El fin de un reino

Another day, another time,

Otro día, otro tiempo

We ended by losing sight,

Hemos acabado por perdernos de vista,

Tell me what have you become ?

Dime en qué te has convertido

I still think about you sometimes,

Aún pienso en ti a veces,

I would have liked that evrything finish differently.

Me hubiera gustado que todo hubiera acabado diferentemente.

Life has seperated us,

La vida nos ha separado,

But it's you who dug your own grave.

Pero eres tú quien has cavado tu propia tumba.

Escribiría tu nombre en cada pared a mi alcance,

Y voy a despertarme cada mañana a tu lado,

Porque eres tú, y solo tú,

Déjame besarte una vez más

Porque eres solamente tú

Siempre has sido solo tú

Emma POV

Gracias a Regina que me había enseñado dos, tres cosas de magia, porque si no, ese combate habría estado perdido de antemano. Mientras la atención de Cora estaba centrada solo en mí, pude ver a Regina detrás de ella e hice un gesto de dolor ante las marcas sobre su piel ambarina. No podía imaginar lo que ella había vivido entre las manos de su madre y la rabia que incubaba en mí no hacía sino inflamarse cada vez más.

«Vas a pagar por lo que le has hecho, te lo prometo Cora»

«Son solo palabras vacías, nunca podrás hacer nada contra mí, Salvadora»

Mi apelativo fue escupido por sus labios y una mueca de asco se pintó en su rostro, pero en ese momento me dio igual.

En el momento en que di un paso hacia las dos mujeres, Cora, con un gesto de su mano, me mando volando contra la pared antes de sujetarme a esta con ramas cuyas espinas se hundieron profundamente en mi piel. A pesar del dolor, no me detuve y continué hablando con Cora para distraerla, mientras intentaba concentrar mi magia pensando en la gente que amaba.

«No creas que te vas a salir con la tuya, bruja»

«¿Y qué pretendes hacer para detenerme? Eres débil y patética, no estás a mi altura»

«Nunca has entendido Cora, el amor es fuerza. Y voy a tener que enseñarte esa lección por las malas»

Y tras esas palabras, me liberé del agarre mágico de la madre de Regina y la hice retroceder algunos pasos. Antes de que pudiera atacarme de nuevo, levanté una barrera mágica entre ella y yo.

¡Mierda, Ruby, espero de verdad que lo encuentres pronto, no sé cuánto tiempo voy a aguantarlo!


Solo hay una cosa que te pido

Quédate conmigo para siempre.

Y aunque haya lágrimas e incluso sea complicado,

Por favor, no huyas, no quiero ver que te alejas.

Pues eres solamente tú

Siempre has sido tú


Pude ver que Regina luchaba contra sus propias cadenas, pero estaba demasiado débil para hacer nada. Mi corazón se rompió al verla así, pero no podía distraerme de momento, pues Cora era todavía una amenaza.

Después de lanzar algunas bolas de fuego contra mi escudo, este desapareció en una nube de humo dorado y tuve el tiempo justo de enviar una onda de energía a la mujer que la bloqueó en el último minuto.

Aproveché la distracción para hacer aparecer una espada en mi mano derecha. No era una simple espada, era mágica e iba a actuar como un escudo deteniendo los hechizos.

La hoja era larga y afilada, un lado era blanco y el otro negro, la empuñadura estaba hecha de cuero negro entrelazado con hilos blancos. Sobre esta estaba grabado un cisne blanco con una corona negra.

La espada representaba la mezcla perfecta entre Regina y yo.

La Reina y su Caballero.


Tocar tu piel, degustas el sabor de tus labios con los míos

Me ofrezco a ti, soy completamente tuya

Hazme soñar hasta el final de la noche,

Incluso cuando las estrellas dejen de brillar,

Y pasaré el resto de mi vida,

A tu lado, sosteniéndote, besándote.


«¿Qué crees que puedes hacer contra mí con eso? No eres un caballero, un sencilla campesina que no sabe nada del manejo de una espada»

«En verdad soy una princesa y no una campesina y durante mi estadía en el Bosque Encantado aprendí algunas cosas»

No le di tiempo a responder lanzándome sobre ella, bloqueando sus movimientos con mi espada. Sus hechizos se duplicaron, pero yo me estaba acercando cada vez más a ella hasta solo estar a un paso.

No pude evitar que una bola de fuego me golpeara de lleno en el hombro y pude escuchar a Regina gritando mi nombre. A pesar del dolor mantuve mi atención en Cora, que empezaba a mostrar señales de cansancio.

Aproveché una calma entre dos hechizos para lanzarme de nuevo sobre ella y atravesar su abdomen con mi espada. Con mi magia, le paralicé de la cabeza a los pies para que no pudiera responder. No me creía capaz de una cosa así, pero mi magia había actuado hasta el momento por instinto.

Ella me miraba con una sonrisa que helaba la sangre y todo lo que vi en sus ojos fueron tinieblas.

«No puedes matarme, no así al menos. No mientras mi corazón no esté en mi pecho»

«Me subestimas demasiado Cora, es lo que causará tu perdición»

«Pequeña idiota, voy a destruirte. Yo…»

«¡Emma, lo tengo!»

Ruby llegaba a mis espaldas gritando

¡Gracias Dios mío!

Allí, en su mano se encontraba un órgano negro como el carbón, apenas latiendo.

El corazón de Cora.

Cuando Ruby me lo dio, y con Cora impotente aún atrapada por mi magia, una inmensa sonrisa estiró mis labios.

Sin ninguna suavidad, devolví el corazón a su lugar, en su pecho, provocándole un jadeo de dolor, que me hizo sonreír aún más. Mi espada aún hundida hasta la empuñadura en su abdomen, me giré hacia Regina, clavando mi mirada en la suya para transmitirle todo mi amor y hacerla sentir segura.

«Eres tú quien decide Gina»

«Hazlo»

Ella no vaciló un segundo, pero aun así pude ver la tristeza en sus ojos aunque intentara ocultarlo.

Asentí y dándome la vuelta hacia Cora, con un ligero movimiento retiré mi espada de su vientre para hundirla en su corazón.

«Adiós Cora»

Con un último suspiro, esta se derrumbó en el suelo sin vida, pero yo ya no me preocupaba de ella, había echado a correr hacia Regina.

La Reina de Corazones estaba muerta, pero la de mi corazón estaba aún con vida.


Pues eres solamente tú

Siempre has sido tú.

Bésame hasta que olvide quién soy,

Hasta que olvide todo lo que no funciona en nuestras vidas.


En ese momento todo lo que deseaba era poder quedarme así para la eternidad, estrechándola en mis brazos, sin dejarla marcharse jamás. Ella era mía. Su cabeza reposando en mi pecho escuchando mi corazón latir con fuerza. Sentí su respiración acariciar mi piel y sus cabellos hacerme cosquillas. Sus brazos rodearon mi cintura con fuerza así como los míos rodearon su espalda manteniéndola lo más cerca posible a mí. Mis labios rozaron su cabeza en un casi imperceptible beso.

Ella estaba a mi lado, era como una evidencia, y yo no quería que eso llegara su fin, tenía tanta necesidad de ella. Teníamos tanta necesidad la una de la otra, nos salvábamos la una a la otra.

De ninguna manera la iba a dejar partir, ni ahora ni nunca porque ella era mi final feliz, mi familia, mi todo.

Y en ese momento, cuando las primeras estrellas iluminaban el cielo sobre nuestras cabezas y nuestro hijo se precipitaba sobre nosotras, supe que a pesar de todas las tormentas y tempestades que atravesemos, permaneceremos unidas.

La Evil Queen y la Salvadora.

La Luz y la Oscuridad.

Porque todo lo que quiero eres tú,

Mi luz en lo profundo de mi oscuridad.

FIN