Disclaimer: Sí, me pagan por esto, millones (?) Sherlock BBC de la BBC

N.A: Me asusta ver la fecha de la tercera tan cercana, parece que no voy a tener tiempo para acabar nada.


Había pasado la hora de comer y en todo el día todavía no había visto ni sabido nada de Jim.

Sentado junto a su equipo Sebastián intentó no preocuparse, quizás se había quedado en casa enfermo, quizás estaba hablando con algún profesor.

Al llegar a su taquilla, tomó los libros que le tocaban durante las siguientes horas, había algo pegado sobre la portada del de química. Era un post-it verde fluorescente escrito en estirada letra negra.

"¿Echándome de menos? Conmovedor.

Hoy es un día especial, ¿sabes por qué?

Tu siguiente clase son practicas de laboratorio junto con el grupo A~~ "

Los miércoles, al estar en 4º, se juntaban con otr clase para ir al laboratorio; era lo mismo con más alumnos y un entorno diferente; donde residía la emoción de aquello se le escapaba. Cerró la taquilla con llave, Dios sabía como Jim había sido capaz de abrirla, pero a estas alturas estaba lejos de extrañarse.

Se sentó junto con Ailia una de las mesas al fondo, la veía menos desde que no estaba tanto por la sala de castigados.

El profesor Ó Conaill, tenía unas gafas que siempre empañadas y explicaba como si recitase su último aliento, siempre con voz cascada y monocorde excepto cuando gritaba. Estaba señalando los elementos que iban a usar, el material a emplear y todo lo que debían apuntar. Sebastián no prestó mucha atención, escuchando de fondo algo sobre Yodo y agua, se dedicó a mirar la calle. Era de las únicas clases donde bajo la ventana, a casi un piso por debajo, se podía ver pasar a la gente.

Al abrir el libro, en las páginas donde describían el experimento había otra nota, esta vez amarilla.

"AAAAburido~

Un experimento sobre cambiar de color el agua ¡woooow!, impresionante. No me extraña que te este dando por mirar tras la ventana"

¿Jim se había dedicado a ponerle comentarios estúpidos por la lección? Pasó otra página, tenía post-its por todas partes.

"Ahora te estas preguntando que me ha picado para que te deje notitas por tu libro"

"Solo quiero que te fijes en la caja donde Ó Conaill guarda sus juguetitos de química."

"Esos maletines son interesantes, aunque nunca usen los elementos divertidos. ¿Sabes que es lo que más me llama la atención? Ese tipo de piedras grises que parecen gravilla del compartimento abajo a la izquierda, ojalá pudiese conseguir algunas"

Miró al profesor con nuevos ojos, tenía frente a él la caja que Jim describía, pero la tapa abierta le impedía ver los compartimentos que especificaba, menos aún las piedras.

Una nueva página y una nueva nota, esta vez la letra era apretada, tuvo que acercarse mucho al libro para poder leerla.

"En mitad de una clase de química otra sobre el comportamiento humano. Atento, Seb.

El profesor Ó Conaill os esta enseñando un experimento para estúpidos y está lo suficiente confiado (o es taaan buen profesor), que va a permitir a dos de vosotros echar el tetracloruro de carbono en la probeta para que el agua cambie de color.

Al primero que sacará va a ser alguien aplicado, con interés en la materia. Uno de los más aventajados, porque ese lo merece, véase la hermana de ese moreno pecoso tan amigo de Connor.

Como el muy palurdo se cree un gran docente, el segundo elegido va a ser alguno de los que se sienta al fondo de la clase. Porque él no quiere dar a nadie por perdido, eligirá a alguien que no muestre ningún interés en lo que esta contando, uno de esos que esquiva la mirada quizás. Yo apostaría por alguien demasiado interesado sobre el libro de química como para estar leyendo química"

-¡Sebastián! Salga aquí con Jane.-

-¿Uh?-Levantó la cabeza sorprendido, todos sus compañeros reían de su evidente falta de atención.-Voy.-

Al ponerse frente a la clase tenía una magistral vista del amarillento maletín, había tarros de cristal y multitud de bolsas con polvos de colores sin especificación. Pudo distinguir las piedras que Jim le había descrito, una de ellas era enorme, como la mitad de su puño, el resto muy pequeñas. Sabía que si le había hablado ello, Jim quería que las cogiese. La tapa le serviría de parapeto con el resto de estudiantes…solo tenía que coger un par cuando el profesor y la chica no mirasen tan solo si…

-¡Sebastián! ¿Podría tener la decencia de mostrar al menos algo de interés cuando se halla como ejemplo para la clase? Le he pedido que me acerque el yodo-Miraba de un lado a otro perdido, no sabía como era el yodo.- ¡Negro! El tarro con polvo negro en el centro del maletín, lo he explicado tres veces para que tomaseis nota.-La clase volvía a reírse, divertidos por el espectáculo. - Jane, por favor, indícale.

La chica le señalo el yodo con sonrisa de suficiencia mientras se lo daba al profesor, esa risita le molestó más que cualquier cosa, automáticamente catalogó a Jane como gilipollas.

Seguía dándole vueltas a como iba a coger las infames piedras, una era demasiado grande y el resto demasiado pequeñas. Una se iba a notar demasiado y si las otras se las metía en la manga le iban a bailar. Cambió el peso de su cuerpo, de una pierna a la otra, buscando una solución.

Se le acababa el tiempo, ya estaban removiendo las mezclas para ver los cambios de color.

Jim se iba a enfadar, Jim se iba a decepcionar si no llevaba nada e iba a tener que soportarle siendo un capullo por no haberlo conseguido.

Así que en el último momento, cogió un montón de bolsitas de dos compartimentos donde los elementos estaban guardados en porciones pequeñas. Reordenó las restantes con movimientos rápidos para disimular que ya no había tantas. Si estaban guardados en dosis tan pequeñas supuso, serían valiosos y lo que contaba era llevarle a Jim algo, esperaba que diese igual el qué.

-…y así es como gracias a la ionización, el color resultante es diferente. Recordad que en la práctica tenéis que incluir la conclusión y hacer varios dibujos; a entregar el viernes.-Ó Conaill le miró por encima de sus enormes gafas.-La suya la espero con ansia, vaya a sentarse. Jane, ayúdeme a guardar los elementos y material empleados.

El camino a su sitio fue reconfortante, una vez sentado pudo ver en el libro abierto los dibujos explicativos del proceso. Tardó varios segundos en darse cuenta de que estaba viendo los dibujos y no el último post-it de Jim. Levantó el libro por si estaba debajo, pasó páginas hacia adelante, no encontró nada.

-¿Buscas esto?-Ailia, con quien compartía la mesa, sujetaba entre los dedos la brillante nota amarilla-¿De quién es? No esta firmada ¿Es de una chica? Porque de ser así es bien lista.

-No es de nadie.- Intentó cogerla de un tirón, pero ella fue más rápida y no pudo.

-Pues para no ser de nadie bien que te llama Seb. ¿Tienes una novia por ahí? Anda que no haberme contado nada…-

-¿Te parece eso una nota de amor? Claro que no tengo novia. De verdad, devuélvemela, es una estupidez de un amigo.- Lo bueno de Ailia es que sabía cuando parar una broma, así que se la entregó sin más preámbulos.

-Además toma, la practica, cópiamela ya me la darás mañana. Solo me falta pasarla a limpio.- Sonó el timbre, cuando todos los alumnos estaban en pie gritando y metiendo los libros en las mochilas, Sebastián deslizó las bolsitas que había cogido a los bolsillos de sus vaqueros.


N.A: Creo que tengo las vivencias de instituto marcadas a fuego (?)

Soy la única que es castellano escribe Sebastián con tilde, ¿verdad? Verdad.