Disclaimer: ¿En serio tengo que poner esto? Esta bien lo hare. Free y sus personajes no me pertenecen. Pero un día KyoAni, un día...


Y en el pasillo estaba Kisumi, esperando a Sousuke.

-Kisumi- llamo Sousuke al pelirrosa, el cual sólo tenía la mirada perdida en el suelo.

Al escuchar su nombre quería ir con él, abrazarlo, besarlo. Pedirle que no le volviera a ignorar. Pero sabía que tenía que ser fuerte, no dejarse llevar en él.

-Sousuke- Vaya, él tan sólo verlo ahí le quitaba las palabras de la boca.

-¿Porque me dejaste sólo ayer? Cuando me di cuenta y te busqué ya no estabas-. A cada palabra que decía se acercaba más al pelirrosa, hasta terminar en frente de él.

¿En serio iba a pedir una explicación por aquello?

-No te deje sólo, si mal no recuerdo estabas muy bien acompañado-. Claro, tenía que recordarle todo o él era el culpable.

-Sabes a qué me refiero. Estaba contigo y-

-Exacto, estabas conmigo, no con aquella tipa. Ni siquiera recuerdo cómo fue que acepte ir ahí - interrumpió acusadoramente al moreno, recordando lo acontecido.- ¿Que pasa ahora? ¿No soportas estar a su lado, y por eso vuelves de nuevo? Dime, ¿sabe que estabas pensando en él?

Kisumi sabía bien que estaba pisando terreno peligroso al mencionar a Rin, pero estaba harto de tener que soportar la indiferencia del contrario.

-¿Quién es el chico?-. Preguntó Sousuke cambiando el tema.

-¿De quién hablas?

-Creo que a Nagisa ya lo conozco. Hablo del otro tipo, el que te estaba tomando de la mano ¿quién es él?

Makoto. Aquel castaño de sonrisa encantadora y mirada hipnotizante.

-Es un chico que conocí hoy, lo ayude en el campus.

-¿Y tan pronto lo invitas a una cita?

-Tú eres el menos indicado para decir eso, además no es como si yo estuviera en una relación así que puedo hacer lo que quiera.

No iba a decirle que se lo había encontrado por casualidad, no necesitaba darle explicaciones, al igual que él. Kisumi estaba jugando de la misma manera que hacía Sousuke, excusándose de que era soltero y podía hacer lo que quisiera.

-Kisumi- dijo de nuevo su nombre, mientras se acercaba más hacia él, invadiendo su espacio vital, tomándolo de la cintura. Le provocaba tantas emociones escuchar su nombre en sus labios. El pelirrosa sabía que él estaba mal, que él le hacía daño. Y aun así lo quería, lo quería mucho y eso no cambiaría. Mentalmente el pelirrosa se reprendía por haber caído, una vez más. Aunque también quería que él cambiara y tal vez, solo tal vez ahora sí lo haría.

Y de a poco Sousuke lo acercaba más, hundiendo su rostro en su cuello, abrazándolo más por la cintura. Subiendo cada vez a su rostro, sintiendo su palpitar el cual iba cada vez más rápido, hasta toparse con aquellos ojos violetas, tomándolo por sus mejillas. Estando tan cerca de él, sentir su aliento, viendo fijamente esos ojos azules recordaba la primera vez que lo vio, y cómo se enamoró de él. Siguiéndolo, Kisumi subió sus manos hacia el cuello ajeno, acercándolo más, rompiendo el espacio que había entre ellos. Rozando sus labios para después empezar a besarlo lentamente, olvidando por completo el lugar o que había alguien esperando.

Aunque claro que tenían que regresar, de por sí ya era sospechoso que ambos salieran al mismo tiempo era peor si no regresaban el resto de la película. Y después de tantos besos decidieron regresar y fingir que nada había pasado, aunque claro, ¿a quién engañaba?

Al término de aquel encuentro ambos regresaron a la sala, esperando a que no hubiera una lluvia de preguntas, por parte de quien fuera. Claro, no era como que todos querían afirmar lo ocurrido, pero había que admitir que tenían curiosidad. Al regresar Kisumi se percató de que Nagisa se había terminado las gomitas de panditas, el hot dog jumbo, las palomitas grandes, el capuchino con extra chocolate y la soda que había comprado anteriormente, pero aun así Kisumi estaba seguro de que el rubio aún tenía hambre. Y en su asiento veía como claramente Makoto estaba sosteniendo la mano del rubio debido a la escena "aterradora", lo cual le pareció tierno a pesar de que el castaño no parecía de esos chicos que se asustan fácilmente. Y sabía que a Sousuke le molestaría lo que ocurría a lado de su asiento, ya que Rin y Haru no desperdiciaron la oportunidad y se besaban sin separarse a menos que fuera para jalar un poco de aire, por lo que Kisumi le pidió a Nagisa que le cambiara el lugar ya que sabía que Sousuke lo necesitaba de cierta forma, y aunque un poco dubitativo el rubio accedió.

Makoto sólo vio como el rubio se movía de lugar por lo que no quería hacer preguntas al respecto, probablemente se estaba haciendo ideas de más.

Al término de la película cuando todo se apagó por breves segundos se escuchó un beso, y al momento en que la luz regresó, todo parecía como si nada hubiera ocurrido. Aunque no era de esperarse de quien había sido ¿quién más que Kisumi estaba rojo hasta las orejas? Y no creo que haya sido Nagisa ¿o sí?

Pero toda esa situación simplemente confundía a Nanase ¿Que paso con Makoto? ¿Acaso ese chico no era su cita? Aquí había gato encerrado y por el bien del castaño tenía que averiguar qué estaba pasando. Y por su parte Rin también estaba confundido ¿desde cuándo Sousuke conocía a esos chicos? ¿Acaso el pelirrosa era el amigo del que a veces hablaba?

Y con dudas y más se salieron de la sala. Makoto intercambió su teléfono con Nagisa y Kisumi, ya que no sabían cuando seria la próxima vez que se verían y querían seguir en contacto. Y después de las despedidas sólo quedaron Nagisa, Kisumi y Sousuke. Donde ahora el pelirrosa se despedía de su amigo.

-Lamentó si los planes no salieron como queríamos Nagisa, prometo que te recompensaré.

-Está bien Kisu-chan, sólo ten cuidado. Nos vemos luego.

Y sin más se quedó la pareja ahí, a solas. Y ahora podían inhibirse sin que alguien dijera algo. Sousuke tomó de la mano al pelirrosa recordándole le pertenecía, acercándolo a su rostro para besarlo una y otra vez, dejando en sus labios una mordida que claramente quedaría marcada al siguiente día. Y para ser sinceros en ese punto a Kisumi le valía un comino, estaba con él y eso era lo único que le importaba.

Y por cada pasillo o callejón vacío y oscuro que encontraban de regreso a casa, Sousuke abrazaba más a Kisumi, besando desde su cuello hasta su rostro mientras lo sujetaba por la cintura. Todas sus caricias, su besos, simplemente eran adictivos. Y bueno, el resto de la noche fue eso y más.


N/A: Probablemente me tarde un poco subiendo los capítulos aunque ya estén escritos, pero ¡ahí va el tercer capítulo! Ta-da~ Espero y sea de su agrado y agradezco los comentarios y demás ¡muchas gracias!