La fiesta pasa, al igual que las dos semanas, hasta llegar al fin de semana de campamento. Estoy en la casa de Jake, colocando nuestras pertenencias en la camioneta. Esta vez soy precavida y me llevo un colchón inflable y una almohada. Esta vez íbamos a dormir mixtos. Los chicos de la Push y yo en una carpa, y los Cullen y las Denali en otra. Al principio me pareció injusto, pero luego cedí ante la idea. Habíamos conseguido una carpa gigante, del tamaño de una habitación, y por poco nos queda chica. Los chicos de la Push y yo pusimos plata y llenamos una bolsa de golosinas. Gomitas, chicles, caramelos, chocolates. Hasta teníamos una pequeña heladera portátil que tarros de helado de muchos sabores. Chocolate, vainilla, americana, menta, granizada, y algunos más. Vamos a pasar un fin de semana muy bueno. Y más con los Cullen. Con Alice y Rosalie tenemos un par de bromas para Tanya por haberme engañada, a pesar de que le haya salido mal.

Con Edward estamos más que bien. Después de solucionar el problema con Tanya, y de haberse mejorado el, no nos separamos. En la fiesta de Mike bailamos toda la noche sin parar, y en el transcurso de la semana me había llevado a hermosas sitas, en el parque, en el cine, en restaurantes, y en nuestro prado, lugar en donde pasábamos la mayor parte del tiempo. En este momento estábamos más pegados que nunca...

-Bella, es hora de ir yendo-dice Jacob abriéndome la puerta. Yo le sonrío agradeciéndole y entro. Mi amigo da toda la vuelta al auto y se sube en su lugar.

-Pasamos a buscar a Seth y a Leah y vamos ¿sí?-dice Jacob. Yo asiento

-Claro Jake, vamos-digo. Cuando llegamos a la casa de los chicos Seth nos recibe

-Hola, ¿emocionados?-pregunta mirándonos

-Claro que sí, ¿y tú?-pregunto al mismo tiempo que me acerco y beso su mejilla. Leah sale de la casa y se dirige a nosotros

-Hola Bella, ¿Cómo andas?-pregunta mientras me abraza y besa mi mejilla

-Bien Leah, ¿y tú?-pregunto separándome de ella

-Estoy emocionada-dice mi amiga. Yo sonrío y asiento con la cabeza

-Yo también Leah-le digo. En ese momento escucho a Jacob gritarnos desde adentro de la casa

-Chicas, ¿quieren venir a ayudar a cargar las cosas?-pregunta, o más bien ordena mi amigo. Leah y yo nos miramos y vamos adentro. Mi amiga agarra su bolsa de dormir y un bolso con ropa. Yo llevo la heladera de Seth y nuestra preciada bolsa con dulces, y la llevo al auto. Luego vienen los chicos, cargan las cosas restantes y nos subimos todos al auto. Jacob prende la música y empezamos a cantar a todo volumen. Diez minutos después llegamos al camping, y Sam, y su novia Emily nos reciben.

-Hola chicos, ¿Cómo andan? ¿Están preparados?-pregunta Sam ayudándonos a bajar las cosas.

-Todo bien Sam, y sí, estamos muy emocionados-responde Leah con una sonrisa en la cara.

-Muy bien, los chicos de la Push ya llegaron, solo faltaría esperar a los Cullen…. Ahhh, pero miren, allá están llegando-dice Sam. Cuando sus palabras salen de si boca todos volteamos y vemos el precioso auto de Edward conducido por él. Los chicos de bajan y buscan todas sus cosas. Edward se acerca a mí y me saluda con un beso.

-Buenos días Edward-digo cuando nos separamos

-Buenos días hermosa-susurra Edward en mi oído y besa mi mejilla. Edward se separa un poco pero toma mi mano y la lleva a su boca. Besa mis nudillos y las deja caer sin cortar la unión. En ese momento aparece Alice, y tan efusiva como siempre me abraza. Yo le correspondo.

-Hola Bella ¿no estas emocionada?-chilla agitada

-Hola Alice, si, lo estoy, y tú también-le digo. Ella se separa y se va saltando al lado de Jasper. Yo miro a Edward. El niega con la cabeza y besa rápidamente mis labios. En ese momento llega Tanya con una falsa sonrisa en la cara

-Hola Bella, hola Edward, ¿no están felices? Estamos todos juntos-dice Tanya. En ese momento aparece Sam

-Chicos, pónganse con su grupo, vamos armar las carpas-dice. Tanya agarra el brazo de Edward y tira de él.

-Vamos Eddy, hay que armar la carpa-chilla y se lleva del brazo a Edward. El me mira por última vez y se va. Yo me dirijo a mi grupo, pero me doy cuenta de que ya terminaron, mientras que a los Cullen se les complica un poco. No saben cómo armar los palos, y donde clavar los fierros. Suelto una risa al ver a mi novio tratando de usar un martillo. Jacob saca una guitarra y me la pasa. Yo sonrío y me pongo a tocar algo para matar el tiempo. Después me aburro y me meto en la carpa. Inflo mi colchón, con la ayuda de Jacob, y me acuesto, cierro los ojos y me quedo dormida…

Me despierto cuando siento una gran mano apoderarse de mi cintura. Edward deja besos por mi espalda, subiendo hasta mi cuello, llegando hasta mi cara y terminando por mis labios. Me besa lentamente, y yo le correspondo.

-Buenos días-dice separándose y besando mi frente

-Hola-digo con voz ronca por el sueño. Edward me mira fijamente, y toca suavemente mis ojeras producidas por el sueño

-Hey, ¿qué pasó? ¿No dormiste mucho?-pregunta un poco preocupado

-No es problema-le respondo restándole importancia- Hey, ¿qué pasa? ¿Hay que ir yendo?-pregunto cambiando de tema

-Sí, es hora de almorzar-dice Edward. Yo me estiro y me paro. Edward sale, y cuando lo sigo tropiezo con una estaca de la carpa. Por suerte Edward me atrapa. Le sonrío agradeciéndole, y giro mi cabeza, viendo la ya terminada carpa de los chicos

-Hey, pudieron armarla al final-digo

-En realidad le terminamos pidiendo ayuda a Jacob-me dice Edward. Yo río y tomo su mano. Nos dirigimos al comedor, pero por mala suerte nos sentamos en mesas distintas. Yo con los chicos de la Push y el con las Denali y los chicos. Me siento al lado de Jacob, quedando paralela a Edward. Ambos nos miramos. Él me sonríe. Yo río como una tonta y vuelco mi atención en los chicos de mi mesa, que están hablando de algunas competencias que vamos a hacer hoy

-Van a ver chicos, ¡les vamos a ganar!-dice Seth y choca sus puños con los de Jacob. Ellos ríen y empiezan a hacer estrategias contra nuestros contrincantes

-Bueno, vamos a ver. Vamos a ver quién va quien en cada juego-dice Jacob mirándonos con una expresión seria. –Si hacemos algo de velocidad, será Seth el que participe, ya que es el más velos. Si hacemos alguna actividad que tenga que ver con la fuerza seré yo el que pase, ya que bueno, mírenme chicos-dice mi mejor amigo un poco arrogante. Todos reímos, pero el sigue- Coordinación Leah, equilibrio Kim, y si tenemos que hacer algo con alguien arriba, irá Bella, ya que es la más liviana.- Cuando dice es yo me congelo. Recuerdo la última vez en la que me hicieron pararme y casi caigo. Y odio cuando los chicos y yo hacemos la pirámide y a mí me mandan arriba. No tengo vértigo ni nada parecido, pero si me da miedo caerme. Pero no vale la pena hablar ahora porque los chicos siguen con sus estrategias. Me paro y voy con Leah y Kim quien en este momento sacan esmaltes y se empiezan a pintar las uñas. Me tienden un esmalte de color negro, y yo copio a mis amigas. Levanto la cabeza cuando siento que alguien se sentó en el banco al lado mío, y veo a Edward. Le sonrío, y me inclino para besarlo, pero en ese momento salta Jacob y me tira del brazo.

-No Bella-chilla Jacob desesperado- Estamos en equipos contrarios, no puedes interactuar con el enemigo-dice. ¿Qué está diciendo? ¿Qué no voy a poder hablar con los chicos? ¿Qué no voy a poder besar a mi novio por todo el fin de semana?

Edward gruñe bajito, y mira fulminantemente a Jacob, quien en ese momento sigue entablando planes contra el equipo contrario. Yo giro rápidamente y beso la mejilla de Edward sin que mi mejor amigo se dé cuenta. Edward toma mi mano y la esconde de la vista de Jacob. Entonces las chicas empiezan a hablar y yo me uno a su conversación.

-Hey, ¿y alguna de ustedes se va a ir a estudiar a algún lado fuera de acá?-pregunta Kim retocándose las uñas.

-No podría-dice Leah- Creo que me voy a quedar acá, con los chicos de la Push, ¿y vos Bella? ¿Te va a ir a algún lugar?-pregunta mi amiga mirándome

-No, no creo-les digo- A principio de año pensaba irme a la casa de mi madre, pero todo cambio. No creo que podría dejar a mi papá, a Alice y a Rose, a Emmet y a Jasper, ni a ustedes ni a los chicos de la Push, no creo que pueda dejar a Edward-digo. En ese momento mi novio se estira, mueve mi cara y besa mis labios rápidamente. Nos separamos, y escuchamos a Sam gritarnos

-Chicos, vamos a empezar, vamos a hacer un juego un poco tonto, pero se a ustedes les va a encantar. Vamos a jugar a la escondida. Dos equipos, un equipo cuenta y busca, el otro se esconde. Va a ser con tiempo. Les vamos a dar media hora al equipo que busca. El bando que encuentra a más personas ganará una estrella. Cada juego se medirá con ellas. El equipo que al final tiene más habrá granada. ¿Entendieron?-finaliza Sam. Al menos no tengo que competir sola. Todos empiezan a hablar eufóricos, pero Sam nos calla.- Bueno, antes de empezar vamos a elegir dos capitanes, que serán los que cuiden las estrellas. Bueno, que pasen los capitanes de cada equipo.- Rápidamente Jacob pasa, y del otro equipo veo caminar a Edward. Me guiña el ojo y toca suavemente mi mano cuando pasa.- Muy bien-sigue Sam- El equipo de Edward será el primero en contar y buscar. El equipo de Jacob se esconderá, ¿entendido?-pregunta Sam. Todos asentimos- Bueno, tienen cinco minutos para esconderse. Ya pueden empezar.-Dice Sam, y todos empezamos a correr a buscar un buen lugar. Veo un par de arbustos, una casa abandonada (lugar al que ni pensándolo iría) y un par de árboles. Me decido por los últimos, y trepo uno un poco alto. En el camino me raspo la pierna, pero no me sorprendo, porque era obvio que algo me pase, así que sigo, hasta acomodarme en una buena rama. Escucho un PIIII, que indica que el juego comenzó. Me siento rígida y espero escuchar algunos pasos, que rápidamente se sienten. Emmet y Alice me pasan por abajo sin verme, pero en un momento ciento algo golpearme la parte inferior de la cabeza, y como estoy desprevenida caigo del árbol, chocándome con el piso. Lo último que veo son unas zapatillas converse amarillas…

-¿En serio no se puede hacer nada?-pregunta una voz muy preocupada

-Tranquilo Edward, ya va a despertar-dice ¿Sam?

-¡¿Y si no despierta?!-pregunta muy alterado Edward-¡¿Y si se queda así por siempre?!

-Tranquilo Edward… mira, está abriendo los ojos-dice Sam, y rápidamente siento las manos de Edward pasando por mis pómulos. Yo abro de poco los ojos, encontrándome con las esmeraldas de mi novio mirándome fijamente. Rápidamente siento los labios de Edward cubrir los míos, y me besa. En el beso siento todo el miedo, la desesperación y la preocupación que siente en este momento. Se separa y empieza a besar mi cara

-Nunca… me vuelvas… a hacer… esto…-dice entre besos. Yo lo abrazo y acaricio su pelo

-Tranquilo Edward, estoy bien-le digo

-Casi me matas del susto Bella, cuando te encontré en el bosque tirada pensé que estabas…- Edward deja las palabras en el aire, y en ese momento Sam interviene.

-¿Qué te pasó Bella?- pregunta Sam- Por lo que se Edward te encontró desmayada y te trajo acá

-Me caí-le digo simplemente

-¿Qué te caíste?-preguntan los dos al unisón

-Sí, me caí de un árbol-digo y miro al piso- Sam, ¿puedes dejarme un ratito con Edward a solas?-le pregunto. El asiente

-Claro Bella, no hay problema-dice y sale de la habitación.

Edward me abraza, y yo rodeo su cuello con mis brazos.

-Tanya-le susurro en su oído. Edward se separa y me mira

-¿Disculpa?-pregunta mi novio desconcertado

-Fue Tanya, ella lo hizo-le digo

-¿Qué hizo Tanya?-pregunta. Yo suspiro, lo miro y procedo a contarle

-Yo estaba subida al árbol, bastante alto para ser sincera, pero en eso siento que algo me pega en la nuca, y por la sorpresa caigo de la rama. Lo último que vi fueron unas zapatillas amarillas. Tanya viste unas zapatillas amarillas-le digo. Edward se queda pensando, y me voltea. Ve mi golpe, que en este momento es un chichón, y luego me mira

-Lo siento-susurra. Lo miro extrañada

-¿Por qué?-pregunto

-Debería haber estado con vos-dice

-Edward, no pasó nada, ya está, no te preocupes-le digo, y en ese momento me paro lentamente, para no marearme, y le tiendo la mano.

-Vamos a ver como quedaron-le digo. Salimos del salón y nos encontramos con Emmet

-¿Dónde estaban chicos?-pregunta

-Tuvimos un problema-le digo adelantándome a Edward

-Okey, Edward, tienes que venir, perdimos el juego, pero ahora vamos a seguir. Tenemos que ganarle a Jacob-dice Emmet.

-Okey, vamos-dice Edward y me tiende la mano- ¿Vamos?-me pregunta. Yo niego con la cabeza

-No, creo que iré a dormir algo a la carpa, me empezó a doler un poco la cabeza-digo. Edward me mira preocupado. Quiere venir conmigo, lose, pero no puede.- Edward, ¿le puedes avisar a Sam?-le pregunto

-Claro Bella-dice y se acerca a mí- ¿Estas bien?-susurra preocupado. Yo asiento, y Edward se inclina y me besa lentamente. En ese momento Emmet nos separa.

-¿Qué estás haciendo Edward? ¡No puedes interactuar con el enemigo!-chilla. Al parecer pasó mucho tiempo con Jacob. Río, pero rápidamente me empieza a doler la cabeza, así que directamente me dirijo a la carpa, en la cual están Leah y Kim escuchando música

-Hola Bella, ¿qué te pasó?-pregunta Leah al ver mi estado

-Tanya e lo que paso-le respondo y sin esperar respuestas me acuesto y me duermo.

Paso toda la tarde en la carpa. Durmiendo, escuchando música, hablando con las chicas, o mirando el inexistente techo. Un par de veces aparece Alice mandando mensajes de Edward, pero no pasa nada raro. A la hora de la comida, al ver que ya no me duele tanto la cabeza decido levantarme y reunirme con los chicos. Entro al comedor y Jacob me recibe con un gran abrazo

-Edward me contó lo que pasó-me susurra en el oído- No te preocupes, la hemos encerrado en el baño, se quedará ahí por un buen rato-dice. Yo sonrío pero niego con la cabeza

-Sáquenla de ahí chicos, no se va a reparar estando en un baño encerrada, se los garantizo.-les digo y sigo caminando hasta llegar a mi mesa. Me siento, pero noto que alguien toca ligeramente mi hombro. Levanto la cabeza y veo que es Edward. Me tienda su mano y me ayuda a parar.

-Hey, ¿cómo estas?-pregunta

-Bien-le respondo- ¿A dónde vamos?-pregunto

-Ya lo veras-me dice

Nos dirige al bosque, y luego de un tiempo me ubico. Estamos yendo al matorral en el que nos hablamos por primera vez. Llegamos y nos sentamos

-¿Recuerdas Bella? Acá tuve el valor suficiente para hablarte, acá me declare. No me arrepiento de nada que hice y dije, porque gracias a ese día eres mi novia.- Yo sonrío y lo beso. En eso escuchamos a alguien llamarnos para comer. Me paro y estoy empezando a caminar, pero me frena la mano de Edward. Él me acerca y me susurra

-Meet me at midnight

Hey! Hola, ¿Qué les pareció? Se que muchos se esperaban algo mas grande, pero esto fue lo que se me ocurrió, y no se a ustedes, pero a mi me gusto.

Bueno, gracias a todos por leer mi historia. Espero que les haya gustado tanto como a mi me gustó escribirla

Gracias a los que me leen desde el principio, y también a los que se unieron con el tiempo. Gracias a los que me dejaron comentarios, me marcaron en los favoritos, y siguen mi historia. Gracias a todos.

Se que quizás terminó muy rápido, pero sinceramente no tengo mucho tiempo en este momento. No voy a poder publicar hasta mas o menos el veinte, pero quizás que vean cosas chiquitas.

Repito, gracias a todos los que leyeron mi historia, espero que les haya gustado. Este fic esta basado en una experiencia que tuve, o al menos partes. Es lo que me imaginé que pasaba.

Creo que nada más, espero volveros a leer por acá, gracias y BYE!

Nunca confíes en los patos