Lo sé! Rompí mi promesa! T.T lo siento! He estado trabajando en vacaciones y la verdad mi tiempo libre ha sido prácticamente nulo!

Solo queda este cap y otro más! Como muchos preguntaron por la historia de la sandía podrán leerla en un one-shot que estoy escribiendo!

Aquí les dejo el cap!

Besos!

-Creo que es lo mejor Malfoy – sentenció Blaise dejándose caer en la silla frente a él. Idiota.

-No estoy de acuerdo, Luna se va a volver loca si lo haces – echó los brazos por detrás de la cabeza y sus piró con pesadez – Debes respetar sus decisiones Zabini.

-No voy a permitirlo Malfoy, lo mejor para Luna es que yo la acompañe en ese viaje – insistió testarudo – Es muy peligroso buscar animales nuevos y me he dado cuenta de que su padre le ha metido ideas raras. Animales muy peligrosos para ella son simples mascotas.

-Zabini tienes que dejar que ella tome sus propias decisiones.

-Claro porque tú dejas que Hermione haga lo que quiere ¿Verdad? – el rubio lo fulminó con la mirada antes de contestar.

-Ella tiene a Scorp y sobre él si tengo voz y voto.

-No se llama Scorpius Draco – interrumpió Hermione entrando con un plato de bocadillos para él y para Blaise.

El vestido turquesa resaltaba su protuberante estómago. Con 6 meses y dos semanas la castaña se veía embarazada. No estaba obesa y su piel era aún más hermosa y brillante. Las luces navideñas alrededor de la sala de estar solo destacaban su belleza y fragilidad.

-Amor ambos sabemos que mi heredero se va a llamar Scorpius, te fascina ese nombre – dijo levantándose para rodearla con sus brazos y darle un beso en la coronilla.

-Malfoy, tienes que dejar ir esa idea – lo reprendió con un gesto cansino – y tú Zabini, Luna me contó que se irá por tres meses para el Amazonas.

-Iré con ella – respondió inmediatamente el italiano muy convencido – Ya hice mi elección.

-No creo que sea una opción para Luna – debatió la castaña incómoda – Ella quiere hacerlo sola.

-¡Es peligroso Hermione! ¡No puedo dejarla ir!

-No es tu decisión Zabini – su chica enfrentó a Zabini con paciencia, como hablando con un niño pequeño – Debes confiar en ella, sabe cómo cuidarse.

-Es tan difícil – el moreno escondió la cara entre las manos – No quiero que le pase nada, quiero mantenerla segura.

-¿La amas? – Draco se tensó al escuchar la pregunta que hizo la leona – Lo siento, no debes responderme.

-Si la amo – la cortó Zabini con cara sorprendida – ¡La amo!

Sin esperar una reacción de sus amigos desapareció, seguramente para encontrar a su loca futura esposa. Son tal para cual.

-¿En qué piensas Draco? – inquirió curiosa su esposa.

-En que esos cuestionarios funcionaron bastante bien – la besó con amor mientras recordaba el día de su boda.

-Tengo tantas cosas por hacer – murmuró Hermione estresada.

-Te ayudaré con lo que quieras – acercó la silla al escritorio y se sentó junto a ella, quitándole el pedazo de pergamino de las manos – ¿Qué es esto?

-Nuestra lista de invitados – respondió sonando desanimada.

-¡Son más de mil nombres! - ¿Conocían a tanta gente?

-He hecho todo tipo de reducciones, entre tus contactos de trabajo, tus amigos, mis amigos, nuestros amigos en común, compañeros de trabajo, la orden, el E.D, la gente del ministerio, tu familia, los Weasly, quienes me ayudaron en la guerra y quienes ayudé eran casi 2 mil, conocemos demasiadas personas y todas esperan una invitación. Nuestros vecinos muggle se han portado tan bien que creo que deberíamos invitarlos, así que tendremos que ayudar a todos a conseguir trajes que muggle y un lugar donde podamos meterlos – hablaba casi sin respirar pareciendo desesperada – ¡Ni siquiera tengo el vestido! Cuando nos casemos seré una vaca y todo me quedará horrible.

-Tranquilízate Granger – dijo con voz monótona para no exaltarla más – No tiene que ser una boda grande si no quieres, podemos solo invitar a los chicos, no tienes que usar el vestido si no quieres.

-Desearía tener un matrimonio express, es una lástima que no podamos ir a Las Vegas y casarnos por ventanilla.

-¿Por qué no lo hacemos? – ella lo miró extrañada. Pero era una gran idea. No quería esperar un momento más para que ella fuera su mujer oficialmente.

-Pero debe ser un matrimonio mágico – argumentó confundida.

-No me refiero a Las Vegas hermosa – explicó emocionado – Nott puede hacerlo, sería algo privado, nuestros amigos, mi madre, mi tía, Teddy y ¡los Weasly!

-¿Estás seguro? Sé que para ti es importante el protocolo- dijo valorando la idea.

-Para mí eres importante tú – respondió seguro – podemos hacerlo en un par de horas, tu busca un lindo vestido y cuando regreses todo estará listo.

…..

Exactamente 2 horas después estaban todos en el patio de los Malfoy, Hermione había usado un sencillo vestido blanco que la hacía parecer perfecta. Draco un traje negro que había mandado a traer de Italia hace unas semanas. Los Weasley, Nott, Luna, Zabini, Harry, Pansy, Narcissa, Andrómeda y Teddy estaban ahí, con ellos. Habían dado el sí. De manera simple, rodeados de las personas que amaban.

Los elfos habían puesto sillas y las habían vuelto doradas, la novia había desfilado por una alfombra dorada y estaban a punto de ir a cenar a Bella vita.

-Gracias por esto Draco, fue perfecto – se puso en puntillas y lo besó suavemente – Te amo.

-También yo

La mañana de navidad fue perfecta, era su primera navidad como una familia y le encantó. El regalo de Draco había sido fantástico. Un hermoso gato, muy parecido a Crookshanks. Lo que la conmovió fue que no le había regalado algo caro ni lujoso. Era algo sentimental y bien pensado. Hermoso.

Ella no le había dado su regalo aún, un llavero de oro con un hermoso diseño con las letras Scorp. Entró al baño y sacó la cajita, volvió a la cama y se sentó con las piernas cruzadas.

-Hermione Malfoy ¿Qué es eso? – sus hermosos ojos grises brillaron con emoción y curiosidad.

-Tu regalo – le entregó la cajita.

-No tenías por qué comprarme algo – no pudo evitar reír ante ese comentario, su expresión decía todo lo contrario. Él esperaba un regalo, de eso estaba segura.

Le dio un sonoro beso antes de abrirlo. Sacó el llavero con mucho cuidado. Tardó tres segundos en comprender el significado.

-¿Es lo que creo que es? – preguntó cauteloso.

-Aja.

Riendo como loco la levantó en brazos y la besó hasta hacerla perder la razón. Terminaron haciendo el amor despacio y con ternura. Alcanzaron el clímax, juntos, gritando el nombre del otro.

Era el primer día de marzo. Hermione estaba a una semana de su fecha. Estaba cansada, hinchada, malhumorada y completamente inservible. Se miró al espejo con irritación. Acababa de llegar de la boda de Luna. Antes el vestido le había parecido hermoso, ahora se sentía como una ballena.

-¿Por qué me dejaste salir así? – preguntó histérica a su aún demasiado sexi esposo.

-Te dije que deberías quedarte hermosa ¿te sientes mal? – inquirió preocupado corriendo al baño.

-¡No! ¡Me veo mal que es peor! – gritó señalando su cuerpo.

-Te ves perfecta como siempre Mione – dijo con una sonrisa cariñosa – Sexi y hermosa.

-¡Llevas días sin tocarme! – reclamó herida.

-Hermione estas a seis días de tu fecha, aunque me queme no te puedo tocar, no te quiero dañar – alegó paciente y comprensivo. La leona había estado así un par de meses.

Se acercó a ella y la besó con amor y pasión. Hermione se abrazó con el agradecida por el contacto. Él le acunó un pecho con la mano y fue celestial. En ese momento un dolor profundo la atacó en el vientre y tuvo que gritar.

-Lo sé, yo también me siento así Granger – gruñó Draco con deseo.

-¡Draco! – gritó con dolor.

-¿Qué pasa? – preguntó muy asustado.

-Ya viene Scorp – informó con dolor.

Sin esperar un segundo la abrazó y la llevó hasta la chimenea.

-¡San Mungo!