Disclaimer: BBCSherlock de la BBC, amén (¿)

Notas de la autora: Ya no sé que decir. Si, es una actualización; no, no me he olvidado de este fic; sí, tengo un millón de trabajos más; sí, planeo entregarlos.

Como siempre, esto sigue siendo un regalo de cumpleaños para Yakumo-kaiba; lo querías multichapter ¿no?


Octubre 1991

Sebastián entró riendo al vestuario con la mitad de su stick en la mano, rodeado de todos sus compañeros de equipo. Un pelirrojo casi una cabeza más alto que él llamado Eidan iba a su lado, con la otra mitad del palo astillado.

-¡Brutal, ha sido aplastante! Bloqueas al tío desde atrás rompiendo tu propio stick, le robas la bola lanzándola con lo que te queda hasta la otra punta del campo. Y yo acabo hundiendo la pelota en la red, tres puntos. ¡Genial, joder, genial!-Aidan abrió la taquilla a su lado mientras seguían repasando jugadas. Se reían sin preocuparse por todo el barro que ensuciaba los uniformes o la mezcla de sudor y lluvia que goteaba desde el pelo. El hurling era un buen deporte para derrochar energía, Sebastián pronto se había hecho un hueco en el equipo gracias a sus efectivas asistencias y bloqueos que más por marcar.

En las duchas el equipo al completo estuvo hablando de estrategias y burlándose poco deportivamente del adversario, mientras hacían planes para salir aquella tarde. Discutían sobre a qué recreativos asistir, Sebastián se mantuvo en silencio durante toda esa parte.

-¿Te veremos luego entonces? Vamos a ir al arcade que está en el centro, dicen que han traído el nuevo juego de las Tortugas ninjas mutantes y me muero por probarlo.-Dijo Aidan mientras le lanzaba lo que quedaba de su partido stick, que cazó al vuelo. Ya tenía la mochila preparada y estaba dispuesto a irse.

-Lo siento, he hecho planes, pero para la próxima me apunto y as-

-No le creas. ¿Cuándo fue la última vez que le viste saliendo con nosotros?-Le interrumpió burlón Conor, uno de los capitanes del equipo.-Desde que se junto con la rata esa de Moriarty no se despega de él.

-¿Por qué no cuentas tu mierda a alguien que le interese? Más vale que te calles.

-¿O qué? ¿Has visto al tipo?-Le miraba desafiante antes de poner una mueca-¡Es repelente!, el ojito derecho de los profesores. Va a mi clase y hoy la tutora le ha pedido a ver si puede representar al colegio en un no se qué concurso de matemáticas, porque el muy bastardo no baja de la matricula en ninguna asignatura.-

-Si…es muy extraño, siempre anda leyendo y ni siquiera juega a algún deporte. Mi hermana dice que el año pasado estuvo sus horas libres en la sala de castigados, ¡intentando hacer amigos! ¿Lo imagináis?-Dijo un moreno pecoso fingiendo un escalofrío, era uno de los amigos cercanos a Conor, se había unido a la charla con sonrisa vanidosa.

Sebastián apretó la mandíbula luchando contra el impulso de golpearles a ambos, el enfado empezaba a subirle a la cabeza, e hizo crispar sus dedos entorno a la empuñadura de madera. Pero Aidan puso una mano sobre su hombro, echándolo hacia atrás, aunque él no se movió del sitio.

-Venga, no seáis cabrones…-El pelirrojo le dedicó una sonrisa temblorosa. Pero no le calmó, Sebastián tenía cada músculo del cuerpo tensado-Vete, nos vemos en el próximo entrenamiento

Con un esfuerzo del que no se creía capaz, se dio la vuelta y abandonó el vestuario con un portazo. Conforme avanzaba por el pasillo pudo oír risas sofocadas a su espalda que atenazaron aún más sus nervios.

El corredor era enorme y la luz azulada, lúgubre. Se paró justo en mitad del pasillo, frente a la vitrina de condecoraciones; las chapas y fotografías de jugadores sonrientes también parecía burlarse de él en silencio.

Estranguló los restos de su palo, solo pensando que debía hundirlo en el aparador y romper el cristal. Destrozar los premios y homenajes, liberar toda la rabia que le invadía. Solo levantar el garrote y golpear con fuerza hasta convertir todo en polvo, así sabía que se iba a sentir mejor.

-No lo hagas, Seb-La voz calmada le hizo dar un respingo. No se había enterado cuando Jim había aparecido, se suponía que habían quedado en la puerta de fuera.-Serás el primer sospechoso después de lo que hiciste a las ventanas del gimnasio el año pasado.-

-Me da igual, quiero hacerlo.-

-Normalmente no pondría oposición a un argumento tan bueno pero, créeme podemos hacer algo mucho mejor.-Sebastián apartó la vista de su reflejo en la vitrina para mirar el de Jim, le sonreía a través del cristal. La rabia que sentía comenzó a diluirse, aunque no se extinguió del todo, aún resonaban las risas de sus compañeros de equipo. -Voy hacer que destrozar eso te sepa a poco.

-¿Qué hacías allí? Nunca has vuelto a ir, desde entonces-Respondió sin seguir la conversación, le miró directamente, no parecía entender a que se refería.-La sala de castigados, desde que te reíste de mi hace casi un año, no has vuelto; ¿Qué hacías allí?-

-Encontrarte.-Jim movió lentamente de un lado a otro la cabeza, como si estirase el cuello.- No deberías escuchar a los imbéciles que tienes por equipo, si lo haces, te convierte en un imbécil aun mas grande que ellos.

Sebastián no podía dejar pasar el tema como si nada y no sabía que hacer, la impotencia le devoraba; cerró los ojos concentrándose en su respiración.

De pronto sintió una mano enredándose en su pecho, unos dedos aprisionando la tela de la chaqueta, un empujón que consiguió desequilibrarle. Abrió los ojos alarmado; Jim ya no estaba enfrente. Había aprovechado su balanceo para agarrarle el brazo y apoyarlo en sus hombros, ahora estaban costado contra costado, las uñas de Jim clavándose en su antebrazo

-Escúchame, porque tengo una idea, voy a explicarte lo que vamos a hacer.-Sus pasos resonaban a la vez en sincronía. El tono de Jim no auguraba nada bueno, quizás aquello fue lo que terminó por calmarle, quizás fue tenerle de nuevo a su lado. No se detuvo a pensarlo mucho. -La paciencia, siempre obtiene gratas recompensas. Mañana tenemos por delante un día interesante, si sabes verlo...-

Para cuando llegaron a la gran puerta roja de salida, llovía como si el cielo intentase ahogar la tierra.


Notas de la autora:

-Hurling: Deporte irlandés, se juega en equipos de 15. Tiene gran parecido al hockey sobre hierba, de hecho es el juego más rápido en césped. Es normal que durante los partidos los sticks se rompan al tratarse de un deporte de contacto.

Errores o lo que gustéis, comentádmelo.

He decidido que voy a actualizar este cada miércoles-jueves. Benditos horarios.