-Soy Sofía*-dijo ella mirando al suelo.
-Ho...hola - tartamudeó Leo.
Era tan bonita, con su cabello negro ondulado y sus cálidos ojos marrones*.
Tenía rasgos delicados y mejillas rellenas, con un centenar de pecas surcando su superficie. Su tez era un poco bronceada y su voz dulce como la miel.
La clase siguió, pero Leo ni siquiera le presto atención a las presentaciones de los otros chicos, solo le prestaba atención a ella.
Al finalizar las clases, Leo se sentía confuso puesto que no sabía que haría a continuación. No le habían dejado tarea, no quería volver a casa aún que se había equivocado al pensar que le tocaría vivir en un lugar lleno de personas viciosas y malhumoradas, la que le había tocado era una familia amable y muy caritativa que pensaba que era un estudiante de intercambio que venía a perfeccionar su español. Ya la idea de recorrer la ciudad solo le parecía aburrida y estaba empezando a extrañar a sus amigos.
Además lo que más le molestaba era no poder sacarse a Sofía de la cabeza, ya había tenido suficiente de chicas y no quería tener nada que ver con una el un tiempo.
Al final despidió ir al centro de la ciudad para despejar la mente.
Allí encontró varios vendedores ambulantes y le ofrecían recuerdos y cosas por el estilo, pero no muchos, ya que tenía una pinta como la de cualquier otro nacido allí. Lo único que lo delataba era su asentó y el estar totalmente des ubicado.
Compro algunos recuerdos para sus amigos con dinero sacado de su cinturón y despidió volver a la casa.
Cuando llegó ya tenía armado todo un mecanismo de seguridad para poner en su ventana en caso de monstruos pero lo guardo el el cinturón de herramientas para no alarmar sus "padres".
Entro, saludo y se dirigió a su habitación a instalar el sistema de seguridad que había construido.
Cuando estuvo instalado saco una bolsita de dracmas que había empacado en su maleta y se dirigió al baño a llamar a sus amigos.
Abrió la llave del lavabo, predio la luz, hizo la oración y la ofrenda a la diosa Iris y a los segundos ya estaba viendo a Jason tirado en la cabaña de Zeus jugando con su moneda-espada cool.
Casi le dio un paro cardíaco cuando vio a Leo.
-Hola hermano- dijo Leo.
-Hey , como has estado- respondió Jason recomponiendo se del susto.
-Como siempre- respondió poniendo a Jason en una posición incómoda en la cual no sabía que decir.
-Nada nuevo?- pregunto para romper el silencio incómodo que se había creado entre ellos.
-Pues la verdad creo que hoy… conocí a algui...- fue interrumpido por el sonido de una puerta al abrirse estrepitosamente.
-Creo que he averiguado algo sobre el viaje de Leo...-Piper se interrumpió cuando vio que su novio estaba en plena conversación con el susodicho.
Y este fue el tercer cap. Disfrútenlo aunque sé que es corto.
*Se llama Sofía por qué significa sabiduría y ya he dicho demasiado.
*Pongo marrón para que suene más decente que cafés.
Me han dicho que el país es Chile por que los nombres que he puesto son comunes allá, pero si no me equivoco estos son nombres comunes en toda Latino América, no estoy diciendo que lo sea como tampoco estoy diciendo que no, pero gracias por darme su opinión.
También les agradezco su apoyo que me motiva a seguir con esto.
Cosa curiosa de mí:
Yo a Jason no le digo Jason (como se pronuncia en inglés), si no que le digo Jason así como se lee por qué al principio pensaba que se llamaba Jason como el héroe griego y como yo leí los libros antes que mis amigas les dije muy campantemente que se llamaba Jason y ellas también empezaron a llamarlo así. Pero un día cruel descubrí que no se llama como yo pensaba y todas lo empezaron a llamar bien pero yo no el siempre será Jason para mí.
