Me despierto con los gritos de Charlie

-¡Bella, a comer!-le escucho decir desde abajo. Me levanto pesadamente y me dirijo al baño. Voy hacia el espejo y veo si mi imagen no es tan desastrosa. Me peino un poco, me lavo la cara. Cierro la puerta y bajo. En el living veo a mi papá sentado con la televisión prendida viendo un partido. Me dirijo a la cocina para preparar algo pero Charlie me detiene.

-Hey Bells, no te preocupes, me adelante y compre pizza-dice mostrándome la caja- Pensé que no estabas de humor, y a veces es bueno cambiar un poco ¿no?- yo sonrío y asiento. Me dirijo a los sillones y tomo asiento al lado de Charlie. Tomo una porción de pizza y agarro un vaso de agua. Dirijo mi cabeza al partido, pero mi mente está en otro mundo. Pienso en todo En la idea de Sam, en los chicos de la Push, en los Cullen, en Alice, en Edward. Creo que tendría que habar con el…

-Ahhh me había olvidado de decirte. Edward Cullen llamó hoy al trabajo para preguntar por vos ¿qué pasó? Parecía muy preocupado y alterado- cuando mi papá dice esto casi me atraganto con el agua. ¿Cómo es qué Edward llamó a papá? ¿Y qué es eso de que estaba realmente preocupado? Creo que en serio tengo que hablar con él.

Me pongo seria de nuevo y respondo

-No pasó nada papá-le digo- No sé qué le pasó a Edward- Lo miro. Al parecer le bastó con eso, ya que sigue mirando el partido. Yo suspiro y termino de comer

-Hey papá, creo que ya termine, ¿puedo levantarme?-pregunto

-Claro Bella, yo me quedaré un rato más, para ver cómo termina el partido-dice. Yo asiento y beso su mejilla

-Buenas noches papá-le digo mientras subo las escaleras

-Buenas noches Bella, que duermas bien-me dice.

Yo entro a mi habitación y me tiro en mi cama. Me estiro y busco mi celular. Lo había apagado para no escuchar ni ver los mensajes y llamadas de Edward. Lo prendo. Al parecer Edward estaba un poco desesperado. Tenía diecisiete llamadas y veintitrés mensajes, sin contar los diez minutos que estuvo tocando la puerta. Después de pensarlo un poco, me decidí por ir a verlo mañana, y de pasada les comentaba a los chicos del campamento.

Me acuesto en mi cama, cierro mis ojos y dejo que mi mente quede en blanco por unos minutos…

Me despierto a las diez de la mañana. Me levanto, me estiro y voy al baño. Me cambio y bajo. Mi padre ya se habrá ido probablemente, así que me siento y desayuno. Me preparo un vaso de zumo y un par de tostadas con mermelada. Cuando termino lavo todo y salo de mi casa. Me dirijo a pie a la casa de los Cullen para hablar con Alice, para hablar con Edward. En el camino me encuentro a Mike Newton. Trato de pasarle por el costado, pero él se percata de mi presencia.

-Hola Bella, ¿cómo andas?-pregunta saludándome con un beso en la mejilla, muy cerca de mis labios. Me separo lo más rápido que puedo y lo miro

-Bien Mike, ¿y tú? ¿Todo bien?-pregunto cortésmente

-Sep, todo va bien. Hey Bella, hay una fiesta en casa de Erik, si quieres puedes ir-me dice. Una fiesta, me viene bien para despejarme un poco.

-Claro Mike, ¿cuándo es?-pregunto. En la cara de mi amigo aparece una gran sonrisa

-Mañana a la noche, a eso de la nueve, en la casa de Erik, entonces, ¿vienes?-pregunta mirándome

-Claro Mike, nos vemos mañana-le digo empezándome a alejar

-Chau Bella, ahhh espera,, Erik dijo que si quieres puedes invitar a algunos amigos tuyos-dice.

-Okey Mike, chau-le digo saludándole con mi mano, y dándole la espalda para seguir con mi camino. Sigo caminando hasta que llego a la casa de los Cullen. Tomo aire antes de tocar y luego doy un par de golpes a la puerta. Espero algunos minutos hasta que se escuchan pasos. Esme, la mamá de Edward y Alice, me abre. Me sonríe y yo le corresponde. Rápidamente me encuentro entre sus brazos. Me abraza y luego no separamos.

-Bella, estoy feliz de volver a verte-dice

-Yo también Esme-le digo

-¿Qué pasó? ¿Por qué no estuviste viniendo estos días?-me pregunta

-Tuve una pequeña pelea con Alice que terminó siendo muy grande-le digo. Ella sonríe tristemente.

-Ella te extraña, y creo que lo sabes-me dice Esme dejándome entrar. Me siento en un pequeño taburete y la miro

-Lo sé Esme, y vine para hacer las paces con ella. Necesito habar con Alice y con Edward, ¿alguno de los dos se encuentran por casualidad acá?-pregunto. Ella asiente

-Alice está con Jasper, pero dijo que vendría a las once y media, para comer, así que si esperas un ratito podrás hablar con ella-dice Esme- Edward está acá, pero en este momento se encuentra reposando en la cama. El otro día estuvo afuera con la lluvia, y al parecer le cayó mal. Le agarró un resfriado, y en este momento se siente bastante mal.-Cuando Esme dice esto me siento instantáneamente mal. Edward estuvo afuera por mi culpa, golpeando mi puerta, intentando hablarme, y yo lo ignore. Ahora estaba así, todo por mi gran idiotez. Quiero ir a verlo- Pero si quieres puedes ir a verlo. Le iba a llevar un vaso de agua y algo para comer, pero si quieres puedes dárselo vos.- Gracias Esme, te quiero mucho. Asiento rápidamente, y ella nos dirige a la cocina. Sirve un vaso con agua, agarra un analgésico para Edward, y corta algo de fruta para él. Me lo da a mí, y yo subo las escaleras con la bandeja en mis manos.

Cuando llego a la habitación de Edward, me doy cuenta de que nunca había entrado en ella. Está pulcramente ordenada. Tiene estantes repletos de CDs y libros. Veo entre su música un disco que una vez le había regalado para su cumpleaños, con una recopilación de muchos temas que me gustaban en ese entonces. Veo también que su habitación está llena de cuadros y fotos. Fotos de su familia, de sus amigos, de la escuela, de Forks. Veo una foto en la que estamos todos. Alice, Rosalie, Jasper, Emmet, Edward y yo. Ese día habíamos ido a la casa de verano de Alice. Estábamos todos con el traje de baño. Alice, Jasper y yo teníamos toda la cara quemada, parecíamos cangrejos. Estábamos todos sonriendo. Yo sonrío ante el recuerdo y en ese momento, volteo y veo a Edward. Esta pálido como la cal, cubierto de pequeñas gotas de sudor. Está tapado hasta la nariz con la frazada. Me acerco a él y coloco mi mano en su frente. Está ardiendo, por lo que presiento que tiene fiebre. Voy al baño, agarro el botiquín de primeros auxilios que Esme tiene en su casa y busco el termómetro. Lo encuentro y me dirijo nuevamente al cuarto de Edward. Se lo coloco y marca 39°. Tiene la temperatura bastante alta. Decido destaparlo un poco y buscar algún paño para mojar con agua y bajarle la temperatura. Bajo a la cocina y me encuentro con Esme

-Esme, Edward tiene fiebre, ¿tendrás algún paño para humedecer con agua fría?-pregunto. Esme asiente y rápidamente me lo da

-¿Está todo bien Bella?-pregunta cuando estoy subiendo las escaleras -¿Necesitas ayuda?

-No Esme, está todo bien, pero gracias igualmente-respondo. Subo de a dos en dos los escalones y llego a la habitación de Ed. Me acerco a el y me dejo un par de minutos para mirarlo. A pesar de su extrema palidez está muy guapo. Parece tranquilo, sereno…

Decido dejar de pensar y tratar de ayudarlo. Le paso el paño por su frente, humedeciéndolo cada cinco minutos. Me coloco una silla al lado de su cama. Después de un tiempo veo que le surge un poco de efecto, pero igualmente sigue con la temperatura alta. Decido sacarle la remera, y así lo hago. Esta sudando. Le paso el paño por el pecho, por el cuello, tratando de aliviarlo.

-Bella-escucho que susurra. Me tenso ¿Se habrá despertado? Lo miro, y me doy cuenta de que está hablando en sueños ¿Sueña conmigo?

-Bella… Bells, perdón, yo no… yo no quería…-Edward se empieza a alterar. Decido despertarlo.

-Edward, Edward, despierta-lo sacudo no tan bruscamente. De repente, él se sienta y mira para todos lados alterados. Hasta que su mirada se posa en mí.

-Bella…-susurra. Me agarra por la cintura y me tira a sus brazos, estrechándome fuertemente. Yo lo abrazo.

-Bella, yo…lo siento, yo-empieza pero lo callo

-Shhh Edward, no pasa nada. Dejemos eso para después. ¿Cómo te sientes?-le pregunto separándome de él y mirándolo. Este medio dormido, se siente medio decaído. Llevo mi mano a su frente y quito algunos cabellos que se le pegaron. Sigue con la temperatura muy alta, más que antes. Lo miro. Edward empieza a decir cosas que no entiendo, por lo que intuyo que no está muy bien. Me levanto de la silla y lo ayudo a pararse.

-Ven Edward, necesitas tomar un baño-le digo. Lo llevo lentamente a la ducha. Un par de veces tropieza con sus pies, pero pacientemente lo espero. Llegamos al baño y pongo el agua fría. Lo ayudo a meterse en la ducha, y cuando siente la temperatura del agua se despierta un poco más. Me mira y yo le devuelvo la mirada. Agarro su cabeza y la llevo al chorro de agua. Cuando termino cierro la llave de agua y lo ayudo a envolverse en una toalla. Le paso ropa y el, tomándose su tiempo se viste. Sale con un pantalón de chándal y el torso desnudo. Le doy una mano para ir a su cama, lo meto allí y lo arropo con la frazada. Le paso el analgésico y el vaso de agua. Él se lo toma. Le doy algo de fruta, y cuando termina se acuesta. Llevo mi mano a su frente, y noto que le bajó la fiebre. Veo mi reloj y me doy cuenta de que pasaron dos horas. Me doy cuenta de que ya molesté mucho en esta casa y me levanto para marcharme, pero Edward toma mi mano.

-No te vayas-me dice el sosteniendo mi mano. Lo miro

-No puedo quedarme más tiempo Edward, debo irme-le respondo- Tu madre ya debe de estar harta de tenerme acá-le digo

-No importa-dice Edward mirándome fijamente- Yo quiero que te quedes, por favor Bella, hazlo por mi.-dice Edward. Suspiro y vuelvo a sentarme en la silla a su lado. Edward sonríe victorioso y cierra los ojos. El nunca suelta mi mano, y no me importa

-Tenemos que hablar-le digo- Pero si quieres podemos esperar a que estés mejor-le digo. Ed abre sus ojos y me mira con sus esmeraldas.

-No te preocupes Bella, hablamos ahora-me dice. Yo suspiro y empiezo

-¿Qué pasó Edward? Recuerdo haber estado hablando de lo más bien, y de la nada te volviste loco-le digo. El suspira y me mira

-Lo siento Bella, no puedo evitar enojarme al saber que hablas con otras personas, otros chicos, más bien-dice

-Edward ¿no estarás celoso, o si?-pregunto. El me mira

-Si Bella, lo admito, estoy celoso- Yo suelto una risa y el me mira enojado.

-Y también lo siento Bella, porque dije cualquier cosa. Me enoje y largue contigo la furia, y sé que… cuando te dije que quizás no deberíamos ser novios, te sentiste tan mal como yo. Al instantante me arrepentí de haberlo dicho, pero ya era tarde. Saliste corriendo, y yo te seguí como un loco. Te encerraste en tu casa, y no saliste…

-Sí, lo siento, fue muy inmaduro de mi parte hacer eso-le digo acariciando su mano

-No lo sientas Bella, lo tenía merecido

-No digas eso Edward, mira como estas por mi culpa-le digo

-No veo nada malo, aparte de la picazón de la garganta y el dolor de cabeza-dice Edward.- Estoy acá, a tu lado, sosteniendo tu mano. Estoy feliz Bella.

-Yo también lo estoy Edward.

-Entonces, ¿borrón y cuenta nueva?-pregunta Edward mirándome- Olvidamos lo que paso y seguimos como antes

-Claro Edward-digo feliz

-¿Novios?-pregunta

-Novios-le digo y lo beso. El responde y ataca mis labios. Muerde levemente mi labio inferior, y yo suspiro. Bajo a su cuello y dejo besos, mordiendo levemente algunas partes. Edward gruñe. Agarra mis cabellos y hunde sus manos en éstos. Me agarra por la cintura y me pega a él. En ese momento se separa y le agarra un ataque de tos. Rápidamente le alcanzo un vaso de agua y él lo vacía.

-Lo siento Edward, no debí besarte, ahora nada de besos hasta que estés mejor- Digo. La cara de Edward se contrae en una mueca

-No Bella, no fue nada, en serio-dice Edward

-Shh calla Edward, ahora tienes que descansar un poco, así mejoras ¿sí?-Edward asiente y se acomoda en la cama. Beso suavemente su mejilla.

-Que duermas bien Edward-susurro

Cuando ratifico que está dormido decido bajar y buscar a Alice. Necesito hablar con ella. Llego a su habitación y la encuentro allí. Toco la puerta y ella me abre

-¿Bella? ¿Qué haces acá?-pregunta mi amiga mirándome, y dejándome pasar

-Necesito pedirte disculpas Alice. Actué como una tonta enojándome por una pavada, y gracias a mi idiotez perdí a mi mejor amiga-le digo. Ella sonríe y me abraza

-Nunca perdiste a tu mejor amiga Bella-me dice Alice separándose- Yo también lo siento, debí haberte dicho que mi hermano iba a ir a la presentación, lo siento yo también

-No te preocupes Alice, ¿borrón y cuenta nueva?-pregunto usando las palabras que Edward había usado en su habitación

-Claro-dice Alice con una sonrisa

-¿Amigas?

-Amigas

Hey! Hola, ¿cómo andan? Sinceramente, yo estoy un poco desilusionada. Ningún review. ¿Tan mala es mi historia? Espero que no. Pero no importa, como dijeron hoy, borrón y cuenta nueva.

A esta historia solo le quedan dos capítulos. Espero que la historia les haya gustado, y bueno, este mes no voy a poder publicar, capaz que algún adelanto, o algún oneshot, pero no se. Pero mas o menos el veinte ya voy a estar por acá.

Espero que les haya gustado la historia por donde va. Agradezco a mis lectoras fantasmas, un gran apoyo para mi, y a todos los que siguen mi historia. Gracias.

Nada más que decir, no vemos mañana, BYE!

Nunca confíes en los patos