̶ Senpai, ¿Va a contarme lo que le pasa? – Me pregunto casi como por duodécima vez la chica de coletas que tan solo hace unas pocas horas atrás era una desconocida, y ahora se encontraba conmigo, en un restaurante familiar al estilo japonés, de esos en los que el piso es de tatami entonces te sientas en el, y lo único que acompaña la sala es una pequeña mesa que esta casi pegada al piso. Aquí había traído a Hatsune Miku, la chica de ojos hermosos que había estado cuidando de mi por alrededor de unas 3 horas, 3 horas en las que llore en su hombro y luego decidí traérmela a un lugar como este ¿Quién lo diría? Lo que suponía que hoy seria mi noche con mi querida novia Kagamine Rin, acabo siendo una noche con Hatsune Miku, la chica que recién había conocido esta mañana.
No es nada Miku-chan – Respondí yo como por duodécima vez con una sonrisa de medio lado, recargue mi cabeza en una mano la cual no podía mantener debido al alcohol que había estado consumiendo, si, era mala bebiendo y en todo el rato había bebido al menos unos tres vasos enteros de sake – Mas importante… ¿Por qué no nos conocemos mejor Miku-chan?
¿C-conocernos? – Se vio un poco nerviosa ante mi actitud y pude notar como sus pequeños labios temblaban al soltar cada palabra dicha.
Si, como tus gustos y esas cosas – Me recosté en el suelo con ambas manos detrás de mi cabeza, escuchando todo lo que tenia para decirme.
Bueno pues… sobre gustos… ¿La música? – Hizo una mueca pensativa antes de decir aquello ultimo colocando su dedo índice en su barbilla cosa que me causo un poco de gracia, luego caí en cuenta de lo que había dicho y no pude evitar reaccionar realmente interesada con aquel tema.
¡¿Música?! – Me levante de golpe del suelo y mire sus hermosos ojos que observaban con confusión y un ligero tono rojo en sus mejillas – ¿Podría ser que cantes Miku-chan? – Ella asintió y el interés en mi por continuar esta conversación fue mucho mas que visible.
Si, desde muy pequeña… pues toda mi familia a seguido esta industria – Sus mejillas estaban mas encendidas que antes y a medida que me acercaba a ella "gateando" esta parecía ponerse aun mas nerviosa.
Eso… yo también amo cantar Miku-chan, me gustaría escucharte alguna vez o cantar un dueto junto a ti – El alcohol en mi cuerpo impedía que pensara con mucha claridad y para cuando me di cuenta estaba a solo centímetros de ella, de sus labios, esos labios que llevaba mirando desde el momento en que la conocí entonces por un momento simplemente me pregunte "¿Sabrán igual a los de Rin?" Dulces pero a la vez amargos, con un ligero sabor cítrico que casi me recordaban a las naranjas pues porque eran la fruta favorita de mi novia, pero a la vez lo digo por ese sentimiento dulce y a la vez amargo que ella me transmitía cuando estábamos juntas, ese sentimiento de que su corazón no podía ser completamente mío, que estaba compartiéndolo con alguien mas y que la que estaba llevándose el lado amargo de todo esto era yo, mientras que otra persona disfrutaba de esa dulzura que alguna vez me enamoro y ahora no estaba por ningún lado.
S-senpai yo… – Pose mi mano sobre su mejilla, esta estaba calida a comparación de mi fría mano y pude notar como esta se estremeció al sentir el contacto de esta, los vellos de su piel se erizaron como si fuera un pequeño gatito asustado entonces cerro los ojos como esperando cualquier cosa de mi, en ese momento estaba tan indefensa que podría hacer lo que fuera con ella, su corazón latía a tal prisa que podía escucharlo y no era para menos, el mío también al tener aquella figura femenina y delicada a mi merced pudiendo hacer lo que sea que quisiera con ella.
Eres realmente linda Miku-chan… – susurre en su oído y pegue mi frente a la suya, mire sus hermosos ojos con deseo y un pequeño brillo de lujuria se apodero de ellos, estoy segura de que Miku pudo notarlo pues una pequeña sonrisa tímida se formo en sus labios entonces ella enredo sus brazos en mi cuello como permitiéndome acceder a mas de lo que estaba haciendo con ella y así me dispuse a hacer, estuve apunto de tocar esos hermosos labios de color rosa de esa hermosa chica, pero me detuve en seco pocos centímetros antes de lograrlo esto debido a la interrupción de cierta voz a mis espaldas, Miku me aparto de ella al instante y sudando frío miro a la figura parada detrás de mi.
¿Esto es lo que creo que es? Luka trayendo a una jovencita linda a casa – Dijo con un tono de voz burlón Sakine Meiko mi amiga de la infancia y vecina que trabajaba en ese restaurante a tiempo parcial, ella tenia 20 años, siendo 3 años mayor que yo.
No es lo que piensas Meiko – Suspire y dije aquello obligada por la mirada de la temerosa Hatsune Miku, la verdad es que estaba bastante decepcionada al ser interrumpida entonces me aparte de la chica como pude pues el nivel de alcohol en mi cuerpo no me permitía hacer movimientos muy ágiles.
Anda pero si estas borracha – Esta se acerco a ambas, sentándose a mi lado para ayudar a sostenerme – Lo siento, seguramente esta chica esta causándote problemas – se disculpo con Miku quien no se atrevía a decir ni una palabra con su cara tan roja como un tomate.
¡Cállate Meiko, aleja tus sucias manos de Miku-chan! – dije en un tono de voz infantil recostándome de la mayor, si estaba quedando algo mal ante Miku pero ya tendría el mañana para arrepentirme de ello.
Oh tu anciana pervertida deja de aprovecharte de las niñas mas jóvenes – La molesta castaña mayor tomo mis mejillas y jalo de ellas a lo que respondí luchando para apartarla de mi, y esta a su vez continuaba haciéndolo mas fuerte-
N-no es así, no me estaba causando problemas, por el contrario, Luka-senpai es una chica muy divertida y… a pesar de que me encontraba algo mal, estar con ella realmente me ha animado mucho – La chica de coletas había dicho todo esto dejándonos perplejas puesto que habíamos detenido nuestra pelea tonta para escucharla, sus palabras me llevaban al cielo mismo y a la vez me recordaban la crueldad de la tierra, el que había una barrera entre Hatsune y yo, y que esa barrera era la misma causa de mi felicidad y tristezas, y una persona que apenas acabas de conocer no podría tumbar eso de un día a otro… ¿o si? – L-lo que digo Luka-senpai es… ¡Realmente me gustaría que fuese mi amiga! – Su hermosa mirada se dirigió a mis ojos y yo la correspondí con un pequeño sonrojo y Meiko me soltó al instante.
L-lo siento creo que vosotras dos están mejor solas, ¡Luka asegúrate de tener limpia tu habitación! – Dijo esto colocando su mano en mi hombro de manera exagerada, para luego salir de la habitación, a lo cual Miku dio un pequeño salto de sorpresa y se cubrió el rostro llena de vergüenza.
Ignora eso, siempre dice cosas como estas – le explique riendo nerviosamente para relajarla – y sobre lo anterior… claro que no me importaría ser tu amiga Miku-chan, no tengo problema con ello –me senté nuevamente o eso intente recostando mi cuerpo sobre la mesa.
Seria un gran honor para mi… a lo que me refería antes pues en realidad hasta que nos encontramos la segunda vez en la mañana no estaba de muy buen humor… tuve una pelea con mis amigos senpai y pues creo que me tendré que ver obligada a renunciar al club de música de la escuela por ello – ahora lo entendía, el porque lo había sentido tanto eso, esta chica ama la música y era tan obvio que podía sentirlo, su hermosa voz no era normal y era obvio que ella la aprovechaba para otra cosa.
¡No debes hacer eso! – reaccione levantándome violentamente a lo que ella se asusto un poco e intento hacer que me sentara de nuevo.
No es lo que quisiera pero… vera senpai, se acerca el festival escolar y todos en el club deben componer una canción en grupo… las cosas me salieron mal con todos los miembros por un error que cometí y bueno… la verdad es que me gusta la música pero solo se cantar, no se componer nada, no se tocar ningún instrumento, no soy buena para ello sabe… solo me queda renunciar – Su voz comenzó a quebrarse en cierto punto y yo solo pude limitarme a escuchar todo lo que me decía, la verdad es que sabia como era ese asunto de los clubes de música, los miembros siempre se peleaban por una cosa o por otra y por eso mismo no pertenecía a ninguno por mas que adorara la música… pero…
¿Qué te parece si me uno? – solté de la nada a aquello dejando perpleja a la chica de ojos azules, me miro sin creer que hablara en serio – Pues se tocar bastante bien el piano, y soy buena con la guitarra, puedo componer.
N-no puede estar hablando en serio Luka-senpai, no tiene que hacer algo como eso por mi yo solo… – no le di tiempo de terminar aquella frase en el momento en que la tome de la mano, sacándola de la pequeña habitación para llevarla arrastras por los largos pasillos del gran restaurante familiar que tan solo después de una puerta se convertía en toda una casa típica al estilo japonés, la subí escaleras arriba en donde quedaban mi habitación y algunas otras cuantas mas y abrí aquella, dejando expuesto mi cuarto no era ni muy grande ni muy pequeña pero en ella estaba todo lo necesario para que viviera una persona.
Hay algo que quiero mostrarte… – si, debido al alcohol que antes había consumido no le había explicado nada a Miku y me la había traído a mi habitación así sin mas, dejando a la menor desconcertada me di media vuelta buscando algunas partituras para luego pasárselas a ella misma quien aun no entendía muy bien donde se encontraba y porque, pero a pesar de ello esta las tomo y comenzó a ojearlas dándose cuenta de mis verdaderas intenciones.
¿Qué me dices? ¿Al menos se ve algo decente no? La verdad es que me encanta la música desde niña, y bueno empecé a practicar con el piano cuando tenia 5 años, luego a cantar y finalmente aprendí un poco con la guitarra, creo que puedo ayudarte Miku-chan y es lo que quie… –no pude continuar puesto que la chica se había abalanzado sobre mi y se encontraba abrazándome de manera exageradamente fuerte, su cabello, sus manos temblorosas y su rostro que a pesar de que no podía verlo estaba segura de que se encontraba completamente rojo. No hacían mas que impulsarme a tener deseos de hacer algo mas con la mas joven pero me contuve por un momento tomando en cuenta mi situación actual, no por el hecho de que pelee con Rin quiere decir que vaya a engañarla, no por el hecho de que este confundida iba a faltar a la confianza que Rin me estaba dando porque después de todo si quiero confiar en ella como se debe debo comenzar por actuar como se debe.
Por cierto… ¿Dónde estamos? – se despego un poco de mi y me pregunto aquello mirándome directamente a los ojos ¡era taaaaaaaaaaaaaaaaaaan mona! Era tan pequeña comparada conmigo, y por supuesto me gustaba con los lentes puestos pero joder esos ojos me conquistaban cada vez que podía mirarlos directamente, digo después de todo estábamos en mi habitación, incluso si intentara algo nadie se enteraría… ¡¿Qué estoy diciendo?!
Ahh… bueno por extraño y poco romántico que te parezca este restaurante es mi casa por así decirlo, aunque solo estoy viviendo acá temporalmente – intente explicarle de la manera mas fácil sin muchos detalles pero creo que si realmente vamos a trabajar juntas debería decirle toda la verdad… entonces… – Bueno veras, mis padres se mudaron al extranjero hace unos 2 años y tuvieron que dejarme atrás, mi padre tenia una deuda muy grande y los cobradores ya estaban hartos de sus excusas, así que tuvieron que huir de este país, aunque es algo que realmente no justifico, entonces mi vecina y amiga de la infancia Meiko Sakine, la chica que viste hace un rato y su madre me ofrecieron hospedaje acá a cambio de trabajo – Miku se encontraba completamente concentrada en lo que le contaba, como si cada palabra que saliese de mi boca ella la repitiera mentalmente y pude fijarme en como sus ojos seguían perfectamente los movimientos de mis labios, juro que si no fuera por Rin realmente hubiese besado a esa chica y algo mas.
Ya veo… supongo que eso explica el porque te dejaron tomar alcohol – dijo ella con una pequeña sonrisa en sus labios – pero esta mal Luka-senpai, no debe traer a sus citas a su casa la primera vez, y mucho menos a su habitación – a pesar de que bromeaba, lo sabia por su sonrisa divertida, se había avergonzado ella misma al decir aquellas palabras, pude notarlo en el rojo de su rostro, pero creo que podría decir que el mío se encontraba igual al de ella, y antes de que pudiera darme cuenta mi corazón ya iba a mil por hora, solo por tenerla cerca, tan cerca como hacia tiempo no tenia a mi novia… espera eso es cierto, hacia tiempo no hacia esto con Rin, hacia meses no teníamos sexo entonces… ¿Por qué debo de contenerme si Hatsune esta en mi habitación? ¿No habría ningún problema si la beso cierto?
Bueno hasta acá este cap xD perdonen si se les hizo algo corto para el tiempo que los deje esperando pero es que estaba en examenes qwq bueno ya prometo que subiré los caps mas seguido y tratare de darles al menos 2 por semana.
¿Tienen alguna queja o sugerencia? ¿Que les pareció? déjenme un review diciéndomelo x3
y pues ya para el proximo cap empezara lo bueno, las dos chicas de la protagonista se encuentran, pobre Luka u.u
Y antes de despedirme quiero agradecerles a: Andrea-Croft, Vixo, FanRubius, nelsykp, a Nael Tenoh-sama y a los demas lectores por darle una oportunidad a mi fic *-* aprecio mucho sus reviews y el que les guste mi historia, gracias sinceramente y bueno nos leemos!
