04 Planeación

Miku Pov

En cuanto estuvimos alejados de la escuela, mi chofer entabló una conversación conmigo.

-¿Ha hecho una nueva amiga, Miku-sama? –Preguntó con curiosidad, Dell.

-Tres de hecho –Respondí con una sonrisa, al recordar al trío pelear.

-Me alegro, por cierto su padres quieren verla de inmediatamente en la oficina de Mitsuto-sama –Tengo un mal presentimiento, rara vez mis padres requieren mi presencia.

Solo la necesitan para usarme en sus negocios, saber como estoy llevando mi reputación o darme un sermón.

-Ah, cuando lleguemos a la mansión iré enseguida con ellos, gracias por avisarme Dell-kun –Dije suavemente, tratando de no pensar en cosas negativas.

En poco tiempo llegamos a mi hogar, Dell-kun abrió la puerta trasera para que yo saliera de la limosina.

-Todo estará bien Miku-sama, no debe preocuparse por cosas innecesarias –Lo único que pude hacer fue asentir.

Con un silencioso "gracias", me encaminé a mi hogar en busca de mis padres.

-Bienvenida a casa Miku-sama –Me encontré en el camino a la oficina de padre a mi mucama.

-Gracias Haku-chan, por cierto ¿Sabes si mis padres están molestos? –Pregunté para tratar de quitarme el mal presentimiento.

-No, no lo están. De hecho los vi algo felices –Mi mucama se colocó su dedo índice en su barbilla.

-Raro, bueno iré a ver qué es lo que necesitan de mi, nos vemos en unos cuantos minutos –Me despedí de mi mucama, para después adentrarse a la oficina de mi padre.

En cuanto entré, el ambiente de aquella oficina lo encontré frio. En aquel lugar mis padres se encontraban con una sonrisa misterios.

-Me alegro que hayas vuelto a casa Miku –Padre saludó sin borrar su sonrisa.

-Vine lo antes posible cuando escuché su llamado, ¿Hay algo que debo saber? –Pregunté con seriedad.

-De hecho si lo hay... –Me tensé al escuchar su tono de voz.

El cual era como si se hubiera sacado la lotería...

-Tu madre y yo, hemos arreglado un compromiso con el hijo de nuestros mejores camaradas. Miku te casarás en 8 meses. –Ahora entiendo su sonrisa.

Quién diría que mi vida estaría condenada después de aquella noticia.

Luka Pov.

-¿Eh? ¿Conseguiste entradas para una pista de hielo? –Mi hermanastra había colocado en mi escritorio dos entradas de una nueva pista de hielo que se abrió hace unos días.

-Así es, ¿no es genial? –Cuando dijo eso, miré detenidamente aquello que me dio.

-¿Cómo los conseguiste? –Pregunté con curiosidad.

-Bueno un amigo me debía un favor, me enteré poco después que él trabaja en esa pista, así que le cobré el favor por cuatro entradas –Respondió con una sonrisa picara.

-Me pregunto qué clase de favor le hiciste a él –Miré con cierta desconfianza a mi hermanastra.

-Le ayudé con un amigo tuyo. –Pero el único amigo varón que tengo es Kaito. –Gackupo-chan en verdad fue flechado por el chico que come helado los 365 días del año.

-¡¿Kaito-kun es gay?! ¡¿Gackupo-kun es gay?! –Mi sorpresa era clara en mi rostro.

-Baja la voz hermanita, recuerda que tenemos unos padres homofóbicos –Me calló rudamente, Lily.

Vivir en una familia donde tus padres son homofóbicos, es lo peor que nos pudo haber ocurrido. Sentarnos en "familia" a la hora de cenar y escuchar todas las obscenidades que dicen sobre los homosexuales, es como llevarte al lugar de tu fusilamiento.

Cada que terminaban aquellas cenas, nos encerrábamos en la habitación de alguna de nosotras y llorábamos en los brazos de la otra, por el dolor de los insultos. Aunque nuestros padres no supieran sobre nuestras preferencias, dolía recibir indirectamente aquellas palabras crueles.

-Lo siento en verdad, pero es sorprendente –Dije con cierta pena en mi voz. –En fin, ¿Por qué dos entradas?

-Pensé que eras inteligente –Se burló de mi con descaro. -¿Qué no se te vino a la cabeza invitar a Hatsune-chan?

-Pero apenas la conozco, ¿No será algo precipitado? –Mi inseguridad salió al frote.

-Cuando te gusta alguien, debes hacer todo lo posible para acercarte a esa persona. –Podría decirse que mi hermanastra es algo experimentada en el terreno sobre el amor... Eh, espera.

-Hatsune-san no me gusta, solo quiero llevar una relación de amistad –Lily sonrió picara nuevamente.

-Primera fase es la negación. Dejaré que lo razones un poco más, buenas noches Lu. –Le desee las buenas noches antes de que ella saliera de mi habitación.

-Ella no me gusta o ¿Si?, Arg maldita Lily, en cuestión de segundos ella hizo mi cabeza un lío –Murmuré con resignación.

Después de quemar mi cabeza con todo tipo de pensamientos, decidí que lo mejor era dormir y buscar a Hatsune-san para preguntarle mañana en la mañana sobre esta invitación a la pista de hielo.

...

El amanecer llegó muy rápido para mi gusto, sin demorar más, empecé a vestirme para la jornada escolar.

No tardé demasiado, en cuanto salí de mi habitación me dirigí a la cocina a tomar mí sagrado alimento.

-Buenos días... –Dije educadamente al ver mis padres y a mi hermanastra, desayunando en completo silencio.

-Buenos días Luka –Respondieron a mi saludo mis padres.

Mi hermanastra solo sonrió desde su lugar, imité su gesto.

-Aquí tiene Luka-sama –Mi mucama tendió mi plato enfrente de mí.

-Gracias Akita-san –Agradecí cordialmente por el desayuno.

Akita Neru, Rubia con coleta de lado de ojos amarillos. Es solamente un año mayor que yo, pero es demasiado madura para su edad.

Cuando terminé mi desayuno, mi hermanastra se ofreció llevarme a la escuela, ya que pasaría por mi cuñada.

-Buenos días, ustedes dos~ -Saludó Gumi con energía al momento de subirse en el asiento de copiloto.

Tuve que desviar mi mirada, cuando ellas se besaron como saludo.

-Gumi ¿Te gustaría tener una cita doble? –De la nada Lily preguntó a su novia hiperactiva.

-¿Con Gackupo-nii y Kaito-kun? –Espero que esa rubia no esté planeando decirle.

-No, con Luka y Hatsune-san -¡Ella lo dijo! ¡No puedo creerlo!

Miré con expectación a mi cuñada, esperando alguna respuesta o pregunta incomoda.

-¿Estás saliendo con Miku-chan? –Su cara era de total confusión.

-¡Claro que no! ¡Ella ni me gusta! –Negué frenéticamente con mi cabeza.

-Aún, recuerda que estas en primera fase –Fruncí el ceño al recordar lo dicho por mi hermanastra.

-Cambiando de tema, por supuesto que iré, será divertido –Exclamó con emoción mi cuñada. -¿Y adonde iremos? –Preguntó nuevamente.

-A la pista de hielo en donde trabaja tu hermano –Respondió suavemente mi hermanastra.

-¡Fabuloso! –Exclamó con extrema felicidad Gumi.

Después de aquello dicho, no presté atención a la conversación de la pareja empalagosa. En cuanto fijé mi mirada hacia la ventana, supe que el recorrido había terminado.

-Nos vemos en la tarde onee-san y por favor no te saltes las clases –Esa fue mi despedida antes de salir del auto.

-¡No prometo nada! –Fue lo último que escuché, cuando estaba a punto de ingresar al edificio y dar búsqueda a la chica que acabo de conocer.

No tardé mucho en encontrarla, pero algo no andaba bien, su aura era diferente al de ayer, su rostro no mostraba nada.

Era como si fuera un contenedor vacio. Sin dudar ni un segundo, me acerqué a ella con preocupación clara en mi rostro.

-¿Hatsune-san? ¿Te encuentras bien? –Al escuchar su nombre dejar mis labios, se giró hacia mí con lentitud.

-Megurine-san, buenos días –Sonrió falsamente, lo sé porque solía hacer lo mismo.

-Odio a las personas que sonríen con falsedad –Al parecer mi respuesta la dejó anonadada.

-¿Quieres que ande por ahí sonriendo, cuando en verdad no estoy bien? –Preguntó con molestia. -¡Nada de lo que haga evitará en lo que me metieron mis padres! –Retrocedí un poco ante su voz. -¡Ellos solo acaban de arruinar mi vida!

-Hatsune-san... –Ella iba a escapar, oh no, no lo permitiré.

Había capturado a tiempo su muñeca.

-¿Qué haces? En este momento solo quiero estar sola –Forcejeó conmigo para que la soltara. –Suéltame de inmediato, Megurine-san

Negué con mi cabeza ante su respuesta, en verdad que no quería soltarla. Con un suspiro la jalé, mientras caminaba hacia un lugar escondido de la escuela.

-¿A dónde me llevas? -Preguntó, pero no respondí.

La guíe hasta mi lugar favorito, el cual era un pequeño kiosco muy bien escondido de la escuela.

-Es hermoso... –Susurró con fascinación, mi nueva amiga.

-Siempre vengo aquí a desahogarme, así que pensé que sería un buen lugar para que lo hicieras también. –Respondí al momento de sentarme en una pequeña banca que había en aquel lugar.

Con una sonrisa leve, palmee el sitio al lado de mí. Miku de inmediato se sentó en ese sitio.

-Me gusta estar aquí y ver las nubes volar libremente –Hice conversación para romper el tenso silencio que nos invadió.

-Como me gustaría ser libre como ellas... –La chica que estaba sentada a un lado de mí, agachó su cabeza.

Miku Pov.

El estar junto a ella, me llena de paz. Por un momento descanso de los sentimientos negativos que invaden mi sistema, pero sin quererlo, ellos vuelven a mí en un segundo.

-Hatsune-san, aunque apenas nos conocemos, me preocupo por ti –Una pequeña lágrima sentí que se deslizó por mi mejilla. –Si estás en un problema, déjame ayudarte.

Un nudo en mi garganta nuevamente apareció, aquel cuando mis padres me dijeron que me comprometieron.

-No hay nada en que puedas ayudarme, Megurine-san. Es imposible que alguien me ayude. –Respondí con la voz rota.

-¿Qué tan grave es? –Preguntó nuevamente con mayor preocupación.

-Mis padres me quitaron mi libertad... Megurine-san... Voy a casarme dentro de 8 meses. –El llanto sucumbió en mí.

Sentí los sollozos desgarrar mi garganta, pequeños temblores los acompañaron.

Pero estos pararon al sentir unos brazos rodear mi cuerpo.

-¿M-megurine-san? –Exclamé entre vergüenza y sorpresa.

-Solo calla y déjalo ir, estaré aquí sosteniéndote fuertemente... –Susurró con dulzura mi superiora.

Me alegro de que haya personas como Megurine Luka, en este mundo lleno de crueldad.

CONTINUARA...