HTTYD ni enredados me pertenecen, los utilizó con fines de diversión no lucrativos.


=Encuentros=

En medio de su inconsciencia y regresando en sí, sintió como el agua salía de sus pulmones por medio de tosidos. Poco a poco fue abriendo los ojos aun sintiendo incomodidad a causa del agua. Escuchaba murmullos incomprensibles que conforme su vista se aclaraba se hacían más fuertes, claros y entendibles.

—Por fin reaccionas—fue la primera frase clara que recibieron sus oídos, así como el rostro de su guía.

— ¿No estoy muerta?

— No, pero casi. Todo fue gracias a tu gallina que salimos de ahí

—Dragón— corrigió tomando a Tormenta y descubriendo un par de herida en el brazo izquierdo de él, que aun sangraban un poco— Tu brazo.

— ¿Eh? ¡Ah! Sí, no es nada, tuve que remover y empujar algunas rocas que tú… amiga encontró, así que, bueno, me corte un poco

Astrid sonrió con un toque de superioridad, pero al tiempo agradecida de que salvara su vida, así que lo compensaría—, además de que así estarían a mano—. Pero esa sonrisa no le trajo mucha seguridad al castaño.

La noche ya estaba cerca, por lo que buscaron algún lugar donde poder pasar la noche, así como buscar leña, algo de comida y en el caso de Hipo lavar sus heridas antes de que la luz del día desapareciera por completo. Su cena no fue más que un simple pescado para ambos y unas frutas que la rubia encontró, sumidos en un silencio que en ratos se volvía un tanto incomodo. Cuando por fin terminaron con sus respectivos alimentos, la intensidad del fuego de la fogata había bajado un poco. Astrid se acercó más al chico, sin darle explicaciones, tomo su brazo herido y lo comenzó a envolver con uno de los extremos de su cabello.

—Eres un poco brusca ¿Sabes? —comento cuando sintió una leve molestia en la herida más profunda, recibiendo una mirada de desagrado como respuesta— ¿Por qué envuelves mis heridas con tu cabello?

—Escucha, me salvaste la vida, pudiste haberme dejado ahí, volver a la torre y llevarte tu mochila, pero no lo hiciste, así que es lo menos que puedo hacer por ti—Hipo la miro confundido y extrañado.

—He escuchado bastantes remedios extraños para heridas, pero nunca nada relacionado con el cabello

—Más te vale que no hagas nada raro, porque si lo haces ¡Me encargare de que sea todo tu brazo el que este herido!

La mirada amenazante le dio el último toque para causar un escalofrió al guía, por lo que simplemente asintió. Ella suspiró complacida, miro el brazo envuelto en su cabello que sostenía en sus manos, se aclaro un poco la garganta y cerró los ojos para comenzar a cantar:

Flor que da fulgor

Con tu brillo fiel

Mueve el tiempo atrás

Volviendo a lo que fue

En compañía de la melodía, su cabello comenzó a irradiar una luz, que iba desde la raíz hasta las puntas. Hipo al principio tuvo un shock ¿Realmente su cabello estaba brillando? Sin saber qué hacer, miró a Tormenta quien le regreso la mirada con un toque de orgullo, y haciéndole señas para que pusiera atención a su brazo.

Quita enfermedad

Y el destino cruel

Trae lo que perdí

Volviendo a lo que fue

A lo que fue…

Cuando la luz alcanzó sus heridas, sintió un leve cosquilleo, un cosquilleo agradable, lo cual ocasionó que su duda creciera mas ¿Era una especia de brujería?

Astrid terminó la canción y lo miro con una expresión neutra. Hipo se quito el cabello y descubrió el secreto más grande que ella poseía. Su herida ya no estaban, no había molestia, cicatriz, nada, como si nunca se hubiera cortado.

—Hay dioses, hay dioses, ¡¿Qué acaba de pasar?! ¿Cómo hiciste eso? —hablo nervioso sin dejar de mover su brazo, tocarlo y verlo

—Veras, es por eso que he estado en esa torre, si cortan mi cabello, este pierde su poder, se vuelve un rubio tan pálido que parece blanco, nunca he salido por que desde niña mi madre me enseño que el exterior es horrible, así como plantarme un cierto miedo a lo que podría pasar si salía. —respondió calmada con un toque de nostalgia—así que para poder salir un día empecé a entrenar, solo necesitaba la oportunidad para enfrentar mis miedos y entonces llegaste tu.

Ambos sonrieron y se dio un corto silencio incomodo, roto por la rubia.

—Entonces… Haddock ¿Eh?

—Sí, pero no me gusta mucho hablar del pescado parlanchín—Astrid hizo una mueca, decidió no decir nada, aunque Hipo comenzó con su relato, ella le había confiado una gran secreto—Yo vivía en una isla lejana, era la vergüenza de mi padre Estoico el vasto Haddock, era el mejor de los mejores, el líder de la isla, pero un día llego un desconocido para mí, pero no para mis padres, atacó la isla con un gran ejercito, nos superaban en número, todos debíamos pelear

Flash back POV Hipo

Las casas ardían, todos corrían de un lado a otro y yo apenas y podía levantar un hacha. Tenía que pelar, debía pelear.

— ¡Vuelve a tu casa! —me grito alguien que paso corriendo en dirección contraria, quizás tengan razón, yo no podría ni defenderme a mí mismo, no habría gran diferencia si peleaba o no.

Ignorando mis miedos yo seguí corriendo, buscaba a mis padres, específicamente a mi madre, ella era muy parecida a mí, y no por débil, pero al igual que yo no podría pelear jamás, ella era demasiado noble.

Todo lo que veía era terrible, mas de una vez tuve que esconderme si no quería morir antes de ver a mi mamá, había ríos de sangre y cuerpos por todos lados. Mis pulmones quemaban y mi corazón se salía de mi pecho. Creí que no la encontraría cuando por fin la divisé forcejeando con un hombre del tiple de tamaño que ella.

— ¡Mamá! —grite con el último aliento que tenia, ella me volteo a ver asustada

— ¡Hipo! ¡No te acerques, escóndete!

— ¡Mamá! —aquel hombre se aprovecho de su distracción e intento golpearla pero gracias a Odín que llego a tiempo mi padre

Yo corrí a los brazos de mi madre que se encontraba en el suelo, mientras que papá peleaba con aquel hombre de cabello oscuro.

— ¡Ríndete Haddock! Es el fin de tu isla—vocifero aquel hombre golpeando a mi padre en el estomago, mi mamá me cargo y se alejo un poco del combate, al igual que yo no sabía qué hacer.

— ¡Sal de aquí Valka, lleva a Hipo contigo!

— ¡No me iré sin ti Estoico! —le respondió con un rio de lagrimas.

Papá era cada vez más golpeado, intentaba cubrirnos, pues en más de una ocasión el hombre apuntó a nosotros. Mi papá tomo una daga que enterró hasta el hueso en una de las piernas de su contrincante, lo que le dio suficiente tiempo para escapar con nosotros. Mi mamá era jalada del brazo que le quedaba libre, corríamos evitando a cualquiera que pudiera alentar nuestra huida, como pudimos llegamos hasta el muelle, donde el barco esperaba por nosotros.

— ¡Rápido! Salgan de aquí

Ordeno mi papá en cuanto mi madre subió conmigo, el barco obedeció pero mi padre no subió. Sentí que algo en mi interior se rompía cuando aquel hombre alcanzo a mi padre y antes de que el diera la vuelta, una espada lo atravesó.

— ¡Estoico! —grito con desesperación y lastimándose la garganta mi madre, saltando del barco y corriendo hacia él.

Varios trataron de detenerla, pero fui totalmente inútil. Arrebato el arma de alguien e iba con decisión contra aquel hombre, quien empezó a reír como un lunático mientras esquivaba con facilidad cada golpe que mi madre soltaba. Tenía miedo como nunca en mi vida había tenido, el barco seguía avanzando y quienes bajaron por mi madre no iban tan rápido como me gustaría. Algo me decía que podría perder a mi madre también, así que sin importarme, bajé y fui tras ella. Estaba a punto de llegar cuando la misma espada que atravesó a mi padre, la atravesó a ella. Cayó estruendosamente, y aquel desquiciado se burló de ella. No sé de donde saque la fuerza suficiente para correr como un atleta que no era, arrebatarle el hacha a uno de los que "rescatarían" a mi mamá y blandirla como si no pesara nada.

— ¿Tu también quieres morir? —me cuestiono con altanería jugando con la espada que goteaba de sangre.

Con lagrimas en los ojos, con rabia y la adrenalina que esta me provocaba, le di en la cara cortándosela cerca del ojo, comenzando a sangrar enseguida, pero no pude hacer más por qué me tomaron por los brazos y me alejaron de ahí.

— ¡Iré por ti algún día hijo de Estoico!

Me amenazó colérico cuando me subían al barco.

Llegamos a una isla aliada, les contamos lo sucedido y nos aceptaron como nuevos pueblerinos. Fuimos parte de la isla y recordaron a mis padres —así como a los que también murieron— con honor. Crecí y abandone el lugar, viaje sin rumbo hasta que me encontré con Berk. No quería volver ni que me encontraran por lo que cambie mi nombre a Haddock, sin apellidos o alias, simplemente Haddock, como mi padre, y sí, es algo ilógico que a pesar de no querer ser encontrado me ponga de nombre Haddock, pero vamos, Estoico el vasto estaba muerto.

Y así, mi vida comenzó, no tenía algún sustento y no conseguí trabajo en un buen tiempo, así que me fui a la vida fácil, me convertí en ladrón y poco a poco fui haciendo alianzas para hacer robos importantes como el de la corona.

Fin Flash back POV Narrador.

—Necesitaste de mucho valor Hipo—fue lo único que la rubia pudo comentar

El ambiente se lleno de algo de nostalgia, así que para no amargar la noche, Hipo se estiro y sonrió levantándose de su lugar.

—Bueno, iré por más leña

Retirándose, Astrid sintió una mirada sobre ella, seguida del sonido de una rama rota. Investigando lo que sucedía se acerco a un arbusto donde se encontró con Haralda.

— ¡Madre! ¿Qué haces aquí?

—Eso debería preguntar yo, escapando de tu hogar, viajando con un desconocido

—Un hombre que tiene nombre y ningún colmillo

—No quiero discutir contigo Astrid, pero tampoco vengo por ti, ¿Quieres ir con él? De acuerdo, yo solo te traigo la prueba de que todo lo que te dije es verdad—comento con enojo, lanzándole la mochila—.Has lo que tengas que hacer Astrid, eso, ¡Eso es lo que quiere él! ya verás que te arrepentirás el resto de tu vida por haber hecho esto.

— ¿De dónde sacaste esto?

— ¡De donde más! Te conozco muy bien Astrid, podrás a engañar a aquel hurtador pero a mí no—relajo un poco el rostro y se acerco a su hija mostrándole una sonrisa un tanto sínica pero llena de rabia—Escucha, yo te lo advertí, y te he repetido millones de veces lo que pasaría o más bien, pasará por salir de la torre

La más joven dio un paso hacia atrás colgándose la mochila

—Entonces moriré—sentencio con decisión y prosiguió antes de que su madre la interrumpiera— si me arrepiento, será mi problema, ya salí de la torre y hasta ahora no había tomado mejor decisión en mi vida.

—Bien Astrid, la niña madura que tiene toda la experiencia y tanto confía en él, ¡Un ladrón! ¡Dale la corona y veras que te abandona! Eso si sobrevives al mundo exterior, sólo haz lo que te digo y veras que estoy en lo correcto.

—No creo que haga algo como eso, creo que le agrado

Su madre soltó una carcajada

—Y además te inventas un romance, ponlo a prueba y ¡sabrás! Y recuerda que si te miente, sabia es mamá

Así se retiro, dejando una enorme batalla de emociones en la chica de larga cabellera.

— ¿Ese es tu gran plan Haralda? Me estoy impacientando

—En cuanto le de la corona la dejara sola, estará vulnerable y todo será más fácil.

— ¡No me hagas perder el tiempo!

Sus miradas chocaron, demostrando el odio que sentían por el otro, cuando Hipo regresó, colocó la leña y el fuego aumentó, dando más luz y dejando ver con claridad su rostro. Drago lo vio y enseguida lo reconoció, ¿Quién lo diría? No solo tendría a la princesa con cabello poderoso, también obtendría su venganza de quien le hizo aquella cicatriz. Sonrió con malicia dando media vuelta, había esperado diez años para efectuar su venganza, veinte para tener a la princesa, solo había un estorbo mas, Haralda, sería paciente, y pensaría como deshacerse de su "aliada".

La noche pasó sin más preámbulos, el día estaba resplandeciente y hacia un clima bastante cálido y agradable, las aves cantaban, el ruido que el agua del río hacia, arrullaba al trío que se encontraba dormido, todo era paz y tranquilidad hasta que los dulces sueños del castaño fueron interrumpidos abruptamente cuando fue arrastrado de un pie

— ¡Suéltame! —grito tratándose de sostener del suelo y evitar ser llevado por su antiguo contrincante, interrumpiendo así, también el sueño de la rubia.

— ¡Hey, espera! — le grito al dragón negro que sujetaba el pie de su guía

El dragón forcejeaba con el humano llegando al rescate la chica, tomándolo por los brazos y jalándolo con todas sus fuerzas, hasta que la bota se le zafó. Astrid intento calmar al animal, pero este no cedió ante nada, incluso intento atacarla y ella al retroceder se enredo con su cabello haciéndola caer, siendo salvada por Hipo quien se interpuso entre los dos:

— ¡Detente!

El dragón se quedo quieto un momento, pero aun tenía una mirada de odio, el corazón de los humanos estaba palpitando a toda la velocidad posible. Tormenta quiso proteger a ambos, en especial a Astrid, así que subió a la cabeza del chico y emitió un pequeño rugido, teniendo así toda la atención del furia nocturna, ambos hicieron algunos sonidos que solo eran entendibles entre los dragones, así como también algunos movimientos. Hablaron así por algunos minutos hasta que el Nadder sobrevoló cerca de la cara del chico, emitiendo otro rugido.

—Está tratando de decirte algo Hipo

Sin saber por qué y sintiéndose tonto al hacerlo, puso mucha atención al mensaje que esa pequeña dragona trataba de transmitirle. Lo que le fue más sorprendente es que logro entender lo que quería, o al menos eso creyó él. Se hincó, cerró los ojos y estiro su mano derecha.

— Perdón, no quise robar la corona, no era mi intensión— ¿Por qué había dicho eso? No estaba seguro, pero algo le decía que eso era lo que el dragón quería oír.

Tormenta regresó a las manos de Astrid y ambas observaron atónitas lo que sucedió. El dragón cerró los ojos, no sin antes hacerlos más amistosos, y acercó el hocico hasta la mano de Hipo, quien cerró con más fuerza los ojos, ante el contacto de la piel dura, rugosa y cálida con la palma de su mano. Astrid se acercó, la situación se había calmado un poco, pero se pusieron de nuevo tensas, así que nuevamente el furia nocturna se puso agresivo.

—Wow, wow, espera amigo, hagamos las paces, esta chica no te hará daño, además es cumpleaños. ¿Creíste que lo olvidaría? —intervino nuevamente el joven dirigiéndose a ella en su ultima frase.

La rubia no se movió ni un centímetro, Tormenta subió a su cabeza y cuando el dragón negro la vio se calmo, supo que podía confiar en ella. Tímidamente la chica sonrió y el dragón la imitó torpemente, dejando ver que no tenía dientes.

—Vaya, no sabía que fueras Chimuelo, ¿Tienes hambre? —dijo Hipo, regresando a su "campamento" seguido de los dragones y la rubia, tomando un pez crudo que no comieron en la noche. —Toma Chimuelo.

Le lanzo el pescado, descubriendo que no era tan Chimuelo como parecía y nombrándolo en el acto.

Momentos más tarde, siguieron su camino sin interrupción alguna, al cual se les unió Chimuelo, pues se negaba a alejarse de ellos —Principalmente porque tenía vigilado a Haddock y Tormenta le trasmitió un mensaje que solo los dragones entienden—. Además de que se llevaba muy bien con Tormenta, incluso en un momento jugó con Hipo, pero pronto pelearon de nuevo, pero Astrid los miro fulminantemente y no necesito más para cesara su pequeña pelea.

Por fin su destino estaba frente a ella, el palacio de Berk, había gente por todas partes, música, niños jugando, carretas de un lado a otro y mucha gente riendo, se encontraba de fiesta. Astrid no oculto su enorme sonrisa junto a la felicidad que sentía en ese momento, definitivamente salir de la torre fue la mejor decisión que pudo haber tomado en su vida. Estaba a un día de cumplir su más grande sueño, así que ¿Por qué no disfrutarlo al máximo?


Ya se que me tarde siglos en actualizar pero es que ya estoy en finales de semestre y no he tenido tiempo suficiente y también se que es un capitulo muy corto para tanto tiempo sin actualizar pero no quería dejarlos sin nada que leer por mas tiempo. Espero que le haya gustado y espero sus comentarios, las historia esta llegando al clímax.

¿Qué les pareció el flashback?

Recuerden que sus reviews me motivan a seguir adelante con la historia.

Sin mas se despide Risu-chan xD

PD: Si no le han dado like a mi pagina de facebook (que comparto con una gran escritora de fics) el link se encuentra en mi perfil y la pueden encontrar como Risu-chan xD & Ivorosy, donde pueden estar al pendiente sobre esta historia, mis actualizaciones, algún dato curioso de la película (como el nuevo corto Dawn of the dragon racers)