente el hombro de gorila número 2, poniéndole un incendiario que me servirá después. Puedo sentir la mirada del presidente sobre mí, observándome como un hombre hambriento que no ha probado ni un bocado de alimento en 3 años. Me da asco y por un instante desearía estar en otro lugar y con otra persona, pero solo un instante.
En el balcón hace frío, tal vez comience a nevar. Eso me hace pensar en que ya casi se cumplirán 9 años desde que conocí a Syaoran. Éramos solo unos niños entonces, ahora soy una adulta, tengo 18. Se supone que a esta edad debería de salir con mis amigos, si tuviera claro, conseguirme un novio que después me parta el corazón y culpar a mis padres, recalco si tuviera, de todo lo malo que me pasa en la vida. Tal vez buscar universidades y preocuparme por mi futuro. Pero no, mi única preocupación es seguir viva para el final de la noche.
Un hedor a alcohol invade mi sentido del olfato y el tacto de una mano me hace voltear a ver detrás de mi hombro. El presidente me está tocando con sus sucias manos, y yo le sonrío coqueta.
-¿Qué hace una señorita como usted tan sola en una noche como esta?- abro mi boca para contestarle algo ingenioso, pero el sonido de algo impactándose me detiene. La camisa blanca se le tiñe de rojo en la parte izquierda de su pecho, él trata de sostenerse del barandal, pero un segundo tiro en la cabeza hace que termine en el suelo. Mierda.
Todo sucede muy rápido, los gorilas número uno y dos llegan y tratan de darle primeros auxilios, yo trato de recordar que se supone que hacen las chicas normales de mi edad en una situación así antes de que sospechen algo, a lo lejos escucho un grito femenino muy irritante, entonces lo recuerdo, las chicas normales gritan.
Me pongo a gritar como las demás chicas y suelto un par de lágrimas falsas. Un policía, o al menos eso creo que es, llega a mi lado y trata de cargarme, yo sigo la corriente y finjo un desmayo, siento que de a poco me van sacando del lugar. MIERDA, Fujitaka va a matarme cuando se entere de lo que sucedió, se supone que ya estaba todo planeado, solo llegaría yo y lo mataría donde no hubiera nadie, pero no, ¡No!, a un ¡Idiota! se le ocurrió asesinarlo en un restaurante lleno de sibiles, y por sibiles me refiero a testigos.
-¿Señorita?- siento algo con aroma a alcohol en mi nariz, supongo que es el policía que me "salvó" de ese tiroteo, así que trato de abrir los ojos lentamente y fingir desconcierto, afortunadamente para mi soy buena mintiendo- ¿Se encuentra bien? ¿Puede caminar?
Está tratando de ser amable, pobre tonto. Si supiera que yo vine a matar al muerto, me trataría de otra forma. Me levanto y camino rápidamente entre la gente, tratando de mezclarme. El disparo fue a una distancia no muy larga, tendría que ser un edificio de mayor altura para tener una mejor vista y así más probabilidades de dar en el blanco, el único que veo factible esta a unos 200 metros de distancia, ventanas pequeñas y con una visible escalera de incendios, ahora estoy arrepentida de traer este estúpido vestido, lo peor es que no es como si me lo pudiera quitar en cualquier momento, llamaría mucho la atención, así que así me dirijo rápidamente al edificio. Subo por las escaleras de incendios buscando alguna pista que me lleve al imbécil que me arruino la noche, ya que si no le llevo un cuerpo a Fujitaka yo seré la que entre en una bolsa negra.
Todas las ventanas están cerradas por dentro, y yo no puedo avanzar muy rápido con estos inútiles tacones, no entiendo como a las mujeres les suelen gustar estas cosas, lo único que causan son problemas e incomodidad, así que me los quito y los aviento a una distancia prudente donde no llamaran la atención. Llego a la azotea, todo está tranquilo, peligrosamente tranquilo, ningún ruido, solo puedo escuchar los latidos de mi corazón, esto no me gusta ¿Qué haría una chica normal en esta situación? Bueno en primera no creo que muchas chicas normales persigan al posible asesino del presidente de una gran corporación francesa al cual iban a matar antes pero se les adelantaron. Seguro estarían en una "noche de chicas" hablando de estupideces o algo parecido.
Deja de soñar Sakura, tienes a un asesino profesional en tus narices y solo puedes estar pensando en lo que estarías haciendo si fueras una chica normal, que patética eres.
Una caja se mueve haciendo que automáticamente vuelva a la realidad, me acerco cautelosamente, desearía haber traído un arma pero solo soy yo. Antes de que llegue a la caja un gato negro sale disparado de ella, no me asusto, ya que puedo sentir que alguien está detrás de mí.
-Tendrías que ser un poco más limpio en tus trabajos imbécil- doy un codazo antes de siquiera mirar quien está detrás de mí, una mano de hombre la detiene, así que con la otra mano trato de dar un puñetazo, eso me dará tiempo de saber quién… Demonios
-¿Así me dirás ahora, imbécil?- Esta sonriendo sínicamente, pero lo conozco lo suficiente para saber que le dolió mi golpe, me arrepiento, yo jamás quise dañarlo, él es el amor de mi vida.
-Syaoran… - no se si lo dije realmente, sonó más como un susurro, pero él toma mi rostro entre sus grandes manos, amo cuando hace eso, pero jamás se lo he dicho, nunca le he dicho cuanto lo amo, y tal vez nunca lo haga.
-Sakura, no sabes cuánto te he echado de menos, estar sin ti es como no poder respirar- pega su frente con la mía y cierra los ojos, él siempre me dice esas cosas y nunca sé que contestarle, me pone nerviosa el decir algo estúpido, así que simplemente lo beso, porque pienso que una acción vale más que mil palabras.
El me besa desesperadamente, como si tuviera miedo a algo o como si me fuera a ir a algún lado, trato de dejarme llevar con él, así que pongo mis brazos alrededor de su cuello y lo pego más a mí. Nos separamos por falta de aire, y yo muerdo delicadamente su labio inferior dándole a entender que quiero seguir besándolo, normalmente eso siempre funciona, pero esta vez sí se separa.
-Sabes lo mucho que me gusta besarte, pero tenemos que hablar- su voz suena más ronca de lo normal, pone sus manos en mis hombros haciendo que me siente en una de las muchas cajas que hay por aquí. Esta frunciendo el ceño, esto es realmente malo, el nunca frunce el ceño cuando está conmigo.
-¿Qué sucede? ¿Paso algo malo? ¿Fujitaka nos descubrió?- Me mira fijamente por lo que para mí son horas, y después baja la mirada soltando un gruñido. Siento que la sangre se va a mis pies y todo mi cuerpo se congela, di en el blanco.
-Nos va a matar ¿Verdad?- mi voz suena dura, más dura de lo que nunca había sonado, porque ya estaba preparada para esto. Estoy preparada para matarlo si le llega a tocar un pelo a Syaoran y para morir si tengo que salvar al amor de mi vida.
Syaoran solo ve al suelo con el ceño fruncido y con los brazos cruzados, está pensando en que haremos, pero una pregunta llega de lo más profundo de mi mente y ronda en mi cabeza ¿Qué hace el aquí?
-Me escape de mi misión- ¿El dijo eso? ¿Acaso puede leer mentes? Espera, ¡Se escapó!
¿Cómo puede seguir igual después de lo que me dijo? Escaparse de una misión es algo casi imposible, Fujitaka nos pone un chip rastreador desde nuestra primera misión y si te sales del perímetro autorizado… bueno, digamos que ya no tendrás que preocuparte por respirar.
-No es tan difícil como piensas Sakura, y no leo mentes, solo eres un maldito libro abierto conmigo y lo sabes, ahora, regresando al tema, solo tienes que quitarte el chip pero mantenerlo contigo hasta cierta distancia, después lo dejas en algún lugar y ellos tardaran por lo menos 5 horas en darse cuenta que algo está mal, pero para ese tiempo nosotros ya estaremos lejos, para ser mas exactos, con mi madre- ¿QUÉ?
-¿QUÉ?- si bueno, no puedo pensar mucho en mis respuestas después de lo que me acaba de decir.
-Lo que escuchaste, tú y yo nos largaremos de ese horrible lugar para siempre- antes de que pueda decir algo él ya está hincado enfrente de mi- Mira, sé que esto es inesperado y da miedo, yo personalmente estoy aterrado. No tengo ni idea si mi plan funcionara pero no me importa, tiene una hora y media que me quite esta maldita cosa- gira su muñeca y puedo ver que tiene un pañuelo lleno de sangre atado- no tardaran en descubrir que estoy aquí, te prometo, no, te JURO que te explicare todo en el camino, pasaron muchas cosas y no tengo el tiempo para explicártelo ahora, solo te pido que confíes en mi Sakura, porque no dejare que ese hijo de puta te vuelva a poner una mano encima, antes lo MATO, pero tampoco puedo forzarte a hacer algo que no quieras- pone su frente contra la mía, cierra los ojos y me da un bezo en la nariz- En pocas palabras… escápate con migo Sakura.
Abre los ojos y me mira, puedo imaginarme toda una vida junto con esos ojos, y sé que será una vida feliz porque estaré con él, sin importar que pase, él siempre va a estar conmigo. No se si ese siempre sea un año o tal vez diez, solo sé que será el tiempo suficiente y exacto, para probar solo un poco lo que realmente significa la vida. Sé que con el podré tener lo que toda mi vida he añorado, LIBERTAD. Ni siquiera entiendo porque me dijo toda esa explicación, con solo decirme las últimas cuatro palabras hubiera aceptado, pero a él siempre le ha gustado el drama, tal vez en su otra vida fue actor.
Tomo su cuchillo, que sé que siempre guarda en su bolcillo izquierdo, y lo clavo en mi muñeca haciendo una hendidura hasta que choco con algo, después con mi mano saco el pequeño chip y se lo entrego a Syaoran. Él lo toma y posteriormente arranca un pedazo de mi vestido para ponérmelo como venda. Sé que él ya sabe mi respuesta, pero de todas maneras está esperando que le diga algo.
-Syaoran- él me mira profundamente, casi viendo a través de mi alma- te seguiré hasta el infierno y de regreso toda mi vida, nunca lo dudes- Lo digo con determinación, casi como un juramento, y él sabe que es verdad, así que sin previo aviso toma mi rostro con sus manos y en un movimiento casi brusco une sus labios con los míos, su lengua juguetea sensualmente con la mía, hace que me excite y me den ganas de explorar todo su cuerpo, baja poco a poco sus manos recorriendo mi cuerpo, mientras yo siento un remolino de sensaciones en la parte baja de mi vientre. Nos separamos por falta de oxígeno y el deja pequeños besos en mi boca y mejillas.
-Larguémonos de una buena vez nena, pero primero tenemos que hacer algo con eso que traes puesto, porque no me puedo concentrar al 100 viéndote así – Estoy sonrojada, no puedo verme pero lo sé.
El siempre hace que me sonroje, también me hace reír, enojar, llorar y preocuparme. El me hace sentir viva y es lo único que necesito, porque después de todo este tiempo de solo pensar en la mejor manera de morir, al fin tengo algo por lo que vivir, y no voy a dejar que nadie me lo quite.
Saldremos de aquí a un lugar seguro, y una vez fuera del infierno, planeare mi venganza contra Fujitaka. Hare que ese bastardo pague por todo lo que me hizo, se arrepentirá de haber nacido y después me quedare con todo lo que por derecho es mío. Pondre en practica todo lo que me enseño, no tendre misericordia de nadie que se interponga en mi camino, sea enemigo o amigo, los destruiré a todos,y nadie nunca jamas se reirá de mi otra vez.
Todo el mudo conocerá mi nombre y temblara de miedo al escucharlo, porque seré poderosa, sere mas grande y cruel que un dios, y todos tendrán que hincarse ante mi. Todos serán humillados como yo lo fui y pobre de aquel que se interponga
oooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooo
Okeyyyy… Sakura tiene cambios de ánimo muuuuyyy extraños O.O, tengo que decirlo, me da miedo.
Se que no es un capitulo muy… interesante, pero lo que viene jujujuju, ¡Es intenso!
El siguiente capitulo será punto de vista Syaoran. No me maten por tardar tanto, vienen recompensas, perooo, cujum cujum… como tengo otros proyectos que ver y esta dura la crisis… (lo siento por esto pero es sumamente necesario)
"5 REVIEWS O NO PUBLICO HASTA DENTRO DE DOS SEMANAS"
Perdónenme, pero les juro que tengo muuuuuchas cosas que hacer, y si veo que a nadie le importa esto pues es de "ññeee, para que escribo"
También les tengo que decir que desde aquí empieza la historia "historia" así que después de esto ya veremos la introducción de nuevos personajes.
LAS AMO A TODAS!
Gracias totale.
