¿Y bien? – pregunte sin perder esa sonrisa de mi rostro, al observar el rojo de sus mejillas y sus ojos abiertos y brillantes como gemas no pude contenerme a pedirle a esta chica que se quedara conmigo, si era verdad, no estaba solo molestándola, en verdad quería pasar tiempo con ella, pasar tiempo con una desconocida, una desconocida con unos hermosos ojos que me habían llamado la atención desde el primer momento en que me fije en ellos – Hatsune Miku-chan, ¿Quieres saltarte las clases conmigo?

Yo… ¡Que esta diciendo senpai! – Sus labios dudaron para soltar aquello ultimo que había dicho y con una expresión infantil en su rostro que la hacia ver realmente tierna golpeo delicadamente mi hombro mientras reía gesto que yo correspondí. Confirmado: Esta chica es una hermosura – Soy la delegada de la clase, no puedo darme tal lujo Luka-senpai.

Ah entonces eres la delegada de tu clase… hay tantas cosas que no se de ti Miku-chan, somos realmente unas desconocidas ¿no crees? – hice una pausa concentrándome en su rostro, por su cara aun no terminaba de procesar las palabras que le acababa de soltar, me miro, si, poso sus hermosos ojos azules sobre los míos por unos segundos y luego saco su teléfono de un bolsillo, entonces me dirigió una radiante sonrisa de aquellos labios rosados como pétalos de cerezo – Luka-senpai, ¿puedo pedirle que me de su numero?

Oh eso seria todo un placer para mi Hatsune-chan – Saque mi teléfono, grave error, se podrán imaginar porque ¿no? Pues les explicare, mi fondo de pantalla, una foto que había tomado hace ya al menos unos seis meses, en aquella foto mi hermosa novia abrazada a mi como hace ya mucho tiempo no hacia, estaba besando mi mejilla con esos pequeños y delicados labios que tiene y yo solo me limitaba a sonreír como tonta, sí, a pesar de que me veía del asco en aquella foto por mi sonrisa de idiota y el patético rubor en mis mejillas, este era uno de los recuerdos mas hermosos que tenia con ella, de ese día en el parque de diversiones, solas ella y yo, nadie mas… cosa que hace ya un tiempo no sucede. Estoy segura de que Hatsune Miku había notado el cambio en mi rostro y el como la sonrisa que llevaba segundos antes se había borrado, entonces luego de algunos segundos ella decidió hablar y romper el silencio incomodo que yo había creado, cosa que agradecí inmensamente o eso antes de escuchar lo que tenia para preguntarme.

Esa chica de la foto… ¿no es la que estaba con usted hace un rato senpai? – Su voz me estremeció sacándome de mis pensamientos y maldiciones internas, dude mucho para responderle pues a pesar de que solo habían pasado unos segundos, en mi cabeza estos habían sido horas, horas en las que me maldije a mi misma por mis celos enfermizos que estaban causando que nuestra relación se distanciara mas y mas, pues si, ya era tarde pero me di cuenta de que: ¡Ellos son hermanos! ¡¿Por qué debo de desconfiar de mi novia si se trata de su hermano?! Estoy imaginando cosas ¿verdad? Soy una idiota y ahora entiendo el porque Rin se enojo conmigo, soy una idiota… ella me ama a mi… solo a mi, y yo a ella.

A-ah si… Ella es Rin – solté un poco indiferente cosa que disimule con una risita entupida para pasar desapercibida ante eso – Entonces, anota mi numero Miku-chan – su rostro se torno a uno de confusión al ver como cambiaba el tema rápidamente.

A-ah ¡si! – Entonces comencé a darle mi numero el cual ella guardo con esa brillante sonrisa en el rostro para luego enseñarme su teléfono satisfecha – Luka-senpai ya es un contacto, entonces así podremos conocernos mas ¿no le parece? – Aquí vamos de nuevo, la ternura que me daba esta chica me hacia sentir mejor, hacia que este dolor punzante dejara de ser insoportable y al menos pudiera "dejarlo pasar" por el momento.

Asegúrate de escribirme Miku-chan – respondí al gesto con amabilidad no fingida. Puede parecer que estoy precipitándome y que estoy intentando ligar con esta chica ¡Pero no es así! Rin es mi novia y la amo, estoy dispuesta a todo por recuperarla así que no voy con dobles intenciones, para nada, no en lo absoluto.

Espere mi mensaje, Luka-senpai – Miro su reloj cayendo en cuenta de que ya llevábamos unos cuantos minutos hablando – Lo siento senpai, se me ha hecho tarde, ya debería estar de vuelta en el salón y apenas estoy yendo – saco la lengua de manera infantil logrando sacarme un pequeño sonrojo, ni siquiera mi pequeña Rin hacia gestos tan… ¿monos? Esta chica ligeramente mas alta que mi novia, y un poco mas "desarrollada" por así decirlo, actuando con tal dulzura que calentaría hasta a el mas frío, y no pervertidamente hablando… ¿o si?

Ah no te preocupes Miku-chan, creo que yo después de todo si entrare a clases por esta vez – Sonrío como solo ella sabe hacerlo entonces bajo unos pocos escalones mas para luego darse vuelta y mirarme – Me alegra haber podido animarla un poco senpai – Espera… ¿dijo lo que creo que acababa de decir? ¿puede ver a través de mí? ¿se había dado cuenta ya?

No es así yo… – trague saliva y me detuve a continuar, ¿Por qué iba a negarlo? Era obvio que no me encontraba bien, y de un momento a otro estaba sonriendo, y no solo sonriendo sino también riendo como idiota junto a una extraña, una chica a la que acababa apenas de conocer – Te lo agradezco Miku-chan – solté aquello finalmente entonces ella solo hizo un gesto que me indicaba que no le diera importancia a aquello, termino de bajar las escaleras y se dispuso a continuar con su camino.

Yo hice lo mismo, me acomode el uniforme y subí escalones arriba camino a mi salón de clases, ese día estuve perdida y en las nubes todas las clases, incluso en los descansos los cuales solía pasar junto a Rin había perdido su sentido, no sabia si era lo mejor ir a buscarla mientras aun no termináramos las clases, mi novia era del tipo de niña caprichosa y berrinchuda que no se calma tan fácilmente de un momento a otro, y si iba a buscarla probablemente me rebotaría frente a todo el mundo, causando una escena muy desagradable que probablemente nos estaría comiéndonos el pensamiento el resto del día. Con eso en mente deje pasar todas las horas siguientes y me concentre en pensar lo que le diría a mi novia cuando la viera, arreglaría las cosas, lo haría y entonces le pediría que saliésemos otro día, así de sencillo, Megurine Luka ¿tanto te costaba aceptar esto desde un principio y ahorrarte este tipo de problemas?

Oh Luka, ¿vas a alguna parte? – Me pregunto un chico pelimorado, de cabellos largos recogidos en una coleta, este era mi mejor amigo y mi ex novio, Gakupo Kamui, prácticamente crecí junto a el por lo que lo nuestro fue algo pasajero, ambos queríamos demostrarnos que tal vez nuestra sexualidad no era lo que creíamos (Así es, mi mejor amigo también es gay) por lo que estuvimos saliendo por mas de un año, un año entero en el que mas que salir solo fortalecimos nuestra amistad, y a la hora de terminar ambos lo aceptamos sin problema alguno, ambos decidimos que lo mejor era aceptar lo que éramos y seguir adelante con ello.

Si, debo ir a hablar con Rin – Tome mis cosas y me dispuse a caminar seguida por el.

Ya veo, ¿así que se pelearon "otra vez"? – dijo eso ultimo como si ya fuera costumbre. Pues porque lo era, peleábamos muy seguido y como han de suponer la que se disculpaba siempre era yo, tuviese o no la razón – Esta mal Luka, no deberías… Rin es una chica muy maja y toda la cosa, ¡Pero estas perdiendo tu dignidad completamente por una mujer! Se cuanto la deseaste y por tanto tiempo, pero… esto va a terminar rompiéndote Luka, no me gustaría verte sufriendo – Pude notar la sinceridad en su voz, pues porque Gakupo era como mi hermano menor, ya eran mas de 15 años de amistad, y así como el no quería verme mal yo menos a el.

De acuerdo Gakupo, no te preocupes, ¿sabes? Esta vez fue culpa mía todo, mis celos están yendo muy lejos, creo que mi mente se esta ensuciando mucho con todo esto, estoy imaginando cosas y Rin no tiene porque aguantarse esto, la entiendo en cierta forma – El se detuvo en cerco y poso sus morados ojos sobre los míos.

– Oye… ¿realmente esta imaginando cosas?... – Antes de que si quiera pudiese procesar lo que el me dijo el abrazo efusivo de cierto chico nos asalto ambos casi haciéndonos caer, alejando todas nuestras ideas de aquella seria conversación.

¡Buenas tardes ustedes dos! – grito emocionado el chico amante de los helados hallándose colgado de mi brazo y el de Gakupo.

¡K-k-k-kaito-kun! – grito con sorpresa mi amigo cubriéndose la boca con una mano, se había puesto rojo como un tomate y se imaginaran porque, Kaito es un chico que conocimos cuando entramos a secundaria y Gakupo se enamoro de el, aunque no ha sido capaz de decírselo incluso ahora que se había declarado abiertamente gay.

¿Qué pasa? ¿los molesto? ¿estaban en una cita? – Hizo una mueca de beso la cual me causo un poco de gracia y que a Gakupo casi hizo que se le detuviera el corazón allí mismo.

¡Por supuesto que no tonto! – golpee su cabeza ligeramente mientras me reía de el.

¡Que mala Luka-chan! – Sostuvo su cabeza con ambas manos notablemente exagerando – Ah cierto, Gakupo, los chicos de la clase de al lado quieren ir esta noche a la casa de Kiyoteru a ver el partido, me preguntaron si querías ir, ¿quieres?

¡Iré! – respondió de inmediatamente que el peliazul termino de preguntarle – D-digo… estaré libre así que no tengo problema en ir.

Bien, entonces vamos a mi casa antes, quiero que me ayudes a escoger las bebidas para llevar Gakupo-kun – No dio tiempo a que mi amigo respondiera y lo tomo del brazo, llevándoselo a rastras escaleras abajo, a lo que Gakupo solo me dirigió una mirada victoriosa y yo levante mi pulgar como muestra de aprobación. Entonces seguí mi camino, decidida a ir a hablar con mi novia y arreglar mi asunto con ella.

Una vez en la entrada de la escuela me recargue en la pared y espere alrededor de unos diez minutos ensayando minuciosamente lo que estaría por decirle a mi novia, a mi Rin, mi Kagamine Rin. Mi mente estaba metida en ello y a pesar de que no era la primera vez que hacia esto de disculparme con ella me encontraba tan nerviosa como la primera vez que lo hice. Mi plan interno fue perturbado en el momento en que divise esa cabellera dorada que tanto me encantaba entonces supe que había llegado mi gran momento.

¡Rin! – La llame a lo cual ella obviamente respondió apartando la mirada y siguiendo con su camino – Rin, tenemos que hablar así que por favor – Apresure el paso y la seguí, tomándola del brazo para detenerla.

¡Suéltame! – Empujo mi mano tan fuerte a como su pequeño cuerpo le permitió – ¡Estoy cansada de esto Luka! ¡Estoy cansada de que estés dudando de mí y de mi propio hermano! ¿Qué acaso no te parece enfermizo eso? – Me grito de la manera en la que siempre lo hacia pero esta vez pude sentir como mi corazón se rompía en mil pedazos de solo escucharla, pues ella tenia razón, ¿Cómo puedo dudar de ella de esa manera?

Escucha, ¡de eso te quiero hablar! Rin, yo me di cuenta de que hice mal, y que dudar de ti y Len es algo sucio… yo estoy verdaderamente arrepentida por ello, y por eso quiero disculparme, me di cuenta de mi error y haré lo que sea para remediarlo – Mi voz comenzó a quebrarse desde quien sabe que punto entonces solo se me ocurrió mejor idea hacer una reverencia frente a ella y así lo hice, pude sentir su mirada inquisidora y dudando sobre mi y sobre mis actos, mi corazón latía desesperado por una respuesta de aquellos pequeños labios y cada segundo que pasaba sin conseguirla era una aguja mas enterrada en mi corazón.

Lo siento, no quiero hablar contigo ahora Luka – Levante mi cabeza incrédula buscando aquellos ojos azules que nunca encontré puesto que ella ya se encontraba de espaldas alejándose cada vez mas de mi, rompiendo mi corazón con cada paso que daba.

Sin importarme nada me derrumbe allí mismo, si, Rin era de ese tipo de chica que a pesar de que sabes como es no consigues adaptarte del todo, y para mi siempre que discutíamos era como si fuese la primera vez, me hacia el mismo daño y me dolía tanto como si nunca antes hubiese pasado, a pesar de que pasara con mas frecuencia de la que debería ¿irónico no les parece?. Estaba dispuesta a quedarme de esa manera a solo unos pasos de la entrada de la escuela, total ya estaba oscureciendo, no me veía nadie y eso no podía importarme menos de todas formas, o eso pensaba, hasta que cierta voz y el tacto de una calida mano llamaron a mis espaldas sacándome de mi tortura interna.

¿Luka senpai? – inmediatamente voltee a encararme con la propietaria de aquella voz femenina y esa calida mano sintiendo una pequeña opresión en el pecho que no sabia describir muy bien si era dolor o alivio al ser encontrada por aquella persona.

¿Miku-chan?... – Susurre su nombre mas para mi misma que para ella, casi como auto-convenciéndome de que la chica que recién había conocido esta mañana estaba ahora ahí, viendo mi rostro lloroso acompañado de la vergüenza de ser vista por esos hermosos ojos azules.

¡Senpai! ¡¿Estas bien?! ¿Paso algo? ¡¿Qué estas haciendo aquí?! – me lleno de preguntas la chica de coletas con preocupación, preocupación que estaba agradeciendo internamente pues a pesar de que se trataba de una desconocida estaba sintiendo que realmente le importaba… al menos a alguien.

Gracias – Dije esto levantándome del piso, tomando la mano de ella para atraerla a mi y darle un efusivo abrazo. Un mero acto de impulso que por el momento no considere importante – Estoy bien Miku-chan… – hice una pausa tratando de ordenar las ideas de mi cabeza y lo que estaría apunto de decirle aquella "desconocida" – ¿Te importa si me quedo de esta manera un poco mas?. – pregunte con voz suplicante.

Claro… – Pude sentir su sonrisa haciendo cosquillas en mi cuello, entonces me abrace a aquel cuerpo entre mis brazos, me perdí en su calidez y por un momento pude escuchar el latido del corazón de la chica de hermosos ojos azules golpeteando contra mi pecho, latía a tal prisa que el mío a pesar de estar destrozado comenzó a latir de la misma manera siendo el único sonido llenaba las vacías calles en un atardecer del frío otoño, frió que en ese momento no sentíamos ninguna de las dos.


¡Llegas tarde Rin! – Replico mi gemelo en el momento en que entraba por puerta de la casa y comenzaba a quitarme mis zapatos.

Lo siento Len, es que hoy tuve un problema con Luka… – Arqueo una ceja con esa perfecta cara ligeramente similar a la mía, no pude evitar sonrojarme al ver como segundos después se acercaba a mi, pegando su cuerpo un poco mas alto al mío.

¿Otra vez? Mouu, Lu-chan si que esta causándote problemas Rin – Me abrazo en gesto de "apoyo" lo cual me enloqueció y sin pensar mucho correspondí el gesto oliendo su perfecto perfume.

Todo estará bien, te tengo a ti Len – El me sonrío de esa manera que me enloquece y entonces nos dirigimos una pequeña mirada como para darle el permiso al otro de dar el siguiente paso y así fue, luego de unos segundos de silencio junte mis labios con los suyos y los unimos en un beso que empezó torpe y tierno como solo el los sabia dar, pero poco a poco se fue tornando en uno de esos que ligeramente me recuerdan a Luka, con devoción y tal pasión que solo un amante te puede dar… aunque en ese momento ella no era en lo que estaba pensando.


Buenas xD ¿Que tal les va? espero que bien, ¿que tal les pareció el cap? ¿Sienten que me falto algo? Déjenme un review diciéndomelo. Y bueno hay ciertas cosas que me gustaría aclarar en este fic las cuales me olvide de mencionar en el cap anterior:

1- Si bien el fic esta basado en Acute pero la pareja principal siempre es y sera la de Luka y Miku (Véase también el Negitoro xD) ¿porque? pues es mi pareja favorita.

2- El rol que interpretan los personajes al estar basado en Acute son estos:

- Luka como Kaito

- Miku como Luka

- Rin como Miku

Por lo que las relaciones se llevaran a cabo inspirándome en los puestos que ocupan estas en la canción.

Y bueno creo que eso mas que todo quería decirles por ahora, agradezco a:

nelsykp y a Vixo por sus comentarios y tratare de actualizar lo antes posible.

Muchas gracias por leer x3!